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Calibri;Calibri; \*Riched20 10.0.22621 Un hermoso roble cubr a casi toda la vista de fondo, lo que dificultaba la visi n de los ni os que corr an fren ticamente por el patio de la escuela. Sus brazos se extend an gloriosamente y parec a que uno pudiera extenderse y agarrarte. Las hojas doradas flotaban en la brisa oto al y descend an lentamente hacia la muerte. Pero la existencia de vida se confirmaba cuando uno miraba a la hermosa joven sentada sobre las enormes ra ces que sobresal an debajo, hojeando un libro con una sonrisa de tenue paciencia en medio de los sonidos de los administradores que dirig an las travesuras. El tr fico era lento y finalmente se la oy comenzar a gritar, mostrando atenci n mientras recog a sus cosas en su mochila. Se levant del viejo rbol con entusiasmo, luciendo bastante espl ndida con su uniforme a cuadros. La puerta de un lujoso autom vil negro y opulento se abri de golpe. "Pap ", grit la hermosa ni a mientras marchaba hacia la entrada. " C mo est mi ni a?", pronunci el conductor en voz baja. " Estoy bien, papi!" C mo te fue en la escuela? Estuvo bien! Jugamos en el patio de juegos y tuvimos una fiesta de Halloween. Incluso com algunos pastelitos. Bueno, cario, qu aprendiste hoy? Qu aprend , pap ? No aprend nada hoy. No aprendiste nada? No es por eso que estoy pagando por esta educaci n privada, verdad? Mir a su hija como si ella fuera la culpable. Creo que necesito hablar con alguien! Las bocinas de los autos sonaron mientras presionaba los frenos ansiosamente. Mierda! Mira por d nde vas! Estas personas necesitan que les revisen la licencia de conducir! Es rid culo! Pap, qu dijiste? No dije nada. Aj, pap . Dijiste... Oye! No quiero escucharlo. Pap dijo una mala palabra y ser mejor que no me dejes atraparte dici ndola. Una sonrisa generosa llovi en su carita y la curiosidad se instal . Apenas se dijo mucho el resto del viaje a casa, aparentemente cada uno estaba absorto en mirar el paisaje. A pocas cuadras de su casa, la ni a vio a un ni o vestido con un disfraz del Conde Dr cula que parec a alegre. Pap , vamos a ir a pedir dulces esta noche? Seguro que s , y vamos a recoger un mont n de golosinas. S ! El coche dio un peque o golpe mientras sub a por la entrada elevada y por fin estaban en casa. No pudo aparcar en el garaje para cuatro coches porque ya estaba lleno. Tambi n hab a un barco enorme aparcado en la entrada. Saltaron y la ni a corri hacia las preciosas puertas de roble. Ten a prisa por saludar a su madre, pero su padre solo la sigui con avances casuales y su mente parec a estar divagando. Mami, mami! Hola, mi peque o pastelito. C mo te ha ido en la escuela? Estuvo bien. Pap dijo que iremos a pedir dulces. S , y vamos a conseguir un mont n de caramelos. Ah, s . Est bien, Pookey, qu tate la ropa del colegio y ponte algo de ropa para jugar. Vamos a salir! grit la peque a. No, vas a limpiar tu habitacin, o no habr truco o trato... Bueno, hola, guapo! dijo mientras su marido entraba en la casa. C mo te fue el d a? Estuvo bien, podra decir, y el tuyo? Solo hice algunos recados, compr un disfraz de truco o trato para nuestro ngel... y un poco de champ n para esta noche despu s de que nuestra hermosa ni a se acueste. Hmmm dijo con una sonrisa sombra pero sensual. Los dos se besaron y abrazaron porque todo entre ellos era genial. Eran ricos, bastante j venes y ten an una hermosa hija. l la trataba con amor y respeto, y ella lo trataba a l de la misma manera. Mam ! Pap ! Qu me pondr ? Separndose abruptamente de su abrazo lujurioso, su madre respondi : Te traje un disfraz de La Bella Durmiente. Ooohh! Mam , puedo pon rmelo! Por favor! Por favor! Todava no, querida, no es la hora de pedir dulces y, adem s, cenar amos primero. Puedo mirarlo, entonces? Vale. Est en la bolsa en el suelo del dormitorio, junto a mi escritorio. La peque a se lanz escaleras arriba mientras sus padres continuaban donde lo hab an dejado con las papillas. Se repitieron varios azotes hasta que declar sin aliento: Ser mejor que prepare la cena! Sin embargo, los besos continuaron mientras se soltaba de los brazos de su marido. Quieres comer, no? dijo con sarcasmo humorstico. Finalmente, l cedi a las exigencias y le permiti escabullirse lentamente, pero fingi que se estaba escabullendo e intent en vano no dejarla. Le lanz un ltimo beso y luego se dirigi a su estudio para ocuparse de algunos asuntos mientras ella preparaba la cena. Cuando termin de darle los toques finales a la cena, el atardecer comenz a aparecer en el cielo occidental y ella subi las escaleras. Dainisa, terminaste con tu habitaci n? Cari o, la cena est casi lista. No hubo respuesta, as que se asom por la puerta y...Se dio cuenta de que la habitaci n estaba medio limpia. Qu se puede esperar de una ni a de seis a os?, pens . Camin por el pasillo hasta el dormitorio principal y encontr a su hija envuelta en su disfraz de Halloween. Era obvio que incluso se lo hab a probado. Oye, princesa! Qu est s haciendo? Los comentarios de su madre sobresaltaron a la ni a, y la expresi n de su rostro dec a que sab a que su madre esperaba la travesura. La ropa estaba arrugada de una manera que la delataba. S que no te pusiste ese atuendo. No, mami. Solo lo estaba mirando. Baja y si ntate a la mesa, dijo su madre con una voz seria mientras se alaba con el dedo para dar una direcci n. La peque a se dispers escaleras abajo para sentarse en su lugar habitual en la mesa del comedor. Rich, dijo entonces mientras avanzaba por el pasillo hacia una puerta m s angosta a unos 30 pies de distancia. Lleg a la puerta y puso la mano en el pomo, abri la puerta lo suficiente para pasar la cabeza por la puerta y se asom por la esquina. La habitaci n en penumbra estaba iluminada por una nica l mpara conectada a un enorme escritorio de roble cerezo. Rich, est s aqu ? grit suavemente hacia la habitaci n donde l sol a trabajar en sus escritos y donde iba a tener un poco de paz para s mismo. Rich pronunci una vez m s con su voz m s tierna. Luego medio grit : Oye! Con una sacudida repentina, l la rode con las manos por la cintura. Ella casi salt a la habitaci n, sorprendida m s de lo que pod a recordar. Deja de hacer eso dijo con un repentino suspiro de alivio. l comenz a abrazarla y besarla apasionadamente, mientras frotaba su entrepierna contra su camis n muy fino. Pod a sentir su huella roz ndose contra ella y sent a como si su m sculo vivificante latiera de placer. Entonces, de repente, sali de su estado y dijo con firmeza: Ve a comer , con su mirada de empresa, pero en el fondo conten a la furia de la naturaleza. Cuanto m s tiempo permanec a en su presencia, m s dif cil era evitar sucumbir a los impulsos carnales del amor y la lujuria. Finalmente, todos estaban en la mesa, y la madre de la ni a se sent despu s de prepararles platos abundantes a todos. Mam, por qu tardaste tanto? pregunt inocentemente. Tena que ir a buscar a pap , querido. D nde estabas, pap ? Te estaba preparando una sorpresa. De verdad? S, Boo, pero es una sorpresa. No puedo dec rtelo, al menos no hasta m s tarde. La se ora Dickenson se sent con una mirada perpleja, mientras la ni a de pap hac a lo que quer a. Oh, cario, este asado est delicioso. Debes haberte tomado tu tiempo. Me alegro de que lo ests disfrutando. S, mami. Est bueno. Bueno, gracias, cario. Aseg rate de comer tambi n todos esos guisantes, no solo la carne. La ni a comenz a devorar toda su comida, pero adem s de eso, hab a un silencio inquietante en el aire. Richard rompi el silencio con el fuerte ruido que hizo su tenedor al estar colocado r gidamente sobre porcelana fina. Tengo una reunin con la junta ma ana. Cu l es el prop sito de esta reuni n, querida? Bueno, es para obtener fondos para este proyecto. Oh, Dios, no somos tan reservados! Qu proyecto? Construir un astillero en Sudamrica. Tambi n quiero construir el complejo tur stico en otras partes de Sudam rica. Qu ? Ya encontraste a tus mujeres latinas, hmmm? Susan estaba tratando de sonar como si estuviera bromeando, pero haba un dejo de desconfianza en su voz. Su voz ahora traicion sus dudas por completo cuando dijo: No lo s, querida. Eso parece mucho. Mira! Solo quer a tu apoyo, y est s siendo negativa. No estoy siendo negativa, y siempre has tenido mi apoyo. Solo quiero asegurarme de que no te pase nada, y la nica forma de asegurarlo es asegurarme de que seas lo m s feliz posible conmigo. Lo s, pero una vez que esto termine, estaremos preparados para generaciones. Todo estar bien, entonces. Cario, ya tenemos suficiente. En realidad ya no necesitamos m s. Mira, esto es lo que hago. Esta es mi carrera. Soy un hombre de negocios! Aprovecho las oportunidades y sta no la puedo dejar pasar. Hmmm, t tambi n eres un hombre insensible! Qu ! Richard se sorbi los dientes con fuerza y ??continu como si no lo hubieran interrumpido. Puede que est fuera de la ciudad durante varios d as, para una posible presentaci n. Te gustar a asistir? Claro, cario. Me encantar a ir. Es mejor que esta casa. Mami, ya termin ! Est bien, cari o! dijo su madre sumisamente. Ve a lavarte las manos y la cara y luego ve a mi habitacin. Estar all enseguida. Por fin vamos a pedir dulces, eh, mam ? No? S ! Ahora date prisa, cari o. La ni a se lanz hacia adelante con emoci n, casi tropezando con las escaleras en su entusiasmo. Vestida con un espl ndido disfraz de la Bella Durmiente, sonri radiante mientras su madre tomaba fotograf as, capturando algunas de las sonrisas m s brillantes imaginables. Qudate quieta una vez m s, cari o la inst su madre, ajustando la c mara. Mam , date prisa! Necesito dulces! La nia gimi , movi ndose con impaciencia. Su padre se ri entre dientes. Est bien, est bien. Vamos a irnos antes de que explote. Dicho esto, se encaminaron hacia el vecindario, de la mano, listos para una noche de alegra y emoci n alimentada por el az car. El aire fresco de la noche tra a los sonidos de risas, pasos que cruj an las hojas y el ocasional y espeluznante Truco o trato! que resonaba desde una casa a lo lejos. La ni a corri hacia todas las puertas, dejando a sus padres rezagados en la acera. Estaba decidida a llenar su bolso hasta el borde, porque lo llevaba en la sangre. Acaso su padre no hab a sido criado para aprovechar cada oportunidad, sin importar el costo? Incluso pas r pidamente junto a otros ni os, con su concentraci n fija en los dulces. Oye, espera tu turno! protest un ni o vestido de pirata cuando ella pas a su lado. Ella le lanz una r pida mirada. Lo siento! gorje, aunque sus pies no se detuvieron. Lleg al frente, mostrando su sonrisa m s amplia e inocente mientras una mujer mayor repart a golosinas. "Vaya, qu ansiosa eres!", se ri la mujer, dejando caer un pu ado de dulces en su bolso. "Pero s amable, querida. Hay suficientes para todos". La ni a asinti , pero tan pronto como se dio la vuelta, rebusc con avidez entre su bot n, metiendo un caramelo masticable en su boca. Sus padres la observaban a unos metros de distancia, intercambiando miradas divertidas. " Deber amos intervenir?", pregunt su madre, con una sonrisa tirando de sus labios. Su padre neg con la cabeza. "Deja que se divierta. Es Halloween". Despu s de horas de pedir dulces, la energ a de la ni a mengu . Le dol an los pies de caminar por el vecindario y sus dedos pegajosos agarraban su bolso rebosante. Se lami los labios, todav a saboreando los restos de caramelo y chocolate. El aire de la noche era ventoso pero no fr o, y llevaba la esencia fresca del oto o. La mayor a de las luces de los porches se hab an atenuado, lo que indicaba el final de la noche. "Parece que somos los ltimos que a n estamos afuera", observ su madre, mirando las calles vac as. "No hay prisa", respondi su padre, estirando los brazos. "Ha sido una noche perfecta". Caminaron tranquilamente por una calle reci n pavimentada, pasando por casas de ladrillo inmaculadas bordeadas de setos y rboles cuidadosamente recortados. Luego, se acercaron a una enorme casa de ladrillo de Emory, m s grandiosa que cualquier otra anterior. Las luces de la entrada brillaban c lidamente, pero la caracter stica m s llamativa era la alta puerta de acero, negra como el petr leo crudo, con puntas en forma de lanza que apuntaban hacia el cielo. El intrincado trabajo de metal se curvaba como cintas, lo que le daba una presencia regia, casi premonitoria. Un guardia uniformado estaba de pie en posici n de firmes dentro de una peque a cabina, su silueta todav a contra la entrada tenuemente iluminada. La ni a se detuvo, mirando hacia la casa con asombro. "Mami, papi... creen que tienen los dulces realmente buenos?", pregunt , su voz apenas por encima de un susurro. Sus padres intercambiaron miradas. La casa s que destacaba: lujosa, imponente y misteriosa a la vez. Su padre sonri . Slo hay una forma de averiguarlo. Dicho esto, la nia agarr su bolsa de caramelos y dio un paso adelante, con los ojos brillantes de curiosidad y el esp ritu inmortal de la aventura de Halloween. Buenas noches, seor y se ora Dickenson. Hola, Hayword enton Rich con una voz que parec a indiferente. Avanz por el camino de entrada hasta la puerta principal, abrazados con fuerza. El se or Reynolds cerr las elegantes puertas y volvi de inmediato a sus tareas ociosas. Contempl las estrellas como siempre, solo para pasar el tiempo. Esta falta de algo que hacer era algo a lo que ten a que acostumbrarse, pero el trabajo pagaba sus cuentas. No deber a haber muchas quejas, se dijo, porque ganaba m s que el estadounidense promedio. De hecho, oficialmente se lo pod a considerar miembro de la clase media con lo que le pagaban los Dickenson. Sin embargo, no imaginaba que esta fuera la carrera de sus sue os. Siempre hab a deseado conseguir un trabajo en una de las empresas del se or Dickenson, o tal vez como agente de viajes de seguridad que evitara ataques terroristas. Ten a que pensar en grande, pero por ahora estaba contento de trabajar para los Dickenson, pero ten a una determinaci n innata de aprovechar al m ximo sus posibilidades. Dentro de la reconfortante casa, se pod a escuchar a la se ora Dickenson declarar con firmeza: "Dame esa bolsa". Con una mirada de inocencia, la peque a Dainisa se acerc lentamente a su madre y le entreg la bolsa de golosinas. "Ya comiste suficiente de esto. Ahora corre arriba y tu pap estar despierto para leerte un cuento antes de dormir". La ni a corri hacia su habitaci n con alegr a porque hab a escondido varios dulces peque os en su bolsa de la Bella Durmiente. Aceler al acercarse a la parte superior de las escaleras para asegurarse de tener tiempo de esconder los dulces debajo de la almohada y quitarse el atuendo antes de que la descubrieran, desvisti ndose fren ticamente como si no le importara si el disfraz hab a sido comprado en primer lugar. Arroj ndolo al armario con fuerza, se meti un dulce en la boca sin cuidado mientras se acercaba a la almohada para guardar el resto. Apenas hab a alcanzado el borde de su almohada para guardar los dulces cuando escuch : "Hola. C mo est mi peque a preciosa?" con una voz profunda y ronca. Sobresaltada, pero mantuvo la compostura mientras trataba de esconder el rapero abierto en su palma que a n no hab a sido descartado. Tambi n trat de no hacer evidente la succi n de un terr n duro de az car y saborizantes artificiales. Salt a su cama con la mayor indiferencia posible. " Qu libro quieres que lea?", pregunt su padre. " Auglr gytr!". " Qu ?". "Tres monitos", dijo, las palabras pronunciadas con un ligero gargarismo. " Tu mam no te quit ese dulce?". "Este fue mi ltimo trozo, papi". "Est bien. D jame comenzar". Ley la historia mientras su peque a se acurrucaba dentro de su manta. Cuando termin , dijo: "Buenas noches", despu s de un ligero beso en la frente. La mir a los ojos cerrados, sintiendo instant neamente una sensaci n de calidez y aprecio. Levant ndose lentamente, continu permaneciendo concentrado en la vista de su rostro dormido. Clic! El sonido de su interruptor de luz reson antes de un Ka-Klumb! mientras cerraba lentamente la puerta. Inmediatamente, ella comenz a deslizar su mano debajo de su almohada para alcanzar su escondite. Mientras su padre caminaba por el pasillo, pod a o r el sonido de la lluvia golpeando una superficie, pero no era as . Era su novia duch ndose, y su mente salt a la posibilidad de que ella se estuviera arreglando para l, para que pudiera ir a pedir dulces. Con un ligero rubor por sus propios pensamientos carnales, se apresur a la habitaci n para quitarse todas sus prendas, excepto los calzoncillos de seda que ella le trajo. Sinti ndose bien, se recost , con la cabeza apoyada sobre una almohada de felpa con fundas de seda. Sus ojos se cerraron lentamente hasta casi quedar dormidos, hasta que lo despertaron los besos suaves y hormigueantes de una lengua h meda, por no mencionar el cuerpo ligeramente fresco que se presionaba contra el suyo. No se dijo mucho, pero los sonidos de pasi n, amor y lujuria llenaron la habitaci n. CAP TULO UNO Un fuerte resplandor penetr a trav s de las persianas parcialmente cerradas y comenz a invadir las grietas de los ojos so olientos. Los molestos sonidos de los chillidos del despertador palpitaban mientras l yac a boca arriba aparentemente impasible. De hecho, ni siquiera hab a notado los chillidos hasta mucho despu s de que sus ojos se abrieran y se dedicaran a una mirada sopor fera. El resplandor se volvi insoportable. Extendi la mano hacia su bella mujer, d ndose cuenta de que deb a haberse levantado temprano. Oli el aroma de cerdo chisporroteando y algo inidentificable horne ndose en el horno. Obligado por el olor, extendi la mano para librarse de ese grito maldito que nunca dejaba de latir. Mientras se dirig a al ba o principal para una ducha muy necesaria, se dio cuenta de su olor por la pel cula que enriquec a su boca y el olor a ajo que se precipitaba desde el bosque profundo de sus axilas. Un ba o era ciertamente necesario. Adem s, ten a que impresionar a los inversores. Esta reuni n hab a estado en su mente la mayor parte del tiempo durante las ltimas dos semanas, e incluso mientras hac a el amor con su esposa la noche anterior. Hab a atormentado su mente con el temor de desperdiciar la oportunidad de su vida. Nunca antes nadie hab a sido capaz de reunir tantos inversores o esta cantidad de capital. Richard pod a permitirse el lujo de poner algunos recursos para apoyar la empresa l mismo, pero por razones obvias prefer a no hacerlo. Un simple plan para sacar provecho era lo que rondaba en su cabeza d a tras d a. Richard entrecerr los ojos un poco al entrar en el agua caliente. Las primeras extremidades que lav fueron los brazos, las piernas y el cuello. Se lav la entrepierna a fondo, incluso aplic ndose una sobredosis de Pert Plus en el vello p bico, y pein cada hebra como un cosmet logo. Pens para s mismo que su presentaci n ten a que salir bien. No pudieron resistirse a una visita guiada de las obras, mezclada con la publicidad de una escapada tropical. Incluso hab a comprado entradas y reservado habitaciones para cada uno de los inversores. Su plan a prueba de balas inclu a una visita guiada a las obras y un banquete con cena. Seor Neuheisil, ver que tengo planes de acaparar la industria exportadora/importadora del hemisferio occidental construyendo un astillero de ltima generaci n, pero, por supuesto, debemos ubicarlo en una ubicaci n estrat gica. Sigui divagando mientras el agua se pon a tibia. Ver, el Amazonas es f cilmente navegable y tiene m ltiples ramales que conectan con diferentes partes de Sudam rica. Si utilizamos el Amazonas junto con algunos lagos artificiales o canales para conectar dos ramales clave de este asombroso r o, podr amos llegar al sesenta por ciento del continente solo por barco. Esto permitir que el extremo sureste de Brasil se distribuya adecuadamente. Una voz se desvi desde la rendija de la puerta del ba o. Oye, t y tu amigo, el desayuno est listo. Saliendo de su ensayo, cerr el agua, completamente inmune al hecho de que el agua se hab a enfriado severamente. Richard estaba llegando tarde, as que se sec r pidamente y se visti con un traje elegante acompa ado de una de las camisas blancas m s brillantes que se hayan visto jam s. Con una chaqueta esposada en una mano y un malet n en la otra, baja las escaleras para prepararse para devorar una comida r pida. Ay, mami! Me gusta c mo cocinas los huevos, son tan esponjosos. Mam , parecen grasa. Son buenos. Haba una gran emoci n en el rostro de la ni a, especialmente cuando su padre se uni a ellos. Mam ! Los huevos son buenos para ti? Tienen sus puntos buenos y malos. Buenos y malos, mami? grit la peque a con un tono desconcertado. Solo come! Bien! Mira qui n decidi unirse a nosotros. Ya era hora, tus huevos est n a punto de enfriarse. S, pap , come tus huevos, est n deliciosos. Est bien, cari o! Dio unos bocados y luego pareci apresurarse en su asiento, pero estaba seguro de que recibir a un beso de las mujeres que amaba. Sali corriendo por la puerta, pensando en dejar a las mujeres con sus asuntos. Ten a asuntos serios propios que necesitaban su propia atenci n especial. Saltando al autom vil que le permit a la salida m s suave, sin dudarlo, el auto dio marcha atr s y casi golpe la puerta electr nica para abrirla. El ruido de goma fresca chirri por la repentina presi n aplicada al acelerador y parti . Despu s de un viaje suave y r pido, Richard se detuvo en un espl ndido parque de oficinas suburbano adornado con paredes de m rmol blanco y vidrieras azules de un tama o extraordinario. Un enorme cartel saludaba a los visitantes: Dickenson Consulting Inc., precedido por una direcci n f sica. Despu s de aparcar en su espacio reservado habitual cerca de la entrada, salt r pidamente del veh culo. Cuando entr en el edificio, su recepcionista de modales suaves y varias personas m s, que pasaron casualmente por all , lo saludaron de inmediato. Alguien tiene que arreglar este ascensor, pens . Son s lo cinco pisos, por Dios . Ding! Una de las puertas del ascensor se abri y entr con una sensaci n de alivio. No le gustaban especialmente los ascensores. Siempre se quejaba de ste, que era demasiado lento para l. La puerta se cerr despu s de pulsar el bot n cinco; lo que era rutinario ahora parec a dilatorio y extremadamente repugnante. Ahora todo parec a moverse lentamente, especialmente a medida que se acercaba r pidamente el momento de la decisi n sobre el proyecto. Ding! Sali, girando bruscamente a la izquierda y dando largas y elegantes zancadas lleg a su oficina en un santiam n. John, djame verte un minuto dijo hacia la puerta abierta de la oficina de John justo antes de entrar en la suya. Claro, enseguida voy! Richard se acerc a su cafetera para preparar una taza, cremosa y endulzada como chocolate caliente. As era como siempre la preparaba, y siempre la disfrutaba recostado en un lujoso asiento de cuero marr n que parec a un sill n reclinable caro. S, se or Dickenson. Est n listos esos informes y mapas para mi presentaci n? S, se or, todo est aqu . Pens que ser a lo primero que me pedir a. Buena observacin, por eso es mi mano derecha. Bueno, eso es todo. John se disculp groseramente, se dio la vuelta, aparentemente despreciando los comentarios de Richard, y se alej en silencio. Antes de que John pudiera escapar de los confines de la oficina de Richard, dijo: John, por favor, ponte en contacto conmigo inmediatamente cuando lleguen esos inversores. Por ??supuesto!. La puerta se cerr y John se sinti como si hubiera escapado de la boca de un le n. Hola, Suzie! C mo est s hoy? Bien, y t ? Pareces como si te hubieran rega ado. No, estoy bien. Es solo que el jefe no es l mismo. Necesito que hables por tel fono con ese cliente. Creo que est un poco nervioso por este proyecto. Por supuesto, me pondr manos a la obra enseguida. Suzie parec a curiosa, pero no cuestion nada y continu con sus tareas normales. Los sonidos de los tel fonos sonaban, las pulsaciones de las teclas se hac an eco y las conversaciones moderadas llenaban el fondo: el t pico ambiente de oficina. John decidi que ser a una buena idea quedarse en la oficina principal para echar un primer vistazo a los inversores y ver si estaban a la altura de lo esperado. De hecho, su plan funcion , y salud a cinco hombres y notific a Richard a trav s del tel fono de la recepcionista. Despu s de informar a su jefe de su llegada, esper all , mirando a estos hombres y maravill ndose de su apariencia. En su mente, pens euf rico: "Hmm, esos zapatos de cocodrilo son realmente preciosos ese delgado. Vaya, mire ese reloj. Casi lo ceg cuando el portador agit el brazo con indiferencia. El hielo que rodeaba la esfera, sin mencionar los que formaban los n meros romanos, era la esencia de esa mirada hipn tica. Era casi como si ese reloj tuviera poderes m sticos: debido a su belleza y riqueza, no pod a evitar querer uno. Tambi n not que los otros dos hombres tambi n eran bastante ricos, y ahora pod a ver por qu el jefe estaba tan nervioso. Esto ten a que ser importante! "Ding", son suavemente desde la esquina, precediendo sonidos de zapatos de suela dura utilizados agresivamente. " Hola, caballeros! Me alegro mucho de que hayan podido venir", dijo Rich, acerc ndose a los hombres con la postura m s entusiasta y la disposici n de un presentador de noticias. Salud a los hombres uno por uno, diciendo: " Aprecio que nos den esta oportunidad! Sr. Winterlin, Countenance, Neuhesil, Caviling y Sr. Palanas. Bienvenidos a mi base de operaciones, y espero que encuentren agradable su estad a aqu . Mis asistentes los acompa ar n a nuestra sala de conferencias, donde encontrar n refrigerios y asientos para mi presentaci n. Estar all en breve. John inmediatamente dirigi a los hombres por un pasillo. Por aqu , caballeros. El sonido de sus zapatos repiqueteando sobre los pisos de m rmol reson , pero esta vez el sonido no fue tan agresivo. Fue m s suave esta vez, casi con un ritmo. Voces profundas nublaron vagamente los pasillos mientras los caballeros conversaban sobre varios temas. Aqu estamos, caballeros, dijo John, se alando rigurosamente mientras jadeaba silenciosamente. Pueden sentarse donde se sientan m s c modos. John sali r pidamente, sabiendo que una mirada incorrecta de uno de esos tipos podr a significar su trabajo. Los hombres no perdieron el tiempo devorando las donas y los bagels, y cada uno fue invitado a prepararse un caf a su medida. Cada inversor se sent en un asiento y parec a como si no hubiera lugar para charlas intrascendentes. Richard Dickenson entr en la sala. Buenas tardes, caballeros, dijo con valent a mientras cerraba la puerta detr s de l. La raz n por la que los he reunido aqu hoy, como saben, es para ofrecerles la oportunidad de embarcarse en un proyecto que nos permitir dominar estrat gicamente todo un hemisferio. El Sr. Contorno se acurruc en su asiento con una mirada intrigada. Los otros hombres Richard sigui escuchando. Richard sosten a un gran mapa detallado de la composici n geol gica de Sudam rica, especialmente los r os y bosques de Brasil, que, de hecho, fue elegido estrat gicamente. Ya ven, caballeros! Esta es la desembocadura del Amazonas. Al pasar por estas islas, el r o se divide en dos. Em hum. S , ya veo, pronunci Dick, junto con reconocimientos similares de los dem s. Adelante, Sr. Dickenson. Creo que s a d nde quiere llegar con esto. Todos estos hombres incursionaban en el negocio del transporte mar timo, la distribuci n o la exportaci n/importaci n de alg n tipo. Todos estaban en la misma p gina. Richard continu ! Construiremos un astillero enorme! Justo aqu donde el r o se divide en dos. Me refiero a una enorme instalaci n de ltima generaci n. Quiero un patio de servicio, dep sitos de camiones, etc. Quiero los nueve astilleros completos. El Sr. Caviling comenz a rascarse la barbilla y respondi : Y c mo podr a esto permitir el tipo de dominio del que habla? Oh! Sencillo! Ver , el r o Amazonas es muy navegable. Tiene m ltiples ramales que conectan con diferentes partes de Sudam rica, como se ve aqu . Se puede llegar a la mayor parte del continente solo por barco. Pero utilizando algunos lagos artificiales o canales, dependiendo de las recomendaciones de los contratistas, podr amos centralizar las Am ricas. Mira! Se alando con fuerza el mapa, ya ten a su pantalla de proyecci n y muchos otros mapas mostrados. Su puntero se mov a r pidamente, al igual que sus labios para los comentarios siguientes. "Ver s, aqu mismo en Cuiab , si desplegamos un canal artificial aqu , o incluso hidroel ctrica, y de nuevo a unas cien millas al noreste, podemos conectar dos integrales clave, y con dep sitos de camiones, podemos abastecer todo el extremo sur de Brasil. Los territorios de Minas Gerais, Sao Paulo, y tambi n aqu , Moto Grosso, son algunos de los innumerables otros lugares que estar n bajo nuestro control de env o. Y no tendremos que preocuparnos por la parte norte de Brasil y Per , Bolivia y Colombia, como puedes ver". Richard comenz a se alar con m s fiereza, descargando completamente su emoci n en la pantalla de proyecci n. Los ros tienen muchos ramales que se extienden por el territorio que necesitamos. Pensemos en el caf de Colombia o el az car del norte de Brasil. Con respecto a Sudam rica, podemos enviar al exterior y al interior. Seal de nuevo. Boa Vista, Manaus, Rio Branco y Porta Velho, todos tienen sus propios puertos. As que podemos ser su fuente y conducto hacia las partes norte y este del globo! Disculpe dijo el seor Caviling. Me parece que el extremo sur no tendra una cobertura adecuada. Como puede ver! Como le gusta decir, los r os no llegan tan lejos. Vea! El hombre sealaba con m s agresividad que Richard, y definitivamente se notaba. Esas ciudades en la costa, justo ah. Seal el rea en cuesti n continuamente y esper una respuesta. S , se or, buena observaci n! Como sabe, siempre hay pros y contras en cualquier esfuerzo, pero es por eso que concentramos nuestros dep sitos de camiones en estos dos canales artificiales. Richard estaba se alando ahora como si se hubiera convertido en una competencia. Debido a la densa poblaci n en el sur de Brasil, hay suficientes carreteras para facilitar la creaci n de un Tenemos un sistema de transporte confiable para ir y venir de estos dos lugares. Cuiab es el futuro astillero n mero dos, pero por ahora, tendremos paradas de camiones al final de cada uno de estos cuatro r os. Extender nuestra distribuci n hacia afuera, adem s de una f brica, un astillero o incluso un dep sito de camiones, ser a econ mico debido a la mano de obra barata. Si realmente fuera necesario, podr amos usar esta ruta. Ahora se ala el sitio del proyecto y arrastra su puntero hacia la desembocadura del Amazonas con una pasi n elegante. Sigui a lo largo de las costas de Brasil hasta llegar a la ciudad de Pelutas. Ver , el terreno ya est comprado. Todo lo que estamos esperando es comenzar el proceso de construcci n. George se sent con una mirada de entusiasmo, mientras Neuheisil preguntaba al resto qu pensaban hasta ahora. Tony Palanas permaneci en silencio todo el tiempo, asimilando informaci n exponencialmente. El Sr. Caviling solt : No est esto en medio de un bosque?. Dick lo interrumpi ansioso. S , y no es un bosque t pico. De hecho, una espesa selva tropical. En tono combativo, Richard exclam : Caballeros! Estamos perdiendo de vista el panorama general, que es una gran empresa, y por supuesto esto ser una tarea por la cantidad de deforestaci n requerida, pero con nuestro esfuerzo cooperativo, no ser tan doloroso como si solo uno o unos pocos de nosotros asumi ramos este proyecto. Sin embargo, si es necesario, seguir adelante yo mismo, un soldado solitario. Pero les advierto, las empresas est n esperando para talar esa maldita jungla, para hacer algo civilizado. Los inversores estaban pr cticamente convencidos, pero en este punto, l quer a dar un paso m s. Quer a estar seguro de que no habr a vuelta atr s. Caballeros, los invito a tener una experiencia en vivo de lo que tengo reservado para este proyecto. Tambi n disfrutaremos de algunas festividades de celebraci n. Sac su malet n y tom un sobre. Les entreg a todos los boletos de avi n para su jet privado, que estaba estacionado en un lugar reservado en el aeropuerto internacional. Adem s del alojamiento en el hotel, los caballeros aceptaron con intriga en sus rostros. Dick solt : Me vendr a bien un poco de descanso y ocio. Richard se despidi de los hombres cuando se marcharon y luego regres a su oficina para disfrutar del momento. Mientras se dejaba caer en sus lujosos asientos, una sonrisa de entusiasmo cubri su rostro mientras revisaba sus mensajes. Inclu an algunos sin importancia que pod an ignorarse. Su modo relajado tendr a que impresionar a n m s a los inversores durante sus vacaciones. Cogi el tel fono y presion un bot n. S !. John, grit Richard. Ven a mi oficina, por favor. Richard esper mientras usaba trozos de papel arrugados como herramientas para mejorar su tiro en salto. John ech un vistazo por la puerta y antes de entrar por completo, Richard declar : Me ir pronto. Aseg rate de que esos informes est n finalizados. Judy ha conseguido Data Inc.?. No se or, todav a no. Oye, solo porque este proyecto est a punto de cambiarlo todo no significa que nos volvamos complacientes. Seguimos siendo quienes somos. Consid relo hecho, se or!. Cuando John cerr la puerta, Richard Dickenson lo sigui de cerca, ansioso por llegar a casa con su esposa despu s de un d a largo y lleno de acontecimientos. Lleg a casa emocionado y entr , descubriendo que los sentimientos de su familia eran mutuos. No era porque hubieran tenido un buen d a en la oficina, sino porque el hombre de la casa estaba en casa. Pap , grit el peque o. A eso le sigui un c lido saludo de su esposa. Acept las bienvenidas como un rey, porque hab a un sentido de intocable y arrogante en su comportamiento. No perdi tiempo en contarle sobre las vacaciones de una manera suave y entusiasta. Empaca tus cosas, querida. Nos vamos a Sudam rica. Qu ? Con tan poco tiempo de aviso? Te lo dije. S , esta ma ana. No sab a que ser a tan pronto. He invitado a los inversores a unas vacaciones. Qu ? De repente, vamos de vacaciones? Ya los he convencido. Solo quiero que se familiaricen y luego no habr dudas. Est bien! Con una ligera vacilacin y una sonrisa en el rostro, procedi a decir: Qu pasa con Boo? Cu ndo, d nde y por cu nto tiempo? Bueno, querido, vamos a ir a Macap para poder sentirnos como te dije. Habr una cena, pero la mayor parte del tiempo lo pasaremos en el hotel conmigo. Se acerc a l y dijo: Eso suena un poco mejor. Al menos el primer da. Ver s, originalmente hab a planeado un viaje de tres d as, pero no hay nada espectacular en Macap . La mayor parte del tiempo lo pasaremos en el hotel. Genial, cario, cu ndo nos vamos? Maana por la ma ana. Bueno, ir a preparar mis cosas y har arreglos para nuestro beb . Cap tulo dos Mientras tanto, en alg n lugar de una prestigiosa universidad, el profesor Julian Akbar estaba haciendo lo que m s le gustaba. Eso era, por supuesto, el estudio de las culturas antiguas y las tribus ind genas. Estaba a punto de dar por terminada una de sus clases de historia avanzada, cuando de repente un estudiante solt : Cu l crees que fue la raz n? Quiero decir, sabes por qu se quedaron atr s? Bueno, Amy! Las civilizaciones suelen surgir donde el medio ambiente es beneficioso, y sospecho que algunas de estas personas estaban aisladas de estas reas de crecimiento de la civilizaci n. C mo, entonces, sobrevivieron? Recuerde, algunas de estas personas antiguas conocan la naturaleza mejor que nosotros hoy. Doctor Akbar, c mo podr a ser eso cierto? Cuando cre an que sus dioses eran los elementos y viceversa. Bueno, djeme preguntarle. Qui n es su dios? Hubo un silencio del estudiante y Julian continu . Algunas de esas historias se transmitieron durante siglos y se crea que eran ciertas. No lo crees, verdad? Lo que yo crea es irrelevante. Comenz a leer la tarea, interrumpiendo efectivamente la conversaci n. Bien, clase, nos vemos la semana que viene y no olvidis vuestros ensayos sobre los mayas. Se levanta la clase! Los estudiantes atravesaron la puerta corriendo como si se hubieran abierto las puertas del derbi de Kentucky. Cada uno de ellos representaba un purasangre de premio que galopaba fren ticamente. Era un eufemismo porque, obviamente, esa carrera metaf rica estaba sucediendo realmente, excepto el profesor, y desde donde estaba, anticip el inminente vac o del aula. El silencio llen la sala a partir de entonces y se avecinaba una sensaci n de soledad. Era un entorno perfecto para el profesor, porque eso era l. Su esposa lo hab a dejado poco antes, y tambi n lo hab a hecho la estudiante con la que ten a una aventura. Ella solo jug el papel para mejorar las notas. No era informaci n secreta, pero el profesor hizo caso omiso de sus motivos ulteriores. No ten a a nadie, nada, nada m s que su conocimiento. Su conocimiento de las personas, personas que ya ni siquiera exist an, era vasto. De qu sirve un idioma que ya nadie usa? Obsesionado con este esfuerzo edificante, sin embargo, ahuyent a su nico amor verdadero y mat todas las posibilidades de que viniera inter s por cualquier otro. As que se qued all , solo en su habitaci n de instrucci n leyendo su libro. Parec a leer siempre sentado en su escritorio desde el que daba conferencias premiadas, vestido con una ajustada camisa de manga corta y un broche de presi n de color liso. Parec a que no le importaba la moda. De repente, recogiendo sus cosas en un instante, se dirigi a la puerta. Parec a que alguien lo hab a activado con solo presionar un bot n y le hab a ordenado abruptamente que saliera de la habitaci n. Al llegar a casa, arroj su malet n lleno de libros y trabajos de investigaci n sobre todo el desorden que ya se hab a acumulado. Se dej caer en el sof de cuero y tom el control remoto. Antes de presionar el bot n de encendido, recurri nuevamente a su propio control remoto. Instintos de control remoto y se lanz hacia el refrigerador. Agarr una cerveza, se bebi la mitad antes de volver a su silla. Eructa despu s de sentarse y presiona el bot n de encendido. "Y la Naci n..." "Johnny, sabes que te amo" ... "Lo hace retroceder, y el tiro" ... "Dando" ... Continu escaneando los diferentes canales con una aparente confusi n sobre qu ver. Al o r a su gatito en la puerta, salt para dejarlo entrar, el canal permaneci inadvertidamente en alg n programa de noticias. Camin hacia la puerta para saludar a su gato mientras la televisi n segu a pulsando. "Los cient ficos han descubierto el r pido deterioro del ozono y que puede estar relacionado con el calentamiento global. Tenemos al Dr. Shaynick, el profesor de estudios meteorol gicos y geol gicos en la Universidad de Berkley. " Gracias! El problema que tenemos no es la liberaci n humana de toxinas a la atm sfera, sino la destrucci n de los combatientes naturales de la Tierra contra esas toxinas da inas. Los muchos proyectos que causan deforestaci n. Cuantos menos rboles tengamos, peor ser nuestra situaci n. Adem s... Ring, ring, ring! El profesor presion el bot n de silencio en el control remoto y cogi el tel fono. Hola, Julian! C mo has estado? Mi viejo amigo. Rich, eres t ? Pues claro que s. Qui n cre as que era? Mitch! De todos modos, te llam para contarte sobre mi proyecto. Qu proyecto, Mitch? Me refiero a Rich. S, eres muy gracioso, pero voy a hacer que unos inversores construyan un astillero en las orillas del Amazonas. Qu ir nico respondi el Dr. Akbar. Acabo de or un informe en este nuevo canal que dec a... Hizo una breve pausa. Algn programa, un informe de noticias hablaba de selvas tropicales y de talarlas o algo as . No hay que talar algo de bosque para lograrlo? Bueno, s, pero eso no deber a ser un problema porque probablemente podr amos utilizar la madera de todos modos. No, Rich! Me refiero a qui n es el propietario de la tierra, y si es tuya, c mo la adquiriste? Richard respondi con seguridad y sarcasmo a la vez. Las provincias se convencieron con un poco de dinero e influencia poltica. Bueno, siempre supiste cmo salirte con la tuya, aunque abandonaste la universidad. Oye, hombre, no me interesaba la gente del pasado, ni la gente que todava vive en el pasado. Diablos, ahora estamos en tiempos modernos; la capitalizaci n de la civilizaci n es mi lema. Parece que sabes lo que quieres. Oye, buena suerte. Si me necesitas, llmame. Despu s de terminar la llamada con el profesor, sinti una repentina necesidad de sue o. Sin embargo, al darse cuenta de que quer a llamar a Joe Geshy, su amigo de muchos a os, se incorpor . Sus esposas eran amigas debido a su relaci n, y parec a algo forzado, pero aceptaron de buen grado la camarader a de sus maridos. El tel fono son varias veces m s de lo que sol a permitir, pero el sue o le provoc pereza y se olvid de colgar. El tel fono respondi despu s de unos doce timbrazos. Hola! respondi Joe con una voz profunda y agotada. Joe! Richard grit mientras se despertaba de su sue o profundo con ese grito profundo. y voz estridente. S, soy Joe! Qui n es? Es Rich? Qu , la gente no conoce mi voz hoy en d a? Mierda, estaba dormido, y de todos modos no es como si llamaras aqu con frecuencia. Mi mejor amiga llama cada luna azul. Sabes que estoy muy ocupado, adems tengo un nuevo proyecto en el que estoy trabajando. Por eso te llam . Para pasar un poco de tiempo con mi amigo. Oh, s ! Qu , necesitas mi ayuda? Ah... no. Las palabras se arrastraron lentamente. Solo llam para invitarte a estas vacaciones en Macapa. Macapa respondi Joe con la voz m s confusa. Qu diablos, o deber a decir, d nde diablos est eso? Es en Sudamrica, donde estoy comenzando este gran proyecto nuevo. Qu est haciendo la Sra. Geshy los pr ximos d as? Estar fuera de la ciudad por unos d as. Est visitando a mis suegros. Bien! Entonces no debera haber problema si me haces un poco de compa a, especialmente mientras entretengo a esos est pidos inversores. Qui nes? exclam Joe. Los inversores! Oh, parece que este viaje es muy importante. Supongo que ir, pero de hecho, me sorprende que me invites a algo as . Sospecho que ya tienes mi boleto. Seguro que s. Por lo tanto, tienes que ir. Volaremos en uno de mis jets privados. Joe le pidi los detalles de su invitaci n. Richard le inform de todos los detalles y le dijo que lo recoger a en el aeropuerto justo antes de la presentaci n. Justo antes de que los dos terminaran la llamada, Joe grit : Oye, Richard! Acabo de recordar que no puedo irme a las diez como planeaste. Tendr a que irme por la tarde. Oh, bueno, no hay problema! Tendr un vuelo separado disponible para ti. Oye, tu destino es venir conmigo. Pronto podr s trabajar para m y ganar mucho m s de lo que pidas prestado. Genial! exclamaron ambos a su vez. Richard se sent como un gran adicto al sof que se ha tomado una cerveza de m s y se qued dormido r pidamente. Sus pensamientos sobre todo lo que planeaba lograr pasaron por su mente dormida y tuvo un descanso glorioso, a pesar de que ten a un nudo en el cuello. Gir el cuello lenta y agresivamente, esperando o rlo crujir, pero fue en vano! Querido!, grit mientras sus dedos recog an el fr o acumulado en sus p rpados. Realmente era una visi n intolerable, pero su esposa hab a tenido que lidiar con ella durante a os y hab a aprendido a amarlo. Todo estaba arreglado y llegaron a la puerta de embarque para encontrarse con los caballeros que estaban siendo agasajados. Hola, se or Neuheisil, dijo Rich con un tono de alegr a en su voz. Esta es mi esposa. Cada hombre dijo: Me alegro de conocerla, se ora Dickenson, por turno. Richard los salud a todos individualmente y honorablemente. Espero que disfruten del vuelo, caballeros, y por supuesto de mi presentaci n y entretenimiento. Comenz a dirigir a su esposa y a los caballeros hacia las puertas de entrada. Todos estaban concentrados en su propia conversaci n individual y no prestaron atenci n al intercomunicador, sino que se dirigieron autom ticamente hacia las puertas para abordar el avi n cuando se anunci el vuelo. La rampa de entrada estaba a una temperatura g lida de 62 grados, pero todos estaban preparados con sus saludables blazers. Rich La esposa de Richard luc a un jersey de cuello alto de algod n blanco perlado de Ralph Lauren y un collar de diamantes cegadores que iluminaba sus prendas y parec a tener una conexi n con la pulsera y el reloj a juego. La esposa de Richard decidi sentarse en el asiento m s cercano al pasillo porque ten a una obsesi n con los aviones, especialmente mirar por la ventana mientras ascend an kil metros por encima, lo que la hac a m s mortalmente nerviosa que simplemente asustada. Rich se acerc desde el asiento de la ventana y la bes valientemente, y le asegur en silencio que todo estar a bien. Ella sonri , pero antes de que pudiera saborear el momento, el capit n le explic el destino del vuelo y les dio una firme declaraci n de que se abrocharan los cinturones de seguridad hasta que les informaran lo contrario. Pudo sentir que el enorme avi n giraba para acercarse a la pista de aterrizaje necesaria. Luego, recorri la larga pista a una velocidad dos veces mayor que la de un autom vil bien afinado, recorriendo la longitud de muchos campos de f tbol antes de recibir una sacudida de cuarenta y cinco grados hacia arriba. Con su envergadura extremadamente grande, el aire permiti que la ley de Bernoulli surtiera efecto. Richard vio que el aeropuerto se volv a diminuto y los autom viles parec an cajas de cerillas. De repente, incluso se volvieron demasiado peque os para distinguirlos, y todo lo que se pod a ver eran los caminos descoloridos y los puntos que sobresal an a lo largo de ellos. Richard continu mirando por la ventana, notando que todas las cosas hechas por el hombre hab an desvanecido debajo y todo lo que quedaba para ver eran las copas de los rboles. Estos rboles eran espesos y parec a que eso era todo lo que estaba hecha la tierra, y parec a que nada pod a penetrarlos. El avi n continuaba su ascenso; por lo tanto, los rboles tambi n cayeron v ctimas de la invisibilidad. De alguna manera, las nubes no parecieron atraer tanto la atenci n de Richards, lo que lo llev a soltar: "Oye, hay alg n servicio!?" Su esposa respondi suavemente: "Si miraras en tu propio avi n, ver as el bot n de servicio aqu mismo". Con una mirada p lida, presion el bot n solo para sonre r cautelosamente despu s. "Oh, no vi eso. "Hola, qu puedo traerte?" "Bueno, qu tienes? No veo ning n men por ah ". "Todo lo que tenemos son bebidas y bocadillos". " Qu tipo de bebidas y bocadillos tienes?" Estas palabras fueron pronunciadas con dureza, y era obvio que la azafata luchaba por no mostrarse visiblemente contrariada. La se ora Dickenson dijo: Por favor, disc lpelo. l s lo est Pero Richard la interrumpi . Oh, no! No me disculpe. S lo tr igame una Coca-Cola y qu , ahh man tostado y qu m s, tal vez algunas galletas y queso. S lo tr igame una variedad de sus peque os bocadillos. La forma en que la azafata se alej indic lo que estaba pensando: qu cerdo grosero, desagradable y ego sta. Regres con una canasta llena de una variedad de nueces, galletas y quesos. Incluso inclu a carne ahumada que parec a cecina, junto con un vaso de hielo fresco y Coca Cola enlatada fr a. La se ora Dickenson estaba bien, pero el se or procedi a devorar los nutrientes insuficientes. El resto del viaje en avi n fue tranquilo, incluido el aterrizaje. Despu s, todos fueron escoltados a sus habitaciones de hotel. CAP TULO TRES No hab a mucho que hacer en esta zona aislada de Sudam rica, excepto lo que hab a en las habitaciones y el sal n de banquetes. El sal n de banquetes serv a bebidas mixtas y ten a una banda en vivo dispuesta a tocar una inesperada melod a brasile a. El sonido que tocaba la banda era v vido, lo que le daba al ambiente una sensaci n verdaderamente tropical. Las habitaciones eran espaciosas y en realidad parec an suites; sin embargo, y sorprendentemente, no hab a ni tel fonos ni televisores. Estaban equipadas con saunas y los balcones daban a vastas llanuras. Las habitaciones estaban definitivamente lejos de estar equipadas con tecnolog a y transmit an el verdadero significado del t rmino "tercer mundo" a sus ocupantes. Sin embargo, todos los hombres se sent an c modos en sus habitaciones y aprovecharon la oportunidad para un descanso muy necesario. Lo necesitar an para la pr xima presentaci n, especialmente despu s del largo vuelo. " Maldita sea, no hay tel fonos!" Rich sac su tel fono celular mientras miraba brevemente a su esposa. Supongo que ya est de camino dijo despus de dejar que el tel fono sonara varias veces sin que nadie respondiera, y colg : Querida, tengo que ir a ver si el barco de transporte est listo. La se ora Dickenson le dio una mirada de aceptaci n y le aconsej a su marido que tuviera cuidado. l asinti y sali por la puerta. Todav a no hab a nada de qu preocuparse, se dijo a s mismo. Los helic pteros hab an sido entregados con anterioridad y hab a un barco m dico listo en el muelle. La preparaci n no era el problema, sino m s bien saber lo que le esperaba, lo que le hac a sentir un nudo y un nudo en el est mago espasm dicamente. En ese momento estaba pensando en utilizar el barco para transportar a los inversores. Pens que ser a m s apropiado, ya que era lo suficientemente espacioso para que cupieran todos a bordo. Se necesitar an los dos helic pteros para que cupieran las siete personas y l era el nico piloto disponible. Estaba ansioso por llegar a los muelles para asegurarse de que todo estuviera en su sitio antes de traer a los inversores. Era una distancia muy corta hasta los muelles del poderoso Amazonas en la regi n suroccidental de Macap en Brasil! El paisaje tropical dominaba su camino en un taxi tirado por caballos y un carro. Ante sus ojos se encontraban dos hermosos helic pteros y un barco al fondo que flotaba poderosamente, un testimonio de los preparativos hechos para este proyecto. Muchos brasile os caminaban por el lugar y hab a m s de lo habitual porque no pudieron evitar notar la llegada de los estadounidenses. Richard camin por los muelles hasta su barco y algunos de los extra os incluso se quedaron mir ndolo. No estaba claro qu pasaba exactamente por la mente de los observadores, pero sus expresiones revelaban curiosidad y admiraci n. Sin dejarse afectar por los observadores, entr en el barco e inspeccion de inmediato todos los instrumentos. La navegaci n era uno de sus pasatiempos, por lo que todo sali bien. Richard mir los instrumentos y luego por la ventana hacia el paisaje, entrecerrando los ojos para protegerse del sol. Estaba emocionado porque las cosas iban de maravilla y su estado de nimo, en combinaci n con el paisaje familiar, encendi los recuerdos: "Cari o, voy a pescar!". "Est bien, cari o". Richard cogi su ca a favorita y en la otra mano llevaba con mucha firmeza una costosa caja de aparejos. No tard en salir por la puerta en su veh culo utilitario deportivo. Los neum ticos emitieron sus gritos normales cuando sal a con Richard al tim n. M s gritos, pero en tono opuesto, cuando decidi hacer una parada en la tienda de cebos y aparejos Owens. Hab a campanas que tintineaban al abrir la puerta de la tienda cuando se encontr con un aire fr o y quieto, que le hel la piel sudorosa por la ma ana calurosa y h meda que era. Ese enfriamiento fue recibido con gratitud no aparente porque el negocio de conseguir utensilios de pesca era su prioridad. Richard mir varios cebos y aparejos y obviamente no estaba seguro de qu tipo usar. Se rasc la barbilla y entrecerr los ojos como si tuviera dificultades para ver. Un hombre adecuadamente r stico pregunt : " Qu tipo de pesca har s?" "No lo s ". " Pescar s en agua dulce o salada?" "Ah, ya veo. Bueno, supongo que en agua dulce". Bueno, qu tipo de pez quer as pescar? Cualquiera que pique. Ah, ya veo dijo el hombre robusto con una risita. Continu con su voz demasiado tensa. Supongo que nunca has navegado a una milla de la costa. He estado en muchos cruceros! Cruceros no! De pesca! Alguna vez has ido a pescar en alta mar? No, no puedo decir que s ! Pareces un hombre adinerado. Mereces el premio, el pez ms grande y mejor que jam s hayas so ado pescar. Richard se interes en los comentarios del hombre y se dej llevar a un enredo verbal. C mo te llamas? Richard! Richard Dickenson. Bueno, seor Dickenson, no digo que la pesca sea un pasatiempo serio para usted. Tal vez cace y ahora haya decidido expandirse. Bueno, d jeme decirle que pescar es la mejor experiencia que podr a tener. Dejar que la corriente del oc ano nos lleve a la deriva, buscando un lugar al que lanzar nuestras trampas elegidas en las profundidades, con la esperanza de que algo tan hambriento y desesperado por comida muerda nuestros afilados anzuelos, atrapando a las criaturas m s grandes y m s malas del mar, es el mejor pasatiempo imaginable. Entonces, est bajo control, se or Dickenson. Llmeme Richard. Richard! Qu , nunca ha conducido un barco? No! Siempre tuve a alguien que lo hiciera por m . Aunque tenga suficiente dinero como para contratar a alguien, sigue siendo una buena habilidad. Puede que la necesite algn d a. Qu ! Entonces, da clases de navegaci n? Oh, no! No soy profesor, pero me he criado entre barcos desde que era muy joven. Me volv muy h bil en eso, probablemente incluso podr a guiarlo alrededor del mundo. Probablemente? declar Richard con la impresi n de no querer ser un conejillo de indias. Oh, lo digo porque en realidad nunca lo intent. Richard se qued all mir ndolos a los ojos antes de soltar: No est s seguro, as que me temo que me obligar n a pasar. Estoy seguro de que podr a si lo intentara. Conozco muy bien los mapas de los oc anos y estoy al tanto de todas las condiciones meteorol gicas actuales. No se trata de eso; se trata de pescar, y te ofrezco que me acompa es la pr xima vez que yo y algunos de mis amigos vayamos a pescar en alta mar. Richard hab a estado dispuesto e intercambiaron informaci n r pidamente. Sin embargo, la fuerza del sol brasile o rompi su concentraci n y ese se convirti en su ltimo pensamiento cuando solt : Oh, mierda! Me olvid ! Necesitaba recoger a Joe en el aeropuerto. Era un aeropuerto peque o, privado y l gubre, todas las paradas eran aviones privados. Se apresur a llegar a los lugares donde los aviones pod an aterrizar. Al llegar a este aeropuerto del tama o de una pinta con una torre inestable y unas cuatro miserables pistas que en realidad eran solo carreteras, qued claro que Joe a n no hab a llegado. Richard mir a su alrededor y not que no hab a nadie a la vista de inmediato. Hola, hay alguien ah ? grit por encima de la amplia abertura que le hab a asignado el aeropuerto. Hola, Joe! Hay alguien aqu ? grit, caminando hacia la entrada de la sala de control de la torre. Entr por la escalera y mir hacia arriba, y no pudo evitar soltar m ltiples gru idos y suspiros al darse cuenta de que ten a una subida empinada. Alguien ten a que estar all . Procedi con determinaci n. Resoplando y jadeando de forma controlada, pero agresiva, procedi a subir el tramo de escaleras. En poco tiempo, lleg a la cima, sin darse cuenta de cu ntos escalones hab a subido. Abri la puerta a su izquierda, entr con entusiasmo, solo para notar una consola con forma de letra "U" y una figura reluciente sentada en el centro. Al mirar hacia arriba a trav s de las ventanas, prest especial atenci n a las pistas casi vac as, luego mir al cielo, notando un vac o inquietante. " Oye, despierta! Despierta!" Apretando el asiento con ambas manos y temblando agresivamente, escuch gru idos que ven an del frente del asiento. Richard continu diciendo: " Oye, despierta! Despierta", ahora repitiendo r pidamente uno tras otro. " Despierta, despierta!" El hombre salt de su asiento, respondiendo con una frase en alg n idioma extranjero. "Oye, habla ingl s", dijo Richard. " Por qu hiciste eso?" respondi el hombre con un acento inidentificable. Se supona que deb a salir un vuelo. Un vuelo repiti el hombre, encogi ndose de hombros con curiosidad y con expresi n afligida. No seor, no s de ning n vuelo! No s de qu est hablando. Sus palabras fueron pronunciadas con un acento irritante que ahora pareca amplificado. Mire seor dijo Richard con firmeza. Hay un vuelo programado. Bsquelo y ll meme. Richard anot su n mero r pidamente y le entreg la informaci n al hombre misterioso, quien la acept con una mirada peculiar. Eso va a ser un problema? No, no. Richard lanz una mirada de disgusto y pregunt : De d nde diablos eres, de todos modos? No hubo respuesta verbal del hombre, pero un simple movimiento de la mano y un asentimiento con la cabeza parecieron ser suficientes. Richard sacudi la cabeza con decepci n y continu bajando la escalera. Ansioso por volver a las suites para que los inversores subieran a bordo, baj la escalera m s r pido de lo que hab a subido. Se pregunt d nde estar a Joe cuando regresara, pero supuso que simplemente llegar a tarde. Sin embargo, la presentaci n ten a que comenzar. Joe era solo un amigo que le hac a compa a, pero sus gustos contrastaban marcadamente con los de los inversores y Richard pens que era un elemento necesario en esta discusi n. Incluso se encontr deseando haber podido esperar un poco m s, pero sus razones para estar all ten an poco que ver con Joe. Regresar a las suites ahora parec a tomar m s tiempo, y su impaciencia aument . Al llegar a su destino en el momento justo, su paciencia se convirti en una agresi n ansiosa, tal vez incluso en obsesi n; sin embargo, mantuvo la calma mientras reun a a todos los inversores. Todos hab an subido al barco mientras Richard revisaba silenciosa y r pidamente todos los instrumentos necesarios. Ser a una tarea m s dif cil ya que Joe no estaba all . Hab an estado en muchas misiones de navegaci n juntos. Ya sea pescando o simplemente disfrutando de un crucero con sus seres queridos, l estar a solo en este viaje, pero no le molestaba en lo m s m nimo. Su determinaci n de hacer que esto fuera un xito dominaba todos los dem s pensamientos. Soltando las ltimas cuerdas que aseguraban el bote, pronto se pusieron en marcha. El bote estaba construido Bueno, y ten a buena velocidad. Su destino era una ribera particular a 100 millas al sureste de Macapa. Richard maximiz la velocidad del yate de tama o mediano y administr las habilidades en navegaci n que tan convenientemente hab a heredado indirectamente de una visita a una tienda de cebos y aparejos. Pod a escuchar el viento soplar r pidamente desde la parte trasera del barco, y tambi n pod a escuchar fragmentos de las conversaciones intrigantes. Dick! Qu piensas? dijo uno de los inversores, de pie con ambas manos agarradas a la barandilla del barco y luciendo realmente desconcertado. Respondi salientemente, Piensas? En qu , Peter? Quiero decir, aqu en el desierto! Crees que es un poco extremo, que estemos aqu para una presentaci n? El Sr. Neuheisil comenz a brillar como si tuviera todas las respuestas, y respondi con confianza. Bueno, sabes, creo que es una buena idea. Nos da la oportunidad de ver las realidades de este llamado, entre comillas, proyecto! Y su verdadero potencial! Hasta ahora, est resultando posible, pero estoy empezando a creerlo ahora, ya que ha decidido traernos aqu . Debemos sacar el m ximo partido a esto y necesitamos utilizar esta experiencia para ayudarnos a decidir si es posible o incluso rentable. S, claro, ya sabes Los hombres continuaron conversando informalmente entre ellos mientras Richard llevaba el yate a su destino. Richard, veo que lo tienes bajo control exclam Jim, que estaba de pie junto a Tony Palanas. D nde aprendiste exactamente a navegar? Richard se volvi para ver a los dos hombres observ ndolo como detectives privados. Respondi de manera informal y amable. La navegacin ha sido un pasatiempo m o durante muchos, muchos a os. Una vez, un amigo me ense a pescar en alta mar y desde entonces todo empez . Dick mir primero a Richard con una sonrisa que mostraba que estaba impresionado. Luego mir a Jim y Tony simult neamente, agarrando un hombro de cada uno y hablando sobre su congreso. Aqu estamos, a la deriva en el pantano como amaz nicos, realmente viviendo este esfuerzo. Algunos pueden haber pensado inicialmente que esto era extremo, estar aqu , pero debo decir, Richard, que para m ha sido realmente una experiencia tropical. Quiero felicitarte por esta concepci n; y espero que ustedes vean esto como una oportunidad, para realmente entender las realidades de esta idea. Los hombres miraron hacia adelante, cada uno con sus propias caracter sticas. Sus ojos se iluminaron cuando se acercaron a una gran brecha en el r o, algo as como un lago enorme, pero en realidad, el r o ahora se dividi en dos. Este era el lugar. Ahora, pens Richard, si solo pudiera confiar en cualquiera de los lados de la tierra directamente frente a m . Dirigi el barco hacia el punto donde la tierra divid a el r o en un flujo occidental y un flujo sur. "Est bien, caballeros", dijo, notificando a todos los miembros de la tripulaci n, "prep rense para atracar". Richard gui el barco lo m s cerca posible del borde, pero se dio cuenta de que no hab a ning n lugar para atracar. Todos los caballeros se reunieron en las barandillas laterales del barco mientras Richard hablaba en voz alta. Desafortunadamente, no esperaba no poder atracar el barco y ensuciarnos los pies, pero veo un grupo de rboles justo all , un espacio abierto donde podr amos haber aterrizado los helic pteros. Sin embargo, este es el Es el lugar que se les mostr en el mapa, dijo, levantando el mapa hacia todos y asegur ndose de que su visibilidad no se viera obstaculizada. Se al el mapa y continu : Ahora ven, caballeros! Pueden sentir lo que estoy imaginando aqu ? Se alaba con fiereza y trazaba con el dedo las dimensiones exactas a lo largo de estos m ltiples brazos del Amazonas. Emocionado, pronunci : Podemos enviar caf desde Colombia. Luego traz con los dedos a lo largo del Amazonas con entusiasmo, pasando Manaos y movi ndose hacia arriba en uno de los muchos brazos amaz nicos hasta que ese en particular termin . Ahora sugiri : Podemos agregar un dep sito de camiones aqu . Vean all mismo! Se al a n m s agresivamente. El r o Orinoca se bifurca, y este brazo ascendente est muy cerca de Bogot , Colombia. Ahora ven que este brazo inferior del Amazonas est a solo 100 millas m s abajo. Este brazo del Amazonas deber a estar equipado con un muelle de carga y descarga, mientras que el dep sito de camiones podr a ubicarse en este brazo superior del Orinoco. Jim lo interrumpi y dijo: Tambi n podr as colocar una instalaci n de carga y descarga all , en ese brazo del Orinoco. Hay todo tipo de r os con los que el Orinoco est conectado dentro de Colombia, sin mencionar que sale cerca de Trinidad y Tobago. Si no me equivoco, eso puede acortar la ruta a Am rica. Richard lo mir sorprendido y respondi : Ahora lo ves! Ver s, realmente entiendes lo que estoy imaginando aqu . Tambi n tienen oro, petr leo y esmeraldas. Jim, con un motivo ulterior brillando en sus ojos, aconsej : Soy muy consciente de lo que Colombia tiene para ofrecer. Le dio una palmadita en la espalda al tranquilo Tony Palanas y lo agarr por los hombros, ahora obviamente actuando como portavoz de Tony. Tony continu sentado, sin decir mucho, pero realmente estaba interesado. Su familia ten a v nculos reales dentro de la jerarqu a de la droga, y Colombia era un conocido productor de muchos de esos productos. Este proyecto masivo de la industria naviera y la futura operaci n ser an perfectos para el tr fico y el lavado de dinero. La aparente falta de inter s de Tony era s lo una estratagema. De hecho, estaba ansioso por poner en marcha este proyecto. No pod a dejar pasar ese f cil acceso. El plan era sacar de contrabando de Colombia, transferir productos en este nuevo centro de control propuesto y permitir que los productos salieran de la costa este de Sudam rica. En un barco totalmente diferente, ser a dif cil para las autoridades discernir a d nde iban las drogas. Brillaba por dentro ante esta oportunidad, s lo para ser interrumpido de su enso aci n. Richard habl en voz alta. "Eso no es todo, caballeros. Podemos enviar ca a de az car y arroz desde Venezuela, as como trigo, cebada y ma z desde Per . Necesitamos cobre, Per es el lugar! Oh, no se olviden del petr leo en Guaza, recientemente descubierto. Dado que Bolivia se niega a aportar, o tal vez no tiene capital, podemos ser su capital de origen. Podemos ser parcialmente due os de Bolivia. Recuerden, caballeros, les habl de los dep sitos en Cuiab . Se al una vez m s con una agresividad que captur la atenci n de todos los hombres. "Ven este r o; Nos permite enviar a Paraguay y Uruguay, y finalmente salir por el R o de la Plata. Ese comentario final que pronunci Richard recibi gru idos de aprobaci n, y Dick sugiri : Creo que esto nos permite acceder tambi n a Argentina. Qu tienen para ofrecer, Se or Dickenson? Bueno, ese pas tiene Buenos Aires, una gran ciudad portuaria que est cerca de C rdoba. All se producen autom viles y autobuses. Hmm! dijo Dick, pero Richard no le dio la oportunidad de decir nada, porque segua parloteando. Vern, hombres, aunque no podamos caminar sobre la tierra, creo que todos tienen una idea de hacia d nde ir finalmente este proyecto. Primero, debemos establecer la ubicaci n del contrato. Peter coment : No sabemos si un proyecto de tal magnitud puede ser posible, adems, cu l es la viabilidad de construcci n de este terreno? Richard solt emocionado: Claro! Es por eso que he programado un equipo de topograf a y algunos ingenieros para que vengan a construir, bueno, primero y principal, un lugar donde atracar este barco. Estar n midiendo y topando, o lo que sea que hagan. Miren! No dije que este plan estar a libre de problemas, pero les aseguro que los ingenieros probablemente aprobar n este sitio para dicha construcci n. Y estaremos en camino de establecer un imperio naviero. De repente, los ojos de Richard se agudizaron mientras miraba hacia la tierra. Justo antes de abrir la boca de nuevo, not que algo parec a atravesar el bosque. Parec a desconcertado, pero tuvo cuidado de ocultar su expresi n de inmediato con silenciosas bocanadas de aire. Casi se rasc la cabeza, pregunt ndose en voz alta: qu era eso? Sin embargo, realmente comenz a pensar: qui n era eso? Parec a un hombre desnudo corriendo, serpenteando entre las espesas masas de rboles. Estaba casi seguro de que era alguien, porque hab a notado los ojos que se asomaban detr s de un rbol justo antes de que el cuerpo se volviera borroso. El contacto directo, ojo a ojo, parec a ser lo que sucedi y es la raz n por la que Richard se estaba volviendo loco. Esos ojos parec an estar mir ndolo justo antes de que l, ella o eso huyera. El ensue o de Richard fue interrumpido por Jim. " Pasa algo? Parece que has visto un fantasma". " Oh, no! Solo pens que vi un ciervo o algo as ". Ring! Ring! Su tel fono interrumpi ruidosamente el momento. Disculpen, caballeros. Respondi su tel fono r pidamente. S , dijo, luego esper pacientemente una respuesta. Se or, ese vuelo del que habl antes. Deber a llegar en dos horas aproximadamente. Se despacharon; acabo de recibir el mensaje del piloto. Est bien, genial!. Richard mir su reloj y se dio cuenta de que ya era media tarde. Entonces record que Joe originalmente deb a estar en ese vuelo posterior en primer lugar. Sin embargo, hizo girar el barco y se dirigieron de regreso a Macapa. Todos disfrutaron del viaje de regreso, ya que el calor del sol comenz a disminuir y hizo que el viaje fuera m s llevadero. Bebieron varias bebidas y estaban bastante contentos con las perspectivas de ganar tanto dinero en este proyecto, y no se dieron cuenta de que estaban cerca de su destino. Finalmente, todos hab an salido del barco y se dirigieron al sal n de banquetes para continuar atiborr ndose de bebidas alcoh licas. Se or Dickenson? Bueno, ese pas tiene Buenos Aires, una gran ciudad portuaria que est cerca de C rdoba. All se producen autom viles y autobuses. - Mmm! dijo Dick, pero Richard no le dio la oportunidad de decir nada, porque segua parloteando. Vern, hombres, aunque no podamos caminar sobre la tierra, creo que todos tienen una idea de hacia d nde ir finalmente este proyecto. Primero, debemos establecer la ubicaci n del contrato. Peter coment : No sabemos si un proyecto de tal magnitud puede ser posible, adems, cu l es la viabilidad de construcci n de este terreno? Richard solt emocionado: Claro! Es por eso que he programado un equipo de topograf a y algunos ingenieros para que vengan a construir, bueno, primero y principal, un lugar donde atracar este barco. Estar n midiendo y topando, o lo que sea que hagan. Miren! No dije que este plan estar a libre de problemas, pero les aseguro que los ingenieros probablemente aprobar n este sitio para dicha construcci n. Y estaremos en camino de establecer un imperio naviero. De repente, los ojos de Richard se agudizaron mientras miraban hacia la tierra. Justo antes de abrir la boca de nuevo, not que algo parec a atravesar el bosque. Parec a desconcertado, pero tuvo cuidado de ocultar su expresi n de inmediato con silenciosas bocanadas de aire. Casi se rasc la cabeza, pregunt ndose en voz alta: qu era eso? Sin embargo, realmente comenz a pensar: qui n era eso? Parec a un hombre desnudo corriendo, serpenteando entre las espesas masas de rboles. Estaba casi seguro de que era alguien, porque hab a notado los ojos que se asomaban detr s de un rbol justo antes de que el cuerpo se volviera borroso. El contacto directo, ojo a ojo, parec a ser lo que sucedi y es la raz n por la que Richard se estaba volviendo loco. Esos ojos parec an estar mir ndolo justo antes de que l, ella o eso huyera. El resultado de Richard fue interrumpido por Jim. " Pasa algo? Parece que has visto un fantasma". " Oh, no! Solo pens que vi un ciervo o algo as ". Anillo! Anillo! Su tel fono interrumpi ruidosamente el momento. Disculpen, caballeros. Respondi su tel fono r pidamente. S , dijo, luego esper pacientemente una respuesta. Se or, ese vuelo del que habl antes. Deber a llegar en dos horas aproximadamente. Se despacharon; Acabo de recibir el mensaje del piloto. Est bien, genial!. Richard mir su reloj y se dio cuenta de que ya era media tarde. Entonces record que Joe originalmente deb a estar en ese vuelo posterior en primer lugar. Sin embargo, hizo girar el barco y se dirigieron de regreso a Macap . Todos disfrutaron del viaje de regreso, ya que el calor del sol comenz a disminuir e hizo que el viaje fuera m s llevadero. Bebieron varias bebidas y estaban bastante contentos con las perspectivas de ganar tanto dinero en este proyecto, y no se dieron cuenta de que estaban cerca de su destino. Finalmente, todos hab an salido del barco y se dirigieron al sal n de banquetes para continuar atiborr ndose de bebidas alcoh licas. Deja que el dinero de mis inversores haga el resto. Quiero saber al menos a qu me enfrento. Richard pronunci estos ltimos comentarios de forma inusualmente desenfocada; es posible que se le haya pasado por la cabeza un pensamiento sobre el hombre desnudo. Sin embargo, continu : Adems, de todos modos no necesitas esa mierda de alcohol. Puede matarte. Vale, vale, pero soy un hombre adulto y tomar varias de esas bebidas en cuanto regresemos de tu extra a obsesi n, o viaje, o incluso b squeda, lo que sea. Algo! Algo se te ha metido en la cabeza. Richard parec a preocupado, pero se las arregl para exclamar con dureza: Qu ! Ya me has o do! Tus locuras te van a matar alg n d a. Ah, s, bueno, al menos no morir como un anciano sin hacer nada m s que engullir cebada y l pulo y fumar puros hasta que mis pulmones parezcan una olla de alquitr n hirviendo, estresado por el extenso trabajo manual y enfadado por todas las cosas que podr a haber hecho. Una risa silenciosa y disimulada que sonaba como la letra "K" brot de la boca de Joe. " Vamos!" Richard salt primero, seguido de Joe. Los dos hombres se acercaron al rea donde descansaban los helic pteros. En la gran torre, el anciano mir brevemente a los hombres antes de volver a su libro y meterse una fruta desconocida en la boca. "No deber amos tardar mucho m s de treinta minutos en llegar al lugar". Ambos subieron y se acomodaron correctamente. Richard calibraba los instrumentos y pronto se fueron. " C mo est Claira?" "Oh, est bien. Tuvo esa reuni n y realmente est progresando. Estoy orgulloso de sus logros, y especialmente como esposa. Est todo bien contigo y Susan?" " Oh, claro! Claro! Ella est en la habitaci n esper ndome". "Oh, Dios, no somos afortunados". Antes de que Richard pudiera permitirse el cumplido, Joe parlote un poco m s. "O deber a decir desafortunados. Todas estas hermosas mujeres brasile as". " Est s casado!" " Lo s , lo s ! Un hombre va a ser un hombre. Entiendes lo que digo. S , claro! Joder y traer a Claira de vuelta con un espl ndido caso de malaria. Oh, qu gracioso! Oye Joe, sabes que eres un buen amigo y me alegro mucho de que hayas podido venir. Su tono es repentinamente ms suave, menos obsesivo. S, hombre, no hay problema. Se hizo el silencio y, de repente, el susurro de las aspas del helic ptero se hizo m s perceptible. El vuelo en helic ptero fue bastante suave y, en poco tiempo, se estaban acercando al lugar. Richard mir hacia abajo para centrarse exactamente en el lugar donde quer a aterrizar. Oye, Rich, sabes d nde vas a dejar caer a este beb ? S ! exclam Richard con un dejo de irritaci n. Vi este lugar cuando traje a los inversores aqu. S, si t lo dices. El helic ptero descendi justo donde Richard quer a aterrizar y los hombres saltaron r pidamente despu s de que Rich frenara las h lices. Maldita sea, hombre! Qu pasa, Joe! Este suelo es un poco blando. S, bueno, vayamos un poco m s all de la orilla. Probablemente sea tierra seca all . Se alejaron un poco del ro, notando todos los sonidos de los p jaros salvajes, los insectos y las aves. y otras criaturas no identificables que acechaban en el bosque. Los dos hombres no notaron los ojos ocultos detr s de los rboles que oscurec an a los observadores. Estos eran los ojos agudos de muchos hombres en ceremonia. Richard camin con dignidad, sin afectarse por los extra os sonidos de la jungla. Caminaron por un sendero que naturalmente divid a ligeramente el bosque. Joe mir a su alrededor varias veces diferentes tratando de localizar lo que realmente estaba haciendo esos sonidos. El sendero terminaba, pero esta nueva rea ten a espacio para ir en varias direcciones diferentes. La gruesa capa de rboles bloqueaba la luz del sol, lo que hac a que su rango de visi n fuera solo de quince a veinticinco metros. M s all de eso no era posible ver porque un grupo de rboles en capas de enredaderas tropicales de alg n tipo bloqueaba la vista. Richard se par a unos seis metros de distancia en una esquina y escuch a Joe explicar lo que los rodeaba. " Eso es un loro? Nunca he visto un p jaro con tantos colores diferentes y tan brillante. Lo siguiente que sabes es que me tendr s aqu afuera teniendo conversaciones con p jaros salvajes". "Bueno Joe, para ti eso probablemente sea apropiado. Estoy seguro de que todos tendr an mucho en com n, respondi Richard con extremo sarcasmo, tal como estaban acostumbrados a hacer los dos amigos. Joe respondi , primero con una mirada que dec a que ya hab a tenido suficiente. Mira!, lo cual fue dicho con firmeza, ya ??me tienes aqu en una versi n occidental de nuestra patria, pensando que somos parte de la naci n Harubu. Perraaaaaa ! Esto fue dicho con un tono serio, pero firme y parec a ser odioso. Sin embargo, ese no era el caso. Los dos amigos estaban acostumbrados al humor crudo, era solo una parte de sus formas jocosas habituales. Bien podr amos pintarnos las caras y sostener lanzas mientras cantamos s labas que nunca hemos escuchado antes, tal vez entrar en coma por algunas de estas plantas psicod licas no grabadas. Richard no pudo hacer nada m s que soltar risas suaves y sonrisas burlonas. Eres un maldito idiota. Continu riendo. Te est s riendo, pero hablo en serio, respondi Joe con una sonrisa burlona propia. Los hombres caminaron por el otro extremo de la abertura. Comenzaron a caminar por otro camino y Delante de ellos hab a ojos que los observaban, pero los dos amigos no se dieron cuenta. Richard caminaba delante y Joe lo segu a, pero a n no se daban cuenta de que los observaban. D nde estaba el observador? En un rbol? No estaba claro porque no notaron los ojos en absoluto. Los dos amigos no pod an o rlos, pero se o an c nticos de gran alabanza, el sonido de la madera golpeando como si se estuvieran tocando tambores primitivos. El sol descend a hacia el horizonte occidental. Los sonidos de los instrumentos de cuerda primitivos tambi n resonaban y se mezclaban bien con el inminente parloteo del bosque nocturno. Una niebla l gubre se disip , al igual que una aurora m stica. Im genes de bailarines primitivos, esp ritus ind genas, destellaron, acompa adas de sonidos de bailes y c nticos, esto se intensific ferozmente, pero Rich y su compa ero no pudieron o rlo. De hecho, para ellos ni siquiera exist an. Los ojos pertenec an a hombres reales, pero tambi n a los esp ritus a los que se estaba invocando. Los sonidos se hicieron m s fuertes y las im genes destellaron con mayor intensidad a medida que la oscuridad previa se acercaba sigilosamente a ellos. Richard, est oscureciendo. Richard camin como si no oyera a su amigo hablarle. No s qu es lo que intentas hacer aqu . Quiero decir, aqu en tierra de nadie. Quiero decir, quiero decir, probablemente haya especies que a n no hemos visto. Y me trajiste aqu despu s del atardecer. Y aqu afuera hay mierda, y si es un maldito gato salvaje, o un hijo de puta... uh... uh... lo que sea? Todo es mierda aqu afuera. Ni siquiera s qu nombre poner. Y quieres venir a desenterrar mierda. Algo se te ha metido en el cuerpo, eso es un eufemismo claro. Est s loco. Me siento como si estuviera en la antigua Azteca. Su ensoaci n fue interrumpida groseramente, y Richard respondi : Perdona mi descaro, pero es lgico. Con tu capacidad mental, por obtusa que sea, no podr as ni siquiera empezar a comprender los beneficios. Bueno, que te jodan, y lo que hayas dicho. Solo porque eres Rich, Rich! Sabes que voy a decir lo que pienso. Supongo que ser mejor que volvamos dijo Richard rpidamente. Slo s gueme por este camino que recorrimos anteriormente. Espero que sepas cmo salir de esta jungla. Joe, no seas tonto. Mientras caminaban en busca de dnde hab an aterrizado, los sonidos de la noche ahora se superpon an a los sonidos anteriores que hab an escuchado. Sus o dos enviaron mensajes a sus cerebros que eran a n m s inquietantes. Joe volvi a mirar con p nico mientras intentaba localizar un sonido que sus o dos segu an registrando pero su mente no pod a identificar. Richard caminaba r pido y Joe parec a quedarse m s atr s. Los misteriosos sonidos del bosque y la falta de familiaridad del terreno salvaje lo ralentizaron. Entonces, de repente, comenz a correr colina arriba perpendicular al sendero. Necesito orinar. Espera, hombre, espera! Richard estaba muy por delante y apenas lo escuch . Qu Joe? Continu caminando sin que lo afectaran los observadores y los sonidos. Oh, mierda! respondi Joe. En su mente, pens : Maldita sea, debo haberme deslizado por el otro lado. El hecho de que necesitaba orinar no cambi . Grit : " Richard, Richard!". Richard se detuvo en seco mucho antes, se dio la vuelta y respondi en voz baja: "Joe, qu ? D nde est s?". Habl en voz baja, par ndose en seco con un poco de impaciencia. Comenz a caminar lentamente hacia los gritos de Joe. Joe decidi que su vejiga necesitaba vaciarse ahora. Eligi un rbol enorme para pararse y hacer su trabajo sucio. Probablemente nadie lo estaba mirando, pero decidi elegir un rbol para ocultarse de todos modos. Probablemente estaba acostumbrado a un arce o roble enorme, y las ra ces abultadas normalmente se usaban como escalones. Joe hizo lo que estaba acostumbrado y particip en una de las mejores liberaciones de la historia. De pie all sobre dos ra ces enormes, comenz a dejarla rasgar. Inclin la cabeza hacia atr s y se relaj mientras disfrutaba de un drenaje muy necesario. Cuando los ltimos bocados gotearon, inclin la cabeza a n m s hacia atr s y disfrut del escalofr o que recibi . "Oh, mierda", grit Joe. Su cuerpo se inclin hacia adelante por el colapso repentino debajo de l. Parec a que la superficie debajo hab a cedido. Qu pas con las ra ces sobre las que estaba parado? Eso estaba lejos de su mente. " Oh, mierda, maldita sea!", grit Joe, y luego repiti en voz alta el nombre de su amigo una y otra vez. " Richard! Richard! Estoy atrapado en una especie de trampa. Mierda, ven a sacarme de esta mierda. Rich respondi con una sonrisa: "Ya voy, ya voy". Despu s de gritar, Richard susurr para s mismo: " En qu se ha metido ahora?" Richard avanz , pero luego comenz a gritar de nuevo. " Joe! Ya sabes, cuando hablas mal de la tierra, no es agradable contigo". Joe no pod a o rlo; todav a estaba a una buena distancia. " Oye! Oye! Oh, mierda, oh, mierda", grit Joe a todo pulm n. Continu con un cierto aumento de desesperaci n: "Me est apretando. Estoy siendo... Oh, mierda, algo me est apretando. Augh! Augh", grit Joe. Richard comenz a o r apenas que su amigo estaba en apuros. "Ya voy Joe", respondi Richard mientras aceleraba sus esfuerzos hacia los gritos. Joe continu luchando mientras algo debajo enredaba sus piernas. Joe no se dio cuenta del misticismo que hab a detr s de su ataque. Todo lo que sab a era que algo le apretaba las piernas con mucha fuerza. Ten an las piernas enredadas y se sent a como si unas anacondas se envolvieran alrededor de sus piernas aplast ndolas. No pudo gritar mucho m s debido al cansancio que le causaba el esfuerzo por liberarse. Justo encima de l, dos ramas enormes cayeron sobre la cabeza de Joe. No se dieron cuenta porque Joe estaba a punto de desmayarse. Las ramas le partieron el cr neo y una sustancia viscosa y espesa le resbal por su grotesco rostro. Richard se desliz por la misma pendiente que Joe y luego corri por el mismo sendero. Grit : "Joe, Joe". Ten a curiosidad por saber por qu ya no pod a escuchar la bocaza de su amigo. "Joe, Joe", exclam Richard repetidamente mientras corr a en c rculos fren ticamente. Finalmente, se encontr con lo que quedaba de Joe. Tropez a toda velocidad y su rostro reflej inmediatamente su incredulidad y conmoci n. Se detuvo por completo y se arrodill , con ambas manos sobre las rodillas correspondientes, y comenz a vomitar profusamente. Se dio cuenta de que Joe estaba definitivamente muerto y enterrado desde la cintura cerca de un rbol. No se qued all mucho m s tiempo; Richard se dio la vuelta y corri tan r pido como pudo por el mismo camino sin parar. La mente de Richard comenz a destellar la imagen del cr neo fracturado de Joe. Era horrible de ver y podr a haber asustado a cualquiera. Tras tropezar varias veces, Richard lleg finalmente al terreno blando donde hab a aterrizado el helic ptero. Sus pies se atascaban constantemente mientras corr a los ltimos quince metros antes de saltar a bordo de su m dulo de escape. El barro goteaba de sus pies y el sudor le corr a por la cara causado por la hiperventilaci n y el p nico absoluto. Richard encendi el motor y orden al helic ptero que despegara. Consigui ascender en el aire a pesar de estar parcialmente enterrado en el suelo blando. Richard no not nada m s que las im genes que pasaban por su mente. El p nico puro reinaba supremo en la mente de Richard mientras acariciaba los complejos instrumentos. Durante todo el vuelo, sus ojos estaban fijos en una mirada pl cida y habr an hipnotizado a cualquiera que se atreviera a mirarlos. Respirando fren ticamente, las im genes pasaban m s r pidamente por su mente que antes. Entonces not la torre a su derecha, y donde el otro helic ptero se encontraba sin ser molestado. R pidamente orden al helic ptero que descendiera a la derecha cuarenta y cinco grados. Richard no ten a ni idea de lo que hab a sucedido; De hecho, la confusi n era s lo una peque a parte de lo que se estaba gestando en su interior. El helic ptero aterriz sano y salvo, pero de forma brusca, mientras Rich segu a luchando con su psique. Controlarla result laborioso y, de hecho, horrible. Salt de la nave y corri por el campo con aspecto extremadamente ansioso. El vuelo err tico despert la vigilancia en el hombrecillo de la torre, y ahora miraba a Richard corriendo hacia el transporte m s cercano. El hombrecillo estaba desconcertado, se sent despu s de rascarse la cabeza y simplemente se encogi de hombros. Richard lleg a su habitaci n, la paranoia era el ingrediente principal de su estado mental. Hizo un valiente esfuerzo por girar el pomo de la puerta de su habitaci n y luego entr , cerrando ansiosamente la puerta detr s de l. Oye, Boo!... Qu pasa? dijo la seora Dickenson, esperando con curiosidad la respuesta de su marido. Qu ? Sus palabras fueron pronunciadas con brusquedad mientras recobraba el sentido. Oh, no pasa nada! Bueno, por qu cerraste la puerta como si algo te persiguiera? Richard se gir y mir hacia la puerta, haciendo una pausa antes de decir: No sab a que cerraba la puerta de cierta manera. Los ojos de la se ora Dickenson mostraban su preocupaci n. Bueno, por qu tardaste tanto? Los inversores est n en el sal n de banquetes esper ndote. Y recogiste a Joe? Richard escuch con una sensaci n de preocupaci n y respondi con sospecha. Ese fue el problema. Recib una llamada diciendo que su vuelo se retrasar a. Fui a recogerlo y nunca apareci . Se sent en la cama con gestos nerviosos y rechaz los suaves toques y condolencias de su esposa. Bueno, Boo, est s dejando que este proyecto te afecte, tal vez necesites... Tal vez no necesito una mierda!, exclam Richard con rudeza. No necesito nada. Mira, este proyecto es muy importante y seguro que causar algo de ansiedad. Est bien, nena, pero maldita sea! Si te va a tener como una loca paranoica, entonces este proyecto necesita una reevaluaci n. Mira, perra! No necesito que me insistas. No necesito que nadie me presione con respecto a este proyecto. Yo soy quien lo imagin y nadie m s. Richard se levant de la cama, se alej de su esposa y se dirigi a la puerta. Cuando cerr la puerta de golpe detr s de l, por alguna raz n se desencadenaron esos horribles destellos de nuevo. Esta vez no eran im genes de Joe, sino im genes azules. Las im genes se intensificaron a medida que se acercaba al sal n de banquetes, y las im genes le hicieron dif cil mantener una cara seria. Ahora tambi n estaban acompa adas por algunos destellos extra os y borrosos de color rojo. Joe tambi n pas por su mente, pero esta vez hab a hombres alrededor del difunto Joe. Pronto se hizo evidente que esos hombres que rodeaban a Joe eran las autoridades, y las luces rojas y azules estaban acompa adas por una fuerte sirena. Richard comenz a examinar la idea de que la polic a retrasar a el proyecto, si no anular a cualquier posibilidad de que los inversores lo apoyaran. Con esa noci n muy clara, enderez su rostro y se uni a la celebraci n de los inversores. "Sr. Dickenson, oiga! D nde ha estado?", dijo Dick alegremente justo antes de beber otro martini de un trago. " Solo ll meme Rich!". "Hola, hombre. Qu te pasa?, exclam Dick como un aut ntico marinero borracho. Caballeros, caballeros! Hola Richard! Buena presentaci n! Todo parec a perfecto!. Peter le dio un golpecito en la mano a Richard y continu diciendo: Dick! Oye, no est s de acuerdo?. Claro, claro, respondi Dick arrastrando las palabras. Est s borracho! Me alegro mucho de que no hayamos dejado esta discusi n en tus manos. Los tres hombres bebieron vaso tras vaso hasta que la esposa de Richard atraves la habitaci n con una mirada muy triste en su rostro. Como de costumbre, Dick fue el primero en parlotear. Hola, se ora Dickenson! Qu sucede?. Ella respondi suavemente: Estoy bien! mientras Susan segu a pasando a los caballeros, poniendo los ojos en blanco hacia Rich mientras se acercaba a la barra para tomar una bebida. Qu le pasa a tu esposa?. Richard se encogi de hombros y se alej de los caballeros. Jim, ven a unirte a nosotros!, grit Dick. Jim se acerc a Dick y Peter con su propia bebida firmemente agarrada en sus manos. Dick espet : "Oye, Jim, c mo est s? Un proyecto encantador!" Jim respondi con cautela con gestos corporales mientras Peter exclamaba: "Creo que el Sr. Dickenson est actuando un poco extra o". " Bueno, viste que su esposa parec a enojada!" "S , eso es suficiente para hacer que cualquier hombre act e de manera extra a". Peter acept la sugerencia de su camarada, pero su rostro complement su escepticismo anterior. "No lo s ". "Probablemente sean solo problemas matrimoniales". "Richard probablemente le dio un rapidito y escap aqu con nosotros". " S ! Le hago eso a mi esposa todo el tiempo". "S , Dick, pero nunca est s tratando de escapar a alg n lado". Dick se puso de pie, obviamente desconcertado y tratando de comprender los comentarios de Jim. Los caballeros continuaron hablando entre ellos mientras los otros inversores disfrutaban de sus propias conversaciones. Richard se sent solo en un sof del vest bulo, con las manos sobre su rostro y la cabeza inclinada hacia abajo. Jim Winterlin caminaba desde el pasillo, borracho, pero su ojo agudo not que Richard estaba sentado all . "Oye... Oye, Richard! Oye, qu ...?" Qu haces aqu ? Por qu no est s all entreteniendo a tus invitados? Richard intent responder, pero justo antes de que pudiera decir algo, Jim habl de nuevo. Oye, Richard, dijo con firmeza, como si tratara de reprimir su intoxicaci n. Pasa algo? Este no es el mismo Richard extremadamente emocionado. La presentaci n sali bien, y te lo estamos diciendo, as que por qu la cara triste? Hay algo que necesites decirnos? Richard se dio cuenta de inmediato de que la inflexi n en la voz del otro hombre podr a significar peligro, o tal vez era solo su propia paranoia, y respondi r pidamente. Oh, no, no pasa nada. Y no hay nada de qu preocuparse. En absoluto. Solo quiero que las cosas vuelvan a estar bien. Una mirada confusa cruz el rostro de Jim. Qu volver! Lo que quiero decir es que quer a asegurarme de que todo estuviera en orden y poder recuperar la gloria. Jim respondi : Gloria, eh? S , se or, esto nos permitir conquistar la industria naviera de Sudam rica. Bueno, me alegra que pienses en grande, Richard. Por eso tenemos fe en ti y en la tarea que nos has encomendado. No te preocupes, no dejes que te afecte. Tienes nuestro respaldo financiero. T solo tienes que hacerlo. Le dio una palmadita en la espalda a Richard mientras se levantaba para volver a su arrogancia de borracho. Su destino eran ms bebidas. Richard permaneci sentado con calma, con las manos en las rodillas, y al recuperar la compostura, empez a darse cuenta de que ya no hab a forma de detenerse. Not los suaves toques de la mano de su esposa tirando de la suya para que se uniera a ella. Se levant y bes a su esposa como si no hubiera pasado nada. Lo siento, cario, por ser un imb cil. Dej que todo ese asunto de la presentaci n me afectara. Susan le puso educadamente un dedo en los labios y respondi : Vamos a bailar. Con una sonrisa de satisfaccin brillando en su rostro, los dos terminaron la noche bebiendo y bailando. CAP TULO CINCO El vuelo de regreso fue inquieto para Rich. Contempl lo que hab a sucedido repetidamente y supo que necesitaba tener xito para que algo bueno saliera de esta terrible p rdida. Mientras pensaba profundamente, vio c mo los rboles desaparec an con el ascenso del avi n. Cuando no hab a nada m s que nubes para observar, pens de nuevo en c mo este proyecto ser a exitoso y su amigo no se perder a en vano. Finalmente, se qued dormido y sus enso aciones se trasladaron a su eventual sue o. Sin siquiera darse cuenta de que se hab a quedado dormido, la visi n de un hombre en medio del bosque constituy su imagen mental. Estaba de espaldas a Richard, por lo que todo lo que pod a ver era la figura de un hombre de pie misteriosamente m s all de su visi n. Decidi caminar hacia el hombre porque su curiosidad creci abrumadoramente y no pod a negarla. A medida que se acercaba, not que el hombre comenz a alejarse como si supiera que alguien lo estaba siguiendo. El hombre nunca mir hacia atr s, lo que probablemente explica por qu la curiosidad de Richard comenz a apoderarse de sus pensamientos y acciones. Intent alcanzarlo, pero fue en vano, y antes de que pudiera hacer un esfuerzo completo, se dio cuenta de que el hombre hab a desaparecido. Richard se detuvo en seco despu s de perder de vista al hombre y mir a su alrededor, suponiendo que deb a haberse escondido detr s de un rbol. Mir de un lado a otro y a todos lados como un robot, asegur ndose de que no se pasara por alto la cobertura completa de todas las reas que pod a ver al menos. Sin importar el esfuerzo, no hab a se ales del hombre y el lugar donde estaba ahora parec a el mismo. Sin embargo, se vio obligado a buscar y mir detr s de ese rbol enredadera a su derecha. "Oh, mierda", solt Richard, despu s de ser sorprendido por una mano que lo agarraba por los hombros, lo que lo hizo darse la vuelta r pidamente. Ese hombre obviamente se hab a acercado sigilosamente a l, y Richard se dio cuenta de que tal vez era m stico de alguna manera. Mirando m s atentamente, Rich not que el hombre era Joe. Esto lo asust mucho, haciendo que el p nico absoluto se enroscara bajo su l mina de coraje. El hombre misterioso luego coloc su otra mano alrededor del cuello de Richard y comenz a temblar furiosamente. Richard grit con todas sus fuerzas mientras dorm a y abri los ojos para notar que su hermosa esposa era ahora ese hombre. Ella solo lo sacud a suavemente para avisarle que eran los nicos que quedaban en el avi n. Vamos, Richard. Somos los nicos que quedamos. Lev ntate!. El grog maligno se derram de la boca de Rich y su rostro mostr su vigilancia completamente despierta. Estoy despierto! Estoy despierto! Debo haberme quedado dormido, dijo Richard con torpeza, d ndose cuenta de que deb a haber estado so ando. Bueno, no me digas, pronunci Susan con espl ndida mordacidad. Vamos, v monos!. Ella lo levant y salieron del avi n. Despu s de recoger a su peque o, llegaron a la puerta de embarque antes de su casa, y justo un momento antes para Richard. Hola, Sr. y Sra. Dickenson, escucharon al guardia exclamar alegremente despu s de activar las hermosas puertas. Hola, Hayword, dijo Susan en voz baja. Richard y Dainisa solo miraron. Aqu todo est bien y seguro, se or! Nada que el viejo Hayword Jeffries no pueda asegurar, o incluso proteger, en realidad. Habl con Richard con gestos alentadores en un intento de complacerlo. Continu divagando, pero sus palabras parecieron evadir el o do de Richard, porque continu caminando hasta que atraves la puerta por completo. Richard se dirigi directamente a su cama para caer en un sue o profundo. Mami! Qu le pasa a pap ? Oh, bu! Pap solo est cansado. Hicimos un viaje largo. Tienes hambre, cari o? No, seora. Com pizza. Puedo jugar? Claro, estar en tu habitaci n para conectarlo en un minuto. La ni a corri a su habitaci n con alegr a para recoger sus componentes. Susan encontr su libro favorito, prepar una taza de t y coloc los art culos donde normalmente se hab a sentado sola para leer. Procediendo a la habitaci n de su hija, mir a su esposo y lo vio a punto de hibernar. Sacudi la cabeza y continu con su tarea anterior. Mami, mami, primero quiero jugar a este juego! Susan se concentr en ensamblar los componentes y conectar el cableado necesario a cada tomacorriente correspondiente. Est bien, cari o! Apaga la corriente. La ni a presion el bot n. Est bien, d jame sostener eso. Necesito configurarlo. Puso el juego en modo f cil y ajust las otras configuraciones para asegurar un juego prolongado. Su plan era sacar a la peque a del camino para poder concentrarse en relajarse mientras le a su libro y beb a su t . Despu s de sentarse, suspir por la relajaci n m s profunda que sinti por el suave asiento. Su rostro indicaba alivio despu s de probar el t caliente y abrasador, Susan emiti gru idos y gemidos tranquilizadores. Tom otro sorbo, tom su libro mientras beb a otro sorbo, y luego dej la taza con el ce o fruncido por el t caliente. Un pensamiento r pido sobre su esposo se desliz por su mente. Lo ignor , abri lentamente el libro por la cinta que hab a colocado entre las p ginas antes y comenz a leer. La peque a hab a jugado hasta quedarse dormida, pero el juego segu a funcionando aunque no hab a nadie que lo manejara. Hab an pasado tres horas y era muy tarde. Susan continu leyendo, sin darse cuenta de que ya estaba a mitad de camino. No ten a intenci n de parar. Adem s, hab a llegado a una parte en la que los acontecimientos se desarrollaban inesperadamente, y la carcom a saber qu suceder a a continuaci n. Intrigada, continu leyendo diligentemente mientras la curiosidad ard a en cada pensamiento que pronunciaba. La lectura se intensific p rrafo tras p rrafo, hasta que... " Ring, ring! Ring, ring!" El timbre continuaba, pero ella trat de ignorarlo. Sin embargo, se volvi insoportablemente spero. " Ring, ring!" Molesta, dej el libro con la cara abierta y se apresur a responder el tel fono. " Ring, ring!" Aceler sus esfuerzos sin darse cuenta de que su prisa era in til, porque la persona que llamaba del otro lado no ten a intenci n de colgar. "Hola", dijo exasperada. "Hola, es Susan?" " Pues s !" Lamento llamar tan tarde, pero est disponible Richard? Oh, no! Est durmiendo. Qui n podr a decir que llama? Lo siento! Soy Claira Geshy. Llamaba para ver si Richard hab a tenido noticias de mi esposo Joe. Oh, hola seora Geshy. No reconoc su voz. No! Creo que dijo que Joe hab a llamado y que su avi n llegar a tarde, pero nunca apareci . Qu extra o! Susan, sabes en qu vuelo se supon a que deb a estar? Uno de los jets privados de Richard. Oh, Dios! Bueno, gracias. Has sido de gran ayuda dijo Claira con tristeza. Las dos terminaron la llamada y Susan perdi todo inter s en su libro y decidi apagar las luces para prepararse para la cama. La primera tarea fue meter a Boo en la cama y apagar las luces y la consola de juegos. Cuando lleg a su propia habitaci n, apag de inmediato la iluminaci n de la habitaci n y salt a la cama para mirar a su esposo como si fuera un particular. Se pregunt por qu estaba actuando de manera tan extra a, y la llamada de Claira le pareci a n m s extra a, pero apart esos pensamientos de un empuj n y se fue a dormir. A la ma ana siguiente se despert de costado con los ojos todav a cerrados y procedi a darse la vuelta hasta quedar boca arriba. Ella se dio la vuelta otra vez, pero esta vez boca abajo con las piernas estiradas como si estuviera haciendo un ngel en la nieve con s banas blancas y sedosas. Cario dijo, con la voz apagada por su postura boca abajo. Cario dijo, dndose la vuelta r pidamente otra vez y levant ndose sobre sus nalgas, sostenida en una posici n sentada por sus manos extendidas detr s de ella como dos patas de apoyo para una bicicleta. Ahora abri los ojos s lo para confirmar lo que ya sab a: l se hab a ido. Ahora sab a que este proyecto era m s importante que ella. Richard hab a entrado en su oficina en el mismo momento en que su compa ero le estaba limpiando el grog de la ma ana de la cara. Lo primero que Richard pens fue en ponerse al tel fono y contactar con el grupo necesario para reunir un equipo de investigaci n. La intensidad arreci cuando se acerc al tel fono. Sab a que este equipo ten a que ser especial, porque necesitaban ser especiales. Se necesitaba un buen sitio para acampar, as como un lugar donde atracar los barcos. Pens que tomar a un atajo, porque todo lo que necesitaba era un ingeniero que aprobara el sitio. Esto permitir a que los barcos de construcci n y las tripulaciones se acumularan en su ubicaci n visionaria sin tener que usar su propia capital. Necesitaba dos ingenieros civiles para ir con el equipo de topograf a, pero no estaban disponibles tan pronto como al d a siguiente. Esto provoc dos viajes, porque no pod a haber demoras. "Necesito tres contratistas de topograf a con capacitaci n en navegaci n, tambi n algunos pilotos de helic pteros y top grafos de campo". Las demandas segu an saliendo de la boca de Richard. "Y no importa qu credenciales. Necesito gente calificada". Una declaraci n de p nico sigui desde el otro extremo de la l nea: "No hay problema, Sr. Dickenson. Tenemos al personal calificado que necesita. Le enviar por fax las especificaciones del contrato". Los hombres terminaron la llamada y una sonrisa complacida se dibuj en el rostro de Richard. Presion un bot n de memoria en su tel fono y unos momentos despu s solt : " John! D jame verte en mi oficina". Richard ech las piernas hacia atr s para relajarse y bebi un sorbo de un poco de la mejor cerveza de Columbia. John entr en la habitaci n, pronunciando vacilante: " S , se or?" Necesito que te asegures de que el equipo de investigaci n suba al avi n y llegue a Sud frica. S , se or! S , se or! Me voy a casa. He estado descuidando a mi esposa, pero asegrese de llamarme si pasa algo. S , se or! Puede despedir a todos los dems por el d a, pero necesita estar aqu para asegurarse de que se complete la fase uno. Richard se apart de la cara insatisfecha de John y sali galantemente de la oficina. No era el momento y su auto aceler sin tener en cuenta las normas de tr nsito. Todav a estaba lleno de inquietud porque el proyecto a n necesitaba la aprobaci n del ingeniero, pero era solo una cuesti n de confirmar la integridad estructural. Es por eso que hab a retrasado la llegada de otros ingenieros al sitio: necesitaba a su ingeniero especial para el trabajo. Su plan era enviar al equipo de topograf a solo para obtener las dimensiones del terreno y etiquetarlo como un sitio espec fico. M s tarde, presentar a este sitio etiquetado a los ingenieros como un punto en el mapa, sin mencionar las medidas exactas y esperando que una simple inspecci n del rea general fuera suficiente. Todo lo que pod a pensar era en atajos y en que nada podr a retrasar este proceso. CAP TULO SEIS Mientras tanto, Milo Evans inform a Ron, Nick y Gary sobre el tema. Sr. Rivera, Sr. Fusil y Sr. Russy, puedo llamar su atenci n por un momento? Est n listos para trabajar? Los tripulantes estaban desconcertados porque su jefe nunca hab a hablado as sobre un trabajo. Nick Fusil respondi : Qu ! De qu est n hablando? Siempre estoy listo para trabajar! Qu es esto? Se quej alg n cliente? Gary! Est s listo para trabajar? Y t , Ron, est s listo? Ron se sent all con una cara inexpresiva y no dijo nada. Gary hab a estado all todo el tiempo con su mono, su barba spera y su bigote aparentemente dos en uno. El hombre corpulento respondi : Milo, qu pasa? Nadie se quej , pero tengo un trabajo en el que no puede haber quejas. Es un trabajo de campo y pagar un buen dinero. La arrogancia de Nick se dispar . Bueno, hemos hecho muchos trabajos de campo. Antes de que pudiera seguir parloteando, el se or Evans explic : No, este no es un trabajo de campo com n y corriente. La nica raz n por la que acept este trabajo es porque tengo mi licencia de piloto. Con entusiasmo, Ron solt : Oh, mierda! Tenemos que volar este viaje!. Gary intervino mientras fumaba su enorme cigarro. A d nde vamos exactamente, Milo?. Bueno, caballero, este es un trabajo internacional. Gary se qued sin palabras debido al humo que se le acumulaba en la garganta. Ron Rivera se sent asombrado, pero lentamente logr responder. Quieres decir que nos vamos del pa s?. S , nos vamos a Sudam rica!. Sudam rica! Qu ? Por qu tenemos que ir hasta Sudam rica?, dijo Ron con un tono verdaderamente opuesto en su voz. Porque ah es donde se encuentra el trabajo, idiota. Mira, tomamos su avi n a una ciudad en Brasil. Hay helic pteros esperando, los usaremos para ir al lugar designado y examinar el rea. A n enriquecido con el aroma del tabaco, Gary respondi . En qu parte de Brasil exactamente? En el centro del Brasil! No es un bosque espeso? S, pero mediremos a lo largo de la costa norte y este. Gary! Necesito que construyas un peque o muelle, o algo suficiente para amarrar los barcos, tambi n un campamento, lo que puede llevar unos d as. Creo que el se or Dickenson quiere que todo permanezca as para poder traer a otros inspectores respondi Gary con un tono peculiar. El se or Dickenson? Ese es el cliente que quiere que se haga el trabajo. En realidad es un hombre muy rico. Oh! con su curiosidad algo aliviada, Gary dijo: Ya veo! Nos convocaste a todos por nuestras habilidades individuales. Ah, ahora lo entiendo. Nick solt : S, Milo siempre ha sido astuto. Puede que no queramos ir hasta Brasil para trabajar en una jungla espesa. Adem s, ya tenemos suficiente negocio. Dijiste que pagar a mucho, pero dudo que pague tanto. S , escuch sobre el sur Am rica, y lo que o no fue melocotones y crema. Ron estaba ansioso por dar su opini n tambi n. S , Milo! Cu nto est dispuesto a pagar este Sr. Dickenson? Maldita sea! Pens que pod a contar con ustedes, pero supongo que necesito encontrar a otras personas. No, Milo! Estoy contigo respondi Gary con un profundo acento monta s. Todava no nos has dicho cu nto pagas. Espera, ya voy a llegar a eso. Pens que no lo sab as. Ron mir a Milo con expresi n sarc stica y Nick murmur : Hombre, solo te estamos tomando el pelo. S, hombre, rel jate. El l der del grupo respir hondo antes de ofrecer su defensa. Bueno, las cifras exactas an no est n calculadas, pero... Qu ? La palabra fue pronunciada con brusquedad por Ron y Gary simultneamente. C lmate! C lmate! El sueldo, digamos, ser m s de tres veces m s de lo que cada uno de ustedes gan el a o pasado, y eso sigue siendo modesto. Por eso dije que no todo est completamente resuelto todav a. Estoy tratando de obtener la mayor cantidad de dinero para ustedes. Hubo un silencio amargo mientras los hombres contemplaban la posibilidad de trabajar por el triple del salario normal anual. Milo Evans continu dando los detalles del trabajo mientras ten a la atenci n total de su equipo. Parec a muy ansioso por terminar esto lo antes posible. Se lo dije! Oye, tengo cuatro hombres que estar n lejos de sus familias por un tiempo, y con tan poco tiempo de aviso. Mira esto! Dije, oye, un viaje de largo alcance como este probablemente estar en el rango de seis cifras medias a altas. Eso es para todos mis hombres. Est bien, est bien, Milo! Oye, espera! Le dije, ni siquiera s cu nta tierra se debe inspeccionar y qu tan duro puede ser el terreno. Oh, Milo! Lo entiendo! Tenemos la flexibilidad de agregar tarifas adicionales. S , me gusta eso. Ron se volvi y mir a Gary y Nick mientras Milo los observaba a todos. Los hombres permanecieron en silencio mientras sus rostros parec an brillar de avidez. Est bien, nos reuniremos aqu temprano, antes del amanecer, y volaremos ma ana al amanecer. Gary! Aseg rate de ordenar todo el equipo y los materiales que puedas necesitar. Necesitan env o antes de que nos vayamos. S , se or! Las palabras fueron pronunciadas a trav s de la congesti n, debido al humo masivo que se arremolinaba alrededor del rostro de Gary. Hayword abri las hermosas puertas para dejar entrar a Richard. Parec a preocupado, pero de un humor bastante cauteloso. Todo avanzaba seg n lo planeado, excepto que se hab a olvidado de consultar con John para asegurarse de que se entregara un helic ptero de carga al sitio. Se neg a llamarlo, declarando que hab a tenido suficiente por un d a. Adem s, pens que ser a mejor que estuviera all o John tendr a que responderle. Hola, Sr. Dickenson, dijo Hayward con un toque de anticipaci n. Richard asinti con la cabeza, pero continu hacia su puerta incesantemente. Hayword hab a so ado con poder enfrentarse al se or Dickenson, con la esperanza de ascender en estatura. La gente incluso pens que estaba un poco relajado porque lo hab an visto hablando solo. Lo que en realidad presenciaron fue m s bien una conversaci n en toda regla. Lo que los observadores no sab an era que solo estaba practicando para una conversaci n con Richard y estaba decidido a hacer saber su valor. Se or Dickenson!, espet el amable sirviente, pero su jefe no pareci inmutarse. Conoces al se or Dickenson. S c mo sacar el m ximo potencial de m . El sirviente llam la atenci n del jefe, como lo indica la mirada caprichosa que se dibuj en el rostro de Richard. Respondi sarc sticamente. Hijo, si no estoy recibiendo el m ximo potencial de ti, entonces no tiene sentido tenerte. Bueno, no se or! Lo que quiero decir es que tengo mucho m s potencial por aprovechar. B sicamente, me est s utilizando de manera ineficaz e ineficiente. Eso no se correlaciona del todo con el gran esquema de las cosas, verdad?. No, no se correlaciona, se or Reynolds. Entonces, cu l es su punto?, dijo el se or Dickenson con rudeza mientras agarraba la manija de la puerta y presionaba el pulgar hacia abajo para abrirla. Hayword exclam : No soy un simple guardia de seguridad com n y corriente que no sirve para nada m s que abrir y cerrar puertas todo el d a. Tengo una visi n aguda y mucho coraje que asegurar cualquier cosa. Richard ya estaba en la puerta antes de llegar a la mitad de su declaraci n. Sin embargo, Hayword parec a aliviado a pesar de que la puerta se cerr de golpe en su cara. Cari o, grit Richard con voz agradable a pesar de que se hab a visto obstaculizado unos momentos antes. Pas un momento sin respuesta, mientras rebuscaba entre el correo de hoy. Su atenci n fue captada por un sobre de color exc ntrico que, por alguna raz n, le record a su esposa, tal vez porque el color se parec a a sus invitaciones de boda. Sin embargo, no abri nada del correo, en su lugar grit en voz alta: Cari o!. Sin estar seguro de si su silencio era intencional, volvi a llamar muy bruscamente y con un toque de mendacidad. Richard incluso mir alrededor de su enorme casa de esa misma manera, pregunt ndose d nde podr a estar. Oye! Lo siento cari o! S que no te he estado mostrando mucha atenci n, y s que he estado poniendo el trabajo antes que a mi querida querida. Despu s de no recibir respuesta, la expresi n de Richard se volvi amarga con posibilidades. "Cari o, d nde est s?" Chill deplorablemente, pero todav a no hubo respuesta, y la casa pareci volverse extremadamente silenciosa. Obviamente lo estaba afectando intensamente porque comenz a buscar en las habitaciones fren ticamente. Corriendo escaleras arriba como un atleta en entrenamiento, tan abrumado por su dolor, no revis su habitaci n hasta el final. All es donde ella estaba sentada en su elegante y c modo sill n de lectura. Sus ojos mostraban un toque de alegr a por su b squeda, pero su rostro tambi n era serio. Richard la mir a los ojos despu s de todas sus s plicas y se acerc a su posici n con suavidad. Ella se acurruc en su sill n como si fuera su ltima resistencia. Trat de endurecer su mirada y presion su cuerpo contra el lujoso sill n de cuero. "Buu... Mira! Lo siento", dijo grandiosamente pero con el tono m s suave. Lo siento, s que te he estado descuidando y te mereces mucho m s. Tomarle las manos con suavidad hizo que su expresin dura se derritiera un poco. Oh, nena, te amo tanto y s que no te lo he estado demostrando, pero nena, esta noche te confieso que siempre supe que te amar a. No podr a funcionar mentalmente sin ti. Y mucho menos vivir sin ti. Despu s de hablar en un tono mon tono continuo, ten a a su esposa casi hipnotizada. Desliz sus manos por sus brazos suavemente, se abri paso detr s de ella para besarle lentamente el cuello, susurrando: "Lo siento mucho, cari o, me doy cuenta de que ser mejor que arregle mi acto antes de perderte. Oh, cari o, no quiero hacer eso". La bes en el cuello repetidamente y luego dijo suavemente: "Bueno, me perdonas, eh, cari o?" Adem s de peque os ruidos de chasquidos, hubo silencio, y la ltima resistencia de Susan estuvo lejos de ser tan admirable como la famosa resistencia de Stonewall Jackson. De hecho, se hab a debilitado severamente como Vicksburg, y se volvi susceptible a repentinas oleadas de pasi n dentro de ella. Estaba haciendo todo lo posible por contenerse, pero supo que hab a fallado cuando extendi su mano izquierda detr s de ella y le acarici las mejillas y el cuello. "Te amo tanto, querido. Si me tienes paciencia, ya no necesitar mis servicios en este proyecto y podr pasar m s tiempo contigo. Cari o, eso me hace sentir tan bien. Susan solo pod a escuchar mientras continuaba recibiendo oleadas de lujuria que no daban se ales de aflojar. Esto era as porque hab a sucumbido a su manipulaci n verbal. Sus caricias se volvieron m s apasionadas, porque sus embestidas aumentaron en longitud y cantidad, y se pod a escuchar un gemido sensual deslizarse por su lengua mientras la deslizaba por sus alegres labios. "Ohm... Cari o... Te perdono", dijo suavemente. Richard escuch a su amada solo vagamente, pero la bes como si esas mismas palabras evocaran amor verdadero en l. Coloc una de sus manos en las suyas y comenz a administrar besos individuales, progresando hacia arriba. Termin su rastro de besos en su mu eca y comenz a acariciar con su lengua los rastros de las yemas de sus dedos, como motos acu ticas desliz ndose por la sustancia de la vida. El siguiente paso consisti en colocar cada uno de sus dedos en su boca, uno por uno, asegur ndose de chuparlos y babearlos lo suficiente para aumentar sus intentos de excitarla. Era como un ni o que come un helado por un antojo impulsado por un calor desmesurado. Para entonces, Richard hab a dado la vuelta a la silla y, de rodillas, termin los aperitivos para chuparse los dedos. Luego coloc la cabeza contra la parte interna de sus muslos, besando ambos lados mientras le masajeaba los labios. Estas acciones hicieron que fuera irresistible sumergir la nariz en el medio, y frot deliberadamente el hueso de su nariz contra el hueso de ella hasta que escuch un profundo sonido de rechinamiento interno. Esto hizo que Susan experimentara una mayor sensaci n, especialmente cuando Richard mordi suavemente ambos labios y los lami por todos lados. No hubo objeciones por parte de Susan. De hecho, parec a que no hablaba nuestro idioma en ese momento, y tal vez ni siquiera estaba en nuestra realidad. Cualquiera que sea el caso, hicieron el amor en el sill n. Richard acarici con fuerza durante quince minutos seguidos, donde ambos compartieron satisfacci n simult neamente. Oooh nena grit Richard con la respiraci n entrecortada. Se escucharon gemidos de su amada, pero con un poco m s de control sobre las funciones respiratorias. Vamos exclam Richard, agarrando ambas manos y tirando del cuerpo aparentemente sin vida de Susan. El camino era hacia el dormitorio y ella lo sigui como una princesa en apuros, abrazando fuerte a su pr ncipe. La primera acci n que tom al entrar fue tirarse a la cama, donde los dos se acurrucaron durante unos treinta minutos. Sus besos y arrumacos eran peri dicos, pero de repente se volvieron m s frecuentes y en su mayor a generados por Richard. Te amo. Mira lo que me haces hacer!. Apret ndose fuerte contra ella, Susan se dio cuenta r pidamente de que era hora de m s acci n. Richard definitivamente estaba lleno y hormigueando por dentro, pero ella tambi n. Quer a un poco m s y Susan estaba seguramente empapada en el medio. Hicieron el amor nuevamente. Esta vez l ten a m s influencia, y ella alcanz m s de un objetivo esta vez. Despu s de varias posturas diferentes, obtuvo tres en la tarjeta de puntuaci n, pero Richard no estaba dispuesto a detenerse. Sin embargo, la resistencia se estaba agotando, por lo que necesitaba m s sensaci n para mantener la fuerza. Date la vuelta, orden Richard. Aqu , as Susan obedeci cada una de sus rdenes. De regreso a la posici n est ndar original, por as decirlo, se vio a s mismo acariciarse lentamente, muy lentamente, dentro y fuera hasta casi salir por completo. Oooh s nena, est s tan mojada, quiero estar dentro de ti. Con solo la punta apenas tocando los labios internos, luego insertando lentamente y tan profundamente como pudo, observ c mo este proceso se repet a con gran placer. Despu s de unos diez minutos, coloc ambas manos a la altura de los hombros de ella. Colocando sus piernas bien abiertas, literalmente hizo flexiones. Esto provoc un punto de entrada diferente y le dio a Susan una sensaci n totalmente diferente. Despu s de unos diez minutos, jade porque cincuenta flexiones significaban cincuenta embestidas. Se realiz un entrenamiento completo, Susan y ella disfrutaron cada minuto. El amor en el cuerpo de Richard se derram porque este proceso se repiti durante toda la noche, con intervalos de tiempo que variaban entre una hora y un poco m s. En un momento, incluso se hab a comido un bocadillo y hab a fumado un cigarro antes de sumergirse en la lujuria de su esposa una vez m s. A la ma ana siguiente, esa mirada era dominante una vez m s, lo que hizo que Susan se moviera y diera vueltas. "Cari o", brot de sus labios, que se aplastaron contra su cara y boca y se hundieron tanto en las almohadas que casi se asfixi . Al sentir sus manos sobre la cama, not que s lo sus manos se deslizaban sobre s banas sedosas, y que el sol estaba invicto. Se levant con un poco de frustraci n por la sensaci n de vac o que le daba su cama. El malestar por el hecho de no poder sostener a su amor era suficiente, pero ese resplandor fue realmente el factor dominante en su brusco despertar. Se demostr porque Richard experiment ese mismo resplandor unos treinta minutos antes. Susan se sent y le dio la espalda al resplandor, tardando casi una hora en salir de la cama. Mientras tanto, Richard ya estaba dirigiendo la oficina personalmente, reuniendo todas las necesidades para el proyecto. El equipo de inspecci n estaba en camino. El vuelo en avi n fue tranquilo y los cuatro caballeros finalmente aterrizaron en la hermosa pero salvaje tierra amaz nica. La peque a pista de aterrizaje hab a permanecido igual desde el ltimo encuentro vigorizante de Richard. El aire todav a estaba acompa ado por el brillo vibrante del sol, y la humedad era abrumadora. Los cuatro caballeros salieron del avi n construido por Bombardier que Richard hab a reservado para ellos. Nick Fusil fue el primero en salir del avi n con su misma actitud confiada y arrogante. Maldita sea! Mierda! Hace un calor como la grasa de pescado. Ya entiendo por qu nos pagan, entre comillas, tanto dinero. Los dem s salieron y, sin dudarlo, Ron respondi : Nick, hombre, puedes soportar un poco de calor por el pan. Nick mir a Ron con una mirada lastimera y respondi : S, apuesto a que s ! Ustedes, mexicanos, espa oles y puertorrique os, hijos de puta, est n acostumbrados a este calor. Nick, no empieces conmigo, porque tu trasero negro est bastante quemado. Lo ltimo que supe es que hac a bastante calor en frica. Hombre. No he estado en frica en m s de cuatrocientos a os. Mierda, ahora somos la raza morena, solo vivimos en Estados Unidos. Al menos no somos tan malditamente emocionales. Gary mir a los dem s y dijo: Basta. Estamos aqu para ganar algo de dinero y eso es todo. El viejo flacucho de la torre se acerc a los hombres. Eh, caballeros dijo astutamente y todava con un acento inidentificable. Supongo que ustedes, caballeros, son los hombres de Richard. Ese gran helicptero de carga viejo que est ah acaba de llegar. El piloto todav a deber a estar dentro. l puede ayudarlos a todos a cargar el helic ptero y volarlos a su destino. Disculpen, pero qui nes son ustedes? declar Nick, poni ndose frente a todos y sonando muy exigente. El anciano se encogi de hombros y guard silencio. Comenz a caminar hacia el helic ptero y Milo Evans lo sigui . Vamos, muchachos, s ganme, dijo Milo. El anciano avanz frente a la tripulaci n con arrogancia y no dijo nada por el momento. Qu calor, y pens que Florida era calurosa!, grit Nick mientras segu a quej ndose del intenso calor que parec a sujetarlo y golpearlo. Gary no parec a afectado mientras resoplaba. Milo y Ron estaban enfrascados en su propia conversaci n que se llen de risas. Finalmente, al llegar al helic ptero, el anciano dijo: Caballeros! El piloto!. Sin estar muy seguro de su nombre, continu , farfullando: l puede volarlos a todos y ayudarlos a cargar o descargar, o lo que sea que necesiten hacer. No s cu l es el plan, pero el hombre parec a obsesionado. Los hombres cargaron el helic ptero y el anciano regres a su torre. El piloto permaneci en silencio mientras se sentaba en su cabina y jugueteaba con los artilugios que ten a delante. Los caballeros se sentaron, pero Nick no pudo resistirse a soltar: Bueno, seor Rude, supongo que no habla... Milo intervino. Disculpe, seor. Cu l es su nombre y funci n, o al menos despu s de dejarnos? El piloto permaneci en silencio por un momento, mir a Milo y luego mir a Nick, y finalmente declar : Me ordenaron que lo llevara al sitio del proyecto y que lo ayudara con la descarga. Va a acampar con nosotros? El piloto se ri entre dientes antes de decir: Oh, no...! Solo soy un piloto que lo dejar en su destino. Nick habl con valent a como si la interrupci n de Milo lo molestara. Quiere decir que nos va a dejar aqu ! Oh, claro que no! Solo nos va a dejar en medio de la nada? Oiga, mire! grit el piloto abatido. No me pagan por acampar en una espesa selva tropical. Se ri de nuevo antes de completar su declaraci n. Oh, no! Lo siento. Oye, Nick, nos pagan por esto, de acuerdo? Ten cuidado respondi Ron. El piloto grit: Oye, dile al Sr. Bungalow que apague ese cigarro, maldita sea! A todo el mundo no le resulta f cil inhalar el olor a tabaco crudo y aceite de motor usado. Mi helic ptero no es un taller de autom viles . Gary no dijo nada, pero sigui fumando. Simplemente vuela el maldito helicptero respondi Nick. Milo mir por la ventana y vio el Amazonas a la deriva debajo, y pregunt : Qu pasa con una emergencia? C mo podemos comunicarnos con ustedes? . Hay equipo de radio que todos ustedes instalarn en su campamento. El Sr. Dickenson llegar en un par de d as. Los caballeros registraron incomodidad en sus rostros, pero no ten an nada m s de qu quejarse. El resto del vuelo fue tranquilo, pero el piloto estaba molesto por el humo que Gary insist a en exhalar. Est bien, caballeros, finalmente estamos aqu . Ahora, los hombres pueden irse de mi vista. "Bueno, gracias a ustedes tambi n", respondi Nick. El piloto ajust los controles del helic ptero y procedi a descender. El aterrizaje fue suave y los cuatro hombres estaban ansiosos por salir del estrecho helic ptero. Nick salt del helic ptero y mir a su alrededor con emoci n. Con una mirada de asombro en su rostro, Nick se dio cuenta de que no pod a hacer nada. Milo, con cara de pocos amigos, grit: Maldita sea. D nde diablos estamos ahora? Te lo mostr en el mapa respondi Milo. S, lo s , pero no imagin que estar amos en medio de una jungla. Ron parec a haber visto un fantasma. Oh, hombre, c mo diablos vamos a comenzar esta investigaci n con todos estos rboles espesos, hombre? Mientras tanto, Gary descarg sus suministros mientras Ron y Nick continuaban con sus quejas. Gary luego camin hacia las orillas y escudri el paisaje. Milo! grit Gary. S, Gary, qu necesitas? Gary camin con dificultad con una mirada obvia de decepci n. No hay forma de que pueda construir un muelle para botes con este equipo limitado. Bueno, qu te est s perdiendo? Bueno, primero que nada, mira la costa. Voy a necesitar que se hagan algunas excavaciones, sin mencionar el equipo especial. El bote es demasiado grande. Milo pareca desconcertado, pero luego le aconsej a Gary que improvisara. Solo construye uno pequeo. Tal vez tengamos que anclar el barco y traer otros ms peque os a la orilla. Vale! Eso funcionar . Oh, Gary, tienes suficiente cemento en bolsas para construir una plataforma de aterrizaje para los helic pteros, porque esta zona parece un poco blanda y blanda para aterrizar? S, me he dado cuenta de eso. Ese tipo Briscoe debe estar acostumbrado a esta zona. El piloto finalmente les hab a dicho su nombre en pleno vuelo. Oye, Briscoe, este terreno es bastante difcil para aterrizar, eh? Bueno, este helicptero de carga tiene un motor potente para despegar; la arena movediza probablemente no le impedir ascender. Genial! Genial! declar Milo, pero segu a hablando con autoridad. Se ha descargado todo el equipo? S exclam el capit n Briscoe. El piloto avis de su partida y les dijo que se comunicaran por radio si encontraban alg n problema. Nick mir , ansioso por reprender. Oye, cabr n! Ser mejor que no nos dejes aqu , mierda. No me meto en la jungla, y en mi pas le pateamos el trasero a cualquier hijo de puta que quiera dejar varado a otro hijo de puta. Tranquil zate, Nick! Caballeros, escuchen! Tenemos que idear un plan para hacer este trabajo. No lo s , t o, Milo! Parece que no lo s ! Me parece algo apresurado. No entiendo, Nick, mralo de esta manera. Podremos contactar con l por radio. Est s seguro de eso? respondi Nick con una calumnia en los ojos y la ira hirviendo por dentro. S, estoy seguro de que la radio es adecuada. No es as , se or o capit n, Briscoe? Briscoe mostr poca paciencia y ofreci una respuesta agitada. La radio ya est configurada en la frecuencia necesaria. Solo aseg rate de conectarla a la energ a adecuada. Un buen generador, como el que ayud a descargar, deber a ser suficiente. Gary, eso es un cheque... Vale, genial! Caballeros, primero tenemos que empezar con el campamento, y Gary, haz lo mejor que puedas con la situaci n del muelle. Aseg rate de que el campamento sea a prueba de lluvia. He o do que llueve mucho en esta parte del mundo. S, todo lo que necesitamos ahora es mojarnos y tener que comunicarnos por radio. Nick carraspe y escupi una enorme pila de moco fr o despu s de hacerles saber a todos c mo se sent a. Muy bien, muchachos, levantemos ese campamento primero. Dormiremos aqu la noche. As que el campamento es lo primero y el muelle es lo segundo. Oye, Milo! Crees que ser a mejor tomar primero grabaciones a lo largo de las orillas y marcarlas como puntos finales? Adelante, Ron. Te escucho. De esa manera, todo lo que tenemos que hacer es seguir la costa este de esta tierra olvidada de Dios, a la distancia que sea necesaria. El capitn Briscoe hab a escuchado la conversaci n justo antes de partir y dijo: Oye, ese es un atajo. No s si mi jefe apreciar a esto. Las matemticas har n el resto continu Ron a pesar de la grosera intervenci n de Briscoe. Eso es todo lo que queremos, las dimensiones! Escuch algo sobre medir dimensiones y eso es todo. S ! Pero nos necesitar de nuevo cuando traiga a los ingenieros con l, por lo que puede haber m s dinero involucrado respondi Milo despu s de reunir a su equipo para evitar que Briscoe se fuera. No, no ... Prepar una mezcla para ayudar a construir una base sencilla para el campamento, a unos treinta o cincuenta metros de la costa. Nick comenz a montar sus tiendas, mientras Milo y Ron preparaban el equipo de medici n. Ron! Este es el plan. Caminar por la orilla norte, hacia el este. Ir hasta llegar a la costa. Registraremos en incrementos de 100 metros. Despu s de que hayamos completado este lado, caminaremos hacia el sur a lo largo de la orilla este y repetiremos el proceso. Bueno, hasta d nde bajamos? Se supone que debemos estar muy cerca del punto medio de este proyecto, as que seg n este mapa, no demasiado lejos. Mientras tanto, Gary golpeaba con su martillo, con el cigarro colgando de la comisura de sus labios ligeramente cerrados. Oye, Nick, sujeta eso, quieres por favor? S ! Espera y d jame terminar de atar esto y estar all enseguida. Ron y Milo continuaron con su plan, y Gary, con algo de ayuda casual de Nick, construy un laboratorio impermeable equipado con un tanque de gas para combustible y un generador de energ a. El siguiente paso fue construir un lugar adecuado para las condiciones de vida de la selva tropical. En realidad, no necesitaba mucho hormig n, as que construy un peque o muro alrededor de las tiendas que Nick hab a colocado. Nick, aydame a cavar. Oye, no me habas hablado de esto. No soy excavador. Hay una pala en el laboratorio dijo Gary con mentalidad de matn. Nick se uni a l y procedieron a cavar. Pas una hora y el calor se apoder de los hombres. Mierda, hace un calor infernal dijo Nick, aparentemente con su ltimo aliento, y el ruido de su pala al arrojarla al suelo sirvi como se al de puntuaci n. Vale, ya es suficiente, podemos parar. No! exclam Gary, slo un poco m s. Oh, no, ya termin dijo Gary con una mirada de decepcin que crec a al o r la respuesta de su amigo. Qu te pasa, hombre? Todav a tenemos m s mierda que hacer. Estis intentando que esto sea extremadamente laborioso en esta tierra infestada de bichos. Vale, vale, vamos a poner el hormign. Al menos, puedes traer la m quina de acabado mientras yo preparo el hormig n? Nick fue a buscar el agua mientras Gary segu a trabajando rigurosamente, como siempre. Era un hombre muy trabajador y su aspecto lo confirmaba. Por otro lado, Nick era un sabelotodo, pero no lo sab a todo, al menos todo lo que su actitud suger a. Era, en efecto, entusiasta y agresivo, todo lo contrario de Gary, especialmente en lo que se refiere al trabajo duro. Si no fuera por su brillantez, no estar a aqu , y el hecho de que estos dos fueran ant podas es probablemente la raz n por la que trabajaban bien juntos. Entonces, Gary, qu opinas? Qu quieres decir, Nick? Bueno, sobre lo de aqu ! No es esto un poco extremo? De hecho, supongo que la parte extrema es lo que se necesita para ganar mucho dinero. Gary hablaba a borbotones porque fumaba su puro en intervalos de tres segundos, y Nick lo observaba patticamente. Oye, es un trabajo, y si esto es lo que se necesita para ganar dinero de verdad, entonces estoy totalmente a favor. Hmm , sonri Nick, y los caballeros terminaron la tarea. Cap tulo 8 El sol estaba empezando a descender en la ltima parte de los cielos occidentales, y aquellos que pod an verlo estaban asombrados por el reluciente Rey de color naranja rojizo mientras completaba un ciclo m s. Espera, Milo. Te ests moviendo demasiado r pido. Desde la distancia lleg una respuesta repetida. Estoy tratando de darme prisa y terminar antes de... oh, mierda! Qu pasa? grit Ron fren ticamente mientras aceleraba su paso. Maldita sea fue todo lo que Ron escuch, y respondi . Qu ! Qu est pasando? Milo! Hubo un momento de silencio estancado antes de que Milo pudiera explicar su dolor. No vi esto en el mapa se quej Milo. Qu , Milo? Qu ? grit Ron mientras se acercaba, notando que Milo se alaba con agresi n. Mierda, un maldito arroyo. Ron tena una mirada perpleja mientras miraba las rugientes aguas que atravesaban la jungla. Milo continu : Tenemos que cruzar para medir la distancia restante hasta la costa este. Ron escane sus lecturas y sugiri : Bueno, qu tan lejos podr a estar? Quiero decir, hemos medido hasta aqu . Pero mira, Ron! Este arroyo no est en el mapa, as que no s si son 100 m o 250 m. Bueno, qu diablos vamos a hacer? Te dir algo, d jame ver dijo Milo con un tono de creciente confianza. Voy a correr a lo largo de este arroyo y ver si hay alguna manera de cruzarlo. Aj. Una risa escap de la boca de Ron y dijo: No s si podemos vadear ese arroyo, est rugiendo. Sujeta esto grit Milo mientras corr a audazmente a lo largo del arroyo. Ron acepta los instrumentos de su camarada y luego observa c mo Milo desaparece lentamente en el espeso bosque. Ron agarr con m s fuerza lo que sosten a mientras Milo se volv a cada vez m s dif cil de ver. Observ hasta que Milo desapareci de su vista. De hecho, los hombres sab an que deb an darse prisa con el resto de la tierra porque la luz se estaba atenuando notablemente. Ron se dio cuenta de esto cuando intent correr tras su jefe. El sol se estaba poniendo, pero era dif cil de determinar debido a los rboles espesos, pero tambi n hab an subestimado la iluminaci n de la tarde en esta tierra boscosa. No era f cil ver muy lejos, y Milo fue el primero en darse cuenta de eso mientras luchaba por abrirse paso a trav s de ramas gruesas, enredaderas densas y terreno accidentado. Esto result incluso m s dif cil de lo que normalmente ser a en una selva tropical porque viaj por el borde de este poderoso arroyo. La corriente se adentraba profundamente en el espeso bosque y no mostraba se ales de terminar. Milo comenz a frustrarse y no se dio cuenta de lo lejos que hab a viajado r o abajo. " Maldita sea!" Sus gru idos y gemidos aumentaron en frecuencia con su agitaci n. "Mierda, Hmm..." Sin embargo, la frustraci n ahora se estaba traduciendo en determinaci n, y l Milo sigui luchando. En ese momento, hab a olvidado cu l era el verdadero objetivo al cruzar el arroyo, pero no era consciente ni mucho menos le preocupaba la p rdida de concentraci n. Finalmente, se hizo evidente que no hab a forma de cruzar, y esto hizo que volviera a concentrarse en su propia peque a zona. Sus pasos comenzaron a aumentar al igual que su respiraci n, que correspond a a cada uno de sus esfuerzos dedicados. Clump, clump! Argh! Oh, mierda, maldita sea, maldita sea, maldita sea! Mierda, estoy sangrando? No vi ese maldito arbusto de pegatinas, grit Milo con dolor y mostr ndolo todo mientras miraba fijamente el arbusto. Milo se levant y se sent en el toc n de un rbol para tratar de recuperar el aliento. La sangre corr a furiosamente por su pierna y se olvid de limpiarla, solo para deprimirse con incredulidad. Ahora estaba oscureciendo bastante y hab a vagado bastante lejos. Mir el arroyo con venganza, porque era la raz n por la que estaba en esta situaci n en primer lugar. Mir la sangre que le corr a por la pierna, casi mir ndola con indiferencia, pero luego mir r pidamente hacia el arroyo con la misma actitud por un breve momento. El camino que pens que lo llevar a de regreso al campamento era ahora lo que quer a localizar. Sin embargo, no se movi . Solo mir a su alrededor varias veces antes de quedarse atascado mirando solo el rugiente arroyo. Comenz a notar la belleza, luego, con el rabillo del ojo, " Qu diablos!" Levant la mirada r pida y distorsionada, pens que sus ojos hab an captado el atisbo de un hombre desnudo corriendo por el bosque. Descart esto como una ilusi n, una alucinaci n provocada por sus circunstancias, y continu de pie encorvado sobre este enorme toc n de rbol. Pens para s mismo lo asombroso que era este arroyo que hab a encontrado fluyendo a trav s del bosque, pero de alguna manera los rboles permanecieron enraizados. Parec a un r o que fluye a trav s de la jungla, y la belleza del arroyo lo impact nuevamente, pero la vista de ese hombre perturb la elegancia salvaje que representaba el arroyo. No pod a negar lo que cre a ver ahora. En un esfuerzo por ver qu o qui n parec a estar observ ndolo, Milo tropez con el toc n del rbol e inmediatamente grit angustiado, esperando que Ron pudiera escucharlo a pesar de que hab a viajado muy lejos. Justo antes, cuando Milo hab a estallado en c lera de terror, Ron crey haber escuchado algo de esa naturaleza. Realmente no pod a descifrar los sonidos, o incluso el hecho de que su amigo gritara angustiado. El hecho de que el miedo lo envolviera, y su incapacidad para darle sentido a todos los diferentes sonidos del bosque, es probablemente lo que distorsion su audici n. Sin embargo, Ron camin hacia adelante porque Milo no hab a regresado. El hombre latino se resist a a seguir el camino traicionero que Milo hab a recorrido momentos antes. " Milo!", grit Ron en voz alta, una y otra vez. "Milo", exclam Ron nuevamente, incluso m s fuerte que antes, pero en vano. Comenz a alejarse de su posici n actual porque no pod a ver muy bien. Tambi n comenz a preocuparse despu s de que varias llamadas no recibieron respuesta. De manera aterrorizada, Ron r pidamente regres al campamento para buscar al otro equipo. Su fren tica huida era evidente, porque casi tropez con cada toc n que se encontraba en su camino. Finalmente, al llegar a un rango de gritos del campamento, grit : "Nick, Gary, oigan, necesito su ayuda. Milo se fue al bosque y no respondi cuando lo llam . Cre o rlo gritar pidiendo ayuda". La atenci n de los hombres se interrumpi mientras se estaban dando un fest n con una ardilla que Gary hab a despellejado y asado. Ambos levantaron la vista para ver por qu Ron estaba jadeando. " Qu pasa?", grit Nick. " Oh, hombre! Chicos, todos tienen que ayudarme". " Qu ! D nde est Milo?" "Ese es el problema. Se fue al bosque y no ha regresado". Una risa sali de la boca de Nick y dijo: "Probablemente est jodiendo con tu aterrador trasero". " De ninguna manera, hombre! Nos cruzamos con un arroyo y fue a ver si se pod a cruzar, pero nunca regres . Creo que puede haber intentado cruzar y haberse ca do, no se sabe qu hay en esa agua turbia. Tenemos que encontrar a Milo. Vale, vale, c lmate! C lmate dijo Gary en tono de rendicin. Antes de que pudiera decir nada m s, Nick solt : C lmate, maldita sea! Maldito cabr n, lo encontraremos. Vamos, Gary, vamos a buscar a Milo para este cabrn aterrador. Vaya, que te jodan. S cu ndo algo no va bien. Oh, s , claro, Ronnie! Ron se frustr con los comentarios de Nick, pero lo ignor y aceler por delante de la tripulaci n hasta el ltimo lugar donde vio a Milo. Milo todav a estaba sentado junto al arroyo que serpenteaba en las profundidades del bosque y no revelaba un verdadero principio ni final. La sangre hab a corrido incesantemente de su herida causada por su error anterior. Tambi n hab a un golpe en su cabeza por tropezar con el toc n que ahora usaba para relajarse y observar el arroyo, tal vez al hombre que hab a visto en los rboles si se mostraba nuevamente, y su herida. La herida en la cabeza fue la causa de su desorientaci n y la raz n por la que se sobresalt severamente cuando se sumergi de cabeza en el agua. Chapoteando violentamente, la relativa frescura dio paso a una sensaci n de ardor mientras su nariz se llenaba de agua. El agua tambi n alivi sus heridas con frescura. Finalmente, flotando hasta la superficie despu s de sumergirse profundamente, fue capaz de jadear en busca de aire y toser para sacar el agua que hab a entrado. A pesar de que obtuvo este peque o alivio, su herida no dej de sangrar. Este hecho hizo que la sangre se filtrara en el arroyo y comenzara a arrastrarse por la corriente, lo que sab a que no era bueno para l porque no sab a qu pod a estar acechando en ese arroyo sinuoso. Sus heridas no mejoraban su p nico, que ahora palpitaba de dolor porque el efecto del agua fr a hab a desaparecido. La sangre segu a goteando, dejando un rastro largo y lleno de olor. Estaba seguro de que hab a todo tipo de cosas en esa agua: caimanes y cocodrilos, serpientes acu ticas y anacondas. Ciertamente hab a todo tipo de criaturas acechando en el bosque, especialmente en un peque o arroyo aislado cuya fuente era el poderoso Amazonas. Hab a peces de todo tipo: anguilas, mantarrayas e incluso sanguijuelas chupadoras de sangre. Milo flotaba, tratando rigurosamente de mantenerse a flote, no solo para recuperar el aliento, sino tambi n para no notar lo que hab a debajo de l. De hecho, lo que hab a debajo de estas aguas turbias eran todo tipo de criaturas desconocidas. Tambi n hab a cosas hermosas nadando debajo: peces llamativos sin catalogar que eran coloridos y nadaban en formaciones sincronizadas que daban un verdadero significado a la naturaleza. Tambi n hab a lubinas moteadas con sus manchas negras en la cola por todos lados. En el fondo hab a hermosos peces con vientres rojos que nadaban en enormes card menes, sus patrones de nataci n se parec an a formaciones militares. Parec an m s organizados que cualquier otro pez y reflejaban esa misma belleza desde la distancia. Pero de repente su nataci n armoniosa y sincronizada se volvi err tica e inestable. Parec an haberse despertado y ahora comenzaban a nadar en enormes enjambres. El olor a sangre era evidente para estas criaturas amaz nicas. Como si lo supiera, Milo comenz a nadar m s fren ticamente, sintiendo que algo en esta agua podr a quererlo como comida. Sab a que necesitaba salir en el momento en que se sumergi gritando: " Socorro! Que alguien ayude!" El agua lo atragant ligeramente y se escuch en cada uno de sus gritos. " Socorro, oh mierda, oh mierda! Ahhh ...!" Milo grit tan fuerte como pudo. Un enorme enjambre de dientes de pira as se hab a abalanzado sobre su herida con fiereza y segu an atacando por cientos. En cuesti n de segundos, hab an desintegrado su herida y continuaban cortando con sus dientes. Diez segundos despu s, Milo ten a una mirada vac a en su rostro. La misma sangre que lo manten a con vida hab a goteado de l y el amenazante pez segu a devorando dejando agujeros enormes en sus piernas. Cientos de peces musculosos con dentaduras postizas que los indios locales usaban para cortar su ropa ahora estaban siendo utilizados para cortar a Milo. Hab an pasado treinta segundos y ahora estaban dentro de su cavidad, devorando h gado, coraz n y est mago. Continuando en enjambres masivos, se atiborraron de lo que quedaba de los rganos y terminaron la carne restante. No quedaba mucho de Milo, excepto su ropa parcialmente rasgada que todav a colgaba sobre su estructura esquel tica, espec ficamente su abrigo. El cerebro era valioso por sus nutrientes, y los peces se comieron cada bocado tan pronto como masticaron la cavidad de su cuello. Solo quedaron escasos restos de carne, que colgaban de sus huesos. La horrible muerte de Milo hab a tra do mucha alegr a a otras formas de vida. Todo lo que cualquiera habr a visto era su abrigo flotando sobre el agua y el chapoteo que hac a el pez carn voro. Las corrientes lo arrastraron r o abajo que serpenteaba dentro de la oscura extensi n de este l gubre bosque. Finalmente, una rama lo atrap . El abrigo, que dej lo que quedaba del inerte Milo suspendido en un lugar mientras el pez continuaba asegur ndose de que cada oportunidad de obtener algunas calor as fuera aprovechada. Mientras tanto, los dem s no se dieron cuenta de que sus intentos de rescate estaban un poco retrasados. Despu s de correr mucho m s adelante que los dem s, Ron se detuvo para jadear furiosamente en un esfuerzo por recuperar el aliento. Esper a sus amigos mientras continuaba desmay ndose por su extrema descarga de adrenalina. Ron se par con las manos en las rodillas y mir firmemente en la direcci n en la que cre a que Milo hab a desaparecido. Los ojos feroces y t midos por igual produjeron incertidumbre en l mientras miraban desde la oscuridad, y comenz a estremecerse por dentro al escuchar la desordenada conversaci n de Gary y Nick acerc ndose. " Est s tratando de dejarnos, Ron?" " S ! Maldita sea, est s corriendo como un loco y pides nuestra ayuda. Ya que est s corriendo como un loco, por qu diablos no has corrido como un loco y has encontrado a Milo?" Los hombres estaban ahora todos juntos, pero Gary pronunci inmediatamente despu s de que Nick habl : "No hay forma de que pudiera haber cruzado esto. C mo?", cuestion Gary. "Estoy seguro de que lo sab a". "Bueno, v monos, fue por este camino a lo largo del arroyo". Los tres caballeros siguieron el camino en busca de su camarada desaparecido. Nick lider el grupo, seguido por Ron y Gary. Ir nicamente, Nick camin delante. Parec a que el entusiasmo de Ron se hab a desvanecido, pero todos llamaron a Milo y lucharon en el mismo terreno accidentado. Todos estaban entusiasmados ahora. Su hiperventilaci n se deb a a una sensaci n de urgencia por escuchar la voz de su camarada. Sin embargo, Ron estaba entusiasmado por m s de una raz n: la otra era la boca constante de Nick. No estaba asustado y el coraje lo dominaba en este momento. Gary permaneci tranquilo, pero hab a una cosa diferente en l. Olvidarse de encender un cigarro generalmente no suced a sin importar cu l fuera la emergencia, pero esta ocasi n parec a marcar eso como un m nimo justo. " Milo!", grit Ron tratando de evitar la respuesta de Nick. Bueno, ad nde fue? No lo s, hombre. C mo que no lo sabes? D nde lo viste por ltima vez? Ummm, lo vi por ltima vez... Un poco de vacilacin en cuanto a su ubicaci n se hab a instalado y su reflexi n sobre d nde estaban era evidente. Donde te esper all atr s. Ron seal en la direcci n del lugar donde los hab a esperado, cuando corri por primera vez delante de Gary y Nick. Quieres decir que ni siquiera fuiste a buscar al hombre antes de venir corriendo hacia nosotros? Al menos podr as haber tenido alg n sentido de orientaci n. Ya ves lo que quiero decir, Gary. Nick mir a Gary y sacudi la cabeza con disgusto. Apunt su linterna r o abajo y comenz a observar mientras hablaba. No veo mucha mierda. Crees que es una buena idea separarnos. Gary consider esta posibilidad por un breve momento, y Ron ayud a adiendo: No s si es una buena idea. Conozco a Milo. Estaba buscando conquistar este arroyo. Cr anme, se par cerca del borde. Nick mir a Ron y, por una vez, los convenci . La tripulaci n menos uno se mantuvo unida ahora y luch para abrirse paso r o abajo. Sin embargo, para ese momento, Ron estaba un poco por delante de Nick y Gary. Su confianza hab a aumentado al decir lo que pensaba. Estaba decidido, porque sin Milo, Nick se quedaba corriendo por todo el pobre Ron. Busc con su linterna y vio en la distancia ligeras perturbaciones en el agua que produc an una causa de urgencia. Dirigi su linterna en esa direcci n. " Milo!", grit con fuerza. Entonces Ron not lo que parec a ser el impermeable de Milo, que lo hab a estado usando por la protecci n que ofrec a contra los mosquitos. Se complementaba con un par de botas de lluvia amarillas, y Ron not una all junto al toc n del rbol, lo que inicialmente hizo que agudizara su vista. "Oye, encontr una de sus botas. Te lo dije! Te lo dije! Debe haberse ca do", grit Ron. Nick apunt su linterna en la direcci n de los gritos de Ron mientras se acercaban a l. A lo lejos, Ron grit : Parece que se est agarrando a una rama o algo as . Tenemos que agarrarlo y sacarlo. Ron grit m s fuerte, esperando a Gary y Nick: Milo! Milo! Ya vamos! Suj tate!. Gary y Nick llegaron al mismo toc n de rbol en el que una vez descans Milo, e inmediatamente notaron manchas de sangre. Esto los alarm y les hizo tomar los gritos de Ron un poco m s en serio. Ron estaba justo delante y segu a gritando. Sus compa eros lo oyeron, pero estaban asombrados por lo que ve an en ese momento. Gary parec a desconcertado. " Qu diablos estaba haciendo? S que no estaba tratando de cruzar aqu ". Nick mir el curioso entorno y aconsej con firmeza: "Vamos, averig emos de qu est chillando Ron". " Oigan, chicos, por aqu ! Creo que lo encontr . Miren... all ". Todos se reunieron para concentrarse en la aparente presencia de Milo, pero antes de que pudieran pasar los momentos, Ron solt . " Eso no parece salpicar!" " Qu es eso?" exclam Gary mientras entrecerraba los ojos para luchar contra la oscuridad. "Oh, mierda, hombre, no creo que se est aguantando. No creo que se est aguantando. Oh, mierda, to, qu es eso? Ron procedi a intentar alcanzar a Milo. Retira las manos! grit Nick mientras tiraba de Ron r pidamente. Quieres que te coman el culo, o al menos que te muerdan. Qu !? No me digas lo que quiero, ya ves. Qu carajo respondi Ron con asombro y exasperaci n. Gary dijo: Oh, to, esas pira as se dieron un fest n. Ron mir a Gary y Nick, y luego mir lo que quedaba de Milo antes de empezar a vomitar. Oh, no, no, no, mierda! C mo ha podido pasar esto? grit Ron. Porque le dejaste el culo, idiota. Espera, Nick. Ahora djalo en paz. V monos de aqu . Tenemos que llamar a ese cabrn de Richard para que nos saque de aqu , o a ese piloto. O a quien sea. C mo volvemos? Ves! Ves! Te dije que no deber amos haber dejado que ese piloto nos dejara. Clmate, Nick, solo sigue esta misma corriente. Los hombres corrieron por donde hab an venido lo mejor que pudieron y la histeria se desat en el aire. Durante todo el camino de regreso, los hombres discutieron continuamente, aunque Gary apenas habl , excepto las pocas veces que tuvo que salvar el cuello de Ron del constante abuso verbal de Nick. De hecho, Gary los mantuvo en el camino hacia el campamento, porque si no, Ron y Nick probablemente se habr an alejado hacia el desierto. "Hombre, no puedo creer esta mierda... Dejaste que Milo cayera al agua y se lo comieran los peces...", dijo Nick decepcionado. "Quiero decir, c mo diablos puede pasar eso?" Gary intervino con comentarios suaves. "Caballeros, debemos mantenernos concentrados. Creo que justo adelante es donde debemos tomar ese camino de la izquierda". Se acercaron al campamento antes de que Gary fuera el primero en decir: "Ron, no tienes un tel fono celular? S que es una posibilidad remota, pero ve si puedes conseguir cobertura. Llama a ese tipo Richard". Ron tom su tel fono y Nick pregunt : " Tienes siquiera el n mero, un torpe como t ?" S, idiota. Est en el tel fono. Ahora d jame en paz. Llmalo exclam Gary. Ron busc el n mero mientras se quejaba. No estoy seguro de si tendremos cobertura. Presion el bot n de hablar y camin de un lado a otro tratando de obtener la cobertura m s clara. Aqu, creo que puedo escuchar bien. Se par sobre un parche en el bosque donde pod a ver el cielo nocturno y eso era manejable. El tel fono son y Ron mir por alguna raz n lejos del r o que flu a hacia el oeste, pero hacia la misma jungla que hab a consumido a Milo antes. Hola, soy Susan. C mo puedo dirigir su llamada? Necesito a Richard! Oh, lo siento. La oficina est cerrada. Tendr s que volver a llamar durante el horario comercial normal. Ron mir fijamente a los ojos de algo que se ocultaba detr s de un rbol que se encontraba en la distancia. Estaba oscuro, por lo que su vista era borrosa, pero lo que pod a ver era impresionante y aterrador. Perdi el contacto con los ojos cuando Nick le arrebat el tel fono de sus manos apretadas. Dame eso! dijo de repente. Qu diablos dijeron, Ron? Hola, hay alguien en casa? Tierra a Ron. Qu diablos dijeron? No lo s, hombre. No lo s respondi Ron con el p nico evidente en su voz. C mo que no lo sabes? Qu diablos te pasa, hombre? Pareces haber visto un fantasma. Gary, hombre, comun cate con ese joven. Cu l es el maldito n mero, idiota? Nick procedi a llamar a la empresa despu s de literalmente Esc cheme! El tel fono volvi a sonar y Gary consol a Ron, intentando averiguar por qu estaba aturdido. Hola, soy Susan. C mo puedo dirigir su llamada? S, necesito a Richard. Lo siento, pero... Es una emergencia, c mo que lo siento? exclam Nick con agitaci n hirviendo en su voz. Cu l es el n mero de su casa? Lo siento, pero esa informacin no est disponible. Es que lo siente todo? C mo que no est disponible? Necesito a alguien de inmediato y no me importa lo mucho que lo sienta. Se or, escuche! La oficina est cerrada. Quiere que le ponga el contestador autom tico? Mire, seora, ha habido un accidente. Qui n est a cargo de este proyecto en Sudam rica? Oh, el proyecto. Un momento, por favor. La operadora transfiri la llamada tan pronto como se dio cuenta de qui n estaba al otro lado. Soy John! C mo puedo ayudarla? Mire, John, ese es su nombre? Un s cort s sigui y Nick continu gritando. Tienes que ponerte con Richard al tel fono ahora!. Espera, qui n es?. Nick, de Milo and Sons Contractors Inc. Sabes, nos contrataron para esta mierda de la jungla. Oh, s se or. C mo va todo?. No muy bien, eso es seguro. Miren, les sugiero que nos saquen de aqu . Uno de nuestros hombres ha sido devorado vivo. Espero que no quieran que nos quedemos aqu y que nos hagan lo mismo. Creo que no. Creo que ustedes, hijos de puta, est n locos si esperan eso. Un silencio persisti despu s de que Nick se sac la frustraci n del pecho. Los sonidos del bosque nocturno vibraban a su alrededor. Mientras Nick esperaba que lo conectaran con Richard, Gary y Ron ten an una conversaci n tranquila entre ellos. Sin embargo, esos ojos observaron a los caballeros una vez m s. Ahora hab a otros ojos alrededor de otros rboles y los sonidos de la jungla parec an amplificados. Cap tulo 9 Se o an c nticos y el sonido de la madera golpeada resonaba como si se estuvieran golpeando instrumentos primitivos. El aroma de lo m stico flotaba en el aire. Im genes de bailarines primitivos ind genas bailando alrededor de un intenso fuego. Estas im genes comenzaron cuando esperaban ser conectados con Richard, y destellaron durante toda la noche. Sin embargo, los hombres no sab an que estos rituales se estaban realizando en las profundas extensiones de lo desconocido. En realidad, esto hab a estado sucediendo desde que los extranjeros llegaron con sus intenciones ego stas. Todas las noches se realizaba este ritual, todas las noches desde que Richard puso los ojos en uno de los nativos. Este ritual requer a el consumo de plantas y hongos raros para invocar efectos psicod licos y alucinaciones constructivas. Aunque los intrusos no pod an o rlo, se estaba invocando a los esp ritus. Sin importar la realidad, los sonidos se hicieron m s fuertes y las im genes destellaron con mayor intensidad. " Richard aqu !" "Rich", dijo Nick, con descaro y exasperaci n en su voz. " C mo te atreves?", exclam Richard. Sin embargo, Nick prest poca atenci n al hecho de que su direcci n hab a disgustado al otro hombre. Bueno, Rich, qu tal si traes tu culo aqu a Sudam rica y nos sacas de aqu ? Espero que tambi n tengas tu chequera. Nick se qued esperando una respuesta, y los miembros restantes de su tripulaci n le estaban prestando plena atenci n. Bueno, con qui n voy a hablar primero? A la mierda con todo eso. Sabes a qui n trajiste aqu . No tenemos tiempo para juegos de nombres y toda esa mierda... Hombre, mi jefe acaba de ser devorado, y t est s holgazaneando! Qu carajo? Est bien. Est bien, espera un minuto! Dijiste Sr. Evans? Oh, ahora sabes qui nes somos. Qu pas ? Solo s canos de aqu antes de que llamemos a la Guardia Nacional para que nos ayuden. No, seor. No hay forma de que pueda llegar esta noche. El contrato era por un m nimo de dos d as, adem s, c mo s que esto no es una llamada de broma? Nick no respondi porque la rabia herv a tan profundamente que bloqueaba cualquier enfoque para sus emociones, que estaban en un estado de cambio. Pens : No quer a estar aqu , pero de alguna manera no ten a otra opci n. Gary estaba prestando completa atenci n a esta conversaci n, pero Ron miraba de vez en cuando para notar esos ojos nuevamente. Trat de no mirar, pero algo lo obligaba a hacerlo. Quer a evitar mirar directamente a esos ojos, pero la tendencia a mirar era demasiado fuerte. Luch con fuerza mirando en diferentes lugares, solo para notar que no hab a escapatoria porque estaban por todos lados. Su conciencia se hab a desviado del asalto verbal de Nick a Richard. Justo antes de alertar a los dem s, mir en una direcci n y not ojos que no se parec an a los dem s. Estos eran a n m s espeluznantes y permanec an en un lugar en particular m s tiempo que los dem s. La oscuridad en combinaci n con espesas masas de rboles hac a que ver con claridad fuera casi imposible. Estos ojos que ahora ten an toda la atenci n de Ron estaban a n m s quietos y brillaban m s intensamente. "Hola, muchachos, creo que nos est n observando". Gary redirigi su atenci n de la conversaci n de Nick a Ron. " Qu pasa Ron?" " Creo que alguien nos est observando! Miren! Esos ojos!" Ron se al los ojos misteriosos que los observaban, y Gary prest atenci n cuando l tambi n not los ojos agudamente cortados. Nick vio que sus compa eros los estaban mirando y dijo: " Qu est n mirando todos?" Se acerc a su posici n para tratar de obtener la misma vista que sus camaradas, pero su vista no era tan aguda. " Qu ven todos?" Los hombres no respondieron, pero permanecieron concentrados en los ojos hipnotizantes. Nick tom su linterna, encendi el interruptor y apunt el haz de luz directamente a los ojos, todo en un movimiento suave. Esto sobresalt los ojos y el sonido de un rugido crepitante seguido de un siseo suspendido vino directamente frente a ellos, y los ojos se dirigieron hacia los caballeros. Como un acosador en la noche y un depredador entusiasta, el jaguar persigui a los hombres como si tuviera cachorros que alimentar. Ron espet : "Oh, mierda, un le n". "No creo que haya leones en esta parte del mundo", exclam Gary parado all todav a. Nick se hab a ido antes de cualquier conversaci n, y Ron lo sigui antes de que Gary pudiera decir las ltimas palabras. Nick se lanz m s r pido que una estrella de la pista saliendo de los bloques y ten a unos pocos metros de ventaja sobre Ron. El gato salvaje y astuto lo persegu a, mientras que Gary se qued en el mismo lugar y observ c mo se desarrollaba el juego del gato y el rat n. Los dos se dirigieron hacia el bosque instintivamente, y no estaba claro a qui n exactamente ten a el gato mirando. Las ramas y las extremidades de los rboles crujieron por el p nico en el campamento de Nick y Ron. Los movimientos del gato eran silenciosos y sigilosos, la criatura elegantemente r pida. Probablemente ten an la intenci n de permanecer juntos cuando salieron corriendo, pero los instintos demostraron que Ron y Nick ten an destinos diferentes. Ron parec a ser un poco m s r pido porque su miedo lo impulsaba considerablemente. Comenzaron a alejarse como una "v", y definitivamente no una recta. La maleza de la jungla dificultaba el avance y este animal hambriento se acerc r pidamente. Gary se sorprendi por el breve momento en que vio la escapada de sus colegas. Incluso se qued all momentos despu s de que se perdieron de vista, con los ojos fijos en la noche. Paralizado por un momento, se lanz hacia el campamento con gran torpeza. No hab a fumado un cigarro, y este era el tiempo m s largo que hab a estado en mucho tiempo. Al llegar desesperadamente al campamento, comenz de inmediato a manipular la radio. La est tica se escuchaba por sus constantes intentos de establecer una frecuencia. " Por favor, entren! Soy Gary, necesito ayuda de rescate. Estoy transmitiendo desde 61 grados de latitud y 15 grados de longitud, por favor respondan. Si alguien puede escucharme, les ruego que respondan". La respiraci n de Gary era entrecortada y hablaba sin parar por los auriculares. Luego intent otras frecuencias sin darse cuenta de que la radio ya estaba configurada. Me escucha? Entre, por favor. Esta es una llamada de socorro! . Esto se repet a constantemente antes de o r al capit n Briscoe. Mientras tanto, el destino de Ron y Nick estaba a punto de decidirse. Sus voces repiti aterrorizado. Sin saber muy bien ad nde correr, Nick hab a elegido trepar a un rbol. Al principio parec a una tonter a, ya que los gatos no tienen ning n problema en ese aspecto. Sin embargo, el gato no lo persigui , decidi perseguir a Ron. Nick mir hacia abajo jadeando enormemente por la boca y la nariz, aferr ndose con fuerza a las ramas inferiores de un rbol sinuoso. Oh, mierda, hombre, corre! Corre! Corre! grit Nick cada vez m s fuerte hasta que su respiraci n ahora ten a el control sobre el volumen de su voz. Ron no necesitaba su consejo ni un poco, ni tampoco el felino salvaje y arcano, que se acercaba r pidamente. Los dos jugaron un breve juego de zigzag. Ron intent evadir la agilidad del feroz gato agach ndose, esquivando y corriendo con todas sus fuerzas. A pesar de sus esfuerzos, el gato continu acerc ndose a l r pidamente. Utiliz los arbustos para abrirse paso, con la esperanza de compensar la rapidez superior de su depredador. Eso no ayud , porque el gato atraves la jungla, demostrando que estaba en casa y no Ron. Nick se hab a quedado en su rbol, destrozado por la incredulidad, y no mostraba se ales de bajar. Capit n Briscoe respondiendo a la se al de estr s transmitida en frecuencia delta/gamma, copia! Hola! Hola! Capitn, por favor, necesitamos que nos rescaten! Cu l parece ser el problema... copia? Uno de los miembros de nuestra tripulacin est muerto y nos persiguen animales salvajes. Es esta la tripulaci n que vol al sitio? S, imb cil. Bueno, si hubieras dicho quin era. Solo ven aqu r pido! Gary pronunci sus ltimas palabras como si eso fuera exactamente lo que eran. El capit n Briscoe se present de inmediato para mostrar su lealtad a Richard. Aqu el capit n Briscoe, asignado al proyecto Rainforest. John aqu. Tengo una llamada de socorro de su tripulacin. A n se est comunicando con ellos? Los tengo en frecuencia delta/gamma. Mantngalos tranquilos. Necesito poner a Richard en l nea. Aqu Briscoe. Tripulaci n, siguen transmitiendo? Gary no respondi porque acababa de irse con una especie de arma artificial tallada con material sobrante de la construcci n del campamento. Iba en una misi n para ayudar a sus camaradas. Me escuchan? Tripulaci n, respondan por favor. Gary hab a olvidado algo importante y escuch la transmisi n entrante accidentalmente mientras regresaba al campamento. S , soy Gary. Est n en camino, malditos? Para entonces, Richard ya hab a sido conectado para la conferencia telef nica. Cu l es el problema? Miren, todos nos dejaron en medio de la nada, b sicamente sin preparaci n. Mierda, si lo hubiera sabido, habr a tra do mis malditos rifles. Mierda, lo sab a, pero esto fue tan apresurado que no tuve tiempo de traerlos, pero me joder n! Est bien, est bien, cu ntenme qu pas . Realmente no tengo tiempo para contarles una historia. Ser mejor que vengan aqu lo antes posible. Necesito ir a buscar a los otros miembros de la tripulaci n sobrevivientes. Gary se apart de la radio, pero luego se volvi y la mir como si fuera la responsable de su rescate retrasado. Busc un cigarro con una mano y ten a un arma agarrada en la otra, y luego sali corriendo para buscar d nde pod an estar sus amigos y compa eros de trabajo. La conducta de Gary se parec a a la de Milo cuando intentaba conquistar el arroyo. Tambi n era similar en el sentido de que el nivel de adrenalina era un factor obstaculizador. Sin mencionar el hecho de que no sab a por d nde empezar a buscar. Todo lo que conoc a era la zona general donde se inici la persecuci n. Se dispersaron tan r pido, y todo sucedi tan r pido, que era dif cil saber qu direcci n tomar. En alg n punto intermedio es lo que estaba pensando, siguiendo el r o hasta que lleg al lugar donde el gato atac por primera vez. Se dijo a s mismo en voz alta: "Sigue ese camino. Deber a encontrar algo. Si le doy la espalda al r o y busco directamente frente a m , deber a encontrarme con Nick o Ron". Prosigui con vigor. Ron se qued en silencio y los nicos sonidos que proven an de l eran sus pies chocando contra la maleza. Una descarga de adrenalina pura aliment su Los movimientos de Ron le dieron la capacidad de sobrevivir a una cosa m s. Hizo un corte brusco y cay por una pendiente abrupta. Los moretones y la acumulaci n de tierra pasaron desapercibidos; parec a inmune al dolor porque su vida era m s importante. Despu s de levantarse, r pidamente reanud la carrera, el miedo de Ron lat a en un aura invisible a su alrededor. Pod a sentir el entusiasmo reverberando en los ojos del gato, y luego pudo escuchar los rugidos. El siguiente paso de Ron era vital porque no solo sell su destino, sino que lo reorganiz por completo. Los arbustos crujieron, tambi n lo hicieron las hojas y la maleza que fue empujada a un lado. Un acento sure o profundo y desesperado grit . " Nick!" Sigui una pausa, pero la noche estaba lejos de ser silenciosa porque el bosque estaba lleno de sonidos espeluznantes. Estaba completamente oscuro para ese momento, y Gary solo ten a un simple utensilio de iluminaci n. Otro grito sali de la boca de Gary. "Ron". El p nico se cerni en la mente de Gary, pero luch por mantenerlo bajo control. Encendi un puro y se qued all , pregunt ndose si deb a seguir adelante. Dio una calada vigorosa para asegurarse de que estaba encendido y sinti una calma repentina por la inhalaci n inicial. Camin hacia adelante como un soldado experimentando una guerra de guerrillas. Lo que Gary no sab a es que los esp ritus del bosque eran literalmente sus hom logos en alguna batalla ritualista. Los c nticos no se detuvieron. De hecho, se hicieron m s fuertes y los ojos perforaron todo el bosque. Gary penetr m s profundamente, mirando con mucha atenci n mientras llamaba a sus colegas. Los sonidos graves profundos resonaron desde algunos instrumentos primitivos dentro del bosque y lentamente se hicieron perceptibles para los o dos de Gary. Los golpes arm nicos causaron curiosidad en la mente de Gary y comenzaron a distorsionarla gravemente. Ahora se desvi un poco de la tarea de encontrar a Ron y Nick, pero en su lugar opt por investigar los sonidos que lo intrigaban. Requer a un esfuerzo espl ndido atravesar la maleza, y la oscuridad no era un aliado. El sudor flu a y probablemente quem algunos kilos en sus esfuerzos. Su respiraci n tambi n se agot hasta el punto de que descart su cigarro agradecido. Subir una ligera pendiente era en parte la causa de su falta de respiraci n, por no mencionar su obesidad. Cansado por la repentina caminata, grit : " Mierda!". Decidi sentarse cerca de un rbol que se encontraba en la cima de esta pendiente, recibi una vista inesperada en una secci n inexplorada de la jungla. Trat de recuperar el aliento en enormes montones. Gary se dio la vuelta sobre su est mago r gido, que se parec a a una almohadilla de grasa resistente. La niebla era espesa y sus ojos luchaban por ver a trav s de ella. La espesa maleza de la jungla tambi n jug un papel de compa ero de equipo en sus deficiencias visuales. Ojal su sentido del o do estuviera afectado, porque los sonidos de los b hos, los insectos no identificables y otras criaturas diversas eran suficientes para volverlo loco. Los golpes tambi n se hicieron m s fuertes y los c nticos ahora se estaban volviendo reconocibles. La respiraci n de Gary finalmente hab a alcanzado el equilibrio y la niebla se disip un poco. La brisa adecuada ayud a manipular la niebla y la hizo manejable en t rminos de vista. Sin embargo, la vista era peque a y requiri que entrecerrara los ojos, lo que confirm que la brisa hizo un p simo trabajo. Sin embargo, comenz a concentrarse un poco y not oscuridad a su alrededor. Sus pupilas se dilataron severamente mientras se adaptaba a la luz simple en un ngulo. La mancha oscura comenz a volverse un poco m s clara, ya que not un rbol enorme que Era m s grande que cualquiera de los rboles del bosque inmediato. Incluso mir hacia el rbol que estaba a su lado y pens : Guau!. Hab a rboles enormes pr cticamente por todas partes, pero se volvi a concentrar en este porque ten a una aurora atractiva que atrapaba a cualquiera que mirara demasiado tiempo. Lo mir y la zona oscura se volvi m s clara. Not gente y pens en Ron y Nick, pero sab a que no pod an ser sus amigos a quienes estaba viendo. El magnetismo del rbol, y tal vez incluso alguna esencia telep tica, aturdieron a Gary y lo dejaron sin palabras. Todo lo que pudo hacer fue mirar, y era extra o que todas esas personas fueran negras, o no! Se dio cuenta de que parec an indios. Esta conclusi n se extrajo de la programaci n de un ni o, cuando los vaqueros y los indios eran el tema principal de su cultura. Estas personas con pintura en sus caras, calzoncillos salvajes y tatuajes encajaban exactamente en esa descripci n. Estaban haciendo exactamente lo que retrataba el alboroto de la infancia, bailando alrededor de ese mismo rbol gigantesco con instrumentos primitivos, cantando algo armoniosamente que era indescifrable. Tambi n hab a una esencia espiritual que se hizo m s fuerte, y tambi n lo hizo la vista de Gary. Los c nticos y las alabanzas parec an latir vibrantemente y lo ayudaron a superar sus limitaciones visuales. Trat de pensar en Ron, pero sus pensamientos eran vagos. De hecho, en ese mismo momento, Ron estaba dando ese paso hacia la izquierda para evitar ser desgarrado con garras, pero donde pis hab a un punto blando que pronto colaps . Un grito estridente escap de la boca de Ron cuando el suelo debajo de l cedi . La ca da no fue larga, pero no fue f cil agarrarse para levantarse. Al darse cuenta de que hab a ca do en una especie de agujero, el p nico se apoder de sus esfuerzos por levantarse. Gru idos y gemidos fueron la suma de sus intentos hasta que pens que necesitaba calmarse. Pens que no deber a apresurarse de todos modos y trepar a las garras de un felino hambriento. Ron se apoy contra las paredes de tierra del agujero que lo capturaron. Cubierto de mugre, sus miedos lo convencieron de que estaba condenado. " Ayuda! Ayuda! grit Ron a todo pulm n. No solo era un agujero, tambi n era un hogar, pero Ron estaba descubriendo eso. Not enormes manchas rojas que se mov an a trav s de sus zapatos y tobillos a gran velocidad. Las manchas rojas que Ron observ tambi n ten an manchas rojas m s oscuras. Hab a tantas ahora. Oh, mierda! El p nico y el miedo llenaron el alma de Ron mientras cientos y cientos se arrastraban por todo su cuerpo, y mord an fuerte. Cientos de miles de mordeduras de la cabeza a los pies es lo que experiment Ron, y no fue agradable. Debi haber saltado, brincado y bailado por todo el peque o espacio tratando de correr, trepar y levantarse, pero sin xito. Grit y se enfureci en agon a. Ahh shaaaahhhhhtttt Mierda! Ayuda! Oh Dios m o, por favor, por favor. Qu tenlos de encima, ahhh! Este grito deber a haberse escuchado en todo el bosque, porque las peque as mordeduras llegaron por cientos. Debi haberse dado bofetadas, pu etazos y ara ado hasta el cansancio por culpa de las peque as criaturas. Incluso intent quit rselas de encima fren ticamente, pero eso no ayud porque estaba hundido en un nido. Cientos, incluso miles, se superpon an por completo a su cuerpo. Mord an y mord an hasta que finalmente lo hicieron desmayarse. Ahora estaba inconsciente y lo estaban devorando vivo lenta pero seguramente, sus mordeduras y picaduras se filtraban lentamente en su torrente sangu neo. En ltima instancia, las toxinas fueron la causa de su desmayo, pero el resto fue solucionado por sus enormes apetitos. Un cuerpo tan grande llevar a un tiempo, pero eso no importaba. Estaban acostumbrados a trabajar duro para almacenar suficiente comida para las duras estaciones. Adem s, hab a una reina a la que cuidar, y esto era suficiente para alimentar su nido durante muchas estaciones por venir. Ron ahora ten a una experiencia extracorporal, vagando por el bosque para nunca regresar a su tumba para morir oficialmente, sino para acechar para siempre, atrapado con los esp ritus del bosque. A las hormigas no les import en absoluto. La fuerza de los c nticos aument y la esencia del bosque parec a necesitar ser alimentada. Gary era otra posible comida mientras permanec a embelesado ante ese impresionante rbol. A n lo miraba con fuerza, a pesar de que hombres desnudos bailaban alrededor de ese mismo objeto. La concentraci n que manten a se volvi espeluznante y las im genes palpitaban en la mente de Gary. Los sonidos del bosque comenzaron a silenciarse y los c nticos y las alabanzas se escucharon solo como ruido de fondo. Hab a una conexi n entre el enorme rbol y aquel bajo el que se encontraba. De repente, todos los sonidos se silenciaron por completo. La atenci n en el rbol frente a l se hizo m s fuerte, y el nico sonido que percibi fue un crujido, que era muy fuerte, ya que parec a ser el nico sonido que penetraba la zona de Gary. Era la rama sobre l quebr ndose y descendiendo con toda su fuerza. La r pida disidencia en combinaci n con la masa de la rama aplast la espalda de Gary. Le quit la vida CAP TULO DIEZ Era cerca del amanecer y las cosas se hab an calmado. Hab a una regla a la que incluso los malos esp ritus se adher an, y esa era no jugar sucio mientras estuviera en presencia del Rey, el sol amaz nico: su majestad era debida y la niebla se convirti en roc o matutino. La brisa soplaba agradablemente como si esto fuera el para so. Los p jaros piaban melod as agradables y silbaban, e incluso el croar de las ranas ten a una buena sensaci n. Cerca del campamento, se pod a escuchar el sonido de las aspas del helic ptero girando a trav s de la belleza de los sonidos naturales. Aterrizaron lo mejor que pudieron y, sin demora, Richard y Briscoe saltaron. Aqu es donde deber a estar la tripulaci n. Richard escane el rea inmediata mientras permanec a de pie en un lugar antes de responder: S , lo s ! Aqu es donde les orden que construyeran una estaci n de trabajo. Vamos a revisar all . Despus de se alar con las manos en direcci n al campamento, Richard abri el camino. Seguro que hace calor temprano aqu. S, ya veo. El sol no pierde el tiempo en esta parte del mundo. Richard lleg al campamento un instante antes que el capit n Briscoe, pero se demor mientras el capit n miraba dentro de la apresurada creaci n de Gary y Nick. Hola dijo Briscoe tmidamente, mientras arqueaba la cabeza para echar un vistazo por la entrada. El eco era vagamente claro, pero tambi n estaba claro que la habitaci n estaba vac a. Hola, estoy respondiendo a tu llamada de estrs. Sus botas resonaron contra el frgil suelo mientras se realizaba una b squeda de cada cent metro cuadrado. No hay nadie aqu. A qui n esperamos, a los mismos caballeros que transport , correcto? Richard parec a no querer hablar de ello y lo ignor descaradamente. Richard sigui caminando hacia adelante, sin prestarle atenci n al interrogador. Oye, disc lpame, solt Briscoe en un verdadero esfuerzo por romper el silencio de Richard. Se qued all , con la mano en la barbilla y el codo apoyado en el brazo doblado debajo, y se neg a dar otro paso. Richard no dej que eso lo detuviera y continu , mirando a su alrededor pero sin parecer que estaba buscando al grupo desaparecido, sino simplemente observando despreocupadamente. Solo pod as imaginar lo que ten a en mente en ese momento, especialmente a juzgar por la forma en que miraba a su alrededor. Viajando lejos de Briscoe, permaneci en un patr n de exploraci n arriba, abajo, izquierda, derecha que parec a sistem tico. Richard era de hecho muy consciente de ciertos peligros, porque caminaba en un patr n espec fico para poder volver f cilmente. Era casi como si estuviera tanteando su camino y esto fuera solo el comienzo. Richard no estaba entrenado en las duras experiencias de los safaris y era un aficionado en lo que respecta a los h bitats naturales. El hecho de que caminara por el bosque sin miedo parec a extra o, pero tal vez el sol hab a salido y la visi n era suficiente le dio ese coraje. Oye! Oye! Qu diablos est s haciendo ah arriba? Qu est s haciendo aqu ? Se estir para ver mejor al hombre en el rbol, solo para darse cuenta de que estaba parcialmente dormido. No hab a otra opci n m s que trepar. Est bien! D jame ver! Probablemente pueda, no! Deber a hmm... Si pudiera. Su murmullo y susurros continuaron, pero pronto comenz a correr hacia el rbol. Se apoy en la misma rama y se desliz para hacer contacto con Nick, que estaba encorvado. Richard puso sus manos sobre el hombro de Nick y habl suavemente: Oye, disc lpame! mientras lo sacud a suavemente pero asegur ndole que no detuviera sus expresiones. Se or, despierte! Despierte! Sus solicitudes se volvieron m s fuertes, m s agudas, e incluso la relaci n mano-hombro se volvi rocosa. Oye! Despierta dijo en voz baja, pero con cierta irritacin. Oh, mierda! grit Nick en un esfuerzo asombroso por agarrarse a la rama. Los ataques a su sue o casi hab an asustado a Nick y lo hab an llevado a una ca da inc moda. Ambos hombres experimentaron inestabilidad y se agarraron de los hombros para intentar mantener una interrupci n repentina de su equilibrio. Sin embargo, ese intento fracas y Richard y Nick se desplomaron al suelo. Richard termin ligeramente encima de Nick despu s de la ca da y le caus un da o temporal en la pierna. Nick grit a todo pulm n: " Mierda! Qu demonios?" Qu carajo est pasando? Yo! Espera... ya era hora. Maldita sea, d nde est n los dem s? Tenemos que encontrarlos. Oh... Oh... mierda! El dolor de la pierna de Nick palpitaba y causaba una agon a de tercer grado, lo que provoc un pensamiento confuso mezclado con el trauma de la noche anterior. "Oye, c lmate. Nick, ese es tu nombre, verdad? Necesito llevarte de vuelta al helic ptero; est s herido". El humor de Nick no mejor mucho despu s de esos comentarios aparentemente sinceros. " Has encontrado a mis amigos? Oh, mierda... Milo! Est muerto, joder, oh no!" Richard vio a Nick hundirse en la tristeza y sinti curiosidad por el motivo, pero se abstuvo de pedir detalles. "A n no hemos encontrado a tu amigo, porque eres el primero con el que nos encontramos. Enviar un equipo de b squeda". " Bien! Yo los guiar ". "No, te voy a sacar de aqu . No est s en condiciones de buscar a nadie". " No, a la mierda con eso! Mira, perd a mi jefe, hombre. No voy a escuchar la mierda que ests diciendo. De hecho, ser mejor que tengas tu chequera lista, porque le debes pan a cuatro caballeros mayores. Si no me voy de aqu con algo, por toda esta mierda por la que he pasado, mierda, enviar a la Guardia Nacional aqu . Esta es la historia perfecta para un libro, con el nombre del siniestro personaje calumniado en el barro, as que no juegues conmigo. C lmate, Nick! Escucha, solo tengo que llevarte de regreso a casa sano y salvo. Te aseguro que todas tus finanzas estar n cubiertas. Nick continu con su delirio, pero estaba un poco m s tranquilo despu s de la garant a de compensaci n de Richard. Los hombres siguieron el camino que Richard hab a establecido antes y regresaron bastante r pido. Briscoe hab a estado en el mismo lugar, pero ahora se encogi de hombros al ver a las hormigas arrastrarse y otras criaturas diversas rondando por all . Se puso de pie instant neamente cuando se dio cuenta de que alguien se inclinaba sobre Richard en busca de ayuda. Aydame a subirlo al helic ptero. Briscoe abri la puerta y les permiti usar su mano como palanca. Dejaron caer a Nick con fuerza y ??procedieron a asegurarse. Briscoe orden al helic ptero que despegara. Los ojos de Richard eran el reflejo de la paciencia que se estaba agotando mientras miraba las nubes blancas y esponjosas sobre ellos. " Qu pas ?", exclam Richard, mientras dirig a toda su atenci n al que contest . Nick lo mir , sus ojos sin emociones, y permaneci en silencio. Briscoe mir a Richard despu s de darle a Nick una mirada extra a. "Si hubiera sabido que este era un bocazas, tal vez no hubiera respondido esa radio". Eso llam la atenci n de ambos hombres. " Que te jodan! Qu diablos, qui n es este tipo?" Richard se recost y mir a Briscoe pregunt ndose por qu diablos hizo ese comentario. "En primer lugar, ustedes, hijos de puta, est n locos. S que no me habr an dejado aqu afuera, y m s vale que no dejen a mis amigos aqu afuera. Milo ya est muerto, si alguien m s lo est ..." Nick hizo una pausa como si tuviera que contener cualquier emoci n empapada porque era un hombre. No oirn lo ltimo del viejo Nick. Se hizo el silencio por un breve momento. Esperen un minuto. Hay m s gente ah atr s y alguien est muerto? declar Briscoe con incredulidad. Supuse que los dems ya se hab an ido. Solo habl con una persona por radio, pero... creo que mencion a alguien, o ten a que encontrar a alguien. S, debiste haber hablado con Ron o Gary, y de hecho, era Gary. Ten a que serlo, porque Ron y yo ten amos que escapar. Escapar? S, un le n o algo nos atac . No, no era un len. Ten a que ser un jaguar, o algo as . Bueno, lo que fuera que fuera, estaba tratando de comernos. No s si atrap a Ron, oh no. Richard espet con simpat a: Clmate, Nick. C lmate. Encontraremos a tus amigos. Briscoe todav a no hab a terminado con todas sus preguntas. Bueno, qu le pas a tu amigo Milo? No lo s, hombre. Es extra o. C mo que no lo sabes? Mira! Todo lo que s es que Ron y Milo estaban midiendo las dimensiones del lugar y misteriosamente cay a un arroyo. Entonces se ahog ? No, no exactamente. Se lo comieron las piraas. No me preguntes c mo sucedi , porque no lo s . Nick se qued all mirando ignorante, como alguien que intenta razonar con la l gica misma. Estupefacto por sus propios gestos, escuch de la misma manera. No creers que tu amigo Ron podr a haberlo empujado. Nick sali de su estado e inici su actitud normalmente defensiva. Qu..., eso es idiota. Eso no podr a pasar. Ron no podr a empujar a nadie de ninguna manera. No me importa si se acerca sigilosamente por detr s, a n as no lo lograr a. Nick comenz a encontrar humor brevemente en las adquisiciones de Briscoe, pero permaneci a la defensiva. Entonces, Rich. Vas a llamar a la polic a? Richard espet : Qu polic a? Olv date de la polic a. Estamos en Sudam rica. Te dir una cosa, entonces llamar a la Guardia Nacional. Mira, tengo un amigo en un alto puesto en el FBI y le pagar para que consiga una tropa de exploradores dijo Richard. S, y ser mejor que me pagues, o como te digo, enviar a la Guardia Nacional. Estoy seguro de que a los medios les encantar a una historia como esta. Un hombre de negocios codicioso que deja a sus trabajadores abandonados a su suerte en lo m s profundo de la jungla. De hecho, si no encuentras a mis amigos, te meter una demanda tan grande que empezar s a cagarme dinero. Mierda de billetes de mil d lares, cabr n. La cara de Rich se puso roja, pero permaneci tranquilo al notar que los gestos de Briscoe parec an favorecer los argumentos de Nick. Muy bien, ahora tenemos un largo vuelo en avin por delante, as que no hay necesidad de pelearse. Todos estaban cansados, as que permanecieron en silencio durante todo el vuelo. Briscoe permaneci en Sudam rica, en la torre donde estaba destinado. Nick y Rich estaban a un tercio del camino a casa, y ah era donde quer an estar, a menos de haber llegado a casa del todo. Era tarde y se acercaba la noche, y sus esposas los estaban esperando. Sin embargo, el hospital interceptar a a Nick para ocuparse de su deshidrataci n y su pierna rota. Mientras tanto, la se ora Dickenson ten a preparada la cena e incluso cuid al peque o hasta que se retir a su habitaci n para disfrutar de los juegos de computadora. La se ora Geshy temblaba por las constantes acusaciones de su madre. Maldita sea, sab a que ese cabr n llegar a y se ir a. Oh, Dios... Hay algo que pueda hacer? Solo p delo. Un simple grito sali de la boca de la se ora Geshy, luego dijo: No importa, estoy bien... Te llamar m s tarde. Claira parec a aturdida, encerrada en una mirada meditativa, pero sus pensamientos eran extraordinariamente intensos, como lo indicaba su sien hinchada y palpitante. El sudor corr a por su rostro. Fuego es lo que realmente estaba sucediendo dentro de ella, porque sent a que ten a el control de la relaci n, y habr a sido ella quien lo dejara. El hecho de que l se fuera y se fuera estaba fuera de cuesti n, y con esa idea cogi el tel fono. Distrito diecisiete. Habla el detective Andrews. S, me gustar a denunciar la desaparici n de una persona. El detective supo que haba l grimas cuando escuch los suaves gritos que sal an de los labios de Claira. Seora, c mo se llama? Lo siento! Mi nombre es Claira Geshy. Permtame transferirla a personas desaparecidas, un momento, por favor. Claira sigui llorando mientras esperaba que alguien respondiera. Hola! Se ora Geshy, soy el teniente Harrington. Me gustar a hacerle algunas preguntas. Primero, a qui n denuncia como desaparecido? Joe Geshy, mi esposo. Cu ndo fue la ltima vez que vio a su esposo? Oh, Dios, se supona que se iba de viaje a Sudam rica hace varios d as y no he tenido noticias de l. Bueno, han tenido usted y su esposo alg n problema? Claira respondi a la defensiva: No! Bueno, qu asuntos ten a en Sudam rica? Iba a ir con un amigo y, de hecho, habl con la esposa del amigo de mi marido, la se ora Dickenson. Me dijo que no hab an tenido noticias suyas. Supongo que todos eran amigos. S, pero mire! Mi marido estaba contento con su relaci n en casa. No lo discuto, seora Geshy. Es s lo que... Mire, teniente, lo nico que le pido es que lo investigue. Har lo que pueda, se ora Geshy. El tel fono colg de repente y Claira se sent all llorando, porque su vida ahora estaba en ruinas, sin explicaciones de por qu . El l quido se desbord por el borde de sus p rpados provocando un efecto de cascada. Se pregunt una y otra vez, por qu ? Cuestion su confianza y comenz a preguntarse sobre lo que dijo su madre. Las preguntas la agitaron: Pas algo terrible o realmente se fue? "No, no se fue! Algo terrible ha sucedido". Sus l grimas aumentaron como cumulonimbos en desarrollo, y la tristeza se empap . Harrington ten a una mueca de desprecio persistente en su rostro que capt la atenci n de los miembros de su equipo. " Qui n era esa?", exclam Rick Powers. "Oh, esa fue una mujer llorando porque su esposo la dej ". "S ", dijo Rick, "quiero decir, qu quieren que hagamos? Quiero decir, no hay nada que podamos decirles a los esposos, ya sabes. Qu decimos? Oye, vuelves con tu esposa? Hiciste un juramento hasta que la muerte nos separe cuando te casaste con la tonta heffa". Los colegas de Rick encontraron tremendamente gracioso el tema. Incluso provoc algunas risas de sus compa eros oficiales. El supervisor directo de Rick, el teniente Harrington, tambi n encontr humor en sus comentarios, pero respondi ir nicamente. Como encuentras tanto humor en este asunto, te voy a asignar el caso. S que entiendes que todav a tenemos un deber hacia nuestros civiles. Rick se sinti inmediatamente inc modo cuando le asignaron lo que pens que era un caso repugnante. Ech un vistazo a la direcci n que Steve mostraba. Estas personas deben ser adineradas para vivir en este distrito. Qu se supone que saben estas personas?. Bueno, Rick, eso es lo que tienes que averiguar. La se ora Geshy dijo que iba a hacer un viaje con el se or Dickenson, pero afirmaron que el viaje nunca se materializ . Y por qu no se materializ ?. El tipo nunca apareci . Oye, no te estoy diciendo que seas Sherlock Holmes. Simplemente ve all e interrog los, para que podamos concluir el informe. Rick sorbi su caf y mir como si dijera: Bueno, otro d a, otro d lar. Al salir del edificio del distrito, Rick capt una mirada inc moda del sol de la tarde. Sin embargo, eso no le impidi cumplir con sus deberes. Esa misma mirada tambi n indicaba que Rich y Nick estaban a punto de llegar a casa. No hab an roto su silencio porque las peleas, el trauma y la conmoci n hab an creado un profundo agotamiento. Nick estaba un poco herido, pero recibir el pago siempre era revitalizante. Tambi n sab a que pod a usar eso como palanca, si lo contaba antes de que lo enga aran. Nick se limit a mirar a Rich, y esa mirada se intensific a cada momento. El pensamiento de sus planes ten a que ser igual de intenso. Nick a n no hab a decidido a qui n se lo dir a, pero sab a que probablemente se lo dir a a alguien tan pronto como le pagaran. Richard se sent frente a Nick y mir fijamente su propio mundo, sin darse cuenta de la trama que el otro hombre estaba tramando. Los destellos lo consum an abrumadoramente. Mir y mir , y trat de esperar pacientemente el resto del vuelo. Solo quedaban unos cuarenta y cinco minutos antes de llegar a casa, pero esto no era lo suficientemente pronto. Se mov a constantemente en su asiento, entre los pensamientos que le asaltaban el cerebro: im genes de Joe y lo que les hab a pasado a sus trabajadores. Tambi n ten a im genes de su esposa, y eso le hac a descartar la muerte de su amigo como puramente accidental, para decirse a s mismo que todo saldr a bien. Pensar en ella ayudaba a calmar el estr s que estaba creciendo significativamente. Deb a haber alg n tipo de conexi n mental, porque mientras l pensaba en ella, ella tambi n pensaba en l. Mientras se ocupaba de las ollas que herv an en la estufa, su presencia llenaba sus pensamientos y creaba entusiasmo en su cocina. Susan estaba realmente molesta con su esposo, pero realmente lo extra aba y esperaba con impaciencia su llegada. Faltaban menos de treinta minutos para su llegada, y todo estaba casi terminado. Se sent y comenz a leer su libro, mientras miraba peri dicamente hacia la entrada de su casa con la esperanza de que l entrara por la puerta. Una actitud extremadamente ansiosa se reflejaba en cada gru ido y gesto. No era que algo estuviera muy mal. Simplemente extra aba mucho a su ser querido. No es que se ausentara mucho tiempo, pero se ausentaba con frecuencia. Los celos empaparon su conciencia como l quido en un vaso de agua. Susan se hab a dormido en el sof de terciopelo color crema de su sala de estar informal, en el que casi nadie se sentaba. Momentos despu s de dejar su bebida en el delicioso vaso de la mesa auxiliar de hierro fundido, la mitad de la bebida se hab a acabado y la otra mitad se hab a diluido. No estaba totalmente dormida porque tomaba sorbos peri dicamente. El breve sue o que consigui fue escaso y cualquier peque o sonido la despertaba. De repente, una exclamaci n sali de la boca de Susan. " Oh, mierda!". Parcialmente sorprendida, se despert sin estar muy segura de cu l era la causa. Mir a su alrededor como si la sorpresa llenara sus ojos. El enrojecimiento tambi n llen sus ojos por el breve respiro que consigui . El timbre de su puerta volvi a sonar fuerte y finalmente se dio cuenta de lo que la hab a despertado. El asombro se apoder de su rostro mientras reflexionaba sobre qui n podr a estar en la puerta. Acerc ndose lentamente a la puerta, la curiosidad se cerni sobre su cabeza. No estaba convencida de que su marido hubiera regresado, pero no sab a si su vuelo hab a llegado temprano o no. Una cosa que s sab a era que no tocar a el timbre. Recuper ndose, se dirigi a la puerta. Hayword ya hab a examinado al hu sped, por lo que no hizo ning n esfuerzo por preguntar qui n era. El hecho de que llamaran demostr que no era su marido. Ondas de choque recorrieron su rostro cuando mir a un extra o al otro lado de sus enormes puertas de roble. El hombre se qued all brevemente sin decir nada. " Puedo ayudarla?", exclam Susan. "S , se ora. Soy el detective Rick Powers!" dijo, mostrando su placa en rgicamente. "Estoy respondiendo a una reclamaci n por personas desaparecidas. Tendr que hacerles a usted y a su marido algunas preguntas. Est bien que entre?" Susan todav a estaba aturdida por su corto sue o, pero se las arregl para decir: " Claro!" Esta visita fue realmente inesperada, y trat de averiguar por qu se estaba produciendo. "Ven, si ntate... Dijiste detective Powers? Bueno, seora Dickenson, puede que no tenga nada que ver con usted, pero queremos asegurarnos de reunir toda la informaci n que podamos. S, s . Claro! Quiere un poco de t o caf ? Claro, caf, por favor. Se sent y repas sus notas, mientras ella le preparaba una taza de caf caliente. Volvi con dos tazas humeantes y coloc la de l junto a l mientras la de ella permanec a en su mano. Prefer a beber su t mientras estaba abrasador. Entonces, qui n est desaparecido? pregunt Susan. Bueno, recibimos una llamada de la seora Geshy y nos indic que su marido acompa ar a a su marido en un viaje a Sudam rica. Los ojos de Susan se iluminaron con incredulidad. Como le dije cuando me llam, Joey se supon a que se encontrar a con mi marido, pero nunca apareci . Vale, cu ndo fue la ltima vez que lo vio? Para ser sincera, no lo recuerdo. Mi marido se ofreci a llevarlo en este viaje y nunca se present para el vuelo. Cu nto tiempo hace que conoces a los Geshy? Oh, hace aos. Tuvieron alg n problema? Claira habl una vez de dejarlo, pero eso fue hace a os. Me imagin que hab an resuelto las cosas. Est bien, se ora Dickenson, ha sido de gran ayuda. Rick se levant dejando su taza de caf medio vac a sobre la mesa y estrech la mano de Susan para mostrar su agradecimiento. Ah, por cierto, d nde est tu marido? Est fuera de la ciudad. En Sudamrica, supongo. Qu est pasando en Sudam rica? Est trabajando en un proyecto de desarrollo inmobiliario. Est bien! Eso es todo lo que necesito. Has sido de gran ayuda. Le estrech la mano de nuevo y se dirigi r pidamente a la puerta. Cerrando la puerta detr s de l, pens que algo parec a extra o, pero lo descart casualmente como su imaginaci n. De repente, presa del p nico, record el pastel que estaba horneando cuando se qued dormida. CAP TULO 11 El avi n descendi y Richard ten a una escolta esper ndolos. Ayud a Nick a cojear fuera del avi n y salieron con entusiasmo. Ninguno de los hombres ten a bolsas para descargar, por lo que r pidamente desembarcaron y saltaron al veh culo de escolta. Nick gimi y gimi desde su cuerpo dolorido, lo que hizo que Rich se preocupara m s por su boca. "Mira Nick, te llevar a mi m dico. El mejor en el negocio. Te cuidar , hombre, y tus amigos tambi n estar n bien. Tan pronto como te atiendan, enviar un grupo de personas para recuperar a tus amigos. Ya sea que est n muertos o vivos". " Qu quieres decir con muertos? Ser mejor que no, yo..." "No, no, dije eso por Milo. Mira, no quer a esto. Milo ha trabajado mucho por m . Era un buen hombre. Todo estar bien. Ver s, estamos en casa, est s en casa!" Nick mir a Richard con dolor e incomodidad, pero no solo por sus heridas. Est bien, pero me hiciste pasar un infierno. Espero que me compensen como corresponde. Si mis amigos terminan como Milo, s algo! Todo estar bien. Estoy seguro de que se perdieron brevemente y ahora encontraron el camino de regreso. Perderse en esa jungla significa la perdicin debido a toda esa mierda salvaje que deambula por ah . Los dos caballeros llegaron a la sala de emergencias del hospital y no perdieron tiempo en entrar. Richard se dirigi al mostrador de servicio e inmediatamente solicit a su m dico. Era muy conocido, porque incluso la asistente de atenci n m dica lo conoc a, y r pidamente se adhiri a su solicitud. Mientras esperaba al m dico, Richard recluy a Nick en la esquina del hospital y le dijo: Nick, aqu ! Richard hab a sacado previamente su chequera y comenz a escribir r pido. Esta es una compensacin por el trabajo, para ti y tus camaradas. Le entreg el cheque a Nick y vio que sus ojos brillaban significativamente. Nick! S que son tiempos peligrosos, pero todo lo que pido es que te quedes callado y me permitas manejar esta tragedia. Tengo toda la compasi n del mundo, pero el hombre que soy, probablemente alguien est esperando usar esta terrible experiencia para impulsar sus carreras y... Nick lo interrumpi con astucia: Quieres decirme que hay gente muerta y desaparecida y que est s preocupado por tu reputaci n? Esto es incre ble. Es esto un soborno o algo as ? Espera un minuto. Esto no es un soborno! Ese cheque es por servicios prestados, y tal vez un viaje por trabajos forzados. Trabajos forzados, eh... Nick estaba estupefacto, pero no pudo evitar sorprenderse por la cantidad de dinero que tena en sus manos. Todo lo que digo es que puedo hacer el trabajo. Como puedes ver, tengo suficiente dinero para pagarle a cualquiera para que encuentre a tus amigos. Solo necesito mantener esto en privado. Nick se ech hacia atr s y mir fijamente a Richard. No lo s, hombre. Esta mierda es una locura. Hay algo espeluznante en esa jungla. Ahora bien, si acepto esto, entonces ser "noico", porque tengo esta mierda en mi conciencia. No lo s , hombre. Nick sigui sacudiendo la cabeza negativamente. Richard tom su cheque y dijo: Bueno, devu lveme eso y haz lo que quieras. Nick retir la mano r pidamente y se neg a devolver el cheque. Mir el cheque y la comprensi n de casi medio mill n de d lares hizo que Nick dijera: Ser mejor que encuentres a mis amigos, o no habr s o do lo ltimo de m . Los hombres se miraron fijamente como vaqueros en un empate a muerte. Richard respondi : Pens que lo ver as a mi manera. Camin hacia el m dico que se acercaba. Hola, se or Dickenson, qu puedo hacer por usted?. Mi trabajador se ha lesionado. Qu le pasa?. Doctor, creo que delirios y deshidrataci n, y posiblemente hiperventilaci n. C mo sucedi esto?. En el bosque. Bosque?. Bueno, en realidad en la jungla. Estoy construyendo un astillero. Richard agarr el cheque. El doctor le habl ahora en un susurro, asegur ndole a Nick que no pod a o rle. Doc, ya sabe! Arr glelo de forma permanente. Claro, yo me ocupar de usted. Richard le dio a su doctor la se al especial y esper una confirmaci n. Sr. Dickenson, considere su problema eliminado. Una sonrisa brill en el rostro del doctor, ya que sab a que se trataba de una gran tarea y que hab a oportunidades lucrativas disponibles. Richard pas de nuevo junto a Nick antes de salir, declarando suavemente: Si habla de algo, especialmente a las autoridades, lo denunciar como falsificaci n. Continu caminando con gracia hacia la puerta. El doctor procedi a presentarse a Nick, que no era muy receptivo. Todo lo que pod a pensar era en transformar el cheque en efectivo. Por aqu , se or! Entre en esa habitaci n y espere a la enfermera. Necesitar tomar algunas lecturas. Estar con usted en breve. El doctor cerr la puerta y la habitaci n qued fr amente silenciosa y extremadamente luminosa. Nick pens en su banco, que era un centro bancario abierto las veinticuatro horas, y que deber a hacer un dep sito tard o. Si este hombre es rico como dice, entonces los fondos deber an estar disponibles pronto, tal vez incluso a las 2 pm de ma ana. Literalmente se relami los labios, y sus pensamientos sobre su tripulaci n se atenuaron, pero los pensamientos sobre su futuro seguramente se iluminaron. El m dico hab a preparado una mezcla especial seg n lo ordenado por Richard, por la que sab a que pagar a generosamente. Una mirada p lida, fr a y astuta complement sus acciones, mientras se preparaba para convencer a Nick de que esa era la medicaci n que necesitaba. El m dico sali de su sala de preparaci n conectando su aguja y probando el dispositivo de inyecci n a toda velocidad; estaba ansioso por hacerlo. Nick no sab a cu l ser a su destino, ya que el m dico planeaba desempe ar un papel grandioso en l. El hecho de que el dinero estuviera en la mente de Nick probablemente jug un papel en su ignorancia. No pod a contradecir al m dico; adem s, se pod a confiar en los m dicos con respecto a la salud de uno. El m dico entr en la habitaci n de Nick y se dio cuenta de que se hab a ido. Unos momentos antes, se levant y sali por la puerta y camin por el pasillo. Nick sali del hospital sin tratamiento, y su destino a n estaba indeciso. Llam a su prometida a cobro revertido y le dijo que era una emergencia. "Oye nena, necesito que me encuentres en el banco del centro. No puedo responder ninguna pregunta, solo hazlo". Colg el tel fono y corri por las concurridas calles del centro. Nada detendr a a Nick de hacer esto, y todo lo que ten a que hacer era esperar hasta ma ana para obtener el dinero. Hab a tratado esto como un robo a un banco, y el siguiente paso era blanquear el dinero. Su prometida se detuvo en lo que instant neamente se convirti en el veh culo de escape. " Vamos!", declar Nick con sudor corriendo por su rostro, y el olor a vagabundo era el aroma dominante. Nick claramente ten a prisa y su prometida no pudo evitar decir: " Qu diablos te pasa?" " Solo conduce!" " Qu te pasa, Nick? Te ves como la mierda, y d nde diablos has estado? Lo s , alg n proyecto, dices, pero no iba a terminar hasta dentro de dos d as, y pis-uuu ol a as . Qu zorra te emborrach y te hizo dormir en su porche trasero, y su perro te orin encima. Tal vez incluso te cag , no lo s . Ni siquiera puedo identificar los olores de tu culo. No solo el perro te cogi el culo, sino que huele a Nick interrumpi bruscamente: Hombre !. Alarg un poco la palabra y luego, con un poco de sarcasmo, continu : Somos ricos! C llate el culo y conduce!. Una mirada ignorante se cerni sobre el rostro de Tameka. Qu ?! Qu has hecho?. Mirando a Nick, grit sospechosamente: Nick!?. Qu ? Mira, no quiero hablar de eso. Te hablar de eso m s tarde, solo conduce. Ll vame a casa sano y salvo, quieres, por favor?! Eso es todo lo que pido. Qu tal si guardas el interrogatorio para m s tarde? Solo quiero llegar a casa, nena, no sab a si volver a a verte, nena! Solo quiero llegar a casa. Ech el asiento hacia atr s tanto como pudo y se recost para descansar. Tameka estaba deseando saber qu estaba pasando, pero no hizo ning n ruido. El coche era lo nico que se escuchaba: los golpes, el viento que rozaba y otros sonidos diversos. El coche interactu con los elementos naturales. El viaje a casa fue tranquilo. Richard cruz la puerta y encontr a su mujer durmiendo en el sof . Pas junto a ella y entr en la cocina. Vio que hab a cena, pero no ten a apetito. Lo nico que quer a hacer era sentarse y relajarse, y eso fue exactamente lo que hizo. En cuanto termin de tirarse en el sof del estudio, empez a cambiar de emisora ??con el mando a distancia. No le interesaba nada de lo que ve a y pulsaba los botones sin cuidado. Al final, la emisora ??se qued en una cadena de noticias deportivas, donde ech un vistazo a un informe de f tbol, ??pero la relajaci n de su mirada hizo que poco a poco perdiera el control remoto. Su mente reflexion sobre muchas cosas sobre lo que hab a ido mal. Joe fue lo primero, pero ahora ten a m s cosas en las que pensar. Las im genes de lo que hab a pasado en su mente eran solo fragmentarias, y eso le imped a determinar con precisi n qu le hab a pasado exactamente a Joe. Entonces vislumbr el trabajo de su equipo de inspecci n sin hacer, y supo que ten a que volver de inmediato, pero el tiempo no estaba a su favor. Estos pensamientos se agolpaban en su cabeza mientras la televisi n se convert a en una molestia, pero permaneci pegado al sof . Not que unas manos que lo acariciaban con ternura empezaban a acariciarle el pecho, pero las apart bruscamente. No tengo ganas de que me molesten. El estado de ebriedad de Susan hizo que su respuesta fuera arrastrada. Que te jodan! Se alej mientras Rich volv a a su agon a meditativa. Entonces oy un suave grito. Pap, est s viendo esto? Dud en responder, as que su hija le quit el control remoto de su agarre flojo. Comenz a cambiar de canal mientras su padre comenzaba a notar: Qu quiere ver mi Boo? Oh, pap , serpientes! La taquilla de la casa tena una presentaci n de una cacer a de recompensas por una enorme anaconda m tica, y la emoci n que los actores mostraban en la pantalla al perseguir y ser perseguidos por esta enorme serpiente, trajo asombro a los ojos de la peque a Dainisa. Padre e hija continuaron viendo la pel cula con intriga. Richard estaba muy agradecido por el hecho de que su hija lo hubiera rescatado de sus oscuros pensamientos. La pel cula estaba llegando a su fin y los actores supervivientes flotaban en un r o que serpenteaba a trav s de la espesa jungla. Ahora, ante sus ojos, se encontraba un grupo de ind genas de la jungla que nunca antes se hab an enfrentado a extra os ni se hab an comunicado con ellos. Miraron con asombro a los actores supervivientes. Richard se qued mirando con asombro y luego se levant de un salto y corri hacia el tel fono. La ansiedad lo dominaba mientras trataba de no manosear el auricular. La ansiedad era su enemiga, porque tuvo que repetir el proceso de marcado debido a que sus dedos temblorosos presionaban los botones equivocados. Son el tel fono! Hola, Julian! Soy Richard!. Oh, hola Richard, suenas muy hiperactivo. Oh, no, solo necesitaba tu ayuda. Recuerdas que dijiste que si necesitaba que te llamara. Est bien, qu pasa, Richy?. Bueno, d jame preguntarte primero. En Sudam rica, particularmente en el centro de Brasil, crees que viven indios all ?. Bueno, la poblacin india es escasa, pero supongo que s , dependiendo de a qui n clasifiques como tal. No, no! No es eso lo que estoy diciendo. Bueno, qu est s diciendo? Hay tribus de b rbaros viviendo en las selvas de Sudam rica? Una risa se derram de la boca de Julian. No, no creo que haya brbaros, sino tribus ind genas. Estoy seguro de que est n por todas partes en los bosques de Brasil. Ah, s ! S, algunas de las cuales la civilizaci n no tiene idea de que existen, o al menos no nos hemos comunicado con ellas. Crees que son violentos? Podran ser territoriales, especialmente con los europeos. Tengo una propuesta para ti. Te gustar a un viaje con todos los gastos pagos para estudiar a estos salvajes? Julian se sent en silencio mientras reflexionaba sobre la solicitud de Richard. Tambin te pagar por tus servicios. Te necesitar en caso de que tengamos alg n enfrentamiento con una tribu. Ser s la mejor opci n para intentar comunicarnos con ellos. S , tienes raz n! Tambi n tengo un colega indio cuyos antepasados ??son de la Es un hombre de la selva central brasile a y habla algunos dialectos similares! He dominado ese idioma en particular por tratar con l durante tanto tiempo. Oh, genial! C mo se llama? Poncho-twinytoe! Genial. Podemos reunirnos ma ana por la ma ana? Espera un minuto. Me ests apurando. No puedo actuar con tan poca antelaci n. Julian, lo s ! Lo s , pero no quieres estudiar a estas personas de cerca y que te paguen significativamente por hacerlo? Est bien! Nunca podr a decir que no, ya que siempre me defendiste en la universidad. Sin embargo, no creo que mi amigo Poncho... Es posible que no pueda contactarlo con tan poca antelaci n. Richard, ahora. Qu tal si me das hasta la ma ana siguiente, porque creo que est fuera de la ciudad? Te llamar ma ana por la noche para confirmar los arreglos finales de la salida. Los hombres terminaron la llamada y Richard se dirigi inmediatamente a la cama. Se desplom mentalmente en un sue o profundo, dando vueltas y vueltas mientras las pesadillas invad an su cerebro. Richard se revolcaba en la agon a, pero dorm a profundamente y sus pesadillas le hac an pensar en la muerte. Se despert de madrugada empapado en sudor y verdaderamente contento de que su sue o se hubiera visto interrumpido. Richard mir a su esposa y no era el nico que ten a problemas para dormir. Las visiones de su marido que no regresaba la entristecieron y se sent all en su dormitorio oscuro llorando. Richard la observ hasta que el cansancio una vez m s lo venci . La ma ana siguiente amaneci radiante y la temperatura no perdi tiempo en aumentar su intensidad. Richard ten a una racha de levantarse antes que su esposa por la ma ana y esta vez no fue diferente. En realidad, ya estaba en la oficina elaborando sus planes. Usaba el tel fono con frecuencia para llamar a muchos n meros diferentes, la prisa emanaba de l. La preocupaci n de que este proyecto pudiera estar escap ndose de sus manos golpe sus v as neuronales. Se necesitaba un plan y comenz a conjurar todos los esquemas imaginables. Consider a todas las personas que podr an ser utilizadas, pero esto ten a que ser una experiencia privada. Richard tom el tel fono una vez m s y comenz a marcar ferozmente. Despu s de sonar durante un buen minuto, una voz agradable respondi : " Oficina Federal de Investigaciones! C mo puedo dirigir su llamada?" Richard respondi con valent a: " S ! Kyser Finley, por favor". " Qui n puedo decir que llama?" "Inf rmele que Rich est al tel fono". La recepcionista puso a Richard en espera mientras se comunicaba con la oficina del agente Finley. " Hola Rich! C mo has estado?" "He estado muy ocupado". "S , pero c mo est s?" exclam Kyser con una risa encantada, contento de saber de su viejo amigo. "Oh, he estado bien, excepto por un problema". " Cu l es el problema?" declar el agente. " Cu l es el problema, Rich? Sabes que estoy aqu si me necesitas". " Bueno, Ky! Tengo un proyecto en marcha en Am rica del Sur, y sospecho que puede haber una tribu de personas, o algunos salvajes de la jungla, que est n tratando de sabotear este proyecto. Pagu mucho para adquirir esta tierra, y... Un momento, Richard! Primero, parece que est s drogado, y qu es exactamente lo que est n tratando de sabotear. Estoy construyendo un astillero en el Amazonas. Tendr que cortar una enorme cantidad de rboles para hacerlo. Richard, qu te hace creer que una tribu de salvajes, como dices, es el problema? Tengo un amigo, un profesor de la Universidad de Saint Helens, y me ha indicado que hay tribus que viven en la zona que podran ser territoriales. Lo llevar conmigo porque entiende los muchos dialectos de las lenguas del centro de Brasil. Entonces, supongo que quieres que vaya a Sudamrica. S, y algunos de tus agentes. Solo para estar atentos. Habr un pago sustancial por tus servicios. Solo consid ralo un trabajo de horas extra. Ah, s ? Este proyecto debe ser muy importante para ti. Cu nto ser exactamente esta compensaci n? Te pago a ti y a otros tres cincuenta mil dlares por tres d as. Si te necesito m s tiempo, entonces habr m s dinero, pero realmente no creo que quieras hablar de esto por tel fono. Est bien. Esta l nea es segura. Todo lo que necesitas hacer es patrullar el rea e investigar cualquier ocurrencia fuera de lo com n. Est bien, Rich! Reunir un equipo. Cu ndo exactamente quer as irte? Por la ma ana! Vaya! No tenemos prisa! S, la tengo. Entonces, har que alguien te recoja a ti y a tu equipo por la ma ana. El agente Finley puso una mirada peculiar despu s de colgar el tel fono, pero el dinero era bueno, as que se encogi de hombros ante la aparente urgencia de Rich. Finley continu empa ando su oficina con una gran pipa y dej que el aroma calmara sus pensamientos. Richard, por otro lado, no ten a tiempo para sentarse y fumar tranquilamente. Estaba demasiado ocupado. Llam fren ticamente a cada individuo al que pod a rogar, suplicar o sobornar para que lo ayudaran. Llam al profesor para asegurarse de que su llegada fuera ordenada. Consult a su asistente, John, para asegurarse de haber llamado al ingeniero. Se hizo un gran esfuerzo para terminar algunos trabajos, porque no le gustaba retrasarse. Los inversores estar an buscando un informe sobre el terreno. y su construibilidad, y no quer a decepcionarlos, ni tampoco quer a decepcionarse a s mismo. Todo ten a que estar en su lugar, por eso llam al FBI, para que no hubiera errores. Cualquier cosa que estuviera retrasando este proceso deb a detenerse. Richard volvi a marcar ferozmente, y unos cuantos timbres despu s, Julian respondi . S , Rich! Qu pasa ahora? C mo vamos? Oh, muy bien. Igual que la ltima llamada. Solo estoy comprobando. Mira, estar all , y a tiempo, y podemos subirnos a tu avi n a Sudam rica. Todav a no he descubierto qu quieres de m . Quieres que hable con ellos? Si es que vemos a alg n miembro de la tribu. Eso es exactamente lo que quiero de ti. En caso de que nos encontremos con esta gente, sers el m s calificado para manejar cualquier esfuerzo de comunicaci n. Quiero decir, tenemos que decirles que se vayan y que planeamos construir all . Una risa sarc stica brot de los labios del profesor. Est bien! Lo que sea! De todos modos, no tengo una vida, as que probablemente est destinada a emprender alg n proyecto. Tal vez encuentre una nueva vida o algo as . Bueno, Julian, no puedo prometer eso, pero te dar un poco por tus problemas. Oh, hombre, tengo suficiente dinero. Adems, me encantar a ayudarte mientras perfecciono mis habilidades. Te veremos en el aeropuerto. Genial, genial. Esta ser una experiencia enriquecedora. El tel fono se colg con un poco de satisfacci n en el coraz n de Richard, pero antes de que pudiera disfrutarlo, estaba gritando a todo pulm n. John, John! Te necesito en mi oficina. Richard hab a colocado la oficina de John al lado, por lo que no pudo evitar escuchar los gritos. John camin hacia la oficina de Richard con la habitual mirada de desaprobaci n. Cu l es la actualizaci n sobre el ingeniero civil? Has podido conseguir que uno acepte el trabajo? No hay problema en absoluto. Estabas ofreciendo una cantidad sustancial de dinero, as que hab a muchas ofertas. Bueno, no tengo tiempo para hacer una audicin. Qui n crees que es el mejor para el trabajo? Vamos, John, por eso te contrat . Eres mi mano derecha. Ser mejor que tengas un ingeniero y un equipo listos para partir por la ma ana. John ya se hab a decidido por Brutus Salapore. Hab an hecho una investigaci n y John se hab a dado cuenta de que la empresa contratista privada hab a realizado varios trabajos relacionados con bosques y pantanos. Era una gran empresa de ingenier a con equipos de investigaci n propios, lo que ser a la soluci n perfecta para las necesidades de Richard: se necesitaba un navegante para llevar los barcos hasta y desde el lugar, y ser an tiles tantos pilotos de helic ptero como fuera posible. Estos puestos se cubrieron f cilmente tras contratar a Brutus y su empresa contratista. Todos deb an reunirse en el aeropuerto a la misma hora que el equipo del FBI, y Julian llegar a poco despu s. Richard fue minucioso y sus preparativos fueron precisos. Todos tomar an el mismo jet privado Lear a Macapa. Sinti su primera sensaci n de alivio en mucho tiempo, y el d a de la partida se acercaba r pidamente. Decidi acostarse temprano para descansar bien antes de la ma ana. El viaje a casa fue agradable, pero sus pensamientos sobre Joe se volvieron m s compasivos y comenz a extra arlo. Sin embargo, no era el nico que pensaba en Joe. Tambi n lo hac a Claira y, de hecho, en ese momento ella estaba decidiendo que ya hab a terminado de pensar en su esposo y que iba a hacer algo con sus circunstancias. Necesitaba saber qu le hab a sucedido. Levant el tel fono y marc el distrito diecisiete. Son severamente antes de que un operador pudiera responder. " Rick Powers est disponible?" El operador se comunic con Rick Powers al instante, y de fondo pudo escuchar a sus colegas responder a su llamada. Un oficial incluso hab a soltado: "Es esa tonta cuyo esposo la abandon ". Siguieron risas. "Este es Rick Powers. En qu puedo ayudarla?" "Estaba llamando para saber c mo iba la investigaci n?" " Investigaci n!" Una sonrisa burlona se derram de la boca de Rick, pero kil metros de fibra ptica la ocultaron. "Sra. Geshy, no hay nada que podamos hacer en este momento, no hasta que alguien llame con un aviso o aparezcan pruebas de que se ha cometido un delito. No hay nada... No me gusta tu actitud! D jame hablar con tu superior. Claro dijo con una sensacin de placer. Rick transfiri la llamada al teniente Steve Harrington. Aqu Harrington! S, soy Claira Geshy. Ya te habl antes de un marido desaparecido. Claira quer a mucho continuar con su declaraci n, pero Steve hab a orquestado una interrupci n suave. S, y como te dije antes, hay muchas llamadas similares a la tuya, y realmente, no hay forma de determinar si su desaparici n fue voluntaria o no. Ya sabes, a veces, cuando no lo esperas, estas cosas pasan. Mira! Ustedes no est n escuchando. Te dije que ese no era el caso, y tienes la misma actitud que ese astuto Rick. No puedo creerlo. De hecho, no estoy llegando a ninguna parte contigo. Qui n es tu superior? Ese sera el capit n Gunther, y creo que est de guardia. No s si... Esperar ! declar Claira sin retroceder. No me haga subir a hablar con el capitn Gunther. Me asegurar de ejercer mis derechos de la primera enmienda en medio de sus instalaciones. Tranquilcese, se ora Geshy. No ser necesario. Ir a su oficina y le informar sobre su llamada, y veremos si acepta la llamada. S, vaya a hacer su informe. Ella esper pacientemente, sin dudar ni un poco de que l se pondr a al tel fono. Harrington procedi a doblar la esquina para tocar suavemente y luego abrir la puerta del capit n. Le hizo una se al en silencio con una mirada de verg enza. El capit n silenci el tel fono de una manera anticuada, pregunt ndose por qu lo interrump an. Se ech hacia atr s en su silla, con impaciencia en sus ojos. Qu ! Capitn, hay una mujer que insiste en hablar con usted. Bueno, qui n es esta mujer? Se llama Claira Geshy. Y por qu quiere hablar conmigo? Llam para informar de la desaparici n de su esposo, Joe. Hemos hecho todo de manera rutinaria y estricta seg n las pautas, pero no hay evidencia de nada. Le dije que es posible que su esposo haya decidido irse por un tiempo. Ella es muy grosera y sigue pidiendo a alguien de rango superior, pero como le dije, eso no cambia los procedimientos. Pase la llamada... S, d jeme devolverle la llamada. El capit n colg su llamada anterior y esper la transferencia. S , soy el capit n Gunther! En qu puedo ayudarlo? exclam George muy amablemente, como si fuera a seguir un discurso de ventas. Diablos, capit n! Mi esposo est desaparecido y no se est haciendo nada al respecto! Eso no es verdad. Mi oficial me ha dicho que se ha hecho todo, al menos todo lo que se puede hacer. Segn sus oficiales, hmm. Eso es una maldita mentira. Qu diablos se ha hecho? Seora Geshy, qu espera que hagamos? Ha interrogado a los Dickenson? S lo hemos hecho! Ver , hemos estado haciendo nuestro trabajo. Bueno, con qui n hablaste? Has hablado siquiera con Richard? Hablamos con su esposa, Susan. Claira realmente comenz a desahogarse y su tono aument . Me importa un carajo lo que tenga que decir, no tiene nada que ver con este caso. De hecho, no sabe una mierda. Mi esposo se iba a ir con Richard, no con Susan. Seora Geshy, por favor, calme el lenguaje grosero. Estaba fuera de la ciudad en ese momento. Fuera de la ciudad, oh, eso es genial. Cu ndo diablos volver ? Mira! C lmate. Tus blasfemias no acelerar n este asunto. Estaba en Sudam rica. Sudamrica grita Claira con gran decepcin. Qu diablos est pasando en Sudam rica? Mi esposo va all y nunca regresa, pero este Richard siempre est en Sudam rica. Qu diablos es esto? Definitivamente necesito hablar con mi abogado. Richard es un multimillonario y es por eso que mi caso est siendo desatendido. Calumniar a su supuesta fuerza policial. Ser mejor que interrogues al se or Dickenson, y yo me encargar de comprobarlo. El tel fono fue colgado de golpe y el capit n se qued desconcertado. Harrington, entra aqu. S , capit n! Por qu no me informaron que este caso involucraba a Richard Dickenson? Bueno, seor, lo tratamos como una llamada normal. Qu quiere decir con una llamada normal? Richard est lejos de ser normal, idiotas! El capitn se estaba enojando, su tono subiendo unas octavas. No lo s ? En todos mis a os en la fuerza, todav a no podr a decirle qu es una llamada normal. El capit n Gunther se ri entre dientes, pero ten a el negocio escrito en toda su cara. Harrington, una pregunta. Qu es una llamada por encima de lo normal, o mejor a n, qu es una llamada por debajo de lo normal? Idiota! A qui n podr a poner en este caso? Porque si Rick calumnia el nombre de Richard y se equivoca, Richard no se detendr hasta destruir la carrera de Rick. Eso es solo si hubiera alguna sospecha de juego sucio. No hay evidencia de eso. Lo s, pero tengo la sensaci n de que este caso est lleno de barro. Por qu lo dice? Este Dickenson siempre est en Sudam rica, seg n Claira. Oh! Ya veo. No lo sab a. El marido desaparecido iba a unirse al seor Dickenson. Eso es lo que pasa cuando te niegas a escuchar, pero ves c mo esto puede ponerse feo en una investigaci n? Habr que hacer todo tipo de preguntas personales. El capit n George Gunther se recost y reflexion sobre la situaci n, mientras miraba fijamente a Harrington. De repente, solt : Pon al pez gordo Pullins a cargo del caso. ltimamente ha estado causando revuelo y, como quiere ser un pez gordo, este ser el caso que lo haga o lo deshaga. Y llama al viejo Edward Bot a mi oficina. S cu ndo interroga por primera vez a Richard, oh, hombre. Me encantar a ver esa escena. Crees que Richard se ofender a si env as a Edward a interrogarlo? S, estoy seguro de que lo har a, especialmente si no tuviera nada que ver con eso. Ve a buscar al se or pez gordo. El capit n Gunther se sent pacientemente mientras esperaba que trajeran a Edward. S, capit n, quer as verme. El hombre habl con firmeza, pero s lo porque una visita a la oficina del capit n normalmente significaba que lo denunciaran por escrito. Cu l parece ser el problema, capit n? No hay ningn problema con usted, pero hay uno que me gustar a que resolviera. Oh! Se produjo una pausa y Edward volvi a responder de manera poco convencida. Me estn asignando un caso especial, vaya. S que algo est a punto de caer del cielo. Est bien, Edward, deja de hablar de cosas intrascendentes. Quiero que interrogues a Richard Dickenson en esta direcci n sobre la desaparici n de Joe Geshy. Lee este informe. Te dir todo lo que necesitas saber, as que ve all esta noche si quieres y elige un compa ero si quieres. El capit n sab a que elegir a a Gary Stevens, con quien hab a estado tonteando. El plan funcion , porque no hab a nadie m s a quien Edward pudiera desenterrar. Los dos se fueron a cenar antes de emprender el viaje a casa de los Dickenson. Los dos detectives abandonaron la comisar a ansiosos por resolver un misterio. Entonces, Ed, qu pasa? Ponte al d a. Lee el informe que resume los asuntos. No! Hombre, olv date de un informe. Qu est pasando? Un tipo llamado Joe ha desaparecido, y su esposa dijo que se supona que iba a ir a Sudam rica con ese tipo rico llamado Dickenson. Tenemos que interrogarlo y buscar cualquier pista sobre por qu se ha ido. Crees que tal vez su marido simplemente la dej ? No lo s, Gary. Realmente no puedo decirlo. Edward neg con la cabeza. Gary dijo: Lo veremos pronto. Se detuvieron en un restaurante informal para comer algo rpido. CAP TULO 12 La comida estaba lejos de la mente de Richard Dickenson. Estaba en casa durmiendo profundamente y las perspectivas de cualquier cambio en su estado de conciencia pronto parec an sombr as. La se ora Dickenson se ocup de algunas tareas de la casa y todo estaba tranquilo hasta que Hayword la alert de que dos caballeros solicitaban ver a su esposo. La urgencia era obvia en la voz de Hayword, lo que oblig a Susan a actuar r pidamente. Richard permaneci dormido durante la conmoci n inicial. Finalmente, Hayword estuvo cara a cara con Susan y dijo: Se ora Dickenson, hay dos detectives que quieren hablar con su esposo. El se or Dickenson no est en problemas, verdad?. No, Hayword, no! Ahora, v yase. Yo me encargar de esto. Susan vio al se or Reynolds en camino y luego se dirigi a enfrentar a los detectives. S , respondi Susan con curiosidad. En qu puedo ayudarlos, caballeros?. Soy el detective Edward Pullins y este es mi compa ero, Gary Stevens. Nos gustar a hablar con su esposo. Vale un momento. Djame avisarle de tu presencia. Susan camin r pidamente para buscar a su marido, pregunt ndose por qu la polic a hab a vuelto a su casa. El hecho de que hubiera otros detectives le caus m s preocupaci n. Richard! Richard! Cari o, cari o, despierta. Susan habl con brusquedad, y sus palabras fueron seguidas de algunas sacudidas. Despierta, la polica quiere hablar contigo. Richard se despert aturdido. Qu , qu ? Qu , cari o? Hay dos detectives aqu que quieren hablar contigo. Otros detectives vinieron ayer por la tarde para hacerte algunas preguntas. Qu est pasando, cari o? Qu tipo de preguntas? Y un buen momento para dec rmelo? En primer lugar, has estado corriendo por todos lados y no he tenido la oportunidad. Te levantas por la maana y te vas antes de que me d cuenta. Entonces, qu diablos se supone que debo hacer? No es como si hubiera podido llamar a la oficina r pidamente. Richard se dirigi a la puerta para dejar entrar a los detectives. Se presentaron y les ofrecieron un asiento. Bueno, qu puedo hacer por ustedes, caballeros? Tenemos algunas preguntas para ustedes. Cu ndo fue la ltima vez que escucharon o vieron a Joe Geshy? Bueno, se supona que deb a reunirse conmigo en Sudam rica, pero su avi n se retras . Cuando fui a recogerlo al aer dromo de Sudam rica, no estaba all . Eso no es lo que te pregunt. Ja, perd n? Dije que eso no es lo que te pregunt ! Qu ! De qu est s hablando? Te pregunt cu ndo fue la ltima vez que viste a Joe Geshy. Qu , oh! No lo s . Quiero decir, ha pasado un tiempo, supongo. Por eso invit a mi amigo a que viniera. No lo hab a visto en alg n tiempo. Los dos detectives miraron a Richard mientras respond a a sus preguntas. Edward era bueno oliendo pescado. Qu estabas haciendo all abajo, si no te molesta que te pregunte? pregunt el detective Pullins en el tono m s tranquilo imaginable. Bueno, fueron unas mini vacaciones, para celebrar un proyecto que estoy construyendo. Gary se sent en silencio por un rato y luego dijo: Eran usted y Joe amigos, o principalmente socios comerciales? ramos amigos! Mire, no s a d nde nos lleva esto. Edward no estaba convencido, y declar abruptamente: Dice que su avin se retras . Ese vuelo estaba reservado en el aeropuerto local? Richard solo asinti con la cabeza como si todav a escuchara las preguntas de Edward. En qu vuelo? Sabe en qu vuelo iba a estar? No estoy seguro de qu vuelo. Bueno, Sr. Dickenson, la esposa de Joe indic que iba a volar en su jet privado. Oh, s, pero no estoy seguro de qu vuelo estaba numerado, o si siquiera se molestan en hacer vuelos privados. Hay un registro de cada vuelo y un recuento de pasajeros respondi Gary. La mirada de Richard se convirti en la de alguien entumecido, pero se esforz por ocultarlo. Edward exige: Necesito las fechas y horas de sus reservas de vuelo. Estoy seguro de que no lo haras Richard mir a los caballeros y pareci preocupado, pero su calma se mantuvo adecuadamente. "Seguro que obtendr esa informaci n sin problema". Richard hizo exactamente eso y los hombres se fueron. Richard estaba furioso despu s de su partida y desahog algo de vapor que demostr que no estaba de humor para hablar. Su esposa fue la primera en enterarse de eso cuando sus condolencias fueron criticadas. Sus preocupaciones ahora eran evidentes, y si los detectives estaban aqu , estar a cerca de una confesi n. Entonces Richard pens , una confesi n de qu ? No he matado a nadie. Incluso tendr an que demostrar que est muerto. La l gica de Richard recibi el apoyo total de su red neuronal. Joe est en Sudam rica, en la jungla. Qui n lo encontrar ? Consider muchos escenarios para tratar de calmar sus nervios. Finalmente funcion porque Richard volvi a dormir. La ma ana siguiente fue agitada. Richard se levant temprano como de costumbre, asegur ndose de que su equipo llegara en el avi n. El detective Pullins estaba ansioso por comprobar los registros del aeropuerto, y esa era la primera tarea que completar a. Fue solo mientras su compa ero investigaba un poco sobre su sospechoso. Ir nicamente, Rich y Ed estaban en el mismo aeropuerto, pero Richard estaba un paso por delante y su grupo se dirig a a Sudam rica. Edward pregunt inmediatamente por ah al llegar al aeropuerto y busc espec ficamente qui n ten a registros de vuelos privados. Despu s de hablar con muchas personas, finalmente lo dirigieron a la misma puerta por la que parti Richard. "Disculpe", dijo cort smente. La asistente detr s del mostrador de boletos le prest toda su atenci n. "Soy el detective Edward Pullins". Mostr su placa mientras continuaba con su actitud educada. "Necesito algo de informaci n relacionada con los jets privados y sus horarios de vuelo de las ltimas dos semanas. Adem s, si conoce a alguien que organice vuelos con el nombre de Richard Dickenson, generalmente tiene jets privados que salen de aqu . La asistente se tom un momento para revisar sus registros y respondi con cautela. " S ! Creo que s . l y un gran grupo de personas acaban de partir". Edward entrecerr los ojos y se mostr ansioso por escuchar m s, pero pregunt : Su destino no sera Sudam rica. S, creo que s , pero no est n obligados a divulgar esa informaci n; sin embargo, pude escuchar a algunos de ellos hablar de una selva tropical y Sudam rica! Una mirada sombr a apareci en el rostro de Edward y comenz a sentirse como un perro de caza que sigue de cerca una pista. De hecho, ha tenido ms de un vuelo, y todos fueron a Sudam rica. Hmmm respondi Edward. Eso es gracioso declar la azafata, pero luego visiblemente lo desestim como si no fuera nada. Qu es gracioso? pregunt Edward. Oh, nada. Es solo que su ltimo vuelo solo tuvo un invitado. Est bien, gracias. Ha sido de gran ayuda! Edward sali del aeropuerto impulsado por su emoci n ext tica por lo que acababa de escuchar. Se apresur a regresar a la estaci n para informar a su compa ero. La conducci n apresurada lo hizo maldecir a algunos conductores en el camino. Sin embargo, lleg sano y salvo y no hubo v ctimas. Oye, Joseph! Has visto a Gary? Stevens? S, d nde est ? Debera estar all . Ed aceler en la direcci n indicada. Oye, Gary, sabes que ese tipo Joe se subi a ese avi n de Richard? As que logr llegar a Sudam rica, pero Joe, hmmm! Aparentemente no logr regresar. Todava no sabemos si solo quer a dejar a su esposa. Tienes razn, pero por qu minti ? Sab a desde el principio que Joe estaba en ese avi n. S, pero tal vez lo est encubriendo. Sabes, si tuviera un mill n de d lares, probablemente dejar a a mi esposa tambi n. Es decir, si ella no recibe la mitad, entonces es m s barato mantenerla. Sabes que son amigos. Richard probablemente lo ayud en su partida. Amigos? Seg n l, pero simplemente no lo s ? Algo sobre esto se siente incre ble. Edward Pullins tuvo que reflexionar profundamente despu s de ese comentario final. Sali de su enso aci n y dijo: Vamos a comer algo. Los detectives estaban a punto de salir de la comisar a, pero un compa ero oficial los atac . Pullins! Alguien est llamando para informar de una desaparici n. Creo que quieres atender esta llamada. El tipo est muy furioso y est diciendo algo sobre Sudam rica. Deber a colgarle el tel fono? Puede que sea una broma. Oh, no! No! Edward agarr el tel fono despu s de unos pocos pasos. Hola, soy Edward Pullins. Una voz del otro lado se enfureci. Hola, hola! Oye, ese tipo Richard dej morir a mis amigos. Qui n es? De qu est s hablando? Hay alguien muerto? Edward le hizo una seal al oficial para que comenzara a grabar la conversaci n en busca de un rastro. Los dej. Mi amigo Milo est muerto y no he tenido noticias de los dem s. Oye, espera un minuto. Qu otros? La persona que llam an nimamente finaliz la llamada justo antes de que pudieran obtener un rastro. Edward tom la cinta y la declaraci n del empleado de la venta de billetes para solicitar una orden judicial. Gary, consigamos una orden judicial. Este cabrn est escondiendo algo. Los oficiales hicieron exactamente eso y se dirigieron a la casa de Richard y Susan Dickenson. El capit n se alegr de emitir la orden porque todav a cre a que estaban ladrando al rbol equivocado. El registro de su casa y la detenci n temporal de Richard ser an muy embarazosos para su reputaci n. De hecho, el capit n sent a firmemente que Edward podr a poner en peligro su carrera por acusar err neamente a un hombre bien establecido. George quer a a Edward fuera de su camino de todos modos, y esta era la forma aparente de lograr ese objetivo. George Gunther se recost en su silla y reflexion sobre la situaci n, concluyendo que todo saldr a mejor. Gary y Edward ya se estaban alejando en un Crown Victoria gris oscuro con ventanas tintadas y sin se ales visibles de calcoman as policiales. Gary tom el honor de conducir mientras Edward examinaba algunos n meros. Gary mir a Edward un par de veces, pero solo brevemente debido al tr fico congestionado. Se mor a de ganas de decir algo, y finalmente lo hizo: " Bueno, Ed! Crees que esto podr a ser un juego sucio?" Edward mir a Gary y trat sus comentarios como prematuros. No puedo decirlo! S que est escondiendo algo, y es exactamente por eso que vamos camino de su casa. Su deshonestidad caus eso, y averiguaremos por qu . Qu dijo el capit n? Bueno, pareca ansioso, pero no s por qu . Me he preguntado por qu me pusieron a cargo de este caso, especialmente porque alguien m s ya estaba en l. Tal vez te estn tendiendo una trampa, no lo s . Solo ten cuidado. No olvides que eres mi compaero, as que lo m s probable es que, pase lo que pase, vengas conmigo. Edward se volvi para mirar por el espejo lateral y continu : Bueno, sea cual sea el caso, te arrastr a esta mierda. As que, yo caigo, t caes! Oh, no, amigo, porque estoy cubriendo mis espaldas. S, t haces eso. Oh, lo har ! Simplemente no hagas nada est pido. Se produjo un breve silencio moment neo, pero Edward lo rompi ordenando a Gary: Aparece aqu ! . Los detectives se estaban acercando a la finca de los Dickenson. Maldita sea, cada vez que veo esta casa me quedo asombrado. Es preciosa. S , lo es! Por eso no tengo muy claro c mo abordar este caso. S, ya veo. Me pregunto por qu te ha puesto en un caso de tan alto perfil. Los medios de comunicaci n pueden estar por todas partes. S , el capit n te est tendiendo una trampa, o eso o te est poniendo a prueba. Bueno, puede ser, pero har mi trabajo lo mejor que pueda. Oh, hombre, eso es lo que me asusta. Gary hizo una pausa y mir hacia arriba. Mira estas puertas. Hayword haba reconocido a los hombres y los hab a dejado entrar. Qu podemos hacer por ustedes, caballeros, esta vez? Edward respondi al instante una vez que estuvo completamente fuera del coche. Est n disponibles el se or o la se ora Dickenson? Hayword respondi con cautela: S, est ah . D jame ir a buscarla. Camin hacia la casa, pero se pregunt por qu lo segu an tan de cerca. Hayword grit : Seora Dickenson... Tenemos invitados! Repiti sus gritos mientras la puerta se abr a por completo. Hubo asombro cuando se dio cuenta de que los detectives Edward lo sigui de cerca. Susan baj las escaleras y su rostro se llen de sorpresa cuando se dio cuenta de que Hayword hab a permitido que los detectives entraran. S, puedo ayudarlo? Qu es lo que quiere esta vez? Tenemos una orden para registrar el lugar respondi Edward. Le mostr el documento con el nombre del juez John Hancock escrito de manera ilegible. Con qu fundamento? Lo siento, pero me reservo el derecho de no revelar esa informacin, solo al due o de esta casa. Qu ! El matrimonio significa algo ya? Susan sinti el fuego de la ira bajo su piel, pero no pudo decir una palabra que ayudara a calmar su ira. Los detectives miraron a su alrededor, sin estar seguros de lo que buscaban, pero eso la asust porque no sab a qu estaba pasando. Hayword mir asombrado. Susan lo mir como si quisiera perderse. l le hizo caso, pero su curiosidad le permiti que fuera breve. Hayword se dirigi a la habitaci n privada de Richard, sabiendo que estaba programada para no acercarse a esa habitaci n, especialmente cuando Richard no estaba. Hayword era un tipo inteligente, entendiendo que esta b squeda era sobre Richard y que todo lo que buscaban estaba aqu . Susan no pod a soportar el hecho de que su casa estaba siendo saqueada, y para colmo, su peque a corri a la casa para ver qu estaba pasando. Mami, mami. Qui nes son esos? Por qu est n aqu ? Son amigos de pap ? Mami, diles que se vayan. Por qu est n haciendo un desastre en todas partes? Susan agarr a su peque a y la abraz con fuerza. La acompa hasta el sof del estudio y se sent a llorar. Qu pasa, mami? Me dan miedo esos hombres, son feos. Son monstruos. Oh, querido, no digas eso. No son monstruos. Solo est n haciendo su trabajo. Bueno, por qu te hacen llorar? Cari o, no me hacen llorar. Solo me siento triste porque extra o a tu padre. Yo tambin, mami. Los hombres buscaron habitacin tras habitaci n antes de buscar en la que se hab a retirado Hayword. Abrieron la puerta y Hayword parec a como si lo hubieran pillado con las manos en la masa. Tenemos que buscar aqu ahora anunci Edward. Empezaron a buscar mientras Hayword se hac a a un lado y observaba. Edward le pregunt a Hayword: Sabes d nde guarda la informaci n de sus viajes de ida y vuelta a Sudam rica? Bueno, si lo supiera, qu gano yo? respondi Gary con ansiedad. Vas a vivir! Y qu ! Vas a darme una paliza aqu mismo? No ser a inteligente de tu parte, especialmente con la se ora Dickenson en la habitaci n de al lado. Edward pens inmediatamente en la agenda oculta del capit n y contuvo a Gary de cualquier asalto mientras empezaba a negociar. Bueno, c mo dijiste que te llamabas otra vez? Hayword! Oh, Hayword! Mira, mi compa ero no te va a hacer da o ni nada. Gary baj la voz para gru ir y dijo: Djame agarrar su culo bocazas. Edward continu : Mira, Hayword! Solo estamos tratando de realizar una investigaci n. Te dir algo! H blame de ti. H blame de tus sue os y aspiraciones. Tal vez pueda ayudarte. Bueno, primero! Estoy cansado de este trabajo aburrido, asegurar su casa. Casi nunca pasa nada aqu , as que de qu sirvo. Solo saludo a gente como t . Tengo mucho m s potencial, y todo lo que Richard hace es hacerme pasar por alto. Bueno, por qu te enoja?, respondi Edward en la voz m s suave. He estado tratando de conseguir que me destine a uno de sus edificios de oficinas o algo as . Cualquier cosa para salvarme de esta agon a. Incluso le ped que me llevara en uno de sus viajes a Sudam rica. Podr a asegurar cosas all , pero no, me dejan aqu . Lo mismo de siempre!. Dijiste Sudam rica. D nde guarda informaci n sobre eso?. Estaba husmeando un d a, y justo aqu debajo, como ves, hay un compartimento oculto debajo de esta silla. Hayword sac un par de mapas y documentos con los planes detallados de Richard. Edward ley la ciudad que estaba rodeada de rojo. Macapa!. Tambi n not un peque o rea al suroeste de Macapa que tambi n estaba rodeada. Gary! Creo que tenemos lo que est bamos buscando, y ahora tenemos que empezar a buscar en otro lado. Los caballeros regresaron r pidamente al auto, porque estaban ansiosos por regresar a la estaci n. Todo lo que se pod a escuchar era goma quemada de los neum ticos de un Ford bien mantenido. Gary dijo: Todav a no me has dicho lo que hemos encontrado, y especialmente por qu nos fuimos sin completar la b squeda. Digamos que tenemos m s informaci n gracias a su agente de viajes. Qu ! Vamos a ver por qu est constantemente en Sudam rica, y tal vez, solo tal vez, podamos averiguar por qu diablos Sudam rica es tan malditamente importante. Est s sugiriendo que vayamos hasta Sudam rica? No creo que el capit n est de acuerdo con eso. De hecho, puede que simplemente diga que esperemos hasta que regrese. No podemos esperar. Por qu ?, pregunt Gary con una mirada curiosa. Porque creo que encontraremos lo que estamos buscando all mismo. Apuesto a que Joe fue all con Richard, si fue voluntaria o involuntariamente, a n est por verse. El rostro de Gary conten a una mirada at nita; sab a que estaban en algo, pero no estaba claro exactamente qu . Edward aparc el coche r pidamente y sali del coche. Gary no estaba tan ansioso por entrar en el edificio, pero estaba cien por ciento con su compa ero. " Hola Ed!" "Edward". " Hola Pullins!" Y muchos m s saludos quedaron sin respuesta mientras se concentraba en la oficina del capit n Gunther. " Qu le pasa a Edward?" Gary neg con la cabeza y respondi : "Bueno, l est ... supongo que se puede decir que est en una misi n". "Ah, s , y ahora qu ? No planea meterse en m s problemas?" Gary sab a que esa era una posibilidad al recordar el ltimo incidente. La cabeza de Gary hab a palpitado brevemente al saber que Edward sab a a ciencia cierta que esos g nsteres estaban traficando, pero los atac sin tener en cuenta sus derechos, sin orden judicial y solo con una corazonada de una causa probable. Gary lo entendi porque s presenciaron actividades ilegales, o lo que parec a ser ilegal, pero a veces hay procedimientos que deben seguirse. Edward parece olvidarlo a veces, y con ese mismo pensamiento, Gary exclam : " Tienes raz n! Me asegurar de vigilarlo". Gary sigui el camino que su compa ero hab a tomado a trav s del precinto. Cuando dobl la esquina, vio que Edward Pullins hab a abierto la puerta del capit n. Escuch la severidad reflejada en una voz gru ona justo m s all de la entrada de Pullins. " Qu quiere Pullins?" "Bueno, se or, tengo que informar!" "S , estoy escuchando". "Bueno, interrogu a Richard Dickenson. Es culpable de obstrucci n a la justicia". " Oh! C mo es eso?" Esto realmente llam la atenci n de Gunther. "Bueno, ya sabes que dijo que no ten a conocimiento de un vuelo, cuando en realidad fue su avi n el que proporcion el transporte para el hombre desaparecido. El asistente del aeropuerto inform sobre este misterioso vuelo, porque solo hab a un pasajero. S, se subi a ese avi n que Richard nos proporcion y se fue a Sudam rica. Por eso casi nunca podemos hablar con Richard, siempre est en Sudam rica. Un momento! Disminuya la velocidad y contenga los nervios un minuto. Ella identific al pasajero como Joe...? Bueno, lo hizo? No, no lo creo. Ya ve! Incluso si fuera el hombre desaparecido, entonces no tiene nada. Nada m s que un viaje de ida sin pruebas que sugieran lo contrario, en lo que a m respecta. Fue un viaje de ida inesperado, o tal vez esperado, ser a una mejor manera de decirlo. Detective Pullins, no est casado, verdad? No lo creo. El hecho de que Richard est constantemente en Sudam rica me hace pensar que este tipo desaparecido en realidad no est desaparecido en absoluto. Una nueva vida tropical en Sudam rica suena espl ndida. A Edward no le hizo gracia la falta de voluntad de Gunther para razonar y respondi astutamente: Si es as, por qu tuvo que retener toda esta informaci n? Mira, s lo porque l no quer a que husmearas en sus asuntos no significa que ha cometido un crimen. Tal vez no quiere que la esposa del tipo sepa que fue deliberado. Has considerado que pueden estar saliendo juntos? Oh, vamos, s serio respondi Edward en un tono muy perturbado. Hablo en serio y no encuentro motivos para pensar lo contrario. Adems, ir hasta Sudam rica ser a in til. Edward se qued all mirando con ojos furiosos, pero no importaba. El capit n levant la voz. Eso es todo Pullins! El coraz n de Edward se hundi y la decepci n lo llen . Se gir lentamente y sali por la puerta, cerr ndola de un portazo detr s de l. Vaya! Espera! Qu pasa? pregunt Gary. Edward no dijo nada mientras caminaba hacia su escritorio. Sus compa eros de equipo observaron su diatriba y Gary hizo lo mismo. Ed se sent all pensando en su predicamento, pero solo por un momento debido a la interrupci n de Gary. Supongo que el capitn no se lo crey . Edward respondi sarc sticamente: No, no lo crey. No lo s . Estaba ansioso por ponerme a trabajar en este caso, y tan pronto como consigo una pista, la rechaza. Edward sigui sacudiendo la cabeza con incredulidad. Vaya, tengo que decirle a esta seora que no vamos a hacer nada con su caso. Gary mir con empat a. Te dir una cosa, Ed! D jame apagar mi computadora, t haces la llamada y te invito a unas copas. Tal vez al Taj Mahal en el centro, un lugar de reuni n para ricos y famosos. Las bebidas all son caras. Slo un acto de agradecimiento para un socio y amigo. Vale dijo y cogi el tel fono mientras Gary iba a apagar su sistema. Dej que el tel fono sonara tres veces, finalmente una voz fr gil respondi . Hola! Seora Geshy, soy el detective Pullins. S ! Lamento informarle, pero no hay nada ms que podamos hacer en este momento. Las blasfemias de Claira estaban agotadas, s lo lloraba. Se ora Geshy, se ora Geshy! Edward dijo repetidamente con voz cari osa. S lo dif cil que es esto para ti. Encontr algunas pistas; sin embargo, mi capit n me est reteniendo, as que ten paciencia. Te prometo que llegar al fondo de esto, de acuerdo? Esa es mi promesa. Claira respondi finalmente despu s de esforzarse tanto por detener su ataque de llanto. Est bien, Sr. Pullins! A qu pistas se refiere de todos modos? Bueno, creo que el avi n de Richard ten a a su c nyuge en l. l tambi n minti , as que tengo que ir a Sudam rica para averiguarlo. Aqu es donde estoy restringido actualmente, pero espere y encontrar algo. Termin la llamada y se uni a Gary para salir del edificio. Saltaron en ese mismo Crown Vic y salieron a toda velocidad. Gary condujo r pidamente por las calles mientras trataba de animar a Edward. Sabes que te gustar este lugar, mujeres encantadoras y buena m sica. Tambi n conozco al camarero, as que podemos tomar todas las bebidas que queramos. Tienen las mejores alitas de la ciudad y quiero patearte el trasero en una bola ocho. "Tomar algunos de tus d lares en el proceso deber a ser divertido, al menos para m ". Gary le dio un fuerte empuj n a Ed, "Hombre, an mate". Gary no logr sacarle una sonrisa a su compa ero, pero s obtuvo una respuesta. "En primer lugar, estoy tan alegre como puedo estarlo. En segundo lugar, no har s nada en el billar. Soy tu due o, bola ocho, bola nueve o lo que sea! No puedes tocarme". Gary seguramente no estaba de acuerdo. "Espero que tu dinero est donde est tu boca. Porque aqu estamos". Poco despu s de estacionar el Crown Victoria, los hombres entraron al edificio. Al hacerlo, pudieron captar instant neamente los sonidos desordenados de los adultos mezcl ndose. El aire estaba cargado por los muchos fumadores, pero la temperatura era fresca por la unidad portadora de alta potencia de las instalaciones. Ed todav a estaba de mal humor, pero no pudo evitar sonre r cuando las hermosas mujeres le sonrieron. Gary le dio una palmadita a Ed en la espalda y grit : "Te encantar aqu . S que notaste que las chicas te miraban. Rel jate, hombre, y no te preocupes por el trabajo. Es hora de jugar. Gary le dio otra palmada en la espalda a su camarada, pero prest atenci n a la mirada de Ed que le dec a que no lo hiciera otra vez. Vamos! Vamos a tomar unas copas, grit Gary mientras los dirig a a una secci n particular del bar. El bar estaba lleno, pero afortunadamente hab a dos taburetes disponibles. Gary tom un men mientras Ed buscaba comodidad en su taburete. Mirando alrededor El hecho de que hubiera tanta gente probablemente fue lo que limit su comodidad, pero de repente su atenci n fue redirigida. Una sonrisa acompa ada de una voz ansiosa salud a los detectives desde detr s del mostrador. Hola! Un contacto visual triangular, cada persona mirando a la otra por turno, fue acompa ado por una voz vibrante, que continu . Gary! No te he visto en un tiempo. Me alegro de volver a verte. S , eres el mismo Tee, respondi Gary. Qu puedo ofrecerles, caballeros? Tomar un martini con hielo, dijo Gary, con su voz casi chispeante. Qu hay de tu amigo? Oh, lo siento Tee! Este es mi compa ero, Edward Pullins. Ed le hizo un gesto con la mano. Tomar un trago de cogollos. Alg n aperitivo con esto esta noche? Edward no capt ese comentario final; en cambio, estaba tratando de llamar la atenci n de alguien. Pens que tal vez el contacto visual har a que ella lo notara como l la notaba a ella. La voz de Gary se hizo m s prominente y fue evidente cuando dijo: No me importar a comer esas alitas picantes. Veinte piezas ser an suficientes, y tal vez algunos palitos de pan. Me est dando un poco de hambre, no s a ti! Gary mir a Ed despu s de sacudirlo en el hombro un par de veces. Ed! Ed! Oh Veo que tienes los ojos puestos en algo. Para entonces, Ed hab a captado su atenci n y ambos se miraban el uno al otro. Oye, hombre, quieres algo de comer? Edward sali de su trance. S , d jame traer la ensalada de la casa, con aderezo italiano. Aderezo extra, por favor. Durante todo el breve momento, Gary observ a Edward hacer su pedido. Veo que ya te est s divirtiendo. Ni siquiera te has mezclado con otros oh, d jame comprobarlo ya has empezado. Gary ahora le dirigi una mirada deslumbrante a su compa ero y continu con su verborrea. Cuando te d una paliza en el billar, no dejes que da e tu actitud. Edward bebi de un trago su trago hasta la mitad y luego mir hacia atr s en busca de la misteriosa mujer, pero no la vio de inmediato. Volvi la cabeza y sigui bebiendo. Los dos se entregaron a una peque a charla mientras beb an y esperaban sus comidas. Se pod a o r que el bar se pon a un poco m s ruidoso y la multitud comenz a amontonarse. Notaron una reuni n particular en el otro extremo del bar, pero eligieron la entrega de Tee en su lugar. La multitud en ese otro extremo se hizo m s visible, pero sus comidas los mantuvieron concentrados. No parec a haber violencia en ciernes, pero se pod an escuchar blasfemias saliendo de la espesa multitud. La comida era gloriosa, por lo que los hombres ignoraron la conmoci n y se pusieron a comer. Se notaba que el lugar ten a buena comida porque todo el bar parec a tener un apetito abundante. Los detectives estaban un poco achispados por el alcohol y el contenido de sus platos estaba pulverizado. Edward pens que ahora ten a la energ a para mezclarse, cuando de repente, vio a la mujer que lo hab a cautivado anteriormente. R pidamente se lanz hacia la belleza para invitarla a bailar. Gary caminaba por ah haciendo comentarios lascivos a todos los humanos del sexo opuesto. Pssst pssst Hola, cosita sexy. Sus comentarios parec an ser algo as como Las mujeres quer an ignorarlo. Empez a sentirlo, as que se dio por vencido y regres a su asiento en la barra. Las mujeres aqu buscaban particularmente a los ricos y famosos, o al menos a alguien que fingiera estar bien establecido. Era dif cil notar la diferencia porque todos hac an lo mejor que pod an para gastar dinero, por eso el lugar prosperaba y tambi n las mujeres. Las mujeres experimentadas pod an notar la diferencia entre un hombre rico y uno promedio, que es probablemente la raz n por la que Gary no ten a xito. Edward era suave y ten a una aurora a su alrededor, por lo que las mujeres pod an sentirse f cilmente atra das por su honestidad pura. La mujer con la que bail demostr sus instintos de zorro ya que mostr todos los signos de disfrute. El detective estaba soltero, por lo que acogi con agrado su entusiasmo. Los hombres se divirtieron y continuaron bailando y bebiendo. CAP TULO 13 En la peque a pista de aterrizaje, el avi n de Richard ya hab a aterrizado y sus invitados fueron escoltados a sus habitaciones. All estaba instalada una sala de conferencias con sillas tropicales hechas de bamb . Eran muy resistentes y c modas, por lo que la tripulaci n no tuvo problemas para reunirse alrededor de esta mesa de conferencias. Richard habl . Me alegro de que todos hayan podido venir. Tenemos una tarea difcil, pero gratificante, por delante. Todos ustedes han sido informados sobre sus asignaciones. Como saben, este no es el lugar exacto donde trabajaremos. Como recordar n de sus mapas, es el suroeste desde aqu . Richard continu su discurso y lo dirigi principalmente a los cinco agentes del FBI. Estaban sentados en un grupo propio justo a la izquierda de Richard. El l der de este equipo era Kyser Finley, un hombre polifac tico que hab a estado luchando contra el crimen durante a os. Dirig a a un gran n mero de agentes en la oficina de Dallas, pero hab a seleccionado solo a los cuatro agentes que estaban a su lado. Wesley Zimmerman era el nico que cuestionaba todo lo que se mov a, dec a o hac a. Creci en una familia que se consideraba de la m s alta calidad, lo que provoc agresividad en su estilo, pero ese rasgo se equilibraba con una lealtad comprensiva hacia su comandante. Su mejor conocido era su compa ero agente Adam Newfield, que casi nunca hablaba pero era extraordinariamente observador, y ser amigo de Wesley mejor sus habilidades de maltrato. La relaci n con Roy Beavers no era tan buena y simplemente se solucion . Su actitud cari osa y amable no era una forma de acercarse a la criminalidad, o al menos a los ojos de Wesley. De g nero opuesto y con una ligera deficiencia en el rendimiento f sico, pero igual de eficiente, Pamela Slaughter era la guinda del pastel de lo que demostrar a ser un grupo resistente. Se llevaba bien con el resto del grupo, salvo algunos comentarios err neos, ser a un ambiente excelente. Sin embargo, los ignoraba y Result ser una chica dura y bien educada. Todos eran leales a Kyser, y con raz n, porque era un hombre justo. Brutus Salapore escuch vagamente a Richard y se esforz m s en revisar sus notas. Realmente minucioso, siempre se pod a ver al Sr. Salapore trabajando en algo incluso cuando estaba sentado. Esto no era una exageraci n; si no estaba comiendo, cagando o durmiendo, estaba leyendo, escribiendo o revisando. Estos hechos lo hac an el m s preparado para salir aqu y hacer algo de trabajo. El equipo del FBI realmente no ten a otra funci n que patrullar el rea. Richard hab a entrado en p nico la ltima vez, as que se sent a bien con algunos tiradores con licencia en su equipo. Esto parec a ser un buen movimiento, y Richard sigui hablando. "Es por eso que te necesito... ah, hmm...!" Richard gru de nuevo para interrumpir el lujurioso bon voyage de Susie y Andrew. " Como estaba diciendo, Susie! Te necesitamos, as que t y tu c nyuge deber an mantener sus asuntos dom sticos privados y en casa. Eres el transporte hacia y desde el sitio, tambin para transportar todo lo que necesitemos. Se detuvo por un momento y volvi a hablar con brusquedad. Brutus! No eres el l der aqu ? Mant n sus hormonas a un ritmo manejable, o definitivamente no ser n de ninguna utilidad. La cara de Brutus mostr su aquiescencia. Oh! Jerry Kratz es el indicado. Reconoci afirmativamente y Richard continu . Muy pronto, necesitaremos transportar equipo pesado aqu. As que tu primer deber ser navegar en un bote hasta el sitio y echar el ancla. El barco que he proporcionado puede usarse como un centro m dico de emergencia. Mi querido y viejo amigo aqu , el doctor Julian Akbar, tambi n se especializa en lenguaje y medicina; tiene un gran talento. Julian sonri e invit a su presentaci n con los brazos abiertos. Dices que se especializa en lenguaje y medicina. En qu m s se especializa? pregunt el agente Zimmerman. Julian permaneci en silencio, pero continu brillando mientras le permit a a Richard los honores. Tambin estudia antig edades antiguas y pueblos ind genas del hemisferio occidental. Wesley parec a desconcertado y mir a Adam y Kyser antes de responder. Espero que esto no sea una especie de excursi n cient fica, porque odiaba la ciencia. Richard calm r pidamente su confusi n. Oh, no, cr anme! Estamos aqu para hacer preparativos para construir una instalaci n de exportaci n/importaci n de ltima generaci n. De hecho, un maravilloso astillero y complejo de mantenimiento. Todos ustedes poseer n las primeras acciones. Solo piensen en todas las personas que rechazaron a Microsoft y piensen en los pocos que poseyeron las primeras acciones. Son multimillonarios, para decirlo sin rodeos. Su dinero entonces puede igualar al m o, bueno, no exactamente m o, pero posiblemente cerca. Sin embargo, hasta entonces, tienen que ayudarme. Despu s del parloteo de Richard, casi vendi todo, pero Wesley tuvo que cuestionar todo lo que hab a dicho. Entiendo todo lo de su dinero y todo el dinero que quieren ganar, pero tengo una pregunta. Por qu llamaron? NO. Disculpen. Qu los hizo sentir que necesitaban al FBI o a un profesor de antig edades? Eso es lo que haba planeado, pero esa es otra historia. El hecho es que necesito un informe sobre la viabilidad de la construcci n de la zona y que llegue a manos de los inversores. El profesor advirti de la posibilidad de que en esta zona haya tribus territoriales. Es posible que no renuncien a esta tierra no oficial suya sin luchar. Wesley, por alguna raz n, permaneci desconcertado. Qu te dio la idea de preguntarle si hab a tribus en la zona? Has visto alguna? Richard parec a aturdido y respondi negativamente. Bueno, Wesley, hice mi tarea. S que las tribus abundan en las selvas tropicales de todo el mundo. Tambi n s que tienen creencias extra as que pueden incluso ser can bales. S lo quiero tener a alguien en mi equipo en quien pueda confiar si nos topamos con alguno de estos salvajes. Sus comentarios hab an alimentado suficientemente la curiosidad de Wesley, pero s lo un momento, porque su apetito era tremendo. Klinton Westfield era el otro miembro del equipo que permaneci en silencio. Era un hombre bien formado y muy amigo de los Kemp. Los muchos a os que trabajaron juntos ayudaron a forjar ese fuerte v nculo. Todos conocen sus trabajos, as que prep rense para viajar al lugar al amanecer. Por ahora, Disfruten, porque estoy preparando comida caribe a mientras hablamos. Tambi n tengo bebidas mezcladas, pero no se enojen demasiado porque tenemos un trabajo que hacer. Richard se alej y la tripulaci n se disolvi , dispers ndose por caminos separados. Algunos permanecieron en grupos para hablar, o algunos simplemente tuvieron su propia conversaci n por separado. Por ejemplo, Wesley y Adam se acercaron a la zona de la parrilla, mientras que los Kemp se sentaron en las rocas que recortaban un arroyo cristalino. Andrew arroj piedras al agua y observ el cielo del atardecer. Cari o! Llevamos casados ??poco m s de un a o y creo que te amo de nuevo. Susie parec a sorprendida por los comentarios y abraz fuerte a su amado. En este punto, cualquier cosa que dijera ten a la capacidad de levantarla del suelo. Klinton interrumpi la felicidad diciendo bruscamente: Qu est n haciendo ustedes dos tortolitos aqu ? Ya saben, cuando dicen hasta que la muerte nos separe, bueno! Si ese es el caso, estoy seguro de que sus hormonas jugar n un papel dominante. Andrew afloj su agarre y respondi al sarcasmo amistoso de Klinton. De qu est s hablando? Oh, ya conoces ese viejo dicho: a espada se vive, a espada se muere. Qu tal si lo mismo que te hace re r puede hacerte llorar? Oye! Un hombre no puede complacerse con su esposa, la que ama, cuida y aprecia? Est bien! No quer a que te pusieras sentimental conmigo. Klinton mir a su alrededor y le susurr algo a Andrew, pero antes de que el oyente pudiera entender una palabra, Susie intervino. Vete, Klinton! Est bien, est bien. Puedo ver cuando no me quieren. Est bien, dejar que ustedes, reci n casados, se enfermen con una sobredosis de sentimentalismo. Klinton se ri entre dientes del amor de sus amigos y brome con ellos solo porque eran amigos cari osos. Susie agarr a Andrew y declar seductoramente: Ahora que nos hemos deshecho de nuestra diversi n Le dio varios besos en los labios. Lamento que nos hayan interrumpido. Sonaron palmadas, pero nadie pod a o rlas porque los sonidos de la naturaleza eran predominantes. Wesley y Adam hablaron mientras com an pollo al curry y al jerk, una receta caribe a que no conoc an. Sin embargo, la forma en que lo devoraron demostr que era delicioso. Oye, Adam, no escuch lo que piensas. Sobre qu ! Wesley lo mir con incredulidad y dijo: Sobre este trabajo. No te parece extra o? No siento nada. Solo estoy aqu para ganar estos veinticinco mil d lares, en qu , cinco d as. No se puede superar eso. Qu , cinco mil al d a? La cabeza de Adam se llen de imaginaci n cuando dese que este fuera su salario normal de tiempo completo. No estoy discutiendo que el dinero sea bueno, pero olvdate del dinero. No es extra o que nos llamara solo para echar un vistazo? Oye, Wes, clmate, hombre. Me alegro de que nos necesitara. Wesley tom un sorbo de su bebida y gru en desacuerdo. Deja de ser tan escptico. Podr a ser una forma leg tima de ganarse la vida decentemente para variar. Wesley sigui bebiendo y dijo en voz baja: Hmm... Espero que tengas razn. Bebi el ltimo trago y gru en el tono m s sombr o. Wesley fue r pidamente a buscar otra copa. beber, neg ndose a seguir a Adam. Adam camin hacia las habitaciones donde se hab a ido casi toda la tripulaci n. Kyser habl con Richard, pero nadie pod a escuchar su conversaci n porque estaban a cierta distancia. Pam y Roy lucharon en una partida de ajedrez en el juego de exhibici n de la sala de espera central, que estaba hecho de piedra y conmemoraba la antigua civilizaci n azteca. Los alfiles, reyes y reinas, y otras piezas estaban pr cticamente esculpidas. Pamela fue quien decidi hacer un mejor uso de l, adem s de como un simple juego de exhibici n. Cost un poco de persuasi n conseguir que Roy jugara. Despu s de tratar de disuadirla, Roy sucumbi . Ella era una jugadora de ajedrez bastante buena, y se demostr cuando casi le dio jaque mate, pero Roy tambi n estaba preocupado por manipular la hermosa pieza y realmente no pod a concentrarse. Su consumo excesivo de alcohol tampoco mejor mucho su juego, pero tampoco lo empeor mucho. Estaba acostumbrado a las grandes dosis de alcohol porque casi lo arruinaban. Pam grit al otro lado de la habitaci n: " Oye, Adam! Quieres que sea el siguiente en la paliza que le voy a dar al se or Beavers? No, gracias! Adam estaba ms interesado en hablar con Kyser. Sin embargo, se estaba haciendo tarde y todos se dirig an a sus habitaciones. Brutus hab a estado todo el tiempo repasando la situaci n, pero ahora estaba exhausto de mirar fijamente un ordenador port til. Wesley se dirigi a los aposentos completamente borracho, al igual que Roy y algunos de los otros miembros de la tripulaci n. Tambi n Edward y Gary, a miles de kil metros de distancia, pero segu an pas ndoselo bien y no ten an planes de acostarse pronto. En realidad, el buen rato de Gary era una ilusi n, pero aprovech al m ximo su borrachera. Sentado en la barra, gir la cabeza al instante cuando unos brazos le agarraron los hombros. Era Edward Pullins con una gran sonrisa en el rostro. Qu pasa! An mate! S, es f cil para ti decirlo. Te est s quedando con todas las mujeres. La sonrisa de Edward ard a como fuego y se negaba a extinguirse, pero la conmoci n en el rinc n m s alejado del bar casi actu como una herramienta de prevenci n de incendios de uso com n. Not que alguien vest a ropa cara y compraba bebidas para todos. Obviamente era este tipo drogado por el alcohol que caminaba por una delgada l nea entre ser simplemente desagradable e insoportablemente obsceno. Sin embargo, eventualmente caer a en esa zona gris porque el camarero se enoj . Tee pidi a los detectives que lo asustaran un poco. No quer a expulsar al hombre de inmediato del bar, porque estaba gastando bastante dinero. Sin embargo, si no se calmaba, la expulsi n era inevitable. Gary salt de su taburete con entusiasmo porque esta era su nica acci n real en toda la noche. Edward lo sigui de mala gana sintiendo que estaba fuera de servicio, y eso fue todo. Gary se apresur , as que lo sigui . Se acercaron m s a la conmoci n y notaron a un hombre bien vestido en medio de la multitud. Gary dijo: " Disculpe, se or! Vas a tener que calmarte, o te pedir n que te vayas. Edward observ al hombre responder. Bueno, qui n diablos eres t ? Esta actitud termin r pidamente con el silencio de Edward. Eso no importa! Lo que importa es que ese camarero de all nos envi aqu porque est cansado de tus disturbios. El hombre elegante sigui entreteniendo de forma desagradable a la gente que lo observaba y se beneficiaba de su generosidad. Gary extendi la mano y agarr al hombre. Espera! Qu tame la maldita mano de encima. No te conozco, declar el hombre borracho, solt ndose bruscamente del agarre de Gary. Mira, se or, quieres ir a la c rcel?, pregunt Edward. El individuo bien vestido se hinch y respondi : Me importa un carajo. Me ir enseguida. Si soy un alboroto, que me lo diga. Se al directamente a Tee. Qui n eres t , hablando de c rcel? No he cometido ning n delito. Los dos detectives inmediatamente mostraron sus placas y alcanzaron al hombre. Espera, espera!, grit el hombre, saltando hacia atr s y resisti ndose as a sus intentos de sujetarlo, continu parloteando. Mira, hombre, no quiero ir a la c rcel. No sab a que eras polic a, y definitivamente no sab a que era un alboroto. Gary ya hab a agarrado el brazo del hombre y lo manten a apretado. Ahora ya lo sabes, le aconsej Gary con una fuerte dosis de actitud en su tono. Estaba ansioso por echarlo y no estaba prestando atenci n a la s plica del hombre de que le diera un respiro. Miren, oficiales, solo estoy tratando de aliviar un poco la tensi n. D jenme invitarlos a unas bebidas. Oh, no aceptamos sobornos, dijo Gary. Denme un respiro. Ustedes, los polic as, siempre quieren arrestar a alguien, pero cuando los necesitan, d nde est n? No se encuentran en ninguna parte. C llate!, espet Gary con amarga molestia. El hombre se emocion m s cuando dijo: Oh, s ! No quieres escuchar eso. Hablan de lo bueno, pero guardan silencio sobre lo malo. Edward dijo: Esposen a este tipo. Lo vamos a derribar nosotros mismos. Gary respondi con gracia. Eso es una mierda, todos ustedes me est n llevando a la c rcel. Les pedimos que se fueran y se negaron. Miren, oficiales, soy un ciudadano respetuoso de la ley... A m me pareces un traficante de drogas. Ahora me est n estereotipando! Oh, un hombre como yo no puede tener cosas caras? Eso es una mierda. Tienes que ser rico confirmado. Sabes qu ? Que te jodan! Ll venme a la c rcel. No soy rico, pero estoy en el buen camino gracias a cierta, deber a decir, desgracia. Dio la casualidad de que convirti a un desafortunado en mi buena suerte. Es algo que quieren contarnos? pregunt Gary. No! No quiero contarles una mierda. Excepto que si fuera un hombre blanco, me habr an hecho pasar por un ciudadano estadounidense rico y bien establecido, pero como soy negro soy un traficante de drogas, un mat n o una especie de criminal. Las cosas finas que llevo puestas deben haber llegado por medios ilegales. Lo s , s , lo s . Y si lo creen, entonces est n equivocados. El hecho es que la gente rica se sale con la suya con el asesinato. D nde estaban ustedes cuando los necesitaba, cuando ese rico hijo de puta abandon a mis amigos? Edward mir a Gary y de repente dej de hacer lo que estaba haciendo, prestando estricta atenci n a lo ltimo que escuch . Qu tipo rico? Hombre, no puedo hablar con estas esposas puestas. Edward comenz a caminar de nuevo como si no hubiera comenzado ninguna conversaci n. Vale, vale, un hombre rico llamado Richard. Apellido exclam Gary. No recuerdo su apellido. Tenamos un trabajo en Sudam rica y yo era el nico superviviente conocido. Los detectives estaban conmocionados. Superviviente de qu ? dijeron simultneamente. Realmente no puedo decrselo, sucedi tan r pido. Qu importa? Abandon a mis amigos y definitivamente no volver . Bueno, viste que asesinaran a alguien? respondi Edward. No! Solo corr y me qued dormido en un rbol. Lleg a la ma ana siguiente. l? El hombre rico? S, por eso estoy aqu . No he tenido noticias de mis compa eros y temo que puedan estar muertos, como Milo. Llamaste a la oficina, no? El hombre no respondi a los comentarios de Edwards, pero obviamente se sinti aliviado por haber sido liberado de las esposas. Los detectives se ofrecieron a acompa ar al hombre a su casa despu s de que les dijera su nombre. El detective Pullins habl con l uno a uno. Mira, no te dije esto. Estoy investigando ese caso, pero me encontr con un peque o obst culo. Alguno de tus compa eros se llama Joe Geshy? No, y ese nombre no me suena, pero si necesitas ayuda, la har. Lo que pueda! Esos son mis amigos, perdidos en el desierto. Edward pens en las cosas por un momento mientras su compa ero solo pod a preguntarse qu estaba pensando. Podemos ayudarnos mutuamente. Yo te ayudo con los detalles y t me ayudas encontrando a mis amigos y compa eros de trabajo, pero espera un minuto. Dijiste que te topaste con un obst culo. Qu tipo de obst culo? Gary se encarg de responder. El capitn no financiar esto. Por qu no? Porque la evidencia no es clara, pero espera, podras testificar que Richard hab a abandonado a tu tripulaci n. Edward rechaz esa idea: No! No le diremos al capit n esta informaci n porque algo me dice que no est tan interesado en cerrar con xito este caso. Gary se pregunt qu estaba tramando su compa ero. Por qu no, Edward? Por qu vas a mantener esto en secreto del capit n? Algo me dice que no quiere que este caso se resuelva, o al menos por m. Edward se volvi hacia el hombre y dijo. Bien, Nick! Te ayudar a encontrar a tus amigos. Pareces estar bien econ micamente, puedes contribuir a nuestros gastos? Podemos ir todos juntos. Oh, no! No voy a volver all . Yo financiar el viaje, pero no voy a ir a ninguna parte, pero especialmente a ese lugar... es espeluznante. Qu tiene de espeluznante? Ese espeso bosque de la noche a la maana, pero supongo que lo descubrir s. Qu hac as all , t y tu equipo? Me pag por un trabajo, dinero que mi equipo y yo deb amos dividir, pero no lo devolvieron. El trabajo qued incompleto. Bueno, por qu te pag ? Amenac con contar lo que pas . B sicamente me dijo que me callara la boca o denunciar a el robo del cheque que me hab a hecho. Edward mir a su compa ero. Ahora, sigues creyendo que no pasa nada con este personaje de Dickenson? Gary no pod a estar en desacuerdo. Vas a ir? pregunt Gary. Edward respondi : Por supuesto. Bueno, estoy contigo. Los hombres intercambiaron informacin para poder reunirse por la ma ana para hacer los preparativos para Sudam rica. La noche hab a conquistado por completo el d a y las estrellas ya no estaban restringidas a la vista. Los detectives escoltaron a Nick a casa y se entregaron poco despu s. Muchos de los miembros del equipo de Richard tambi n se hab an entregado porque hab an tenido una ma ana ajetreada. Todos los sonidos de la naturaleza se arrastraban y se distingu an vociferando ampliamente por el bosque. Si uno fuera a recorrer el bosque en ese momento, podr a encontrar los alrededores estimulantes, pero no si era nativo de los alrededores. Los pueblos ind genas ten an un v nculo con el bosque, al igual que la vida vegetal y animal. Este v nculo era tan fuerte que la presencia de extranjeros era inmediatamente reconocida por los habitantes del bosque. Esto era un hecho para los antiguos porque cre an que cada planta y animal en la tierra estaba dise ado para fluir de acuerdo con las leyes de la naturaleza. Tambi n cre an que la naturaleza se expresaba en forma de esp ritu, que era pura energ a y conciencia sin forma f sica. Todos los seres vivos ten an esp ritu: plantas, animales e incluso humanos, que tambi n son animales. Un esp ritu con buenas intenciones pod a sentir a un esp ritu con malas intenciones. La tripulaci n fue detectada al instante, especialmente porque sus intenciones no estaban precisamente impregnadas de santidad. Quer an destruir la vida para su propio beneficio personal, y esto era una blasfemia directa contra la vida misma. Cualquiera que pudiera cometer tal vandalismo no pod a creer lo que cre an los antiguos. Sab an a ciencia cierta que la tierra estaba viva y representaba a la madre de la vida. Los miembros modernos de la tribu no hab an estado en contacto con su conocimiento ancestral durante bastante tiempo. La mayor parte de lo que sab an se transmit a a trav s de la narraci n oral. Aunque algunas de las ciudades de sus antepasados ??hab an sobrevivido a los siglos, no ten an acceso a ellas. No es que ning n miembro de la tribu pudiera leer nada de aquellos tiempos, pero la mayor a de los registros hab an sido destruidos de todos modos. Este mismo hecho hizo que sus creencias se distorsionaran y quedaran incompletas. Sin embargo, la base de sus creencias permaneci intacta, como: la espiritualidad, la brujer a y la naturaleza con tendencias divinas. Se cree que esta gente hizo del bosque su hogar permanente cuando los europeos colonizaron por primera vez Occidente. Incluso hab a textos antiguos que indicaban que la llegada de estos europeos marcar a tiempos malditos para su gente. Despu s de generaciones, es comprensible que uno pudiera perder sus rasgos civilizados. Sin embargo, parec a que recurrieron a lo que sus antepasados ??habr an querido. Es decir, vivir en la tierra y fluir pac ficamente con la naturaleza. Eso es lo que hicieron durante miles de a os, con sus inmaculadas ciudades de oro y piedra de dise o, s lidas como un continente y por lo tanto todav a en pie hasta el d a de hoy. Las ciudades tambi n se parec an a alineaciones que complementaban victoriosamente a las estrellas. La maldici n fue tra da sobre nosotros para recordar de d nde venimos. En los viejos tiempos, los reinos se volvieron grandiosos, porque ahora que eran civilizados y hab an acumulado una enorme cantidad de cultura, pero olvidaron de d nde vinieron. Entonces ahora la maldici n los devolver a al estado en el que vinieron, yAprecia la pr xima vez que el mundo est bajo su direcci n. La maldici n se ha salido de control. Las tierras en las que alguna vez se confi para desarrollar un pueblo civilizado se vieron amenazadas por una epidemia mundial. Entonces, se invoc a los esp ritus y, por casualidad, todas las partes Los habitantes de la zona que pisaban el suelo antiguo dorm an. Se o an c nticos de alabanza. Eran fuertes, pues el mal estaba cerca. Hab a llegado el momento, y en las profundas extensiones del bosque que pronto ser a explorado acechaban ojos que pertenec an a animales de todo tipo, pero era imposible saber cu ntos y de qu tipo. Tampoco se sab a exactamente cu ntos pertenec an a descendientes fugitivos de esos antepasados. Se dice que hay muchos grupos que hablan idiomas que son desconocidos para la civilizaci n moderna. Sin embargo, estos idiomas pueden estar relacionados con otros que son conocidos por los forasteros, con dialectos similares, y el profesor se especializaba en idiomas, pero sus habilidades no eran garant a de que sus compa eros pudieran comunicarse con las personas que encontraran. En las cercan as del sitio del proyecto hab a algunas de esas personas cuyo idioma era desconocido para los forasteros. Bailaban alrededor de rboles enormes y parec an estar tratando de comunicarse con ellos, porque cre an que el rbol es el ser vivo m s sabio de la Tierra. Todo lo relacionado con el ciclo de vida de un rbol se puede traducir a experiencias de vida humanas. Tambi n cre an que se pod a hablar con el rbol telep ticamente. A trav s de ciertos sonidos y vibraciones producidas con la boca y otros instrumentos, se invocaba la protecci n del rbol. Esto es lo que estaba sucediendo, y la vibraci n se hizo muy fuerte, penetrando el estado de sue o. Todo aquel que pon a un pie en ese suelo ten a un inmenso destello durante su sue o REM, y toda la tripulaci n se ve a afectada, algunos m s que otros. La imagen de Joe invadi las pesadillas de Richard, y tambi n brill intensamente. Nick hab a sentido una profunda pena por sus amigos y les hab a dicho adi s con la mano. Una fuerza misteriosa lo llev lentamente; sin embargo, su ansia por irse era nula. Edward se dio vuelta en su sue o varias veces. De repente y bruscamente se despert con la imagen de Richard destellando en su mente. Se sent preocupado por el cielo nocturno, reflexionando profundamente sobre por qu se le hab a aparecido esto. Realmente podr a estar so ando con un hombre que no conoce? Lo hizo pasar por ansiedad y volvi a acostarse. El cansancio se desliz dentro de l, y fue m s que el sue o lo que lo hizo volver a dormir tan r pidamente. La noche continu feroz en esp ritu, y los elementos se mezclaron con fuerza y ??terror. Se pensaba que las fuerzas de la naturaleza en esta parte del mundo eran esp ritus, y se pod a invocar a los esp ritus. Esto se ha representado en muchas culturas y se ha comunicado en m ltiples formas de diversa distinci n. Incluso las culturas desprevenidas tienen estas ideas colocadas en secreto para programar a los ni os. Un ejemplo es el superh roe de c mic X-Men, "Tormenta". Sus habilidades para invocar la ira de la naturaleza y dirigirla en los prop sitos de su autodefensa prueban precisamente eso. Incluso el valiente, querido y extra o Tarz n, que venci las probabilidades y sobrevivi al ser criado por animales, para finalmente obtener una esencia y unidad espiritual con la naturaleza inaudita para el hombre moderno, es un ejemplo de ello. Sin embargo, su coraz n debe ser limpio y sincero para poner un pie en la propiedad antigua. El sol atraves el horizonte oriental y el resplandor de sus rayos era ligeramente visible. Realmente bochornoso era el aire que parec a abrazarte fuerte. El sol asistido comenz a golpear y picar como tijeras afiladas como navajas que realizan un corte cercano. El primero en soportar esas duras condiciones fue Brutus Salapore. No fall , se sinti inmediatamente atra do por el trabajo planeado para el d a. De todos modos, ten an que levantarse temprano. l deb a tomar el bote con Jerry y Klinton. Su primer trabajo fue explorar la orilla donde el r o se divide para fluir hacia el oeste y el sur. Llegar a la orilla era el segundo objetivo. Brutus ten a que dar un informe a los inversores sobre la suficiencia de la construcci n de tal estructura. Para ello, tuvo que recorrer la jungla y decidir c mo llevar a cabo este dise o imaginado. Sali por la puerta de su dormitorio para llamar a Jerry y Klinton. Jerry hab a estado fumando un Salem mientras devoraba caf negro. Estaba acostumbrado a levantarse temprano en su granja de Luisiana, que fue donde adquiri su talento para navegar: recorriendo la costa del r o Mississippi y el lago Bruin perfeccion sus habilidades. Levantarse temprano hace a un hombre saludable y sabio! Bueno, buenos d as, Brutus. Durante todo el tiempo Jerry sonri extasiado, pero Brutus sigui caminando y respondi con gracia. S, Jerry. Tenemos mucho trabajo que hacer. Jerry sigui para reunir a su ltimo miembro del equipo. Salapore inform a Jerry de camino a la habitaci n de Klinton. Se detuvieron brevemente antes de llamar a la puerta, y Jerry dijo: Este aire me recuerda a casa. La forma en que se te pegaba se senta como un castigo cruel. Incluso estos malditos mosquitos son igual de feroces. Abofetear a uno hasta hacerlo trizas era exactamente lo que estaba haciendo antes de admitir: Creo que tengo que darles ventaja a estos de aqu. Brutus llam a la puerta mientras respond a con calma: S, parecen atacar ferozmente, sacrificando sus vidas como kamikazes solo para alimentar a sus cr as, y morir sin saber que crecer n, una l stima. Ahora llamaron m s fuerte, y ambos contribuyeron al alboroto. Klinton! Justo detrs de la madera que los divid a, Klinton yac a all , aparentemente sin vida, pero el alboroto que causaron sus camaradas lo reanim lentamente. Abrir los ojos era esencial, as que se limpi la mucosidad que los impregnaba, porque le dejaba la vista temporalmente inservible. Sin embargo, sus o dos funcionaban bien porque el ruido de los golpes de la puerta no pod a ignorarse. Klinton finalmente se levant de la cama para ponerse su ropa de trabajo. En realidad no era un uniforme, sino prendas con las que se sent a c modo. Abri la puerta con indiferencia, con una mirada aturdida en su rostro. Parec a molesto. Es hora de trabajar! Hombre, levant monos! Klinton! Klinton!, continu Jerry de manera entusiasmada. Estoy despierto, maldita sea! Solo porque todos ustedes son adictos al trabajo, no me conviertan en uno. Mierda! Solo hago mi trabajo, y soy Audi-5000, dijo Klinton con fiereza. Apuesto a que no tuviste ning n problema en levantar al viejo Sr. Outback! Verdad, Brut? Diablos, no!, pronunci Klinton con suavidad y directamente. Con una mirada sombr a en su rostro, dijo: "Eso es porque est s acostumbrado a que un p jaro macho inmundo te despierte, para recordarte tus tareas, para alimentar a tus cerdos y orde ar al compa ero de tu toro. No tuve el lujo de crecer navegando en barcos y construyendo motores con padre y hermanos. El m o estaba extraviado de todos modos, Brut! Qu hay en la agenda?" " Sabes qu , Klinton? Est s loco", respondi Jerry. Brutus tom nota mientras continuaba gui ndolos hacia su destino. " Escuchen, caballeros! Hay una isla, b sicamente en el ecuador, al sureste de aqu . El capit n Briscoe nos llevar en helic ptero. Aqu es donde nos reuniremos con el barco cient fico y, por supuesto, abordaremos y zarparemos". Agarr el hombro de Jerry y reiter : "Ahora es aqu donde te necesito. Mira, tienes que navegar por el Amazonas unas ciento cincuenta millas al suroeste de nuestra posici n actual. Aqu es donde llegamos a la esquina donde el r o se divide, y tambi n el lugar donde echaremos el ancla. Supongo que a media milla o as de la costa. Puede ser mejor tomar botes m s peque os y ver la costa de esa manera. Cinco millas cuadradas deber an ser suficientes, por lo que dividirnos deber a dar resultados m s r pidos. Los hombres observaron a Brutus mientras divagaba y apenas notaron la interjecci n de Jerry. Bueno, Brutus, est s seguro de que podemos dividirnos? Quiero decir, sabr n ambas tripulaciones exactamente lo que estamos buscando? Somos solo nosotros tres. l es el top grafo, dijo. Seal r pidamente y se apresur a hacer su punto. Ustedes son los malditos matemticos, o lo que sea. El ingeniero, disc lpeme! Solo soy un capit n de barco. Klinton agarr el hombro de Jerry y respondi : Y uno muy bueno! Brutus parec a como si no pudiera estar en desacuerdo, calm a los hombres con su voz suave y turbia. Supongo que parecera que estamos un poco faltos de personal. Me pregunto si el capit n Briscoe tiene alguna cualificaci n para ayudarnos. Klinton respondi : Brutus, t y yo podemos ir en barcos separados. S bastante bien lo que est s buscando. Puede que no sea ingeniero civil, pero trabajar contigo durante ocho a os ha desarrollado mis habilidades. Brutus respondi de la misma manera tranquila y sencilla. Supongo que tienes razn. Te he ense ado bien... Klinton interrumpi suavemente: S que lo has hecho! Solo tengo un t tulo de asociado en ciencias en topograf a y cartograf a, pero trabajando contigo, he aprendido mucho. Qu esperabas? Tengo una manera de contagiar mis talentos a mis trabajadores. Podr a ser el equivalente a un programa de doctorado. Tal vez cuando me jubile... Jerry se qued callado por un momento, pero no pudo evitar interrumpir. Todo eso est muy bien, se or profesor y alumno, pero yo soy el nico navegante. Briscoe opera barcos? Klinton espet. Realmente no s qui n es este tipo Briscoe. Brutus lo sab a y se lo explic a sus trabajadores. Creo que tiene algunas habilidades en su haber. Estoy bastante seguro de que no sera un problema operar una peque a lancha a motor. De hecho, por lo que escuch , es bastante h bil, posiblemente un asesino a sueldo de Richard. T crees! Solo estoy bromeando, es solo un buen manitas. El lder del grupo explic el plan, especialmente a Klinton. Ten a que estar seguro de que Klinton analizar a las costas exactamente como deb an analizarse. Todo esto se hizo, y Brutus ahora les inform de los arreglos. Est bien, Klinton! T y Jerry tomen la orilla este, viajando hacia el sur. Briscoe y yo tomaremos la orilla norte viajando hacia el oeste. Es posible que tengamos que viajar hasta cinco millas r o abajo. Brutus us su radio bidireccional para alertar a Briscoe de que estaban listos. Tambi n quer a explicarle que necesitaban su ayuda. Briscoe estaba de acuerdo con eso. De hecho, Richard le estaba pagando bien. Los tres hombres esperaron a Briscoe en el helic ptero. Briscoe en realidad estaba consultando con Richard mientras Brutus y su tripulaci n esperaban. "Necesitan tu ayuda", declar Richard. Continu de manera animada. "En realidad, necesito preparar al resto de la tripulaci n. Ve t adelante. Brutus sabe exactamente qu hacer. Voy a buscar a Andrew y Susie, solo ay dalos con lo que necesiten. Para cuando tu tripulaci n haya terminado, ya deber amos estar all ". Briscoe corri para encontrarse con los hombres que lo esperaban, y Richard gir en la direcci n opuesta para preparar a su tripulaci n para partir. Los reuni r pidamente y les aconsej que se reunieran en el campo de helic pteros. Ya en esos campos, Jerry dec a: Creo que ese tipo podr a ser Briscoe. Miraron lo mejor que pudieron al hombre que se acercaba hacia el sol sudamericano naciente. La humedad se pod a medir usando solo la piel, y la esfera ahora sobre el horizonte dejaba en evidencia que se avecinaba un d a abrasador. A pesar de lo temprano que era, la tripulaci n a n ten a que protegerse los ojos porque Briscoe viajaba hacia el oeste. Se acerc a ellos r pidamente con la torre del anciano justo detr s de l. El hombrecillo, de hecho, observaba. Soy Briscoe, dijo sin rodeos mientras extend a su mano. Brutus acept su mano y respondi : Brutus! Esta es mi tripulaci n, Jerry y Klinton. Se miraron a los ojos antes de que Jerry detuviera la situaci n. Est bien, caballeros! Estamos listos? Espero que seas un buen piloto. Brutus y Briscoe se apartaron de la aparente susceptibilidad de Jerry. Eso soy yo. Espero que seas tan bueno en lo que sea que hagas. Lo mejor dijo Jerry, pero antes de que pudiera decir nada ms. Concntrense, hombres. Tenemos trabajo que hacer respondi Brutus. Klinton no dijo nada, s lo quer a que el trabajo terminara. Incluso se le olvid el monto de su paga. Jerry mir a Klinton y brome : Por qu no dices nada, muchacho? Te est s asustando? La diversi n sigui , pero despu s de eso los comentarios salieron de los labios de Klinton al instante. "Te lo dije. Solo quiero hacer mi trabajo. Todo ese parloteo, realmente no necesito. As que si me disculpas, necesito concentrarme en lo que estaba pensando". "Whooah... El hombre es..." "V monos, hombres. Necesitamos poner este helic ptero en direcci n a la isla". Cumplieron con esas rdenes y volaron. "Les dije, caballeros, que ten amos que apurarnos porque nos llevar varias horas llegar al lugar. Este tiempo no incluye el trabajo que tenemos que hacer una vez que lleguemos all ", exclam Brutus. Briscoe vol el helic ptero sin ser molestado, pero Klinton respondi al recordatorio anterior de Brutus. " Est bien, Brutus! Estamos en camino. No hay necesidad de resoplar y resoplar". Mientras Jerry escuchaba, no pudo evitar agregar sus propios dos centavos. " S , Brutus! Somos lo mejor que tienes. Mierda, hombre, somos todo lo que tienes! Haremos el trabajo! Dio una palmada en el hombro de Brutus. Bueno, eso espero, porque paga mucho dinero. Ah, s dijo Jerry con un acento rural profundo y aturdido. Klinton dijo: No me importa el dinero! Solo quiero hacer el trabajo y volver a casa. Desafortunadamente, trabajo con ustedes, lun ticos. Jerry! No s por qu est n tan emocionados, porque Brutus les va a pagar lo que quiera. Mierda, trabajamos para l. A Jerry no le agradaron los comentarios anteriores de Klinton. Ten a una mirada de decepci n en su rostro cuando respondi : Brutus! No hemos hablado del salario. S que somos asalariados, pero este no es un trabajo com n. Brutus estaba obviamente molesto, pero no mir a Jerry y respondi con indiferencia a sus comentarios. Realmente no es un buen momento para hablar de salarios. Necesitamos concentrarnos en el trabajo que tenemos entre manos. Pero, para que no se preocupen, habr enormes incentivos por un trabajo bien hecho. Jerry y Klinton miraron a Brutus como si hubiera dicho palabras descorteses. A Klinton no le import un carajo: estaba acostumbrado a Brutus y su descaro. Por eso se concentr en hacer el trabajo. Klinton mir por la ventanilla del helic ptero y sinti profundamente que no pertenec a a ese lugar, y estaba seguro de que realmente no le importaba estar aqu . " Me han obligado!", pens . Las acciones de Jerry fueron similares, pero sus pensamientos se manifestaron verbalmente. " Es ese el tipo de respuesta que das? Estoy aqu ... como Cocodrilo Dundee, barra Tarz n, alg n tipo de h brido porque navego en botes, y recibo una respuesta como esa sobre mi dinero? Pens que ramos mejores que eso! Ni siquiera tuvimos la oportunidad de hablar de dinero. Olv date de que nos llamaste a altas horas de la madrugada y llegaste justo antes de exigir nuestra presencia o nuestros trabajos ser an sospechosos. Oh, te dar un buen trabajo, pero primero, t y yo debemos hablar. El silencio se apoder de l por unos momentos antes de que Jerry continuara con su delirio. Mirando a Klinton, dijo: " Crees esto ?" "Si ntate", declar Klinton, impaciente por el ruido. El capit n Briscoe mir a Jerry y sinti un poco de compasi n. Su empat a se deb a a que Jerry quer a una compensaci n adecuada, y qui n podr a discutir eso? Despu s de aterrizar el helic ptero, Briscoe decidi comentar solo el hecho de que ten a la intenci n de aterrizar. El aterrizaje y el viaje posterior transcurrieron sin problemas, lo que los llev a un barco cient fico bien equipado que entusiasm mucho a Jerry. Sin ayudar a los dem s a comprobar todos los suministros necesarios, se familiariz r pidamente con el tim n. Recorrer todo el barco le result una emoci n constante. Ahora entend a para qui n estaba trabajando. Suministrar un barco as demostraba que Richard era un hombre de recursos. Pens mucho: " Necesito hablar con Brutus! Dinero como este..." Jerry busc inmediatamente a Brutus para hablar m s sobre su salario. Brutus no estaba lejos, justo en el otro extremo del barco. Estaba instalando telescopios y equipos de medici n para el paisaje. El barco era lo suficientemente grande como para llevar tres botes de emergencia, dos ten an un motor y el otro era un bote de madera a remo. Este bote en particular colgaba en la parte trasera del barco, y los botes a motor colgaban en lados opuestos. "Disculpe... Brutus! Podemos hablar?" " Claro! Qu es lo que te atormenta la mente?" Bueno, estoy seguro de que conoces mis preocupaciones. Estoy muy lejos de casa y no s los peligros que puede entra ar este trabajo. Mira, hombre! Estamos hasta aqu ! Ves algo m s que el deber? Jerry sigui hablando sin parar, sin darle mucho tiempo a su jefe para hablar. Finalmente, Brutus satisfizo a Jerry despu s de informarle sobre su salario. En realidad no era lo que podr a haber sido, o lo que deber a haber sido, pero Jerry no estaba muy interesado en las tendencias laborales actuales. Sin embargo, era m s de lo que estaba acostumbrado. Ahora estaba ansioso por zarpar, y eso fue lo que hizo la tripulaci n. Richard Dickenson estaba reuniendo a la otra tripulaci n, junto con Kyser Finley. Los dos conversaron un poco mientras esperaban a los dem s. Andrew y Susie fueron los primeros en reunirse alrededor de Richard y Kyser. Hola, caballeros declar Susie con una voz encantadora. Estaba as porque su esposo la estaba rodeando con sus manos y ella segu a sintiendo temblores de esa ma ana. Los reci n casados ??realmente ten an amor, pasi n y lujuria hirviendo en su interior. Eran diferentes a Jerry en el sentido de que estaban mejor informados sobre su compensaci n. De hecho, casi duplicaron lo que Jerry logr negociar. Wesley y Adam se acercaron y tambi n estaban enfrascados en su propia charla intrascendente. " Adam!", grit Wes. " Est s listo para volar en esta jungla, para ver a un grupo de ingenieros inteligentes inspeccionar la tierra? Creo que tienes raz n: este debe ser el dinero m s f cil, por no decir m s, que m s, he ganado en un trabajo secundario". "Creo que va a ser bastante aburrido, si me preguntas". Adam mir a Wesley como si esperara una respuesta. "Supongo que tienes raz n, pero si el dinero es bueno..." Se acercaron a Kyser Finley y los dem s, donde intercambiaron saludos, y Roy y Pam finalmente se arrastraron. " Est bien, escuchen! Una vez m s, me gustar a agradecerles a todos por ser parte de este equipo. Esto no deber a llevar mucho tiempo, dos d as completos como m ximo. Luego nos vamos de aqu . Obviamente necesitamos dos helic pteros, as que si puedo separarlos, tortolitos. Agarr a Susie Kemp y la coloc al lado opuesto de Andrew. Qui n es el mejor piloto? pregunt Richard. Ambos dudaron antes de que Susie exclamara: Por supuesto, Andrew. Claramente, l me ense . Richard se volvi hacia Andrew y dijo: Voy contigo! Procedi a separar al equipo y abordaron sus respectivos helic pteros. En la comisar a, Edward y Gary se sentaron en sus respectivos escritorios y asumieron que estaban solos. Todos estaban de servicio o almorzando o en alg n otro lugar profundo de los confines de la comisar a, excepto Rick Powers. Estaba caminando por el pasillo hacia los caballeros. Gary mir a Edward y dijo: A d nde vas? Voy contigo. Edward lo mir con severidad. Shhhh! Su dedo ndice se separ los labios en el centro y se al al cielo. Se acerc lo m s posible al Sr. Stevens y dijo: No quiero que esto se filtre. Al doblar la esquina, esa misma declaracin detuvo a Rick Powers. Rick quer a saber lo que se supon a que no deb a saberse. Se acerc a la pared y trat de agudizar su audici n. Edward le susurr a Gary una vez m s: "Me voy antes de que Medioda. Tengo el presentimiento de que, incluso si Richard no mat a nadie, sabe mucho sobre el tema. Edward se acerc a n m s para susurrar de nuevo, con a n m s reducci n de volumen. Rick se esforz por escuchar m s, pero los susurros se volvieron vagos desde los primeros comentarios. Richard cambi de opini n sobre entrar en la habitaci n con Edward y Gary, especialmente despu s de escuchar una parte del plan. Gir ciento ochenta grados para dirigirse por el camino previamente transitado, ansioso por llegar a la oficina de George Gunther. Irrumpir en la oficina del capit n nunca fue una buena idea, pero estaba intoxicado con noticias de ltima hora. Gunther levant la vista, sorprendido, y declar sin rodeos: Oh, ms vale que esto sea bueno. Gunther sostuvo su mano sobre el auricular del tel fono. Era obvio que su paciencia se estaba agotando con su subordinado. Rick entr torpemente en la oficina del capit n con el aliento m s fino. Capitn, capit n dijo Rick con entusiasmo. Escuch a Edward diciendo algo sobre Richard. Bueno! Qu dijo? Dijo algo sobre que Richard haba asesinado a alguien y no quer a que nadie lo supiera. Gunther pareca intrigado por la informaci n que le acababan de dar. Ests excusado, Powers. Gunther se pregunt qu no hab a informado Edward. Asesinato, eso es absurdo! pens Gunther, pero y si Edward realmente ten a algo? El capit n Gunther le dijo a la persona con la que estaba hablando que los llamar a de nuevo, luego llam a una autoridad dentro del distrito. Los dos colaboraron en un plan. El primer paso fue llamar a Edward a su oficina. Llam a Edward a su escritorio: Djeme verlo, por favor, se or Pullins. Edward mir a Gary y ambos estaban desconcertados por la repentina convocatoria. Edward se dirigi a la oficina de Gunther con mariposas hormigueando en su est mago. Camin vacilante por el pasillo, pregunt ndose qu podr a querer Gunther de l. Edward abri la puerta como si el arrepentimiento le diera el poder de hacerlo. Tan pronto como estuvo completamente dentro de la oficina de Gunther, lo consumi una voz ansiosamente pesada. Llam para notificarte un cambio. Edward estaba desconcertado pero respondi de manera moderada. Qu cambio? Te voy a sacar del caso. Qu ?! Qu diablos est pasando? La rabia de Edward era casi incontenible. Por qu estoy siendo... qu raz n tienes para sacarme? Edward tartamude con su discurso, pero continu defendiendo fren ticamente su caso. Qu he hecho? No lo entiendo. No te corresponde a ti entenderlo. Simplemente he decidido hacer un cambio. Siento que alguien ms encajar a mejor en este caso. Adem s, todav a no has llegado a nada con el caso, verdad? Edward gru y solt : No! No lo he hecho, pero qui n diablos ser mejor que yo? Gunther ignor los ltimos comentarios de Edward y dijo: Est s seguro de que no hay nada m s que informar sobre este caso? No, no lo hay! Hmm... Bueno, para responder a tu pregunta, har un anuncio cuando lo crea conveniente. Est s despedido. Edward estaba aturdido y eso le impidi salir de la oficina del capit n. Cuando sali , se asegur de cerrar la puerta de golpe detr s de l. La rabia de Edward ahora estall . Antes de que pudiera volver a su escritorio, not que sus compa eros oficiales revisaban sus archivos. Gary se sent y mir con asombro. " Oye, Edward, hombre! Les pregunt qu estaban haciendo, pero continuaron como si yo no estuviera aqu . Edward mir a Gary con el rabillo del ojo para escucharlo, pero la mayor parte de su atenci n se centr en los oficiales explotadores. " Qu diablos est n haciendo, Mike?! Pete! Qu est pasando?" El detective Mike Sasson levant la vista y respondi como si no le debiera nada a su colega. "Estamos confiscando todos los registros del caso Dickenson, por orden del capit n". Gary y Edward se quedaron all sorprendidos, pero eso no impidi que Edward declarara groseramente: " Esto es una mierda!" Luego sali furioso por la puerta. La humedad estaba lejos de disminuir, porque acababa de comenzar. La tripulaci n que transportaba a los cient ficos experiment esto desde los asientos de primera fila. Jerry estaba de pie frente a ellos. del barco donde l dirig a y disfrutaba de la vista. Briscoe y Klinton se sentaron en los camarotes y jugaron a las cartas, mientras Brutus caminaba junto a la barandilla del barco observando diferentes vistas. Estaban lejos de su destino, por lo que cualquier vista ahora era solo recreativa. La tripulaci n del helic ptero ya hab a alcanzado al barco cient fico que parti en poco tiempo. El avi n de Susie Kemp encabezaba la marcha, con Richard y su esposo detr s de ellos. Sus vuelos iban bien y, adem s del alboroto de los helic pteros, se pod a escuchar una peque a charla. Richard no ten a mucho que decir, porque trataba principalmente con Brutus Salapore. l, a su vez, era el objetivo de todo este viaje. Dio la casualidad de que necesitaba pilotos adicionales para los hombres adicionales que Brutus necesitar a. La premonici n de que las habilidades del profesor ser an tiles fue la raz n por la que sinti la necesidad de los servicios de este hombre. La tripulaci n del FBI se consideraba un amortiguador para su protecci n, pero la incertidumbre se instal ferozmente y fue la causa de sus pensamientos densos. Lo que estaba a punto de ocurrir era realmente desconocido, y ese hecho agudizaba cada sensaci n de Richard. Sin embargo, Richard no impidi que sus pilotos siguieran adelante. En su mente, todo lo que necesitaba era que Brutus escribiera el informe, incluso si era exagerado. Esa era la fuerza impulsora de su entusiasmo, y nada parec a poder detenerlo. Al menos eso era lo que l cre a, especialmente porque pod a pagar el precio que fuera necesario para obtener lo que necesitaba. As que, Andrew! Ese es tu nombre, verdad? S, lo es respondi el piloto con sarcasmo. Lo siento, no soy bueno con los nombres. Veo que tu esposa es una piloto bastante buena. Realmente est volando esa belleza. La not porque ella abri el camino hacia un giro brusco a la izquierda. Estaban a punto de aterrizar. No fue un viaje tan corto, y todos estaban listos para estirar su rigidez. Uno de los agentes del FBI solt : Maldita sea, a n no hemos llegado? Kyser Finley viaj en el helic ptero con Andrew y Richard y escuch claramente los comentarios de sus compa eros. No fue un problema hasta que el mismo agente continu parloteando. Sabes qu ? Esto es extremo! Si no estuvi ramos ganando lo que nos est s pagando, se or rico, no hay manera de que estuviera en este viaje, ni por un centavo menos. Kyser Finley respondi de inmediato al ltimo comentario. Eso no es apropiado decirlo. Richard dijo: Oh, no, est bien! Me gusta un hombre que se preocupa por su dinero. Eso me recuerda a m . Ves c mo puedo pagarles a todos? Claro que no es por no preocuparme por mi dinero. Ver s, es por eso que estoy aqu . Este proyecto me dejar sorprendentemente rico, me permitir alcanzar otro nivel en el que todos ustedes se convertir n en campesinos. Mi objetivo es ser el n mero uno en el departamento de fondos. Richard se recost en el silencio en el que ahora lo inundaban sus oyentes. Luego continu : Sabes que yo tambi n vuelo un poco. Tal vez necesitemos tomar tres helic pteros para poder competir. Solo aseg rate de que no soy un pasajero!, respondi Klinton significativamente. Ya es hora de aterrizar, le indic Andrew a Richard. Susie lo hizo evidente cuando su helic ptero se inclin severamente y Andrew sigui su mismo procedimiento. Fue dif cil aterrizar porque la jungla era muy espesa y no cooperaba. Encontrar espacio libre fue dif cil porque no llegaron al campo de aterrizaje ya preparado. Susie se hab a desviado un poco del curso, pero a n as , el rea previamente preparada ser a dif cil de aterrizar debido a los espesos rboles. Andrew sigui la trayectoria de su esposa al pie de la letra, hasta que recibi una transmisi n de radio. Qu pasa, nena?. Este lugar que est adelante est libre de rboles, como un peque o parche, y parece ser terreno plano. Voy a aterrizar aqu . Entendido! Aterrizaron los helic pteros en terreno blando y tuvieron que caminar unos 200 metros hasta el campamento que fue construido por el difunto Gary Russy. Jerry, que iba a la deriva en el barco bellamente equipado, grit : Hay tierra justo delante de nosotros . Brutus se acerc a Jerry para darle instrucciones. Jerry! Navega con el barco hacia all . Se al exactamente hacia donde quer a y Jerry comprendi perfectamente. El siguiente paso era echar el ancla, pues era un buen lugar. Se oy un ruido continuo y un traqueteo desde debajo del barco y, antes de que te dieras cuenta, el barco estaba inactivo. Los hombres r pidamente Solt las dos lanchas motoras. Crees que deber amos soltar la lancha de reserva?, pregunt Klinton. Jerry dijo que no, pero Klinton ya hab a empezado a desatar la lancha. Klinton se detuvo, pero se olvid de atar la lancha con fuerza, y lo inevitable era que la lancha de seguridad se alejara a la deriva. Por ahora parec a segura, as que los hombres no le prestaron atenci n. Estaban m s interesados ??en cargar las lanchas motoras con el equipo que necesitaban. Todos los suministros estaban cargados, y ahora era el momento de inspeccionar la tierra y cartografiar las costas. Briscoe y Brutus hicieron girar el motor tan pronto como estuvieron completamente cargados. Estaban flotando lejos del sol porque era un poco despu s del mediod a y navegaban hacia el oeste. Jerry y Klinton se dirigieron al sur. El barco cient fico apuntaba directamente hacia la tierra que parec a un puntero en s mismo, porque ah es donde divid a el r o en dos. Era la raz n principal por la que una tripulaci n iba hacia el oeste y la otra hacia el sur. Brutus hizo que su barco se moviera suavemente mientras que Jerry y Klinton apenas calificaban como preparados. Brutus mir hacia atr s a lo que pod a ver del barco cient fico. Ya se estn yendo. Por qu son tan jodidamente lentos? Parece que han dejado libre el bote de emergencia. No s por qu . No necesitan esa maldita cosa. Pareca molesto, y eso se le transmiti a Briscoe. Qu , Brutus? No se supon a que lo hicieran? No s para qu ... no lo necesitan. Briscoe sacudi la cabeza con incredulidad y continu con su reconocimiento hacia el oeste. Jerry y Klinton finalmente se pusieron en marcha despu s de pelearse por asuntos insignificantes. Los dos siempre discut an; sin embargo, su amistad les permit a tener un contenido de sarcasmo humor stico. Maldita sea! Klinton, d jame conducir el bote. No eres el nico que puede conducir un simple bote a motor. El hecho de que seas un autoproclamado capit n no significa nada para m . Ahh... cllate respondi Jerry. Continu su defensa en su guerra de palabras. T solo inspecciona la maldita tierra mientras yo sigo navegando. Hab an pasado varias horas, mientras tanto el viaje de Brutus y Briscoe iba bien. Trabajaron bien juntos y lograron mucho. De hecho, estaban a punto de dar la vuelta y regresar al barco cient fico. Las cosas no iban tan r pido para Jerry y Klinton. Durante las varias horas de conflicto, lograron solo la mitad del trabajo que produjeron sus contrapartes. Pas al menos otra hora antes de que pudieran dar la vuelta y regresar al gran barco. En ese punto de encuentro, las cosas estaban tranquilas, excepto por el bote de reserva que se alej lentamente. Flotaba lentamente r o abajo hacia el sur, y si Brutus lo viera, se indignar a simplemente porque sab a que los dos dif cilmente podr an hacer algo juntos. El bote continu r o abajo en direcci n sur, y nada deten a su partida. No flotaba r pido, pero lo suficientemente r pido. No lo impulsaban ni motor ni velas, pero las fuertes corrientes del r o mov an todo lo dem s y no era una excepci n. A pesar de que hab an pasado horas, Jerry y Klinton todav a se enredaban entre s por cada peque a cosa. Hab an discutido sobre que Jerry iba demasiado r pido y Jerry demasiado lento. La pelea tambi n result en que Klinton golpe inadvertidamente a Jerry en la cabeza con el equipo que estaba usando. Un golpe fuerte con una mira telesc pica fue suficiente para Jerry. " Vas a mirar por d nde diablos vas con eso?" " Podr a si mantienes el maldito barco quieto!" "No te veo conduciendo, verdad?" "Trat de recordar, pero quer as ser til para variar". "Ese es el problema con ustedes, la gente. Aprendes a hacer algo y te vuelves descuidado y crees que lo sabes todo". A Klinton no le agradaban esos comentarios, y lo mir con una mirada aguda y de mal humor, respondiendo de manera hiperventilada. " Qu diablos... dijiste... ustedes?" Entonces Klinton manipul mal la mira telesc pica sin cuidado, tropezando con la cabeza de Jerry nuevamente. "Maldita sea", grit Jerry con tremenda incomodidad. Salt hacia Klinton. En defensa, Klinton se lanz a agarrar a Jerry en un intento de frenarlo hasta detenerlo. Sin embargo, eso no funcion como l quer a. Se abrazaron como un oso, ambos tratando de hacer algo que no estaba claro. La incertidumbre de su pelea era grande ya que ten an Hab a poco espacio en su bote para cuatro personas. Por lo general, cuando dos hombres se pelean, uno debe volcar al otro. Eso fue lo que sucedi , pero no qued claro qui n volc a qui n, porque ambos se fueron por la borda. Los dos quedaron enredados causando un gran chapoteo en el agua. Una zambullida profunda en las fosas profundas del Amazonas era lo ltimo en lo que pensaban. Ganar el enredo fue el primer pensamiento, pero cuando finalmente llegaron a la superficie del agua, sus sentimientos hab an cambiado. Ambos jadearon en busca de aire mientras sub an, y Jerry grit : "Mierda, oh, mierda..." Sus gritos no se deb an a que se hubieran ca do al agua. Estaba acostumbrado a eso, pero era lo que Klinton miraba con tanta fuerza. Incluso parec a aturdido por la vista, y por eso, Jerry continu con su delirio. "Ayuda, qu vamos a hacer?" Klinton no dijo nada por el momento, pero us esa energ a en cambio para mantenerse a flote. Todav a no pod a dejar de mirar lo que ten a frente a l. "Klinton, hombre, s lvame, mierda. No lo dije en serio". Es tu maldita culpa grit Klinton, pero no dijo nada m s porque sab a que necesitar an su energ a. Por otro lado, Brutus y Briscoe estaban de camino de regreso a la nave cient fica para registrar su informaci n. Espero que esos caballeros estn de regreso exclam Brutus. Briscoe escuch y ofreci sugerencias reconfortantes. Bueno, estoy seguro de que estn en el horario previsto. Hmmm... murmur Brutus de una manera no muy convencida. Conocindolos a los dos... Hmmm... no los conoces a los dos. Rel jate, Brutus! Estamos aqu para ganar un poco de dinero, y al menos estamos en los tr picos. M ralo como unas vacaciones. Brutus mir a Briscoe con una sonrisa poco atractiva que ten a disgusto escrito por todas partes. No puedo llamar a esto vacaciones replic el ingeniero mientras le daba una palmada a un insecto chupador de vida. Bueno, estoy seguro de que no puedes negar que el dinero es bueno. Tienes razn, no lo voy a negar. Se produjo una pausa momentnea, de apenas un segundo. Oh, mierda! grit Briscoe mientras apenas se sosten a del costado del bote. Brutus lo sujetaba con fuerza, con ambas manos agarradas a las barandillas del bote una frente a la otra. El bote recibi una gran sacudida. Brutus calm la situaci n y declar : Nos golpe una ola grave, o tal vez la corriente, o algo as . Sin embargo, el bote se mantuvo a flote y continu por su camino original. Mientras se mov an por las aguas turbias, sus sentidos se sent an como si estuvieran acelerados. Los ojos de Briscoe estaban alerta, porque not un bote m s adelante. Parec a similar en tama o al que estaba en l, pero tal vez su percepci n se vio alterada por el uso excesivo de sus sentidos. Mira, Brutus! Parecen Jerry y Klinton, pero se supone que est n de regreso al barco cient fico... Yo... no creo que haya nadie en ese bote. El motor est en marcha y se dirige directamente hacia nosotros. Los hombres gritaron y aceleraron a toda velocidad en un intento de salir del camino del fugitivo. Fue una experiencia emocionante, sin mencionar que aparentemente no hab a nadie aqu para salvarlos porque les faltaban un poco de salvavidas. Como su plazo era corto, no hicieron ning n esfuerzo por atrapar al fugitivo. En cambio, continuaron su curso hacia el barco cient fico. La intriga y el suspenso dominaron a los dos hombres. "Me pregunto c mo diablos pudieron lograr eso. Probablemente jugando con ese otro barco, y perdiendo el tiempo con un... maldito barco". Briscoe respondi suavemente: "Espero que no se hayan ca do al agua. Estas aguas est n llenas de cosas que Am rica del Norte a n no ha visto". Brutus parec a preocupado y empuj el barco lo m s r pido que pudo. En poco tiempo hab an llegado al barco cient fico. "Creo que deber amos revisar el barco". "No creo que est n en el barco. Algo me dice que est n ah afuera en alguna parte. Sab a que algo era extra o cuando liberaron ese barco de emergencia. Qu diablos est n tramando? Ahora perdieron el m s valioso. Te lo dije, no conoces a estos idiotas. Comenzaron a acelerar hacia el sur. No hubo m s peleas ni alborotos entre Jerry y Klinton, porque se concentraron en salvar sus vidas. Klinton grit lo m s bajo que pudo: Solo c llate. y todav a. Estoy cansado de pisar. Qu vamos a hacer? se quej Jerry. No lo s , maldita sea. S lo nadar. Klinton hizo exactamente eso, y muy r pido. Pens que podr a llegar al barco cient fico nadando, pero estaba equivocado, porque nadar dos millas o m s ser a extremadamente cansador. Si, de hecho, lograba llegar tan lejos antes de ser devorado. Definitivamente hab a cosas acechando que estar an encantadas de com rselo. Que no sangraran era una ventaja, pero el estrago que causaban al intentar nadar no lo era. Result ser un punto negativo extremo, cuando su inmersi n inicial perturb a un cocodrilo cercano que era absolutamente territorial. Estoy cansado de nadar, Klinton! Deja de llorar y nada. No puedo llevar tu trasero. Mierda, yo tambi n estoy cansado, pero qu ? Te rendir s y simplemente te hundir s? No! Estoy nadando hacia la orilla. Debe estar un poco m s adelante. Es m s corto llegar a la tierra. Klinton se detuvo por un momento y se mantuvo a flote en el lugar. Mir hacia la orilla y se dio cuenta de que probablemente estaba m s cerca, pero a n as era un tramo. Tambi n not que la accidentada costa parec a un pantano, y Klinton se dio cuenta de la dificultad de maniobrar para intentar llegar a la orilla. Sin previo aviso, Klinton continu nadando hacia el norte. Jerry se dirigi a la orilla tan r pido como Klinton, pero sus caminos eran perpendiculares. Ambos estaban extremadamente cansados, lo que casi los hizo rendirse a las demandas del r o. Sin embargo, ambos ten an fuerza para luchar y continuaron. El perturbado reptil se agit cada vez m s. Jerry chapote con fuerza y ????llamativamente cerca de su territorio. El lagarto prehist rico pod a nadar r pido, y Jerry era un intruso y algo ten a que hacerse. La bestia lagarto lanz sus intimidantes mand bulas hacia Jerry y mordi con fuerza. Klinton continu nadando y dej a Jerry muy atr s. Ahora parec a estar nadando en un ngulo distorsionado, dirigi ndose directamente hacia lo que parec a ser un bote. Nad r pido y agresivamente porque, si no, el cansancio se apoderar a de l. Finalmente, cuando lleg al bote, subi torpemente. Estaba muy cansado y ni siquiera pensaba en Jerry todav a. Ten a que recuperarse del agotamiento de nadar y caminar. Se escuch un fuerte chillido y Klinton salt de su estado de recuperaci n y comenz a remar hacia el llamado de socorro de Jerry. Un choque con el caim n envi a Jerry bajo el agua brevemente, pero logr salir a la superficie. R pidamente trat de alejarse nadando del men de la cena. La suerte estaba de su lado porque la bestia ya hab a comido una comida abundante. La raz n principal para atacar a Jerry era la protecci n de su territorio. Sin embargo, Jerry nad hacia el norte, hacia donde se hab a ido su compa ero. Fue un nado de p nico, pero alcanz a su camarada a mitad de camino. "Jerry, Jerry, ag rrate", grit Klinton extasiado. Se estir para tirar de Jerry a bordo. Oh, mierda, oh, Dios mo dijo Jerry jadeando. Estaba exhausto, pero feliz de estar vivo. Por suerte para ambos, estaban a salvo a bordo del bote de reserva fugitivo. No haba tiempo ahora, pero Jerry hab a estado particularmente cerca de la muerte. Se alejaron remando empapados. Gracias, Klint, hombre! Pens que me dejar as. Oh, no, entonces podra molestarte. Aunque digas alguna mierda desagradable, sigues siendo mi amigo. Tenemos un trabajo que hacer adem s de eso, y no puedo hacerlo sin ti. Oye! Gracias, hombre, tienes raz n. Tenemos dinero que ganar. Klinton mir a Jerry como si quisiera decir que todos los comentarios anteriores simplemente se hab an olvidado. Justo delante, nuevamente los agudos ojos de Briscoe fueron puestos a prueba. Briscoe inform a Brutus de su detecci n de un objeto en movimiento ante ellos. Brutus se levant con cautela tratando de no sacudir el bote. Creo que eso es un bote dijo el capitn. Brutus a adi su contribuci n verbal h bilmente: "Parece que estoy en lo cierto en mi suposici n". El capit n no ten a claro qu significaban estos comentarios. Brutus lo percibi y continu diciendo: "Creo que hemos encontrado a nuestros afligidos, y no est claro por qu cambiaron la lancha motora por ese bote de remos. Te lo dije, estos dos juntos... Entonces, c mo diablos lo lograste?", pregunt Brutus, tan pronto como estuvieron lo suficientemente cerca como para o rlos. Se volvi hacia Briscoe, pero a n as coment sobre el mercurio que produc an sus dos empleados. "Ahora, Dime! C mo diablos logras eso? Ver s... no te lo advert , Briscoe? Estos tipos son unos tontos. As que, vamos a escucharlo. C mo diablos sucedi esto, est s todo mojado... Oh, estoy ansioso por escuchar esto! Brutus hab a hablado err ticamente mientras Briscoe observaba. Los dos supuestos tontos hablaron simult neamente. "Yo, nosotros..." " Puedo escuchar uno a la vez, o mejor a n? No quiero escuchar nada. Solo aseg rate de remar ese bote todo el camino de regreso. S guenos y ser mejor que no te quedes atr s. No somos un equipo de b squeda, as que trata de no perderte. Es posible que no podamos ir a buscarte". Brutus encendi su motor y se dirigi al oeste. Iba en camino al campamento para encontrarse con Richard. Klinton y Jerry los vieron alejarse r pidamente y se apresuraron a comenzar a remar detr s de ellos. " Vamos! Tenemos que seguir el ritmo". "Estoy remando tan r pido como puedo. S que tu d bil trasero no habla. No act es como si estuvieras en el equipo de kayak, remando tu trasero por r pidos salvajes de aguas bravas. Olvidaste, todo lo que haces es bueno para dolores de cabeza y veleros. Pero cuando llega el momento de depender de tu f sico, estamos en problemas. Los dos remaron a pesar de que Brutus y Briscoe ya no estaban a la vista. Como se volvi imposible para ellos ver a sus compa eros de trabajo, la cara de Jerry se alargaba, incluso hablando de su comportamiento con Klinton. "Sabes Klinton, algo es realmente gracioso, sabes? Me he estado sintiendo extra o". Un peque o tartamudeo sigui antes de que Jerry terminara de estampar sus quejas. "Quiero decir, se supone que debemos ganar todo este dinero, y creo que Brutus dijo algo sobre una peque a sociedad en lo que sea que est construyendo aqu ... y por qu eligi todo este camino hasta aqu de todos modos? No es gracioso! Maldita sea, todo es gracioso por aqu ". Klinton hab a escuchado a Jerry con gracia y quer a responder con entusiasmo. As lo hizo, y con un tono motivador dijo de forma c mica: Mierda! Casi te come el culo un caim n. Yo tambi n me sentir a raro, pero te lo dije! No quiero estar aqu . En primer lugar, es casi invierno, pero que me condenen si se enteraron de eso por aqu . Hac a un calor como la grasa de pescado cuando me despertaron, y qu hora era? No se sabe en qu zona horaria estamos. Mierda, eres el marinero. No puedes mirar las estrellas o algo as y decirme d nde estamos? Klinton mir hacia el sol penetrante que recib a la mejor vista, porque en el agua los rboles estaban encajados. Casi lo cegaban. Supongo que no. Bueno, puedes mirar el sol y decirme qu hora es? Yo dir a que es m s o menos despu s del mediod a, ya que el sol est justo encima de nosotros. Jerry escuch con indiferencia, porque estaba asombrado por las conglomeraciones de rboles a ambos lados de l. Klinton volvi a preguntar: Qu dices de eso? Jerry sali de su trampa visual y le dio a Klinton una respuesta sumisa. S , claro. Jerry, no completamente libre de su compromiso de observaci n, observ mientras ignoraba los esfuerzos de Klinton por conseguir que los ayudara a remar. Sin embargo, continuaron lentamente r o abajo. Los Kemp y sus pasajeros desembarcaron sanos y salvos. Colocaron los helic pteros en tierra blanda, y no en el hormig n colocado por el difunto Sr. Russy. Richard olvid decirles que ese era el lugar donde deb an desembarcar, pero como Susie iba al frente y l viajaba con Andrew, se le olvid . Sin embargo, por el momento sigui siendo un lugar suficiente. De hecho, se desviaron de su curso varios metros, lo que hizo que fuera una buena caminata hasta el campamento. Viajaron en una l nea torcida con Richard a la cabeza. Parlote sobre lo agradecido que estaba de que hubieran venido, prometi ndoles un viaje relajante lleno de nuevas experiencias. Kyser Finley fue el segundo detr s de Richard en el camino que evad a la luz. Por alguna raz n, el instinto de Richard para encontrar la direcci n era extraordinario, como si su alma hubiera estado all y conociera bien la direcci n adecuada. Cualquiera que fuera el caso, r pidamente los dirigi al campamento. Mientras tanto, el grupo se enfrasc en una peque a charla entre ellos. Se hab an dividido en grupos que cambiaban peri dicamente seg n la conversaci n en cuesti n. A excepci n de Kyser, permaneci detr s de Richard y convers principalmente con l. Si no estaba hablando con Rich, se le pod a o r d ndose palmadas en los brazos por las constantes mordeduras. En la parte de atr s de la fila, el agente Adam Newfield era observado ocasionalmente por el El profesor, sin embargo, no se dio cuenta y continu hurgando en la vegetaci n silvestre. Ahhh mierda!, grit Adam mientras se pinchaba el dedo con una planta no identificable que le hizo sangrar un poco. Justo cuando sinti un ligero dolor, el profesor solt : Oye! C mo dijiste que te llamabas?. Adam. Bueno, ya sabes, Adam, es posible que no quieras andar por ah acariciando plantas desconocidas. Te contagiar s de hiedra venenosa. Era ir nico que el profesor dijera algo as , porque Adam ten a un objeto en la mano en ese momento que parec a ser alg n tipo de peque a baya seca que hab a recogido de esa planta m s reciente. Respondi de manera arrogante: Aprecio tu preocupaci n, pero creo que estar bien. Me han entrenado para identificar cierto tipo de plantas. S c mo son la hiedra venenosa y el roble venenoso. Puso un punto al final de su declaraci n al sacar la baya desconocida de su mano. Se lanz por delante de la manada, saltando sobre Wesley y Pam y golpeando a Roy Beavers en la nuca. El agente Beavers levant la vista r pidamente para ver qu le hab a ca do encima. Se dio cuenta de que tal vez no hab a ca do nada cuando, como si fueran antenas de radar, sus o dos comenzaron a captar suaves risitas que se supon a que estaban ocultas. "Muy bien, ah atr s, qui n es el tipo listo?", respondi Roy, pero no hizo m s que alimentar las risitas. Pam hab a exclamado un chillido brillante y estridente. "Ahhh..." reson femeninamente por todo el bosque. Esto fue causado por mirar hacia abajo a una serpiente que se deslizaba debajo de ella. Roy tambi n fue testigo y salt en la direcci n opuesta, al igual que Pam. La tripulaci n se detuvo un momento mientras observaban a Wesley sacar su espada favorita y saltar para cortarle la cabeza a la serpiente. Dijo con burla: " Qu pasa? Te asusta una peque a serpiente?" Se ri incontrolablemente mientras los nervios de la serpiente temblaban como una marioneta. Kyser alert a la tripulaci n de que deb an continuar, porque Richard llevaba un paso r pido. Estir los brazos de manera bastante agresiva y cant : "Avancemos, caballeros". El ritmo se reanud y tambi n la charla informal. "No me gustan demasiado las serpientes. Me alegro de que hayas eliminado esa", dijo Julian. Wesley respondi con gravedad. "Yo tambi n las odio". El profesor continu la conversaci n con buenas intenciones: "Parece que tienes algo contra las serpientes. Tuviste alg n encuentro de la infancia con serpientes que causara tu desd n?" Wesley respondi : " No! Sol a ??atraparlas para cortarles la cabeza". El brillante estaba desconcertado, pero como todos los eruditos, viv a seg n un simple dicho: si no sabes, pregunta! "Bueno, por qu hiciste eso?" "Sol a ??disfrutar viendo a la serpiente temblar hasta perder la ltima vida". El profesor concluy instant neamente que el coraz n de Wesley era fr o. Se dirigi a Pam para ofrecerle una palabra amable. "No te preocupes por l. Estoy segura de que no lo dec a en serio! Pam no estaba cooperando con la charla motivadora de Julian. Ella exclam : Seguro, apuesto a que s . Sabes que es un cerdo y no le importan en absoluto mis sentimientos sobre las serpientes. Oh! Qu piensas de las serpientes? Pamela parec a sorprendida de que l realmente quisiera saber. Sin embargo, se lo dijo. Desde que era ni a, tuve algunos encuentros con serpientes que me aterrorizaban. Mi hermano sol a tenerlas como mascotas, y sol an salir a veces, y . Interrumpi un poco su discurso justo antes de que el llanto terminara seguramente sus declaraciones prematuramente. El profesor la rode con sus brazos para consolarla. De hecho, lo hab a necesitado m s que Pam. Esta era una oportunidad espl ndida, una que rara vez se le presentaba a Julian, de estar cerca de una mujer. Todo estar bien, pronunci el profesor en voz baja. Pamela se apart de las caricias no deseadas del profesor. Disculpe... Creo que ahora estoy bien. Aceler el paso y lo dej atr s con Adam. Juli n lo mir con disgusto. Como si hubiera perdido su gran oportunidad de anotar y esta fuera su justa recompensa. En ese momento, el agente Newfield solt un estornudo espantoso. "Oh, disc lpeme. Mis alergias est n teniendo dificultades con esta humedad". El profesor intent conseguir algo Se alejaron de Adam porque parec a asqueroso despu s de que le salieran mocos de la nariz. Finalmente llegaron al campamento despu s de su corta caminata por el bosque. Afortunadamente para ellos era un sendero manejable. No hace falta decir que eso fue por el momento y solo antes de que la naturaleza lo dijera. " A esto le llamas campamento?", se quej Akbar. Una voz atraves la esquina y dijo con valent a: " Bueno, tendr que servir!". Cuya voz era irrelevante porque las afirmaciones eran ciertas. "Bueno, qui n hizo este lugar de todos modos?", exclam el agente Newfield. Nadie parec a querer responder. Incluso el m s calificado permaneci en silencio moment neamente. Despu s de sentir una sacudida en su conciencia, Richard dijo: "Eso no es importante. Lo que es importante es que este viaje fue organizado de antemano y deber a ir sin problemas. Podemos montar las tiendas all , e incluso hay... s que no es un lujo". "Puedes decirlo de nuevo". "Bueno, es por eso que te pagan tan bien, as que tendr que servir. Estoy seguro de que no te costar mucho acostumbrarte a arregl rtelas. Ahhhchooo... sali de la boca y la nariz de Adam, y el profesor respondi traicioneramente. Tienes los senos nasales mal. Mir a Adam mientras le aseguraba que manten a cierta distancia. Adam no dijo nada, pero mostr signos de un peque o resfriado en ciernes. El profesor se fue a contarle la historia de su vida a Pam mientras Wesley asum a la conversaci n con Adam. Est s bien? S, estoy bien. Roy Beavers, Kyser Finley y Richard Dickenson se sentaron en c rculo conversando casualmente. Entonces, Rich! grit Kyser, pero no muy fuerte. Despu s de rascarse los brazos, le dio una palmadita a Richard en la espalda y dijo: Entonces, cu l es la verdadera raz n por la que nos trajiste aqu y nos est s pagando tanto dinero? No parece un lugar para el FBI, quiero decir, algo debe haberte asustado mucho. Su discurso era un poco arrastrado. Se hizo evidente por qu cuando bebi de un recipiente escondido en el bolsillo de su chaleco. Oye, hombre, qu est s haciendo? Necesito que est s alerta, caballero, no medio borracho. Ah, no te preocupes. He bebido licor y he resuelto casos como la leche con los bebs. Soy un hombre adulto y estoy voluntariamente en tu n mina, que en realidad no es una n mina de todos modos, as que no me des una mierda. Maldita sea. Kyser comenz a gritar en una escapada de borracho. Grit inc modo de nuevo, rasc ndose los brazos con fuerza. Desde que esas moscas me picaron, he estado picando como loco. Pam haba escuchado. Oh, genial! Las moscas aqu pican? Las serpientes y las moscas devoradoras de hombres son suficientes. Cu ndo vas a terminar con tu est pida encuesta? Espera un minuto exclam Kyser, interviniendo con verborrea alterada. Todava no me has dicho qu te asust . Por qu estamos aqu ? Richard parec a acorralado, pero escap sin problemas declarando: Mira! Te pagu para que vigilaras el rea... as que tengo que pasar por el tercer grado! Estoy aqu para completar un trabajo e informar a mis inversores. Richard se salv del escrutinio cuando desde la distancia vio a Briscoe y Brutus llegando a tierra. Inmediatamente camin hacia los caballeros porque estaba ansioso por escuchar el informe inicial de Brutus. Wesley arrebat el alijo de Kyser y comenz a beber. Despu s de tragar un trago significativo, declar : Creo que ese imb cil esconde algo. Si ntate, orden Kyser, arrebatando su bebida. Wesley mir a Richard alejarse y grit : Oye! Qu diablos vamos a hacer ahora? Simplemente sentarnos y esperar aqu ? Qu diablos estamos vigilando? Si ntate y c llate! declar Pam en voz baja pero firme. Wesley no recibi rdenes de una mujer, pero se calm porque todos los dem s lo miraron. Richard consult con sus empleados y finalmente los present a todos al grupo. Por supuesto, ya se conoc an, pero no hab a habido tiempo real para hacerlo formal. Este ritual ahora designaba qui n era la autoridad en esta situaci n. Richard estaba efectivamente al mando, y Kyser s lo interven a si hab a problemas. Sin embargo, Brutus Salvatore era el que dirig a y se aseguraba de hacerlo bien. Ordenaba a los grupos que cubrieran ciertas distancias estrat gicamente colocadas en su mapa. Les aconsejaba que buscaran arroyos, riachuelos o peque os cuerpos de agua. Eso supondr a una ruta alternativa. Habr a que examinar a fondo esos puntos. Quer a saber el terreno alto y bajo, o mejor dicho, si era blando o duro. Para cubrir toda esa zona, necesitaban separarse, y eso fue lo que hicieron. Pam y Kyser se agruparon, y Wes y Adam hicieron lo mismo. Roy y Briscoe acabaron juntos por casualidad. El profesor se fue solo, ten a otras cosas que hacer. Los reci n casados ??insistieron en estar juntos, trotando hacia su propia tarea. Los puso a todos a trabajar, incluso al se or Dickenson. Todo lo que se o a eran neum ticos chirriando tras una parada brusca. A continuaci n, se oy un estr pito que indicaba que se hab a cerrado de golpe la puerta de un coche. Los pies del conductor resonaron entonces por la aceleraci n, ansioso por llegar a la puerta principal. El detective Edward Pullins llam ansiosamente a una puerta que fue abierta suavemente por una hermosa mujer de pelo y ojos oscuros. " Puedo ayudarle?", dijo la mujer en voz baja. "S , disculpe. Soy el detective Pullins. Estar a disponible el se or Fusil? La mujer mantuvo la rendija por la que se asomaba peque a mientras le dec a al detective: Un momento, por favor. Cerr la puerta cort smente, pero esa actitud no se reflej en sus siguientes declaraciones. Nick, Nick!, grit . Lo busc r pidamente y se pregunt sobre el dinero. Pens : Oh, Dios, espero que Nick no haya conseguido todo este dinero Sus pensamientos fueron interrumpidos por un encuentro repentino con su prometido. Nick! Qu est pasando?. Cari o, qu ? De qu est s hablando?. Nick la empuj suavemente. Hay un detective aqu . Hay algo que quieras decirme? De d nde sacaste todo ese dinero?. Nick agit la mano, indicando que no estaba prestando atenci n a su diatriba mientras abr a la puerta para saludar al detective Pullins. Qu te trae por aqu ?, pregunt Nick despu s de cerrar la puerta detr s de ellos. Oh, esta es mi futura esposa ya que va a hacer que sea imposible que no la vean. Los caballeros se sentaron, lo que alivi a Tameka. Se dio cuenta de que el detective estaba all por asuntos propios, as que r pidamente les trajo bebidas. Entonces, encontraron a mis amigos? Por eso estoy aqu. Me sacaron del caso, y justo cuando estaba en algo. Oh! Qu est n tramando? Bueno, creo que sus amigos no fueron los nicos a los que abandon . Quiero arrestarlo por obstrucci n a la justicia y retenerlo para interrogarlo. Un jurado incluso podr a encontrarlo negligente. Entonces, para qu me necesitan? Bueno, necesito que me muestren exactamente a dnde ir. Oh, no! No voy a volver all , de ninguna manera van a hacerme volver a esa maldita jungla. Miren! Los necesito! No quieren que atrape a ese cabr n y lo lleve ante la justicia? S, pero si es necesaria mi presencia, ser un asno libre. Porque no voy a volver, absolutamente no. Nick dej en claro que dec a lo que dec a. Edward se rindi y los dos bebieron un sorbo de sus bebidas. Est s seguro, Nick? Realmente necesito Nick le dirigi una mirada que no ten a nada que ver con ella. Sin embargo, se estaba volviendo insoportablemente dif cil para Nick rechazar la oferta, pero ya no era imposible y, en alg n momento, ya ni siquiera era improbable. Sin embargo, los rechazos de Nick eran continuos, pero la empat a pudo con Nick y respondi : Mira! Te dije que no ir a, pero supongo que podr a ayudar. Edward mir a Nick como si no tuviera m s opci n que estar agradecido y aceptar lo que fuera que Nick le ofreciera. Te dir algo. Har los arreglos para que llegues all , pero entonces estar s solo. Har los arreglos para que te lleven directamente all , si no ves ning n helic ptero, entonces probablemente sea donde quieres ir. Tengo la sensaci n de que todav a est tratando de hacer lo que sea que est haciendo. Solo espero que no abandone a nadie m s. Nick se rasc la cabeza antes de chasquear los dedos con entusiasmo. Ya sabes! Si no hay helic pteros en este lugar de aterrizaje, entonces probablemente tendr n que regresar en alg n momento. Si yo fuera t , esperar a. Los dos hombres siguieron hablando y la novia de Nick aprovech al m ximo la oportunidad. sesi n informativa. Ella hab a estado totalmente a oscuras y ahora se hab a propuesto participar en la conversaci n. Hab a sentido curiosidad desde la noche en que lo recogi y l ten a todo ese dinero. Los caballeros concluyeron sus planes iniciales y Edward entr r pidamente por la puerta, escuchando justo los ltimos comentarios de Nick. Oye, llega temprano. Y te llevar all . S exactamente a d nde ir. Edward subi a su auto y aceler , haciendo que sus neum ticos gritaran m s fuerte que cuando lleg . Hab a la misma ansiedad en los ojos de Klinton. Estaba cansado de remar, y el llamado campamento era donde quer a estar. No es que fuera su primera opci n, pero seguro que era mejor que remar en un r o desconocido. Hac a calor y estaba h medo y eso solo dificultaba la respiraci n. Klinton declar de repente: Estoy cansado de remar. Es tu turno. Jerry simplemente se qued all tendido sin responder en absoluto. No estoy jugando contigo. Klinton solt los remos y su bote flot solo con la corriente. El movimiento inactivo de Jerry parec a inmutable. Klinton agarr a Jerry con fuerza y ????declar : " Hombre, ser mejor que te levantes!" Los gemidos escaparon de la boca de Jerry. Klinton permiti que el bote se desviara porque Jerry continu demorando la ayuda. Klinton finalmente se hart . Agarr a Jerry agresivamente y le orden que se levantara. " Despierta, maldita sea!" Sacudi a Jerry furiosamente hasta que se levant lentamente con movimientos corporales lentos y la actitud de una persona perezosa. No era que no le gustara el trabajo, pero el agotamiento se hab a instalado por nadar para salvar su vida. No iba a hacer mucho esfuerzo porque estaba realmente cansado. Se quej con Klinton sobre eso, pero Klinton respondi de manera grosera. "Bueno, mierda Jerry, yo tambi n estoy cansado. Qu quieres? Que te salve el culo y te lleve remando a un lugar seguro tambi n? Oh, no, no lo creo ". Klinton se detuvo s lo un momento para gritar: Lev ntate!. Klinton recogi toda el agua que pudo con la copa de sus manos y salpic la cara de Jerry. Oye, oye! Por qu hiciste eso?, exclam Jerry, despert ndose con una mirada en su rostro que cortaba como cuchillos afilados. A Klinton no le import , porque respondi con franqueza: Me importa un carajo que te veas como te ves. No pienso estar en esta agua hasta la noche. De hecho! Cu nto m s tenemos que ir?. Klinton arroj el otro par de remos con fuerza, mientras exig a participaci n. Finalmente, los dos hicieron que el bote fuera m s r pido, no es que Jerry contribuyera mucho. El calor los golpeaba y el agua en la que flotaban no cooperaba. Oye! Yo tambi n estoy cansado. Recuerda, te salv el trasero. As que al menos puedes ayudar. C llate, estoy ayudando ahora! No me vengas con tu mierda. Jerry estaba ahora m s alerta que nunca. Empezaron a remar m s r pido, y por suerte, porque estaban en el territorio de otro caim n. Sin embargo, r pidamente se alejaron. "Oye", grit Jerry, "ah est el bote de Brutus". Viraron el bote para dirigirse a la orilla, llegando finalmente al lugar que llamaban seguro del traicionero Amazonas. CAP TULO 17 Richard Dickenson hab a logrado no hacer mucho trabajo. En cambio, juguete con mapas y otros escritos con notas a pie de p gina. Brutus estaba de regreso y tambi n el resto de la tripulaci n. La primera fase de su estudio estaba completa, pero pens para s mismo que podr a viajar a algunos lugares m s. Ya se hab a extendido m s de lo que se supon a que deb a, pero siempre se esforzaba m s. Brutus se detuvo por un momento y examin cada vista a la vista. Sus ojos estaban cansados ??porque los rboles frondosos, las enredaderas y otras formas de vida verde dificultaban la visi n. De repente escuch pasos, pero no estaba claro de qu especie. No era posible ver lo que era, as que continu . Ten a una sensaci n extra a, como si alguien lo estuviera observando. No era una sensaci n fuerte, pero le hizo abandonar todos los esfuerzos del d a. Regres al campamento desconcertado por Los sentimientos parec an inexplicables. Adam y Wesley fueron los primeros en llegar al campamento. Se pararon cerca del r o, a unos cincuenta metros de distancia, pero ten an una buena vista. Adam estornud y Wesley dijo: Oigan, miren, hay un bote. Veamos qu est pasando. Los dos agentes del FBI, sin darse cuenta de que los pasajeros del bote eran parte de la tripulaci n, avanzaron furiosos. El aspecto previamente enfermo de Wesley cambi dr sticamente como si el aburrimiento se hubiera curado. Adam solo pod a seguir el ritmo, porque eso requer a bastante esfuerzo. Al igual que su sistema inmunol gico, porque estaba siendo golpeado y magullado. Los estornudos brotaron mientras caminaban hacia el agua, y luego m s mientras se paraban y observaban a Klinton y Jerry saltar del bote. Wesley exclam : Qu est n haciendo aqu ? Esto es un asunto oficial!. Klinton se volvi y mir a Jerry con asombro antes de responder: De qu diablos est hablando este tipo?. Jerry se encogi de hombros como si no tuviera ni idea. Klinton intent continuar, pero Wesley le agarr la mano para imped rselo. Klinton sacudi la mano y declar : Vi tu maldito trasero esta ma ana y anoche. Qu diablos te pasa? Bueno, no recuerdo sus caras! Adam no dijo nada porque no parec a ser capaz de tomar partido. No me importa lo que recuerdes Ser mejor que me quites las manos de encima. Klinton se volvi hacia el r o y exigi que Jerry lo ayudara con el bote. Como no podemos amarrar el bote, ay dame a ponerlo en alg n lugar de la orilla. Jerry y Klinton tiraron y tiraron con mucho esfuerzo. Wesley se sinti avergonzado porque lo estaban desafiando. Lo puso tan intenso que su cara se puso roja y casi quiso sacar su arma. Adam no dijo una palabra, porque no se sent a bien. Tambi n sab a que su compa ero estaba siendo un idiota. Todos caminaron hacia el campamento, excepto Klinton y Jerry. Se desviaron un poco hacia la izquierda. Eh! sugiri Klinton. Por all. Pongamos el barco all . Dejaron el barco en unos arbustos. Wesley se acerc a Richard y dijo: Oye, son estos ? Seal con fuerza, pero Richard no le permiti terminar su declaraci n. Oh, claro, son mis trabajadores. Por supuesto, trabajan para Brutus, los conociste. Oh! No me acordaba. Adam se limpi la mucosidad de la nariz mientras asent a con la cabeza con incomodidad. Despu s de que los dos colocaron el barco entre dos rboles, fueron totalmente ingenuos en cuanto al hecho de que el barco estaba atascado. Se necesitar a mucho esfuerzo para sacarlo, ya que estaba en un pozo de arbustos. Sin embargo, se unieron al resto de la tripulaci n. Klinton ten a ganas de no hablar con nadie y se asegur de que su rostro lo representara. Jerry se par junto a Adam y Wes mientras Klinton caminaba de un lado a otro, cansado y enojado con Jerry y Wesley. Despu s de eso, simplemente se qued solo. Jerry le dijo a Adam: Parece que necesitas tomar algo para eso. Est s seguro de que no comiste algo? Adam parec a desconcertado y respondi en consecuencia: No! Bueno algo te mordi ? Adam no respondi a eso, pero a Jerry no le importaba. Solo estaba siendo amigable. Luego comenz a alejarse de Adam, porque sus alergias se volvieron insoportables. Casi nadie en la tripulaci n pod a soportar verlo limpiar mucosidad con hojas y sus manos y mu ecas desnudas o sus estornudos constantes. Sus suministros estaban bien abastecidos con la peque a omisi n de pa uelos de papel. Sin embargo, Richard guardaba papel higi nico dentro del cuartel del campamento. Hay un poco de pa uelos de papel all , exclam Richard mientras se alaba en la direcci n apropiada. Creo que puede que necesites un poco. Yo dir a, pronunci Jerry. Wesley mir como si no quisiera que molestaran a su amigo. Sin embargo, los s ntomas que se mostraban manten an los labios de Wesley sellados. Pam y Kyser se acercaron a la tripulaci n con cautela despu s de soportar su sencilla tarea. Ky! Seguro que te rascas el brazo muy a menudo. Qu te pasa? Te frotaste con alguna hiedra venenosa o algo as ? No, cari o! solt Kyser con una risita. Creo que algo me puede haber mordido. Oh, querido, djame ver. Pam agarr su brazo y comenz a examinarlo con angustia. Oh, Dios, est rojo y tienes que dejar de rascarlo. Puedes propagar una infecci n con Qu date quieto, Adam! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Qu date quieto! Pam se acerc a l y not el olor a v mito. Estornudaba de forma agresiva en incrementos de tres y no ten a suficiente pa uelo. Ten a las manos y la camisa cubiertas para compensar la falta de papel. Oh, Dios, necesito traerlos a ambos aqu con este botiqu n. Pam los sent a ambos y comenz a abrir un botiqu n de suministros. El primer instrumento que sac fue un term metro. Lo puso en la boca de Adam y, sorprendentemente, parec a que nunca solt el brazo de Ky. Djame ver si hay alg n tipo de crema en pomada aqu dijo, rebuscando en los distintos compartimentos. Sac un peque o tubo. Estas moscas son muy grandes y siguen volando a mi alrededor. Te ha picado una? Creo que s, por eso me di una palmada en el camino. Pam no era m dica, pero s una mujer con compasi n y sentido com n. Observ su brazo, en particular la enorme mancha roja y las m s peque as que formaban un sarpullido circular. Parec a que el rascado hab a acabado con l. Pam aplic la sustancia del tubo en varios puntos de su brazo, administrando tambi n varias dosis en la gran mancha roja. Se dio la vuelta y le arrebat el term metro de la boca a Adam mientras esquivaba uno de sus estornudos. Oh, Dios, tienes mucha fiebre. Se oa la voz de Wesley fuera del cuartel de ciencias. Ah va mimando a Adam y al jefe. Estamos aqu para hacer un trabajo, no para hacer una cl nica. No eres m dico ni enfermera, as que por qu molestarnos en perder el tiempo? Si quieren mejorar, deber an ayudarnos a hacer el trabajo m s r pido, as podremos salir de este maldito bosque m s r pido. Los o dos de Pam solo captaron un atisbo de lo que Wesley estaba diciendo, pero su negatividad seguramente se registr . No te veo aqu asegur ndote de que estos caballeros est n bien. Kyser se levant , tendiendo a estar de acuerdo con Wesley. S ! Estoy bien dijo mientras se alejaba de la atencin m dica. Gracias Pam. Adam se qued donde estaba, porque algo lo enferm . Parec a un caso grave de gripe; sin embargo, se desconoc a el m todo de infecci n. El entorno no parec a apropiado para un resfriado. Los dem s estaban bastante sanos, por lo que ninguno de ellos podr a haber transmitido su desgracia. Adam siempre tuvo problemas leves de sinusitis, pero estos s ntomas aparecieron despu s de llegar. Wesley y Kyser conversaron con Richard. Klinton se qued solo, pero Jerry se puso a disposici n para escuchar todo lo que se dec a. Klinton arroj piedras, ramitas y otros elementos de la jungla como si fueran proyectiles al espeso bosque que ten an delante. No mostraba preocupaci n en su rostro, pero solo pensaba en estar en casa con su novia. Pensaba en ella y deseaba que pudieran casarse. Klinton empez a sucumbir a la sensibilidad, creyendo que le propondr a matrimonio la pr xima vez que la viera. Incluso se pregunt si ella le estaba siendo fiel en ese momento, mientras l estaba lejos, tan lejos de la civilizaci n. Desconfiaba porque hab a tenido relaciones sexuales con ella varias veces. Esto es algo que probablemente ella nunca sabr a, a menos que l se lo dijera, pero eso nunca suceder a porque ahora la amaba, o al menos lo sab a ahora. Vislumbr los rayos del sol, ya que algunos apenas lograban atravesar las espesas masas de rboles y enredaderas, lo que tambi n hac a que pareciera que era m s tarde de lo que realmente era. Mientras Klinton parec a meditar, escuch un crujido en los arbustos. Se hizo m s fuerte, lo que finalmente hizo que los dem s abandonaran su charla intrascendente. Todos miraron hacia el alboroto con ojos penetrantes. Justo delante parec a que se estaba abriendo un pasadizo desde dentro de la maleza. Era Brutus, que estaba quitando las ramas de los rboles y las plantas verdes y espesas que parec an orejas de elefante. Eh, caballero Eh grit Richard desde la distancia, pero Brutus no le hizo caso. Eh, Klinton, ven conmigo. Hay un lugar que quiero explorar y necesito tu ayuda. Klinton estaba ansioso por alejarse de la tripulacin. Al menos Brutus no divagaba. y era eficiente cuando hablaba. Los dos hombres atravesaron el pasadizo obvio y desaparecieron. Mientras se adentraban m s en la maleza, Brutus not la consternaci n de Klinton. Cu l es el problema, Klinton? Se detuvo en seco. Incluso la vida de la enredadera que tena delante se salv por un breve momento. Su largo cuchillo se detuvo justo antes de atacar, mientras esperaba una respuesta. Oh, no! Solo ese personaje de Wesley! Deber a darle un pu etazo en el culo. Ahora! Ahora! La ira no es la respuesta. A veces hay que dejar que los tontos sean tontos y que los genios sean listos. Qu ? Es un maldito tonto si me preguntas, lejos de ser un maldito genio. Brutus cort una enredadera gruesa para continuar. Qu quieres que haga exactamente aqu ? Quiero examinar la superficie de esta zona que parece haberse hundido. Tambin tiene una colina empinada que escalar, as que debemos tener cuidado de no caernos por ninguna pendiente. Los dos hombres comenzaron a avanzar con dificultad hasta llegar a la cima. Parece que esta zona hundida est rodeada por esta colina... Quiero que t rodees un lado y yo el otro. Quiero ver si nos encontraremos en el otro lado. Espera! De qu est s hablando? Brutus levant un mapa y solt : Mira! Imag natelo a trav s de este camino de aqu . Hay una colina que obviamente no est en este mapa, que est aqu . Dado que ahora hemos escalado esta misteriosa colina, al menos en el punto en el que este camino se cruza... Brutus mir hacia arriba, pareciendo estar sumido en sus pensamientos. Este pozo hundido no es muy profundo. Puede caer, as que no recomiendo probarlo. Esta colina rodea este pozo hundido como un c rculo. Me pregunto si esta colina se encuentra en el otro lado... Sospecho que s . Quiero que veas si en tu lado el terreno m s bajo es blando, duro, pantanoso, etc. Sabes a qu me refiero, no? Claro! Klinton era top grafo y ten a una formaci n especial en composici n del suelo y estructuras geogr ficas, y tambi n hab a recibido formaci n del meticuloso Brutus Salapore. As que se dispusieron a completar la tarea en cuesti n. Los reci n casados ??por fin estaban de camino de regreso al campamento. Al menos m s o menos, pero no hab an hecho ning n trabajo, sino que se hab an divertido juguetonamente. Se besaron y abrazaron entre dos rboles sanos, demostrando que estaban enamorados, o lujuriosos. Con ellos era dif cil notar la diferencia. Andrew baj los brazos, envolvi ndolos alrededor de las nalgas de ella en un fuerte agarre. Disfrut al introducir y sacar repetidamente la lengua de su boca. La se ora lo recibi con los brazos abiertos, e incluso utiliz su misma herramienta h meda como dispositivo de sujeci n. Se les pod a o r re r porque era pervertido besarse en medio de una jungla. Hab a rboles por todas partes, y tambi n hab a ojos por todas partes alrededor de esos rboles. Incluso estaban por todo el poderoso paraguas de los rboles. Algunas se dejaban llevar por su propio flujo natural, pero otras parec an distra das por estos dos, que no se daban cuenta porque estaban demasiado ocupados asegur ndose de que sus lenguas no fueran tragadas por el otro. Susie se solt abruptamente del agarre de su marido y sali corriendo. Sus risas evocaban un juego de las escondidas, la versi n traviesa. Corriendo por el bosque, movi las caderas y se agach detr s de un arbusto. Andrew lleg ansiosamente detr s de ella, cantando al mismo ritmo que l la segu a. " D nde est s cari o? D nde est s... mi preciosa magdalena?" Andrew lanz sus ojos a todo lo que se mov a. No se dio cuenta de que ella se escond a y lo miraba justo delante de su cara. Incluso pas por alto los ojos que los observaban a los dos. " Susie! Susie!", grit . "Deeeeaaarrr... D nde est s?" Se ri entre dientes al escuchar su nombre. A Andrew le encantaba llamar a su esposa por su nombre de pila, pero siempre le agregaba un poco de picante al arrastrarlo, "Soooo... Szzzzee..., Soooo... Szzzzee..." Ella se ri de su canto, y l la escuch . Eso hizo que ahora mirara con m s atenci n, y esta vez la llam , "Cari o, cari o, d nde est s?" Su voz fuerte hizo que algunos de los ojos que lo observaban salieran corriendo, pero otros permanecieron imperturbables. Ahora todos se miraban entre s , excepto por el hecho de que los reci n casados ????se quer an. De repente, ella sali corriendo, causando crujidos y estr pito de las enredaderas y la maleza que atraves tan accidentadamente. El ruido fue detectado inmediatamente por Andrew y se lanz hacia la direcci n de esos sonidos. " Beb , cari o, cari o! Nos vemos. En realidad, todav a no la ve a, pero sus o dos se agudizaron en sus sonidos de huida. La risa se filtr de la boca de Andrew y repiti el llamado de su nombre. Sooo Zeee Sooo Zeee Beb , te encontrar . Ella se ri al sentirlo frente a ella. Sin embargo, por alguna raz n, los ojos que los observaban a los dos todav a pasaban desapercibidos. Puede haber sido por su diversi n amorosa, y ahora quer a que la atrapara. Lista para disfrutar de ese juego de ni os traviesos, se lanz a trav s de algunos arbustos en un abrir y cerrar de ojos. De repente, Susie se acerc a un rbol enorme. Las ra ces del rbol sobresal an como si hubieran sido parcialmente desenterradas. Era un rbol enorme cuyas ramas masivas eran imposibles de no notar. Susie mir hacia la base del rbol y not algo medio enterrado dentro de las ra ces del rbol. Se detuvo para echar un vistazo a alg n objeto. Cuando pudo verlo bien, la aterroriz . Los gritos se escucharon: Ahhh, ahhh Oh, cari o, ayuda oh, Dios m o. Ahhh ahhh Su voz realmente reson en la jungla. El primero en escucharla, adem s de aquellos a quienes pertenec an los ojos que los observaban, fue su esposo. Sus gritos lo aterrorizaron, porque no ten a idea de qu era lo que hac a que su beb gritara tan fuerte. Cari o, ya voy. Ya voy. La ansiedad contamin la mente, el cuerpo y el alma de Andrew. El miedo comenz a apoderarse de l y su voz se quebr . Oh, cari o, espera. Ya voy. Pens en su mente: Qu diablos est pasando?. El primer pensamiento despu s de que la adrenalina se estabiliz fue que ella estaba bromeando con l. Sin embargo, no quer a correr el riesgo de que su amada estuviera en peligro. Andrew se abri paso a empujones entre arbustos y enredaderas; nada lo detendr a. Aceler m s porque su esposa no dejaba de gritar. Eso fue horroroso para Andrew, pero le dio un poco de tranquilidad. Al menos sab a que ella segu a viva. Andrew se apresur porque todav a no sab a exactamente d nde estaba, solo que su voz horrorizada parec a estar justo delante. Nunca conoci un momento en el que estuviera m s emocionado, y por todas las razones equivocadas. Un fervor crudo se desliz dentro de l, y los arbustos y las enredaderas empeoraron las cosas. " Ya voy, cari o!" El sudor flu a a raudales, y su resoplido y jadeo actuaban como aliados de la humedad. Afortunadamente para l, las mismas enredaderas y arbustos por los que luch tanto para atravesar tambi n lo proteg an. Los implacables rayos del sol estaban bloqueados. " Oh, nena, ag rrate! Ya voy, ya voy". De hecho, lo estaba, y justo delante de l, all estaba ella. Una expresi n en blanco surgi en el rostro de Andrew mientras la ve a parada all y gritando a todo pulm n. "Oh, nena, qu pasa? Gracias a Dios que est s bien. Qu pasa?" Camin hacia ella r pidamente, incluso antes de que todas sus palabras pudieran salir. Agarr ndola del brazo r pidamente, not un olor spero, el que pas desapercibido para su contraparte. Oh, Dios m o, chill . Qui n podr a ser Oh, Dios m o, tenemos que dec rselo a los dem s? Andrew se cubri la nariz mientras trataba de no vomitar. Sosteniendo a su esposa con fuerza, asegur ndose de que no fuera a ninguna parte m s que hacia adelante con l, dijo: Debemos regresar al campamento. Se apresuraron. Ah!, chill la Sra. Kemp, cayendo al suelo. Sin embargo, su esposo la levant r pidamente y la ayud a continuar. Los ojos de Wesley, Richard, Kyser y Jerry se centraron en los reci n casados ????mientras se abr an paso a trav s de la maleza. Todos miraron a los Kemp con curiosidad. La Sra. Kemp estaba extremadamente hist rica y su esposo ten a el esfuerzo escrito en todo su cuerpo. Andrew se dirigi directamente al peque o cuartel para calmar a su esposa. La sent . Pam instant neamente dej de atender al indefenso Adam. Oh, Dios m o, qu pasa? Solo c lmala por m ! dijo mientras sala corriendo para informar a la tripulaci n antes de que se murieran de hambre. Oh, Dios, qu pasa? pregunt Pam. Las l grimas corr an por el rostro de Susie y apenas pod a hablar. Lo intent , pero le sali como un galimat as. Oigan! Qu pasa? grit Wesley mientras Andrew se acercaba a los caballeros. Todos se volvieron hacia lo que ten a que decir el se or Kemp. Hay alguien muerto all arriba y huele muy, muy mal. Sospecho que han estado all unos d as o as . Qu ? Un cad ver? D nde? Pam no pudo sacarle nada a la asustada se ora Kemp. Est s bien ahora? Estar n bien si los dejo a ustedes y a Adam aqu ? Susie mir al enfermo Adam y asinti vacilante. Adam no estaba muy de acuerdo, porque estaba recibiendo un trato tierno de Pam, que era lo que necesitaba, y lo ltimo que quer a era quedarse solo con una ninfa hist rica. Pam se fue de todos modos, apenas entendiendo la direcci n en la que los hombres cortaban a trav s de los arbustos. Andrew lider , pero ella alcanz al final de la fila, que era Jerry. " Oigan! Ad nde van todos? Qu le pasa ah atr s? Parece como si hubiera visto un fantasma!" No le prestaron atenci n, ya que la posibilidad de acci n requer a toda su concentraci n. Wesley ahora lideraba el grupo, junto a Andrew. Kyser y Jerry lo segu an de cerca. Pam no obten a respuesta, por lo que tuvo que aumentar sus esfuerzos para alcanzarlos. Mir hacia atr s varias veces, pregunt ndose por Susie y Adam, y esto finalmente la llev a dudar en acercarse a sus camaradas. Susie finalmente se hab a calmado. Ahora estaba sentada y se balanceaba hacia adelante y hacia atr s, con las rodillas dobladas contra su cuerpo. Mirar a Adam parec a inevitable, porque se preguntaba por qu estaba tan enfermo. Realmente no lo hab a notado antes, pero ahora parec a intrigante. Estornudando, Adam mir a Susie. " Qu pasa? C mo te pusiste tan enferma? Comiste algo venenoso... o te mordieron..." Adam no dijo nada, pero su mirada era sombr a. " Puedo traerte algo?", pregunt Susie. Sin embargo, Adam no respondi . Comenz a levantarse, poni ndose en cuclillas lentamente. Le dol a el cuerpo, pero lo que ten a en mente lo aliviar a. Ella lo mir pregunt ndose c mo ser a su dolor. Para cuando Adam pudo ponerse de pie y mirarla a los ojos, ella comenz a hablar. Sus ojos permanecieron enfocados en l, y por una buena raz n, porque Adam se abalanz sobre ella, tratando de rodearla con sus brazos. Trata de agarrarla y darle un fuerte abrazo. Susie... lo ara y empuj al debilitado Adam. Al principio, l se inclin lo suficiente para pon rselo dif cil, pero finalmente se desprendi de su espacio a reo y se cay . No se levant para perseguirlo porque no ten a malas intenciones. Simplemente se sent a muy mal y Pam lo hab a malcriado. Pam era buena para mostrar amabilidad, pero aparentemente tambi n era buena para alcanzarlos, porque una vez m s atrap a la ansiosa tripulaci n. Kyser! Te importar a decirme por qu tanta prisa? Creo que estos hombres estn siguiendo a Andrew. l y su esposa aparentemente descubrieron a alguien muerto. Oh, Dios m o! Todos siguieron a Andrew y Wesley a travs del resto de la selva antes de llegar al misterio. Oh, mierda, qu diablos le pas en la cabeza? exclam Wesley. Richard se qued all aturdido y Kyser sinti que algo andaba mal. No entr al FBI por accidente. Era un veterano y resolver cr menes estaba en sus instintos. Lo primero que me alarma es C mo, o deber a decir por qu , diablos est medio enterrado? La cabeza rota no era sorprendente para Kyser, aunque s asquerosa, al igual que el olor. Sin embargo, todos tuvieron que soportarlo. Oye, monta guardia y mira a tu alrededor en busca de pistas. Qu pasa, Richard? Nunca has visto un cad ver? se ri Kyser mientras se rascaba el brazo con alivio. Richard respondi lentamente. No, en realidad no lo he visto. Kyser busca pistas. Pam no poda dejar de mirar el cad ver y comenz a retroceder hasta que choc con Andrew. Miraron a su alrededor en busca de pistas. Pam finalmente se control y se uni a sus hom logos del FBI en la investigaci n. Jerry tom su lugar para conversar con Andrew. Oye! susurr Jerry. Ves esa mirada en la cara de Richard? Parece que conoce al maldito hombre. C mo puede reconocerlo sin cabeza? Mierda, muchacho, reconocera tu cuerpo sin cabeza ni extremidades. Crees eso? Vamos a preguntarle, vale? Se acercaron rpidamente. Oye, disc lpame, Richard! Sab as eso, caballeros? No! Por qu preguntas eso? Bueno, por la forma en que te ves exclam Andrew. Jerry tambi n habl abiertamente. S, deber as ver la expresi n que ten as en la cara: espeluznante! Oh, s, est s exagerando. Estoy sorprendido de que esto est sucediendo. Espero que esto sea as . No es algo que pueda detener el proyecto, porque ten a grandes planes para este pedazo de la Tierra. Con una mirada como esa, espero que tengas xito. Oye, por aqu , grit Wesley. Todos convergieron en el lugar donde estaba parado. Qu tienes Wesley? exclam Kyser. Esta rama aqu , creo que tiene sangre seca por todas partes. Puede haber sido utilizada para causar la lesi n en la cabeza. Kyser se arrodill para ver m s de cerca. Esta es una rama enorme, y debe haber ca do sobre l, pero entonces su cabeza se habr a aplastado hacia adentro. Kyser se puso de pie y mir el rbol de arriba. Sin embargo, la altura dificultaba la inspecci n. Todos siguieron a Kyser hasta el cuerpo. Se qued all mirando el cuerpo enterrado debajo. Creo que ser a demasiado dif cil incluso desenterrarlo. Quiero decir, mira esas ra ces que parecen tenerlo atado, esto es extra o. Oye, por qu no intentamos cavar alrededor del cuerpo y vemos si podemos llegar a sus bolsillos? Se hizo un silencio y todos ten an miradas extra as en sus rostros, especialmente Richard. Sin embargo, Pam, Kyser y Wesley comenzaron a cavar con sus propias manos. Richard se qued all y observ ; sus pensamientos favorec an la terminaci n de este procedimiento. Sin embargo, estaba en marcha y Kyser estaba decidido. Les tom un tiempo y un esfuerzo tremendo, pero lograron cavar un gran hoyo. Wesley meti la mano en el hoyo y palp alrededor durante unos minutos. Finalmente, grit : "Siento algo. Creo que tiene una billetera. Oh, Dios m o, apesta. Ahora veo lo que tiene que hacer un m dico forense. Lo tengo". Wesley sac la billetera y los agentes del FBI convergieron en su lugar. Richard observ y esa mirada que Andrew y Jerry notaron reapareci . Wesley comenz a hurgar en la billetera, leyendo varios materiales como: recibos, tarjetas de presentaci n y de cr dito, etc. Wesley declar su nombre: "Su nombre parece ser Joe Geshy". "Pobre Joe", exclam Pam. " Qu le pas ?" Kyser dijo: Si supi ramos eso, entonces no estar amos todos aqu desconcertados, no? A menos que sepas algo que nosotros no sabemos. Hay algo que quieras decirnos? Se estaba dirigiendo a Richard. No lo creo. Despu s de darse cuenta de que pronto oscurecer a, decidieron concluir la investigaci n hasta la ma ana. Todos estaban a punto de regresar al campamento cuando percibieron sonidos que acechaban en la jungla y que parec an estar cerca. Se detuvieron para mirar alrededor. Pronto se hizo evidente que lo que fuera que hac a esos sonidos se estaba acercando. Wesley sac su pistola, al igual que Kyser unos momentos despu s. Ambos apuntaban directamente hacia el lugar de donde proven an los sonidos. Lo siguiente que supimos fue que Pam dio la impresi n de que no quer a quedarse afuera. Jerry y Andrew miraron asombrados, mientras Richard segu a sentado all aturdido por este descubrimiento. Wesley se acerc un poco m s y Kyser lo respald , al igual que Pam, todos avanzando lentamente en una l nea torcida. El traqueteo de las enredaderas y la maleza se hizo m s fuerte y los agentes se concentraron en lo que se acercaba. " Qu podr a ser?", exclam Pam. "Shhhh", sigui el de los dos agentes principales. No se acercaron porque su entorno se oscureci . El sol estaba a punto de ponerse y los rboles ya causaban problemas de visi n. Esperaron mientras el traqueteo de las enredaderas se hac a cada vez m s fuerte, y tambi n aumentaba el bombeo de adrenalina dentro de ellos. La oleada de peligro y su adicci n mutua a la sensaci n que ven a con ella los obligaba. Lo que fuera que se estuviera preparando para emerger de detr s de esas enredaderas, mejor que estuviera listo. Tres armas apuntaban directamente a la gran entrada. Ahora pod an ver algunas enredaderas retrocediendo, y el sonido de las armas mientras cada uno agarraba sus armas con m s fuerza. Por un momento, Andrew pens que este momento intenso acababa de superar el que l y su esposa experimentaron anteriormente. Pens que lo que fuera que mat a ese hombre podr a estar a punto de abrirse camino por ese camino. Este suceso sac a Richard de su estado de estupor, porque ahora sent a curiosidad por saber qu hab a matado a su amigo. Observ y fue el primero en ver lo que hab a detr s de esos arbustos. En cuanto los hombres lo vieron, agudizaron la punter a. Eran realmente intensos, y la visibilidad cada vez menor empeor las cosas. El hecho de que alguien estuviera muerto, misteriosamente, contribuy gravemente a la tensi n. Parec a un accidente, pero el FBI se preguntaba c mo hab a acabado all un ciudadano americano. Esos eran exactamente los pensamientos de Kyser, lo que le hizo agarrar el arma con m s fuerza. Sin embargo, no lo consigui porque la picaz n era implacable y tuvo que rascarse la mano y el brazo con una mano mientras segu a apuntando con precisi n. Los hombres y las mujeres estaban tensos y la carga del bosque era brillante. CAP TULO 18 El ritual diario del atardecer se estaba realizando en alg n lugar de la jungla. Era un ritual com n en la zona, pero esta vez hab a que a adir un elemento especial. Comenzaron los c nticos y las alabanzas. La tierra estaba en peligro, lo sab a, ellos lo sab an, e incluso los ojos lo sab an. Los esp ritus, sin embargo, fueron los primeros en saberlo. Estaban enojados, y era inevitable que las cosas se pusieran feas. Las almas perdidas se molestar an especialmente por la situaci n en cuesti n. La vida era toda energ a, y tambi n lo eran los esp ritus, los rboles y los animales. Los intrusos eran el suministro de energ a que buscaban los esp ritus. Esto era algo antiguo. Magia y hechicer a transmitidas de generaci n en generaci n seg n se contaba en las historias. Ahora se estaban poniendo a prueba los mitos. Por qu los antiguos la llamaban madre tierra? Es porque est realmente viva y da a luz a una vida espl ndida todos los d as? Es porque sostiene la vida y es la nica raz n por la que podemos existir? Los antiguos habr an respondido que s a todas estas preguntas, pero la verdadera pregunta era: Se pod a invocar a los esp ritus? Los antiguos probablemente tambi n habr an dicho que s a eso. Entonces el sol comenz a ponerse, dando sus ltimos treinta minutos de luz del d a. Esto era importante porque la tradici n estaba imbuida en la puesta del sol. Este evento incluso se consideraba un Dios separado en algunas culturas antiguas, y algunas de estas personas nunca han sido contactadas por la civilizaci n moderna, pero todav a est n aqu hoy. As de vastas son las selvas en las que se encontraron los intrusos. Incluso hay plantas, insectos y animales que viven aqu que no se han descubierto y son extremadamente raros, muchos rboles, plantas y enredaderas diferentes que pueden o no ser peligrosos para los humanos. Los c nticos ahora se reanudaron, y de alguna manera parec a haber una emoci n m s profunda en el c ntico. Todos eran conscientes de que los intrusos andaban sueltos. El prop sito de los c nticos era asegurar que los rboles, los esp ritus y todos esos ojos estuvieran incluidos en este ritual. Juntos, vigilar an de cerca y defender an su hogar de estos mismos intrusos. La situaci n estaba a punto de volverse espiritual. Todos los esp ritus hab an sido invocados y cualquiera que se marchara prematuramente podr a encontrarse vagando por la jungla durante un buen rato. Trastornados por su trampa espiritual, podr an decidir hacer algo inquietante. Una fina niebla empez a levantarse de la tierra, haciendo que fuera a n m s dif cil ver. Klinton y Brutus fueron los primeros en experimentar el empeoramiento de las condiciones. Despu s de subir esa colina y tomar caminos separados, esperaban encontrarse al otro lado. La primera tarea era no caer en el medio, porque justo debajo podr a haber un sumidero. Incluso podr a ser alg n tipo de trampa, y fueron lo suficientemente cautelosos como para no descubrirlo. Estaban a un peque o arco de distancia de encontrarse, pero no eran conscientes de este hecho porque la visibilidad no era la adecuada. La vista del capit n Briscoe y el agente Beavers no era mejor. El hecho de que estuvieran un poco perdidos era la prueba, y comenzaron a frustrarse. Era gracioso porque, justo antes de los c nticos, parec a que sab an exactamente d nde estaban. Incluso hab a gritado: Ad nde diablos vamos! Hemos estado caminando por este bosque durante un tiempo, sin se ales de nadie, pero con muchas se ales de todo. Estamos perdidos? Pens que eras ese explorador de la jungla que contrat ese tipo rico. No sabes c mo orientarte? Briscoe permaneci en silencio y continu cortando la enorme florister a verde. Pens que sabr as c mo orientarte en esta jungla, despu s de todo eres la mano derecha de Richard, no? Ya han explorado esto, no? Qu tan lejos estamos del campamento? Ha oscurecido y tal vez el hecho de que no podamos ver muy lejos, es por lo que estamos perdidos. As que no te culpo ni nada. Solo quiero que digas algo, por el amor de Dios. Quiero decir, est oscuro y comienza a levantarse una niebla, m rala. Casi puedo recoger un poco con la mano, es tan espesa. Oye! Es esto t pico de este tipo de clima? Roy sigui divagando, pero Briscoe era menos hablador. Se concentr m s en abrirles un camino a los dos. Resp ndeme. No he escuchado a ninguno de la tripulaci n. Sabes siquiera a d nde vas?. Las formas pac ficas de Roy se interrumpieron. Los due os de los ojos que los observaban emit an sonidos que el o do de Roy no pod a registrar. Esos ojos eran la causa de su inquietud, y el hecho de que estuvieran fijos en Roy no ayudaba. Los sonidos del bosque resonaban. En algunas reas era intenso, como Klinton fue el primero en descubrir. Levant la vista hacia unos p jaros extra os que anidaban en un rbol enorme. Eran hermosos y probablemente se los podr a encontrar en muchos otros rboles adem s del que estaba sobre l. Primero not esos ojos, pero luego vio que hab a hermosas rayas de muchos colores diferentes. Un verdadero s mbolo tropical estaba a su vista, pero debido a la noche no pod a experimentar la verdadera elegancia. Trat de caminar hacia adelante, pero lo que pod a ver del p jaro lo cautiv , haciendo que los ojos que lo observaban pasaran desapercibidos. No dio un paso hacia adelante debido a este trance. Por suerte, porque el lugar que ten a delante no era seguro y parec a que los p jaros le hab an salvado la vida. Por otra parte, puede que no tuvieran nada que ver con nada. Sin embargo, sigui observ ndolos con asombro. Ahora empez a notar otros ojos entre los rboles. La penumbra de la luz le hizo concentrarse un poco m s, dej ndolo hipnotizado. Incluso los pasos que resonaban parec an ser ignorados, pero los o dos de Klinton no estaban afectados como su vista. Finalmente sali de su aturdimiento mirando hacia abajo, lejos de los p jaros, porque por un breve momento crey ver a un hombre completamente desnudo. El asombro de Klinton lo oblig a dar un paso hacia un lado en lugar de hacia adelante, solo para tratar de capturar una mejor vista del hombre desnudo. Era dif cil de ver, as que comenz a descender la pendiente, como si un trance lo obligara a hacerlo. No era f cil como parec a, porque resbaladizo no era la palabra. Klinton comenz a deslizarse cuesta abajo r pidamente. Pronto su ca da se volvi incontrolable, y Klinton grit : " Mierda, ohhh maldici n!" Incluso hab a perdido el inter s en lo que inici el alboroto en primer lugar. Sin embargo, le preocup un poco el hombre desnudo que corr a suelto. "Era de color, y yo soy el nico en el viaje..." Klinton continu reflexionando, " Bueno, no tan colorido como esto! Extra o, este hombre desnudo desapareci tan h bilmente?" La ca da de Klinton ayud a bloquear su conciencia, finalmente haciendo que su vista, que alguna vez fue limitada, ahora fuera in til. Adem s, el esfuerzo que tom para tratar de detener su ca da libre fue tremendo. No se recuperar a lo suficientemente pronto porque se hab a golpeado hasta quedar inconsciente en un enorme toc n de rbol. La sangre goteaba de la herida que fue causada por el impacto, y esos ojos no dejaban de mirar. Excepto tal vez los ojos de esos hermosos p jaros que una vez hab a observado. Brutus hab a llegado al punto donde se encontrar an. Mir a su alrededor en busca de su empleado, pero fue en vano. Brutus sigui caminando, mirando a su alrededor en busca de Klinton. No le interesaba la belleza de la jungla como a Klinton. Estaba m s programado para trabajar y solo manten a la vista fija en los ojos de los dem s que ve a. Era un superviviente. Ahora estaba del lado de Klinton del c rculo donde hab a ca do. Sus ojos notaron que la colina se elevaba de nuevo unos cien metros m s adelante. Result ser un terreno muy irregular. Brutus comenz a acercarse a la peque a colina y, de repente, escuch el sonido de un l tigo y el tobillo de Brutus qued atrapado en una especie de trampa. R pidamente lo arroj hacia arriba atado a la rama de un rbol, dej ndolo boca abajo. " Ahhh!", exclam Brutus. Sigui gritando y suplicando. Klinton no pod a o rlo porque estaba medio dormido. Colgaba all pregunt ndose c mo demonios hab a podido pasar esto. Muchos pensamientos se agolpaban en su mente, aunque gritaba continuamente pidiendo ayuda. Maldita sea, una trampa de rbol antigua. Esto es rid culo. Pens que esto solo pasaba en las pel culas. Un hombre que camina por el bosque es lanzado al aire y queda colgando de una pierna, el que de alguna manera logr pisar la desgracia. El que ahora est siendo estrangulado por la pierna, con alg n dispositivo hecho de una enredadera terriblemente resistente y otros accesorios inmediatamente no identificables. Ah, y ese alguien ten a que ser mi tonto. Pens en esto un momento mientras entreten a un receso para sus llamadas de socorro. Una cosa era segura. Su tobillo le dol a por la trampa primitiva que le desgarr la piel. No se soltaba, y su peso y la gravedad causaban que se le desprendiera la piel. Los berridos contribuyeron a su agotamiento de energ a, junto con el hecho de que la mayor parte de su sangre se le subi a la parte superior de la cabeza. Lo dej en silencio por un momento, casi dej ndolo inconsciente. Sus ojos permanecieron ligeramente abiertos, pero eso no ayud porque la ilusi n se instal . Seguramente no pod a ver con claridad, y el hecho de que no le importara mirar nada que no fuera lo que pudiera da arlo no ayud . Esa fue su l gica desde el principio. Si no era algo que aumentar a la eficiencia en su trabajo, entonces pens que no era necesario. As que no hab a prestado atenci n a los ojos que lo observaban desde el bosque. Por supuesto que no! Sin embargo, aunque su atenci n a su entorno era m nima, los ojos que lo observaban eran a n m s atentos. De hecho, siempre estaban alerta y prestaban estricta atenci n a cualquier cosa que acechara. Colgaba all como un objetivo f cil, completamente vulnerable y sin forma de liberarse. Los ojos registraron su predicamento y se dieron cuenta de que la amenaza estaba inmovilizada. Sin embargo, un par en particular ya sab a de Brutus y su incapacitaci n. Observaron desde alrededor del rbol inusualmente grande desde m s all de su vista. Los ojos que observaban a Roy y Briscoe tambi n pasaron desapercibidos porque estos dos estaban demasiado ocupados tratando de encontrar el camino de regreso de su lejano vagabundeo. Otro factor que contribuy fue el intento de Briscoe de ignorar las quejas de Roy, y Roy estaba demasiado ocupado quej ndose para notar algo. Eso, y quiz s tambi n el miedo, hicieron que Roy no quisiera notar nada, especialmente algo que pudiera estar observ ndolo. De repente, Briscoe se detuvo. " Qu pasa?", exclam Roy con su voz habitualmente fr gil. "Nada. Creo que esa colina permitir el acceso al campamento. Necesitamos cruzarla". " Y bien? Qu est n esperando? Estoy listo!" Los dos caballeros se dirigieron hacia la colina. " Y ahora qu ?", ??exclam Roy, pregunt ndose por qu Briscoe se hab a detenido nuevamente. "Creo que es un cuerpo lo que est ah arriba", declar Briscoe. " Espera un minuto, un cuerpo! De verdad puedes ver algo? Est un poco oscuro con la reciente partida del sol". " Lo s ! Tengo buena vista y creo que es un cuerpo lo que est tirado ah . Oh, no, hombre, qu hace un cuerpo tirado por aqu ? Puede ser uno de la tripulaci n. Briscoe corri r pidamente hacia adelante, dejando brevemente a Roy en su camino. Roy alcanz a Briscoe moment neamente. Creo que este es ese tipo Klinton. Est tirado aqu . Parece que se lastim la cabeza. Necesitamos ayudarlo. Briscoe mir a Klinton, y Roy vio a Briscoe ayudar a Klinton, y los ojos los miraron a todos. Mientras tanto, el profesor Julian Akbar retir una gruesa rama de elefante y sali a un espacio abierto. Sus ojos se llenaron de esplendor, y la adrenalina y la emoci n lo llenaron. Su vida hab a pasado ante sus ojos y la amenaza ven a de tres direcciones diferentes. Grit : Un momento, un momento, espera un minuto. Cu l es el problema? Guarden esas cosas. Qu les pasa a todos? Qu ha causado la paranoia? Las armas de los agentes se guardaron, pero nadie le respondi . En cambio, miraron hacia Joe, y Akbar recibi instant neamente el mensaje. Oh Dios m o! Qu caus esto? Nadie lo sabe. Fuimos cautelosos a su llegada porque no sabemos c mo sucedi esto. Podr a haber sido Entiendo, se or. Entonces, cu l es la historia? Kyser se rasc los brazos y el cuello mientras informaba al profesor: Bueno, hay Hay algo muy extrao en la muerte de este hombre. Qu quieres decir? Parece ser una trampa, y esta rama aparentemente es parte de ella, pero simplemente no cuadra. Oye! No estamos aqu para investigar. S, estoy de acuerdo. Regresemos al campamento. El grupo comenz a abandonar el rea y regresar al campamento. Pam se qued all parada mientras se convert a en la obvia para seguir al grupo. No pod a apartar los ojos de Joe. Parec a que Joe estaba tratando de decirle algo, o que la estaba retrasando por alguna raz n. Posiblemente fue solo el cautiverio lo que provoc su mirada ociosa. Ese mismo tipo de mirada estaba en Brutus, mientras esos ojos lo observaban. Colg all , a punto de cerrar los ojos, porque su entrada en el estado inconsciente era inminente. Los ojos de un ser no civilizado se acercaron y se pararon justo frente a Brutus con una mirada incomprensible y una lanza larga en su mano izquierda. La pintura de invocaci n estaba decorada sobre su cuerpo, pero principalmente su rostro. Caminando alrededor de Brutus, el incomprendido comenz a bailar primitivamente a su alrededor. Comenz a cantar una frase indeterminada que produc a sonidos de armonizaci n paralelos a los c nticos y alabanzas que resonaban en las profundidades del bosque. Estos ruidos despertaron a Brutus, pero solo de estar inconsciente. Sus ojos comenzaron a abrirse lentamente y not a este hombre desnudo bailando a su alrededor. Esto caus terror en su interior porque Brutus ahora confirm sus pensamientos anteriores. Sus pensamientos comenzaron a correr de nuevo. "Oh, mierda ... He sido capturado por una tribu can bal". Pens que seguramente tambi n estaba muerto. " Ayuda! Oh, mierda! Ayuda! Ayuda!" gru y gimi ahora por la lucha por liberarse. El miedo ahora hab a comprometido sus cuerdas vocales, causando distorsi n. Sin embargo, grit fren ticamente: "Oh, no, l rgate". Tem a que el miembro de la tribu estuviera a punto de clavarle esa lanza. Su grito repentino en realidad lo sacudi hacia adelante. Comenz a balancearse en el mismo artilugio que lo colgaba. Este movimiento de balanceo le permiti golpear t midamente al miembro de la tribu. El desnudo sali corriendo, hacia lo profundo del bosque. A poca distancia, Pam escuch un eco. La sac de su trance, lo que la impuls a intentar alcanzar a la tripulaci n. Brutus continu gritando. "Oye Kyser, creo que escucho algo". Kyser detuvo al grupo para escuchar lo que Pam ten a que decir. Sin embargo, Briscoe y Roy escucharon los gritos. Estaban justo al lado de Brutus. Esos gritos de Brutus junto con los c nticos de Briscoe y Roy finalmente despertaron a Klinton. "Oh, Dios m o", exclam Klinton cuando finalmente se enfrent al dolor que lo esperaba. Un latido insoportable peor que cualquier migra a palpitaba debajo de su herida. Sin embargo, pens en su jefe cuando escuch gritos de ayuda. Briscoe ayud a Klinton a levantarse. "Suena como si viniera de all ". Se lanzaron en direcci n a los gritos. " Oh, Dios m o!", exclam Roy. Qu ? declar Briscoe. Oh, mierda Brutus grit Klinton corriendo hacia l para ver mejor. Brutus! C mo ha pasado esto? grit Klinton mientras los otros dos ped an ayuda. C mo vamos a bajarlo? No lo s, solo sigue pidiendo ayuda. Mientras tanto, Kyser le dijo a Pam que no cre a que ella realmente hubiera escuchado nada. Qu pasa, Pam? con desaprobacin. Pam no dijo nada, pero sigui escuchando. No pod a o rlos en ese momento, y las continuas interrupciones de Kyser no ayudaban. Vers, no hay nadie gritando. Vamos. El resto de la tripulaci n probablemente nos est esperando en el campamento. Los dem s estuvieron de acuerdo, pero por alguna raz n, Pam permaneci quieta. Dejadla que se quede all y escuche fantasmas exclam Wesley. Pam no estuvo de acuerdo cuando empez a o r, o tal vez solo a sentir, esos gritos de nuevo, pero esta vez el volumen parec a estar duplicado. Pam sali corriendo en direcci n a los gritos y la tripulaci n se dio vuelta para ver a Pam salir corriendo. Kyser se rasc una picaz n grosera pregunt ndose qu le hab a pasado a Pam. Wesley se detuvo abruptamente y declar : "D jenla salir corriendo. Ser a apropiado si se topa con una gran serpiente". Wesley se ri entre dientes. " No! Vamos a buscarla. Soy responsable de todos ustedes". Vamos! No creo que tengamos que ir tras su paranoia. Puede ser, Wesley! declar el profesor con severidad, y a adi : El hecho de que seas este sper agente del FBI no significa que quieras que te dejen en paz. Qui n te ha preguntado, rabe? Qu le pasa a este tipo? Muy bien, caballeros declar Kyser. Vamos a seguirla. La tripulacin se dispuso a alcanzar a Pam. Los dem s examinaron todo alrededor del rbol del que colgaba Brutus, pero fue en vano. Parec a imposible treparlo, pero alguien ten a que salvarlo. Era solo cuesti n de tiempo antes de que alguien los oyera, pensaron, as que esperaron, gritando y chillando, porque esta parec a ser su nica opci n. De hecho, Pam estaba en camino y, de repente, se dio cuenta de que Brutus estaba colgado all . Oh, Dios mo exclam Pam, caminando hacia ellos con consternaci n. Oye, d nde est n los dem s? grit Roy. Pam! Pam, sal de ah exclam Roy con urgencia. Sin embargo, ella se qued all mirando a Brutus, todav a informada por alguna fuerza superior. No puedes o rnos? D nde est n los dem s? Esta chica no sirve de nada. Maldita sea! exclam Klinton. La tripulaci n a la que pidieron simplemente atraves el horizonte y not toda la conmoci n. Oye! Ay danos. Qu demonios? Est en una especie de trampa. La tripulaci n convergi alrededor de Brutus. Todo parec a bajo control, excepto un m todo para derribarlo. Debido a que toda la tripulaci n estaba all , ten an una sensaci n de control, pero estaban en estado de shock. Pam se qued all inm vil mientras en ese mismo momento los sonidos del bosque se silenciaban. Los ojos terribles probablemente fueron lo que hizo que las cosas se silenciaran, pero la tripulaci n hizo sonidos crujientes desde la maleza de la planta a medida que se acercaban, pero ese no fue el nico sonido crujiente. La rama de arriba que sosten a a Brutus comenz a agrietarse. Con ese hecho llegaron las primeras palabras comprensibles de Brutus: Oh, Dios m o, siento que mi palanca se est resbalando. Creo que ser mejor que pienses en algo r pido. El crujido son una vez m s. Esta vez fue un poco m s fuerte que todos los dem s sonidos. Sonaba como un le ador conquistando un rbol enorme. Aughg aughg!, chill Pam. Experiment una fuerza extra a y supo que, justo ante sus ojos, Brutus caer a hacia su muerte una fracci n de segundo antes de que sucediera. Aterrizando de cabeza, Brutus muri instant neamente. Toda la tripulaci n observ con asombro. Pam lanz un grito final cuando Brutus hizo contacto con la tierra implacable. La tripulaci n corri en su ayuda, siendo Klinton el primero en anunciar su muerte. Vaya... espera un minuto. Ahora son dos los que est n muertos, exclam Julian. Qui n m s est muerto?, grit Roy. Kyser inform al agente Beavers sobre el descubrimiento del difunto Joe. La tripulaci n reflexion sobre la mejor manera de llevar el cuerpo de Brutus de regreso al campamento. Sin embargo, no antes de examinar la escena. Wesley not la vitalidad del rbol, que parec a estar en su mejor momento. No estoy seguro de c mo se rompi esta rama. No creo que su peso lo haya causado. Entonces, qu lo hizo? No estoy seguro. Bueno, de qu est s seguro? Una cosa es segura! Por la ma ana, tenemos que buscar m s trampas en la zona para que no se repita esta tiran a. Todos estuvieron de acuerdo y lo tomaron como un accidente. Pam no dijo nada, pero sinti que no fue un accidente. Todos evacuaron el lugar y esos ojos en particular observaron su partida. Una franja de nubes cumulonimbus comenz a cubrir el cielo nocturno. En el camino de regreso, algunos reflexionaron sobre la extra eza de ambas muertes. Oye, Richard!, exclam Wesley. Creo que fue un poco extra o que pensaras que necesitabas cuatro agentes del FBI, pero ahora tiene sentido. Hay algo que no nos est s contando sobre tu peque o proyecto? Porque, si lo hay, tal vez tenga que patearte el trasero. Un momento, nadie me habla de esa manera, y Kyser, haz que tu empleado se ponga en la fila antes de que yo le quite el trabajo. Aunque tenga que pagar por ello. Qu carajo, este tipo no me est amenazando. Kyser tranquiliza a los caballeros y aade: Creo que todo esto no cuadra. Ahora bien, t y Rich nos conocemos desde hace mucho tiempo, as que qu est pasando? No lo s. Ah, s ! Por eso has tra do al profesor? exclam Wes. Oye, no menciones mi nombre. Haba sospechas de que pudiera haber una tribu de alg n tipo, pero nunca he visto a nadie. Tal vez una tribu ind gena sea responsable de todo esto. Hmmm, tal vez t seas el responsable! Eso es absurdo. Qu demonios ganar a yo y c mo misteriosamente...? No voy a aceptar ese comentario. Basta ya! declar Kyser, rasc ndose la cabeza como si le doliera. Profesor, qu dices? Bueno, es probable que haya tribus viviendo por aqu. Bueno... Qu probabilidad hay? El profesor mir con expresi n pensativa y respondi con calma. Debera decir que es muy probable. En mi viaje de hoy he visto se ales del paso de alguien. Oh, qu tipo de se ales? He visto algunas fogatas abandonadas, as como lo que parecen ser algunas herramientas desechadas, la mayor a de las cuales eran puntas de lanza defectuosas, o tal vez incluso rotas de alguna manera por alg n animal, que se comieron en el lugar. Est bien, solo te hicimos una pregunta simple y eso fue m s que suficiente respondi Klinton. Andrew se hab a deslizado un poco para susurrarle a Wesley: Pareca bastante sospechoso cuando apareci ese tipo Joe. Lo hizo, no? Pens que era el nico que se dio cuenta. Andrew se hab a escabullido y Wesley llam la atenci n de Richard. Richard, creo que todos debemos hablar. Todos miraron. Andrew me dijo que parecas sospechoso cuando apareci ese tipo Joe. Creo que sabes algo y tu tripulaci n exige que se lo digas. Un silencio inquietante se hizo entre ellos. Todo lo que se pod a escuchar eran sonidos naturales del bosque. Oh, no tienes nada que decir, verdad? pronunci Wesley. Richard estaba harto y su respuesta lo demostr . Mira, te lo dije! No sabes con qui n crees que est s hablando. Te lo voy a mostrar maana a primera hora, porque ahora est s invadiendo mi propiedad y quiero que te vayas de aqu . Un momento, se or! No lo creo... Han aparecido personas muertas. Creo que ah es donde se necesita nuestra experiencia. As que, francamente, no creo que vayamos a ninguna parte! Wesley y Richard se hab an enfrentado como si fueran a iniciar la pelea del siglo. Richard respondi con los pu os apretados a los costados. Oh, creo que te irs, porque no tienes jurisdicci n aqu en Sudam rica. Esta es propiedad privada y, si quiero, con solo pulsar un bot n, puedo llamar a las autoridades correctas. S que no son las correctas. Me pondr en contacto con el gobierno brasile o y har que te echen! El rostro de Richard empez a enrojecerse. Sus pu os permanecieron apretados mientras sus ojos se centraban en los de Wesley. A Wesley no le importaban en absoluto las amenazas de Richard, o incluso sus intenciones. Sin embargo, a l le importaba su dinero, y no hab a forma de que Richard se librara de pagarle. Lo que l pensaba que era un ingreso f cil y aburrido ahora se volv a emocionante e intenso. Esto era lo suyo, al igual que lo era para Richard. Los dos habr an tenido un enfrentamiento, pero Kyser hizo lo que mejor sab a hacer, liderar. Se abri paso entre los dos hombres en disputa y dijo con valent a: " Hay gente viviendo aqu ?" Dijo mirando directamente a los ojos de Richard. " Mira! No tengo ni idea!" "Bueno, maldita sea, Richard. S que eres un hombre minucioso, as que por qu no habr as inspeccionado ya el terreno? Quiero decir, traes a un ingeniero civil y ahora est muerto... y ahora tienes a su tripulaci n que parece no valer nada. Bueno, tal vez excepto por los dos pilotos. Quiero decir, qu ...?" " Oye! Espera un minuto!" exclam Klinton. "Yo tambi n soy top grafo y trabaj mano a mano con Brutus. No tengo un t tulo, pero mierda... Mierda! Soy ingeniero, as que sea cual sea el trabajo, se puede hacer. Mierda, que le den a un t tulo. El hecho de que no tenga dinero para obtener un t tulo no significa que no pueda aprender. Como dije, sea cual sea el trabajo, se puede hacer. S... Bueno, se or Klinton, o como sea su apellido, no es el nico que puede hacer algunas cosas por aqu . Soy un navegante y puedo llevarlo alrededor del mundo. El profesor se rasc la barbilla y le dijo a Kyser: Creo que ofendiste a algunas personas en tu discurso de negociaci n. Porque yo estoy seguro. Si hay gente viviendo aqu , creo que todos ustedes necesitar an que yo negocie. Oh, lo siento. No quise ofender a nadie, dijo Kyser suavemente, con una mirada de verg enza en su rostro. Es solo que estos dos se est n saliendo de control. Todos dejen de hacerlo, dejen de hacerlo!, grit Pam. Ahora sent a las cosas tan profundamente como un alma toc ndola. Cualquiera que sea el caso, quer a que las cosas se calmaran. La risa brot de algunos de los hombres cuando Wesley susurr en voz alta: Dios m o, nos estamos poniendo un poco susceptibles?. Pam sali corriendo. El ruido se volvi demasiado insoportable. Pam! Pam! Oficial Slaughter! Kyser la llam y orden a los caballeros que la siguieran. Pam corri directamente a su tienda para acostarse y dormir. Quer a evitar lo que estaba sintiendo y escuchando. Sin embargo, la mayor a de la tripulaci n se fue por caminos separados sin importarle mucho la farsa de Pam. Andrew se dirigi directamente a ver a su esposa. Klinton decidi acostarse como Pam, pero el resto de la tripulaci n parec a tener un poco m s de energ a para disipar. "Oh... beb ! Est s bien?" Andrew bes a su esposa en la frente. " Nadie vino a molestarte?" Ella se qued all , vacilante, lo que lo llev a preguntar de nuevo. " Qu pas ?" "Oh, nada... Es solo que Adam intent forzar sus manos a mi alrededor. Le di esa patada y buu-yah. Record su lugar". " Oh, diablos, no! Qu carajo... peque o pervertido!" La rabia de Andrew se dispar cuando extendi la mano para estrangular a Adam. "Maldito enfermo, c mo pudiste poner tus malditas manos viscosas sobre mi... esposa?" Andrew grit en voz alta mientras sacud a a Adam como si estuviera tratando de soltar algo. Adam luch por mantener el equilibrio, pero su enfermedad lo debilit severamente. Andrew lo maltrat un poco, sin importarle si estaba enfermo. Para l, la enfermedad era faltarle el respeto a su esposa. Grandes pasos vinieron desde atr s de Andrew, seguidos de una fuerte patada en el trasero, y ahora un agarre fuerte hab a requisado el asalto de Andrew. "D jalo en paz, no ves que est enfermo?", respondi Wesley. " No me importa! Ser mejor que no vuelva a poner sus manos sobre mi esposa!" "Mira, chico listo. Qu te parecer a si te maltratara?" Eso es exactamente lo que Wesley pretend a. Sin embargo, Roy Beavers hab a escuchado el alboroto y r pidamente interrumpi el alboroto. "Oigan, oigan, chicos, dejen de hacerlo". Separ a los hombres con su cuerpo y los empuj en direcciones opuestas. "Vamos, Roy, se est metiendo con el pobre Adam. Si no estuviera enfermo, estoy seguro de que esta intimidaci n no suceder a". "Lo s , Wes, pero el tipo dijo que est protegiendo a su esposa". "Hmmm... Ser mejor que se proteja a s mismo, porque estoy a punto de...!" Oye, oye! Basta! exclam Kyser desde la distancia. Finalmente dejaron de discutir, gracias a la intervenci n de Roy y Kyser. El rostro de Andrew mostraba que todav a estaba molesto, y se pod a escuchar en su voz. Vamos, cari o! Agarr a su esposa y se dirigieron a su tienda de campa a. Est s bien, cari o? Estas palabras fueron dichas suave y sinceramente. S, cari o. Estoy bien. Podr a haberme las arreglado sola. Su voz se pareca a la de un ni o involucrado en mostrar y contar. El resto de la tripulaci n pudo escuchar a Andrew refunfu ar grandes palabras malas sobre su enfrentamiento con Wesley. Ese cabrn se me abalanz por detr s. Deber a haberle dado un pu etazo en la boca tan pronto como ese tipo Roy nos separ . Ahora puedo ver, podr a tener que darle un pu etazo. Cario, c lmate. Todo est bien. Intent calmarlo porque ahora se olvidaba de por qu estaba tan enojado en primer lugar. Era porque Adam intent pasarle sus asquerosos g rmenes a su amada. Vio la condici n en la que se encontraba antes de que descubrieran a Joe, y era insoportable estar cerca. Excepto, por supuesto, que la sensibilidad de Pam la hac a inmune a los estornudos, la tos y el frotamiento de la mucosidad. Ten a un coraz n bondadoso, de hecho, y dicen que ah es donde descansa el alma. Parec a que el alma inocentemente fallecida de Joe se hab a acercado a ella. No lo descubrir a ahora porque estaba dormida. En sus sue os, Pam imagin a un beb , pero el beb de alguna manera pod a caminar libremente por el bosque. Parec a bastante inocente mientras el beb serpenteaba entre rboles espesos y enredaderas. No hab a nada aparentemente extra o en l. amenazando al beb , y tal vez por esa raz n Pam se sinti atra da por el infante. Trat de alcanzar al peque o, pero no gan terreno. Sus tropiezos con enormes tocones de rboles, enredaderas espesas y otras diversas formas de vida verde hicieron que sus intentos de ganar terreno fracasaran. Su ritmo parec a flotar y no ten a control sobre sus propios movimientos. Le caus un profundo dolor, pero no tristeza. Porque el dolor es una emoci n de bendiciones de eventos sobre los que no tienes control y que hacen que las cosas est n en desorden, pero la tristeza es algo que puedes controlar. Por lo tanto, la tristeza es una enfermedad. Los valores que estableces para ti mismo hacen que uno est triste. Esto era dolor porque Pam no ten a control sobre la situaci n actual, y ella sent a dolor. C mo estas emociones se traducen del estado de sue o al tiempo real a n est por verse. Roy, Wesley y Kyser se reunieron en tiempo real y tomaron algunas bebidas para adultos mientras conspiraban contra Richard. No era como si pensaran que era un criminal, pero sab an que estos dos accidentes no eran un accidente y Richard parec a saber algo. El hecho necesitaba ser investigado, pero los dos hombres estaban exhaustos. Kyser ten a planes de empacar todo por la ma ana y regresar a los Estados Unidos. Oigan, les aconsejo que empaquen sus cosas, porque nos vamos de aqu por la ma ana. As que ser mejor que duerman un poco, porque quiero decir a primera hora de la ma ana. Todos prestaron atenci n. Una vez que todos se durmieron, todo qued en silencio. Sin embargo, los Kemps permanecieron con los ojos abiertos y se dedicaron a lo que los reci n casados ??suelen hacer. Se pusieron ruidosos y Susie no quer a que nadie de all conociera su lado ex tico. Los gemidos y quejidos que le encantaba emitir eran realmente algo sensacional de escuchar. Decidieron salir corriendo para que nadie pudiera o rlos. Realmente pod an dejarlo salir todo, como los animales que eran, y estaban en el lugar apropiado para sus instintos. Sin embargo, la mayor a de los mam feros dejan de tener relaciones sexuales una vez que se produce la concepci n, pero los Kemp no sab an nada de la naturaleza y su perfecta armon a con la vida. Sin embargo, ella quer a vivir una experiencia en la jungla. Parec a que pod a ser una fantas a de la infancia, de todos esos a os de adolescencia en los que amaba a Tarz n y siempre pensaba que era un gal n, incluso se preguntaba si se ir a con l a las profundidades de la jungla para luego violarla, pero lo disfrutaba. Durante todos esos a os en los que su madre la tuvo encerrada, ella pensaba que as era como se hac a. Los animales de la televisi n no la mostraban de otra manera. Incluso hab a cre do en los rega os de su madre cuando era ni a sobre los chicos y otras percepciones malvadas del sexo, y as Susie comenz siendo una marimacho. Llevar la gorra al rev s y golpear a los chicos de su edad fue solo la mitad de la batalla de su accidentada infancia. Pero casi crecer con una crisis de identidad sexual que estall con la p rdida de su virginidad. Ir nicamente, este evento gener un poco de odio y desobediencia hacia su madre. Todo sucedi a la edad de diecisiete a os. Esa noche en particular sus padres tuvieron que irse por una emergencia. Susie se sent all mirando televisi n y casi se qued dormida por completo. Sin embargo, un fuerte timbre del tel fono la despert de golpe. Pens que eran sus padres, pero eran sus amigas borrachas. Se rieron y rieron tratando de convencer a Susie de que la invitara. Ella rechaz la invitaci n, porque no ten a idea de cu ndo volver an sus padres a casa. Apenas momentos despu s de colgar el tel fono, son de nuevo. Era su madre diciendo que llegar an ma ana antes de que pudieran volver a casa. Susie se sent en el sof y mir la televisi n, sin prestar mucha atenci n. Pens en lo mucho que parec an divertirse sus amigos y en lo aburrida que estaba ella. El hecho de que no esperara esa llamada de su madre incluso la hizo cruzar la l nea con gracia. De hecho, hab a contestado el tel fono con un rotundo "no", lo que desconcert a su madre. Susie pens que eran sus amigas tratando de convencerla una vez m s. Pero ahora Susie no necesitaba que la convencieran, as que volvi a llamar a sus amigas y las invit a todas. Hasta el d a de hoy, su madre no tiene idea de que hab an tenido chicos que se emborracharon y que todos perdieron su virginidad esa noche. Bueno, algunos de sus amigos ten an experiencia y conspiraron contra Susie. Las bebidas alcoh licas nublaron su decisi n porque se sent a peligrosamente bien para ella, especialmente por ser su primera vez. El hecho de estar borracha hizo que no sintiera dolor en ese momento. Se qued all tendida permitiendo que un joven la apu alara con todas sus fuerzas. Se dio cuenta de lo mucho que le habr a dolido si no hubiera estado borracha a la ma ana siguiente. Apenas pod a caminar, y cuando sus padres llegaron a casa se qued en la cama y dijo que estaba enferma. Despu s de salir de su enso aci n, ella y Andrew eligieron un rbol enorme con ra ces abultadas para sentarse. l la acorral en este enorme rbol y comenz a besarla r pidamente. Ella gem a libremente mientras devolv a besos de igual o mayor valor. Sus besos iban acompa ados de caricias que siempre eran suaves y suaves. Estos actos de juego previo continuaron hasta que se deslizaron por el rbol. La blusa poco apropiada de Susie obtuvo un desgarre de la corteza que te cortaba como escamas de pescado, pero pas desapercibido porque casi se arrancaron la ropa. Perfeccionaron este arte de la agresi n suave hasta el punto en que la ropa todav a era ponible. Andrew no perdi el tiempo en entablar relaciones sexuales con su esposa. Las circunstancias parec an ser una prisa, y eso fue lo que hizo, porque eso era lo que lo llenaba. Ahora que ambos ten an los ojos cerrados o anteojeras, ya no pod an seguir observando. Sin embargo, siempre hab a ojos observ ndolos, desde el momento en que sal an de sus tiendas. Esta vez estaban en un solo lugar y los ojos pod an concentrarse en sus objetivos. Los c nticos y las alabanzas hab an comenzado en el momento en que el Rey descendi por el horizonte. En realidad, nunca se deten an, sino que se desvanec an a n m s en el fondo a la luz del d a. Realmente continuaban ahora mientras los ojos observaban de cerca. El misticismo se hab a intensificado proporcionalmente a esos mismos c nticos y alabanzas, y tambi n con la profundizaci n de la noche. Las danzas que los ind genas realizaban alrededor de rboles espec ficos tambi n ayudaban, pero eso era m s profundo en la jungla, m s profundo de lo que la civilizaci n jam s hab a alcanzado. El ruido se extendi en cascada y un rugido silencioso se apoder de toda la selva tropical. Esto no impidi que los ojos observaran. Solo se intensific mientras ve an a los Kemp participar en una exposici n indecente. Andrew estaba encima de Susie con las manos estiradas. Ella agarr las ra ces del rbol para absorber las embestidas. Tuvo que trabajar duro para complacer a una mujer con su pasado sexual. Sus manos estaban bellamente adornadas con joyas que l le hab a tra do, y sus dedos eran largos y delgados y luc an una manicura francesa. Absorbiendo todo el amor de Andrew e incluso echando un poco hacia atr s, estaba en xtasis mientras se aferraba a las ramas. Andrew tambi n ten a su influencia sobre esas mismas ra ces abultadas. Coloc ambos pies sobre ellas y las us para empujar con fuerza, porque esas ra ces eran fuertes, robustas y seguramente no ceder an ante el m sero poder humano y se estiraban en un patr n incontrolable. Susie incluso pod a apoyar la cabeza en una de las muchas ramas, la misma sobre la que ten a las manos estiradas. De hecho, las ra ces del rbol parec an bastante tiles, ya que permit an a Andrew empujar con mucho m s amor. No era un hombre de minutos; pero de hecho lo era, porque quince minutos despu s de puras embestidas, ambos estaban a punto de alcanzar un cl max gratificante. Susie estaba en esto porque ya hab a tenido dos. El tercero probablemente ser a el golpe de gracia que recibir a con agrado. A la luz de todo esto, no se dio cuenta de que aparentemente no ten a control de su Sus brazos, que ya no estaban agarrados por encima de las ra ces, sino que ahora estaban debajo de ellas. El cl max se acercaba y hac a que todo pareciera un sue o por el momento. Sin embargo, las ra ces que estaban sobre sus hermosas manos comenzaron a presionar hacia abajo. Ella comenz a luchar un poco, notando que el agarre se hac a cada vez m s fuerte. Andrew ten a su lengua en su garganta, por lo que sus llamadas de socorro estaban tapadas con carne. Hab a tres opciones para ella: empujarlo, pero sus manos estaban selladas; la orden verbal obviamente no era posible; y su ltima y final opci n era dif cil porque Andrew ten a sus piernas inmovilizadas firmemente con sus brazos mientras acariciaba r pido y fuerte. El suelo retumb y Andrew comenz a disminuir la velocidad de sus besos. Finalmente se detuvo, pudo escuchar vagamente a su esposa chillar, pero su lengua hab a drenado su capacidad de gritar. Sinti que estaba en apuros, pero cuando estuvo claro, Susie estaba siendo arrastrada bajo la tierra. Las ra ces fueron las responsables, ya que comenzaron a sujetar los talones de Andrew, inmoviliz ndolo. De hecho, grit fuerte cuando las ra ces le rompieron los dos talones con un poder asombroso. Susie ahora estaba completamente consumida y las ra ces agarraron a Andrew con fuerza y ??comenzaron a succionarlo bajo la tierra. Su destino era asfixiarse al ser aplastados por las ramas y enterrados vivos. En el sue o de Pam, hab a escuchado a Andrew gritar, porque en ese momento se puso de pie mientras dorm a, y en ese momento se dio cuenta de que hab a perdido al beb . El misticismo espiritualista la hab a sostenido en este sue o profundo. Finalmente, Pam volvi a caer y se durmi m s profundamente. En ese instante, la noche, y espec ficamente el rea alrededor del campamento, parec an sombr as. Un mal disidente llenaba el aire. A menudo se hace referencia a la naturaleza como cruel y malvada, pero son solo las leyes que se establecieron. Ya sea un roedor devorado por una bestia salvaje o la lluvia inundando toda el rea, siempre se pens que la ira de la naturaleza era espiritual en esencia. Si un extra o intentara echarte de tu casa, matar as? Te matar an? La mayor a de la gente probablemente matar a y ese era el predicamento al que se enfrentaban los habitantes de la jungla. Eran menos civilizados, as que esta regla probablemente era una segunda naturaleza. Pam se hab a despertado de repente, pero solo brevemente. Parec a que este despertar correspond a a los signos vitales del Kemp. Sin embargo, despu s de que sus signos terminaron, ese rugido inquietante volvi a vibrar. No era de alg n animal salvaje de la selva, sino de un trueno feroz que segu a detr s de brillantes rayos el ctricos. Llovi a c ntaros y la tripulaci n se dispers a sus tiendas para cubrirse. Las gotas eran pesadas y los sonidos que hac an al caer al suelo silenciaban todo, excepto las actividades de los cumulonimbos. Dicen que la vida es energ a, y lo que hab a en esas nubes tambi n lo era. Todos los que han muerto aqu pueden haber tenido su energ a espiritual fusionada, y debido a eso se ven obligados a rondar esta misma jungla indefinidamente. Tambi n puede intensificarlas. Puede hacer que griten de rabia. La lluvia que ca a con tanta fuerza sobre sus tiendas de campa a marcaba el ritmo de sus sue os, como si cientos de peque os tambores fueran golpeados por peque os ni os tamborileros que usaban las tiendas de campa a como tambores y la lluvia como baquetas. Sin duda, era una m sica horrible para sus corazones. Los de buen coraz n estaban llenos de tristeza. Los de coraz n fr o estaban llenos de terror. La aurora que llenaba las mentes de los intrusos era como invasores de sue os. Hizo que se sintieran inmovilizados y sin poder moverse y desinfl cualquier deseo de despertar. La intensidad de sus emociones no ayud en el asunto. La lluvia parec a representar algo que los manten a en ese lugar. Era como si las nubes escupieran clavos y el impacto los inmovilizara como un carpintero que sella madera contrachapada con una pistola de aire. Sin embargo, la lluvia de clavos inmoviliz a la tripulaci n en sus sue os de naturaleza sensible. Parec a que estaban atrapados dentro de una botella y gritaban a todo pulm n, pero nadie los o a. Eran demasiado peque os para ser vistos, pero gritaban, pero s lo en los confines de sus sue os. Richard se mov a y daba vueltas, pero no pod a despertar, por mucho que lo intentaba. Las voces resonaban dentro de su cerebro dormido. Era el se or Neuheisil presion ndolo. Qu est pasando, Richard? Por qu no hemos recibido ese informe todav a? S que quieres aprovechar esta oportunidad, as que me pregunto si no hay algo que no nos est s diciendo. Richard se enfrent al se or Neuheisil y sinti un escalofr o, porque el resto de los inversores lo rodeaban. Todos estuvieron de acuerdo, especialmente el entusiasta Winterlin. Todos apoyaron tambi n la reprimenda del se or Neuhesil. A Richard le parecieron seres humanos pose dos por demonios y estaban a un paso de com rselo. Richard estaba aterrorizado. As que sali corriendo, pero en lugar de correr, ten a habilidades de levitaci n. Se alej flotando hacia el espeso y oscuro bosque, lo que lo asust much simo. Por alguna raz n, un deseo ardiente alimentaba a Richard. Este deseo estaba orientado a hacer realidad el proyecto, porque los inversores le causaban terror. No hab a ning n despertar, as que era mejor que volara y hiciera este proyecto como sugirieron los inversores demon acos. Vol por el bosque, pero no pudo ver nada. El sudor le corr a por la cara, lo que daba testimonio de su miedo. Tambi n estaba preocupado porque flotaba solo por la jungla. No hab a pistas que aparecieran sobre c mo complacerlos. Se preocupaba cada vez m s a medida que volaba m s y m s profundo. Todo se volvi sombr o a medida que volaba m s hacia adentro. Parec a que la esperanza estaba eclipsada por la oscuridad y todo lo que se pod a ver eran sombras oscuras de rboles enormes. Tambi n parec an estar pose dos e incluso podr an devorarlo si se acercaba demasiado. En su sue o, Richard abri m s los ojos en un intento de ver, pero no se dio cuenta de que su miedo le hac a no querer ver. La nica parte de su cuerpo que funcionaba por encima de lo normal eran sus emociones. Todas las emociones estaban ligadas a la fuerza m stica, al igual que los egipcios estaban ligados a la adoraci n de su sol. La nica diferencia aqu era que Richard no ten a elecci n. Esos mismos ojos que observaban en tiempo real observaban en el tiempo del sue o, pero esta vez Richard parec a notar m s de ellos. Sigui adelante con su profundo miedo emocional que lo atra a a este largo y oscuro camino. Se puso m s nervioso cuando todav a no pod a encontrar pistas ni a nadie que lo ayudara. Sab a que los inversores eran demonios, as que se volvi cauteloso. Por alguna extra a raz n, esa sensaci n de ser devorado no se iba. La paranoia se encendi fuera de control como bengalas que ayudaron a hervir su sangre. Cuando empez a disminuir la velocidad, sinti p nico por la incertidumbre de sus sue os. Por qu disminu a la velocidad? Qu le esperaba? La raz n por la que disminu a la velocidad era la primera de sus preocupaciones, pero en realidad no entend a por qu se mov a. Lo que no tuvo tiempo de comprender fue que su miedo y ansiedad estaban directamente relacionados con sus movimientos. Cuando se detuvo por completo, sus sentimientos llegaron al cl max al encontrarse cara a cara con una cara pintada. Sus ojos podr an haber sido los m s abiertos que jam s haya habido. Su rostro absorbi el impacto, pero de una manera tranquila y contenida. No pod a moverse. Una mirada r gida y temerosa era todo lo que se le permit a. Ambos pares de ojos hicieron exactamente eso, pero la frustraci n agot a Richard, porque quer a correr y no pod a. Estaba oscuro, pero para Richard, los ojos capturaban todo. Este hecho y esa cara pintada aumentaron sus miedos basados ?? nicamente en la ignorancia de sus desgracias. Richard ya hab a se alado con el dedo. Desarroll un odio por esos ojos desconocidos y todo lo que representaban. Los sue os se intensificaron y Julian Akbar se par en medio del bosque oscuro y llor . No estaba claro si era porque estaba perdido en el bosque o simplemente era parte de su sue o. Su emoci n se dispar cuando not que el amor a primera vista se filtraba en el bosque. Una mujer ind gena desnuda corr a juguetona. El impulso del profesor de seguirla se volvi insoportable. La persecuci n se inici y la tristeza brill dentro de l. No pod a alcanzarla, y la oscuridad hizo que su presa se desvaneciera en la distancia. Su miedo ahora comenz a aumentar cuando se dio cuenta de que no iba a atraparla. Se encontr en lo profundo de las masas de rboles y enredaderas, pero nunca detuvo la persecuci n. El equilibrio entre la tristeza y el miedo fluctu severamente. Por el momento, la tristeza permaneci en el sube y baja mientras intentaba con todas sus fuerzas atrapar a esa mujer. No hab a ninguna mujer en casa, as que por qu no? El amor persegu a a Julian porque nunca lo experiment . La parte triste era que esto probablemente inclu a a su familia y estudiantes. La soledad contribu a a sus penas, pero cuando el hombre de la cara pintada hizo su aparici n contribuy a su miedo. All estaba, con los genitales cubiertos de una tela sencilla y sin nada m s que cubriera su cuerpo, excepto los muchos colores diferentes que adornaban su rostro como un tatuaje ritual. De hecho, ocultaba la identidad de este hombre, pero Juli n no tuvo problemas para ver la lanza que sujetaba con fuerza. Todo esto sucedi Al instante, porque ya lo estaban persiguiendo. Julian corri tan r pido como pudo a trav s de la espesa jungla, pero se top con un callej n sin salida. Su vida desliz ndose ante l envi una onda de choque por todo su cuerpo mientras miraba hacia lo que estaba bloqueando su camino. Era una versi n zombi de Wesley, que ten a una serpiente gruesa envuelta alrededor de l como una falda. Tambi n hab a una serpiente alrededor de su cuello. Wesley parec a anormalmente grande y el aspecto de un animal buscando a su presa. Julian r pidamente gir a la izquierda mientras continuaba su huida, pero el hombre con la lanza casi lo hab a alcanzado. El Sr. Akbar se acerc a un espacio abierto en esta jungla del mundo de los sue os. Obtuvo un poco de alivio cuando not que sus compa eros se dispersaban. Se quedaron all inm viles mirando a Akbar. Julian grit angustiado, y una mano se extendi hacia Akbar, pero cuando el ayudante se estir para ayudarlo, la lanza fue lanzada en su direcci n. Cay abruptamente cuando la lanza atraves la garganta del ayudante. El cuerpo cay sobre Julian y le result dif cil levantarse. Cuando se levant , ya era demasiado tarde. Lo hab an capturado y llevado a lo profundo del bosque, posiblemente para nunca m s ser visto. El captor del profesor era fuerte y bien formado. Aparentemente fue f cil para l llevar al profesor r pidamente. Encorvado sobre la espalda del ind gena, el profesor parec a impotente para escapar. Sin embargo, estaba asombrado por la forma en que su secuestrador viajaba a trav s del bosque. Se hizo evidente que el nativo sab a exactamente d nde estaba y hacia d nde iba. Una gran ceremonia se estaba llevando a cabo en medio del bosque antes de una tremenda hoguera. Hab a bailarines que realizaban un ritual. Una enorme barrera de rboles enormes separaba una zona del resto del bosque. El coraz n del profesor lat a con fuerza al sentir algo. Esta sensaci n de palpitaciones se hizo notoria para Juli n, lo que le caus preocupaci n. Sab a que las culturas sudamericanas realizaban ceremonias en las que se extra a el coraz n con las manos desnudas de un sacerdote. Hab a todo tipo de mitos que giraban en torno al coraz n. Se cre a que all es donde brilla con tanta fuerza esa peque a part cula de luz en cada ser vivo, el punto de ardor que fortalece el alma. Esta cultura en particular cre a que un sacrificio del coraz n al mediod a ser a un sacrificio al dios del sol. Esto enviar a el alma del sacrificado directamente a los cielos, para tal vez convertirse en una estrella que guiara a las generaciones venideras. El hecho de que fuera de noche desconcert al profesor. Record haber aprendido que, si se realizaba en la media luna de una luna llena a medianoche, entonces un alma pod a ser expulsada al inframundo. Esto realmente lo asust . Aunque sus colegas pensaban que el tema era un mito, Julian se hab a tomado en serio algunos de esos mitos. El hecho de que esto pudiera realizarse en l no le sent bien. Sin embargo, la ceremonia ya parec a estar en marcha. De repente, fue arrojado al suelo junto a una mujer tribal. Parec a ser la que estaba persiguiendo. Sin embargo, antes de que pudiera regocijarse por su victoria al capturar a su amada, sinti que algo estaba a punto de suceder. Hab a guardias a su alrededor. Comenzaron a empujarlo a l y a la mujer hacia adelante mientras los tambores aumentaban su ritmo. Los ojos del profesor estaban sombr os cuando mir hacia atr s y not que esos guardias eran Jerry y Briscoe. El miedo aument por el hecho de que una lanza estaba alojada en la garganta de Briscoe y parec a que le hab an arrancado un gran trozo de la garganta. El rostro de Jerry. El profesor grit para que lo despertaran, pero no pudo despertar por m s que lo intent . CAP TULO 20 El rayo dorado del rey atraves el horizonte, desterrando toda oscuridad y a todos los que moraban espiritualmente. Los esp ritus fueron los primeros en disiparse en la gloriosa luz del sol. Los peque os roedores nocturnos e insectos los siguieron. Sin embargo, hubo algunos que no tem an la luz del sol, sino que la disfrutaban mucho. Los miembros de la tripulaci n eran los principales porque era lo nico que los ayudaba a romper el sue o. Otro candidato feliz era Edward Pullin. No era porque experimentara el estr s y la agitaci n de la tripulaci n de su sospechoso, pero parec a realmente ansioso por estar en camino a Sudam rica. Nunca hab a estado fuera del pa s, y emprender una cacer a de recompensas no autorizada lo asombraba. Edward Pullins elogi la valiente postura de Nick al rechazar su solicitud de guiarlo. No ten a idea de por qu Nick era tan reacio a regresar. Edward no ten a ning n inter s real en saber por qu , as que se subi al vuelo preparado sin dudarlo. Aunque el rechazo todav a enredaba sus emociones, estaba muy contento de estar en camino. Pensamientos de proporciones heroicas, junto con coraje y valent a, se deslizaban por todas sus venas. Como agua corriente, pero en su caso, el movimiento de sangre contaminada emocionalmente desde el coraz n hasta el m sculo pensante, proporcionaba a sus pensamientos el combustible que necesitaba para capturar a Richard. Edward tambi n estaba un poco inquieto. No estaba seguro de por qu estaba tan emocionado. Una sensaci n de hormigueo recorri su columna vertebral y le caus preocupaci n, porque era lo mismo que sinti esta ma ana cuando se despert de repente. Lo consider con humor porque nunca recordaba realmente sus sue os, pero este todav a lo acompa aba vagamente. Simples destellos y vislumbres eran todo lo que ten a a su disposici n. Trat de bloquearlos mirando por la ventana y poniendo mucho nfasis en los peque os objetos que se hac an m s peque os. No recordaba por completo, pero lo suficiente como para sentir escalofr os en todo su sistema nervioso. Tambi n parec a estar asociado con su deseo de llegar a la ciudad de Macapa. La ciudad era misteriosa para l porque no sab a nada de ella, pero esta ciudad de la que nunca hab a o do hablar antes ten a toda la importancia del mundo. Su af n por alcanzar su premio, la captura de Richard, herv a dentro de l. Entend a el qu y a qui n persegu a, pero no lograba comprender el por qu . Sin embargo, ahora hab a una profunda pasi n por la captura de Richard, sin importar el costo. Esa misma determinaci n podr a ser la raz n del xito o el fracaso de Edward. Este frenes mental hizo que el tiempo pareciera pasar r pido porque lo siguiente que supo fue que faltaban unos treinta minutos para llegar a Macapa. Estos ltimos treinta le pasar an factura porque su estabilidad mental comenz a flaquear. Pens en esos sue os, en destellos y pulsos, lo que le hizo asentir con la cabeza contra la ventana. Parec a que las migra as se apoderaban de l, pero en realidad estaba pensando en Gunther. Qu dir a si supiera a d nde se dirig a? Todas estas emociones alimentaron su deseo, y en poco tiempo ver a a qu se enfrentaba. Kyser Finley fue casi el primero en despertarse por el sol penetrante, pero en este caso, la humedad severa que sigui a una noche llena de lluvia fue la reina de un d a que estaba destinado a ser abrasador. El nico alivio que alguien ten a era el espeso paraguas que formaba la jungla con sus rboles y enredaderas. No fue dif cil para Kyser ser uno de los primeros en despertar, su fuerte picaz n se encarg de eso. Sin embargo, los intensos sue os que la lluvia torrencial parec a causar eran la nica raz n por la que su irritaci n no le imped a dormir. Una de las pocas se ales del amanecer era el sol despejando el torrente de hidr geno que hac a doble equipo con el ox geno. El sol solo se pod a ver parcialmente en parches de la jungla, y esto era a mediod a. El sol no fue lo nico que sali , ya que el calor hizo lo mismo. "Ahhg", grit Adam. Continu de una manera dolorosa. Pam parec a ser la nica en escucharlo, o al menos la primera en mostrar un poco de preocupaci n. Kyser en realidad fue el primero, pero ignor los gritos del hombre por un momento. Entonces ech un vistazo dentro de la tienda de Adam. "Oh, Dios, est s bien, Adam? Te ves como una mierda". Adam no respondi de una manera comunicable, sino con gemidos y quejidos indescifrables. "Espera, hombre, ir a buscar a Pam". Kyser solt sus manos del pliegue de la tienda con una mirada de disgusto. "Oh, oh, oh", Adam se dio vueltas y vueltas y nunca pudo dormir. La enfermedad se hab a apoderado de l y era la raz n principal por la que ahora hablaba con gemidos. " Pam!", grit Kyser. "Pam, podr as ocuparte de Adam? Parece... no s , supongo que una mierda". Pam respondi suavemente: "T tampoco te ves bien. Mira esto", dijo mientras agarraba su brazo y mostraba algunos moretones severos. Estaban extremadamente rojos y parec an querer ampollarse. "Mira estos moretones. C mo sucedi esto?" Kyser apart su mano y respondi de manera defensiva: "No lo s . Tal vez sea hiedra venenosa. Pam lo mir con burla y le aconsej : Oh, no, no creo que esto sea hiedra venenosa. Realmente no s qu es. Bueno, eso es porque no eres m dico. Eres un agente del FBI. Sabes... realmente no hace falta ser m dico para saber que esto no es hiedra venenosa. Parece ser algo m s grave. Pam acerc sus brazos y not m ltiples abrasiones. Ven aqu , Ky!. Levant su camisa para examinar su cuerpo y not graves heridas de rasgu os que se hab a infligido a lo largo de la noche. Oh, querido, llor Pam con terrible empat a. Estoy bien!, exclam Kyser con fuerza. Mientras estamos sentados aqu holgazaneando sobre algunos rasgu os y moretones, Adam parece estar a punto de arder. Qu ? Le tomaste la temperatura?. Ves un maldito term metro o te parezco un m dico? Pens ... bueno, porque est sudando mucho y parece que realmente quiere morir. Puedes ayudarlo? Mierda, eres la mujer y est s m s en forma para esas cosas de guarder a. Pam mir a Kyser con desesperaci n, recogi su botiqu n y corri a ayudar al pobre Adam. Kyser la sigui brevemente, pero r pidamente se desvi para reunir a los dem s. Desliz sus manos por la grieta de la tienda de Roy y exclam : " Oye, Roy, lev ntate!". " Ya estoy despierto! No pude evitar levantarme por tu boca ruidosa. Todav a tienes picaz n? Me di cuenta de eso anoche. Te mordi algo?". "Suenas como Pam". "Oh, s , bueno, entonces tal vez ten a raz n". " Sobre qu ? Que necesito que me traten? Bueno, eso ya lo s , pero veo que aqu nadie es m dico, verdad?". "Es gracioso que menciones eso. Tuve un sue o gracioso anoche. No pod a despertar de l. Parec a que un m dico estaba tratando de matar a un hombre. El hombre creo que estaba tratando de llegar aqu . S , aqu mismo donde estamos. Hmm creo que estaba tratando de decirnos algo. Kyser se ri entre dientes. Qu estaba tratando de decirnos? Estaba tratando de advertirnos de que alguien tambi n estaba tratando de matarnos? Ja! Si hay alguna visi n en tu sue o, entonces a n no se har a realidad, porque nos habremos ido hace mucho. Nos vamos de aqu . Adam parece que podr a ser el pr ximo en morir, y debido a que presenciamos parcialmente esta tragedia, es nuestro nico deber llevar el cuerpo a casa. Adem s, ahora el que necesitamos hacer el Si la encuesta est muerta, qui n va a hacer el trabajo? No hay raz n para que estemos aqu . S, supongo que tienes raz n, y no creo que tu amiga nos est contando todo lo que hay que saber. Oh, querido, m rate! Necesitas estar en un hospital en alguna parte dijo Pam. Ven aqu ! Fue a tomar a Adam en sus brazos para consolarlo, pero al mismo tiempo acarici su botiqu n. Estas acciones hicieron que uno se preguntara por qu no era enfermera. Tengo fro, Pam pronunci Adam con una voz suave y chillona que parec a al borde del colapso. El sudor le corr a por la cara. Escucha, Adam! Tienes que decirme con qu puedes haber estado en contacto. Adam se dio la vuelta en los brazos de Pam, mir ndola a los ojos con una mirada de derrota. N... n... no estoy seguro. Algo te mordi ? Tal vez era venenoso. Tocaste alg n tipo de planta? Necesito saberlo porque Kyser parece haber sido afectado tambi n, pero ustedes parecen estar afectados de manera diferente. Pam se esforz por sacarle informaci n a Adam. El primer gesto que Adam lanz fue un estornudo horrendo que result en una r pida maniobra de cabeza por parte de Pam para evitar que su cara fuera el centro de atenci n. Tambi n manifest comentarios sarc sticos de los miembros de su tripulaci n. Espero que no sea contagioso, dijo Kyser. Pam parec a desesperada, pero no dej que eso le impidiera brindarle calor y consuelo a Adam. Cu dalo bien! declar Wesley. Pobre Adam. Necesitamos llevarlo a casa. Creo que tienes raz n, Roy! Entonces, cu l es el plan? Wesley exigi una respuesta. Se hab a unido recientemente a la tripulaci n y se sent a atrasado en la agenda. Creo que debemos informar a Richard de nuestra partida; no es necesario que estemos aqu . Tambi n necesitamos un poco de atenci n m dica. Kyser mir a Pam y continu : Creo que todos somos hombres y un poco de gripe y picaz n no nos har da o. Estaremos en casa ma ana. Los tres agentes del FBI se fueron a la tienda de Richard. Todos corrieron hacia su tienda como si fuera una vigilancia y fueran alguaciles de EE. UU. en una cacer a de recompensas. Oye! Rich! Rich!, grit el Sr. Finley con voz aguda. Algo enorme se hab a metido en Richard porque acababa de despertar de una pesadilla. Salud a los hombres antes de que pudieran llegar a su tienda con la mirada y las acciones de un individuo informado por la telepat a. S , caballeros? Rich! Tenemos que hablar. Kyser habl en voz baja y firme con el debido respeto por su amigo. Quer a dejar algo en claro. Estamos empacando. Qu ? Qu quieres decir? Quiero decir exactamente lo que dije S ! Creo que lo entiende perfectamente. Wesley Me encargar de esto! Ya sabes, Richard, act as sorprendido. Es que s que esta situaci n es dif cil, pero no he logrado mucho. Mucho? Qu demonios? Este tipo est loco? dijo Wesley. Kyser calm a Wesley colocando sus manos sobre l para sujetarlo. Richard se mantuvo erguido, sin miedo alguno. Su proyecto era de suma importancia, as que continu con su refutaci n. Mira, no necesito mucho ms tiempo, tal vez un d a m s. Esta noche no fue tan mala. Creo que necesitas hablar por ti mismo. Tuve una pesadilla terrible anoche y no me gustara estar aqu otra noche m s. Roy finalmente hab a podido decir algo en la discusi n. Estaba de buen nimo porque sent a que lo escuchaban. Creo que la decisin es un nime: nos vamos de aqu dijo Wesley. Kyser tena contacto visual con Richard, pero lentamente desvi la mirada. Oye, dile a Pam que venga aqu orden Kyser y alguien hizo exactamente eso. Klinton Westfield no ten a problemas para dormir hasta tarde, pero hoy no pod a igualar su r cord. Supongo que la noche de sue o no fue agradable y el alboroto afuera le hizo da o en el t mpano. Sali de la tienda con ira en su rostro, " Mierda!" No era el lugar ideal para despertar. El aire h medo le disgustaba. La superficie resbaladiza causada por la lluvia hac a que caminar fuera una experiencia resbaladiza. El calor y la humedad parec an ser fuerzas directas que actuaban sobre Klinton se sinti aliviado y se sinti mal por su dolor. Trot para buscar a sus amigos, aquellos con los que pod a relacionarse, Andrew y Susie. Intentando con todas sus fuerzas caminar por el terreno fangoso, Klinton se mostr a n m s descontento cuando not que su tienda estaba vac a. Luego ignor los problemas que causaba el barro y corri hacia los dem s. Klinton se abri paso a trav s de la tienda de Briscoe, observ ndolo all tendido inm vil. Sin embargo, despu s de mirar por un momento, Briscoe levant la cabeza solo para mirar a Klinton por un momento. Luego se desplom hacia atr s sobre su colchoneta para dormir. Klinton se asegur de que Jerry estuviera despierto, lo cual no fue f cil, pero nadie hab a visto a Andrew. " Nadie ha visto a Andrew y Susie!" " Qui n!?" "Los pilotos, idiota. No se encuentran por ning n lado". Casi todos escucharon y se reunieron alrededor de Klinton. " Quieres decir que nadie los ha visto?" "Oye, oye, c lmate. Probablemente se levantaron temprano para revisar los helic pteros, pero qu tal si t y Pam van a revisar los helic pteros de todos modos? Probablemente los encontrar n en el camino hacia all . A Richard no le agradaron los ltimos comentarios de Kyser y aconsej : Mira, insistes en irte, pero no ten a idea de que esta gente terminar a muriendo. Obviamente lo que sucedi fueron solo accidentes, y esa no es raz n para dejar de trabajar. Quiero decir, el trabajo contin a como la vida. Creo que debemos enviar los cuerpos para que puedan tener un entierro apropiado y luego simplemente terminar nuestro trabajo. Espera un minuto, qu pasa con tu amigo Brutus? l acaba de fallecer recientemente, y c mo sigue siendo un misterio. Creo que estamos lidiando con un problema de moral aqu . Quiero decir, en qu punto estamos faltando al respeto a los muertos? Bueno, no habr entierro para los Kemp porque los voy a encontrar, dijo Klinton y sali corriendo. Espera un minuto! Somos un equipo. No salgas corriendo y te pierdas. Bueno, no creo que vayamos muy lejos sin los pilotos. Eso llam la atenci n de la tripulaci n. Bien, primero, por qu no vais t y Pam a comprobar los helic pteros mientras buscamos por aqu ? Un momento! No trabajo para ti ni para ninguno de vosotros. Bueno, c mo te llamas de nuevo? dijo Wesley con sarcasmo. Luego seal al Brutus sin vida mientras se expresaba verbalmente. Vers, ah est tu jefe. Parece que no te va a hacer mucho bien. No hab a tiempo para peleas, as que Kyser interrumpi . Miren! Caballeros. Todos necesitamos trabajo en equipo, y si quieren salir de aqu lo antes posible, entonces sugiero que trabajemos juntos. Tambi n tenemos que tener cuidado con esas trampas que pusieron a Brutus en este aprieto. Crees que uno de los pilotos est atrapado en una de esas terribles trampas? pronunci Pam. Klinton mostr su apoyo. S, creo que necesito encontrar a mis amigos. Si no sabemos nada del helic ptero, no iremos a ninguna parte, as que esa es la prioridad. Obviamente, a Richard no le gust lo que estaba escuchando, y no pas mucho tiempo antes de que sintiera que era insoportable seguir sin ser escuchado. Todos, parece que superamos nuestro p nico. Act as como si algo estuviera tratando de atraparnos. Quiero decir, estos fueron accidentes extra os. Todos sabemos Cosas como esta no pasan a menudo, as que es muy poco probable que algo as nos pase a los que quedamos. Qu pasa con los valientes ciudadanos que deciden que har n lo que sea necesario para alimentar a sus familias...? Mierda, alimentar a mi familia. De qu co o est hablando este tipo? Lo que intento decir es que mucha gente perdi la vida trabajando en minas de carb n o en enormes presas para que nuestro pa s pudiera tener suficiente energ a, o qu pasa con los mineros que extraen sus preciosas rocas y metales para que puedan persuadir a la lujuria para que sea el comandante de sus pecados? Nosotros somos esos valientes ciudadanos. Tenemos un trabajo que hacer, y t est s en mi n mina: se ha firmado un contrato. Kyser mir a Richard con los ojos entrecerrados. Espera un minuto, Richard. Qu pasa con Brutus? Est muerto. Yo... yo pensaba que mi amigo ten a m s compasi n que eso. Richard se mir a s mismo y se enderez visiblemente. Tienes raz n! Mira, tengo acceso a una funeraria en la tercera isla al este. Jerry y Briscoe pueden escoltar los cuerpos, por un incentivo extra, por supuesto. De esa manera, el cuerpo de Brutus se conservar hasta que terminemos. Richard, pero no era l el ingeniero y el nico calificado para el trabajo? S, pero Klinton Westfield es un oficial de su compa a y estoy seguro de que puede terminar las tareas restantes. Es solo un simple informe a mis inversores de que este es un lugar ideal para mi proyecto. Brutus habl muy bien de Klinton. Klinton estaba desconcertado. Lo hizo? S, Klinton, me inform que eras el jefe, junto a l. Adem s, que sus ense anzas estaban calando y ahora eras equivalente a un M ster en ingenier a civil. Tus estudios no significan nada ya que el informe se archivar a nombre de la empresa. Klinton no pudo ocultar una sonrisa. Bueno, supongo que tienes razn. Soy experto en lo que hago, pero nunca trabajar para tu tipo de s rdido. Kyser rompi el hechizo con palabras suaves. Pam! T y Klinton, oc pense de esos helic pteros. Estoy bastante seguro de que sus amigos fueron a ver c mo est bamos de vuelta a casa. Ahhg... Ahhg repiti la voz desde la nica tienda que no estaba vigilada. La tripulaci n se acerc a los gritos con cautela y un poco de preocupaci n. Julian Akbar sali de su tienda y se encontr con miradas incomprensibles. Qu ! Qu est n mirando? Tuve una pesadilla y no parec a poder despertar de ella. Bueno, todos han tenido una noche agitada, pero ser la ltima. Ah, s. Pens que estar amos aqu un d a m s o menos. Ha habido un cambio de planes. El profesor se pregunt cu l era el problema. D nde est Richard? En ese momento era un verdadero ignorante. Puede alguien ponerme al d a? Bueno, enviamos a Pam y Klinton a encontrarse con los Kemp. Conocer a los Kemp? Ad nde? Creo que pueden haber ido a comprobar cmo estaban los helic pteros. T crees? Bueno, en realidad no sabemos dnde est n en este momento, pero estamos adivinando d nde m s podr an estar. Es obvio que se levantaron un poco antes e hicieron lo que cualquier buen piloto har a. Y qu es eso, Kyser? Cuidar su orgullo. Orgullo, Kyser? Sabes que Kyser a veces habla con jeroglficos al rev s. S, orgullo por la nave en la que pilotean. CAP TULO 21 El calor del d a aument significativamente junto con los cantos de los p jaros y el lenguaje animal. La humedad jug el papel principal porque la otra fuente de calor estaba bloqueada en su mayor parte por los enormes rboles que se encontraban a lo largo del camino que tomaron Pam y Klinton. Los rboles se alzaban masivamente sobre sus cabezas y daban verdadero significado al concepto de jungla. Pam y Klinton recorrieron este camino r pidamente, y por suerte para ellos hab a luz de d a. Los dos no hab an dicho mucho durante los primeros veinte metros aproximadamente, pero Klinton los sigui con ojo atento. Se pregunt por qu estaba tan interesada en la diferente vida vegetal. Entonces, agente Slaughter... Oh, llmame Pam. Creo que en un momento como este, Pam es m s adecuada. Bueno, Pam, qu te lleva a luchar contra el crimen? Supongo que la gracia de Dios. Bueno, d nde obtuviste tu t tulo? No tienes que tener un t tulo para ser agente del FBI? Fui militar. No fuiste a la universidad? dijo Klinton, sorprendido. Podra haberlo hecho. Incluso rechac varias becas que me ofrecieron, pero... Pero qu ! Ojal tuviera esa oportunidad de ir a la universidad. Qu , eras inteligente o algo as ? Por supuesto, pero no es por eso que me ofrecieron becas. Yo era una persona deportista. Qu demonios te hace querer luchar por el T o Sam? Bueno, siempre so con estar en el ej rcito. Puede que te r as, pero creo que eso es porque practiqu deportes a una edad muy temprana, y recuerdo ese anuncio, "S todo lo que puedas ser, en el ej rcito". Pam lo hab a cantado tal como lo recordaba. Creo que mi naturaleza competitiva en los deportes a veces se alimentaba de esa cancin tem tica. Realmente afect mis deseos de so ar con ser un oficial de alto rango en las fuerzas armadas. Mujeres de alto rango es lo que les faltaba, si algo era inadecuado en nuestro ej rcito. Bueno! Eso solo vuelve a la pregunta que te hice antes. C mo te convertiste en agente del FBI? Oh, bueno, descubr que las fuerzas armadas me hicieron vivir un sue o. Qu , no ascendiste en absoluto? Claro, he ascendido. Pero la mayora de los ascensos eran simples aumentos de sueldo y no ten an ning n valor real. Me llev a creer que una mujer solo ser a considerada para ascender a un rango tan alto y luego se quedar a estancada. Por supuesto, te dan la impresi n de que tienes una oportunidad, pero en realidad no la tienes. B sicamente, simplemente gan el rango m s alto que pude, o en realidad hasta donde mi paciencia me lo permiti . No s , supongo que decid postularme y aqu estoy. Oh, aqu est s! Ja! Esta es tu idea de un trabajo? Espera un minuto. Me parece que tu trabajo te tiene aqu conmigo. Pam era sorprendentemente en rgica en sus comentarios y gestos, aparentemente todo lo contrario de la compasi n de Pam. Klinton se dio cuenta de sus novedosas acciones. Vaya, seguro que s... Ya basta de hablar de m... Y t ? Y por qu est s aqu ? El tono de Pam variaba de esta pregunta inocua. Trat de caminar r pido por el sendero, pero su inter s en varias plantas obstaculizaba el paso r pido. Pam se detuvo de repente y se inclin hacia delante con la mayor sensualidad. Klinton observ el esplendor mientras examinaba una planta. Querida, no es momento de recoger rosas. Por si no ests informada, quiero irme a casa. Puedo mostrarte muchos lugares en casa donde puedes hacer jardiner a. Te callar s? Estoy tratando de ver algo. Te importa que te pregunte qu ? Los chicos de ah atr s est n enfermos y me pregunto si habr n estado en contacto con algo desagradable. Klinton inclin su cuerpo para mirar m s de cerca y aconsej : S, creo que eso explicar a lo desagradable. Mira! Tiene esas cosas espinosas a lo largo de su tallo. Parecen peque as agujas verdes esperando a romper la carne de uno. No estoy segura de si Adam o Kyser han estado en contacto con esto. Ni siquiera s si esta planta causar a esos s ntomas. Supongo que no te importa probarla. Pam mir a Klinton rid culamente. Toma, dame eso. Ella seal lo que Klinton sosten a en su mano. Qu vas a hacer? Tomar una muestra, o algo. Ser mejor que tengas cuidado con eso. l le entreg a rega adientes el art culo solicitado. Ella procedi a tomar la planta, esforz ndose al m ximo para no pincharse. Oye! Ten cuidado, qu diablos vas a hacer? Preparar una vacuna o algo as ... Doctor! Pam lo mir y pens , c mo diablos voy a hacer eso? Ella respondi : No, no soy doctora, y dudo que alg n doctor pueda sintetizar una vacuna a partir de una planta en el lugar. Apenas tenemos el equipo adecuado para tomar temperaturas o hacer vendajes. La planta fue asegurada y continuaron su viaje. Como de costumbre, Pam se lanz al frente, sin miedo al entorno del bosque diurno. Klinton no tuvo objeciones a esto. Disfrutaba m s de la vista siguiendo a la Agente Slaughter, y qu hermosa vista ofrec a. Pam, dijo Klinton con segundas intenciones. Eres una mujer sexy. Pam se detuvo en seco y exclam: Qu !? Oh, oh, solo estoy bromeando. No quise decir que fueras sexy. Quiero decir, quiero decir, yo, eres una mujer sexy, solo que no quise decirte eso... en este momento. Klinton se detuvo y mir a Pam. Se pregunt si revisar esos comentarios era siquiera necesario. No import mucho, porque Pam lo mir brevemente y continu . Espera un minuto Pam, baja el ritmo dijo, corriendo para alcanzarla mientras su entusiasmo creca por su siguiente l nea de preguntas. Est s casada, Pam? Oh, ahora ests coqueteando conmigo. No! No, eso no es verdad. No estoy coqueteando contigo ni con nadie m s. Ni siquiera me comporto de esa manera, solo charlamos un poco. Debes querer que alguien coquetee contigo. No! Una sonrisa descendi sobre el rostro de Klinton mientras los dos desarrollaban una peque a charla significativa. Klinton todav a estaba asombrado por la figura de Pam y deliberadamente le permiti caminar m s r pido. Seguro que no tienes un problema con este barro, grit Klinton mientras aumentaba la frustraci n porque el barro atacaba sus zapatos. Solo fui criado para soportar condiciones severas, tambi n para no quejarme por situaciones inc modas. Pam habl con confianza sin perder el paso. Oh, supongo que eso es parte del trabajo. Exactamente! Oh, entonces cuando esa serpiente salt hacia ti, tambi n lo soportaste, no? Klinton se ri , pero no hubo respuesta de Pam. La aproximaci n del final del camino era inminente y pronto obtendr an la vista de los helic pteros. La vista de esas cuchillas verti alivio en los corazones de Pam y Klinton. A medida que se acercaban, Klinton no pudo evitar exclamar: No creo ver a nadie. Si los Kemp no est n aqu , d nde est n? C mo vamos a llegar a casa? Pam ten a buen ojo y, como siempre, iba ligeramente por delante. S, algo no va bien, Klinton. Qu quieres decir? Pam volvi a guardar silencio mientras se acercaba al veh culo que los llevar a a casa. Maldita sea! Qu ! Qu ? Klinton se resisti con entusiasmo. Mira eso. Los helicpteros est n casi sumergidos en agua. El alivio se disip , dej ndolos exasperados por el miedo. El agua estaba justo a la entrada de las puertas. El helicptero debe haber aterrizado en un punto blando y causado alg n hundimiento, porque est un poco bajo el barro. Espero que esto no impida el despegue. Sr. Klinton, sabe algo sobre helic pteros? Es una pena porque podr a haberme registrado para las clases de piloto a trav s del FBI, pero ten a miedo de volar. De todos modos, me pregunto por qu habr an aterrizado aqu . Oye, no cuestiones a mis amigos. Son buenos pilotos, y qui n habr a sabido que llover a tan fuerte anoche? Veo que selva tropical es un nombre apropiado. No estoy atacando a tus amigos. Necesitamos encontrarlos, pero djame comprobar algo. Pam examin de cerca, pregunt ndose si ten a raz n. El silbido y el silbido eran el resultado de que finalmente ten an en sus manos los helic pteros. Pam sumergi su mano debajo del agua mientras apoyaba la otra mano contra el helic ptero. " Qu est s haciendo?" Pam no dijo nada de inmediato, sino que simplemente parec a exasperada por la sensaci n de barro espeso y pegajoso que enterraba los trineos de aterrizaje de los helic pteros. " Est s tratando de levantar el helic ptero? De acuerdo, se orita H rcules!" "C llate y dame una mano". Klinton lo hizo, pero dud por la sensaci n inquietante de tierra l quida. No hab a forma de mover estos grandes veh culos a reos, y ahora la preocupaci n y la frustraci n entraron en sus expresiones faciales. Despu s de darle una sacudida final, Klinton declar : "No creo que vayamos a moverlo". "Revisemos el otro". Pam se apresur varios metros hacia la izquierda para administrar los mismos esfuerzos, pero fue en vano. Descubri que era a n m s profundo. Vamos, vamos a decrselo a los dem s. Decirles a los dem s qu ! Que no vamos a volver a casa? No, Klinton! No est n desaparecidos tus amigos? S ! Creo que sern ellos los que nos lleven volando lejos de aqu , as que tenemos que decirles a los dem s que no estaban aqu y, a menos que los encontremos, estamos atrapados. Oh, no, no estoy atrapado. Hay un barco cientfico en la costa. Har que el culo de Jerry me saque de aqu . Ah, es cierto, un grupo de vosotros vino en barco. Veris que tenemos un camino a casa, despu s de todo. Se lanzaron por el mismo camino, omitiendo la recogida de flores esta vez. Esta vez estaban prcticamente empatados porque a Klinton ya no le importaba disfrutar de la vista desde detr s del agente. Hab a otras cosas en sus mentes. Debis haber sido amigos ntimos de esos pilotos. Klinton mir a Pam mientras manten a el mismo ritmo. Bueno, trabajamos juntos, as que nos conocimos. Sabes, yo sol a pensar que Andrew se hizo amigo m o por alg n motivo oculto. Oh, cu l fue ese motivo? No estoy seguro, pero no nos dirigimos muchas palabras antes... y creo que su mujer se me insinu, en aquel momento todav a no estaban casados, pero yo no ten a ning n inter s en ella. Creo que Andrew pensaba lo contrario. Bueno, c mo se hicieron amigos? Es curioso, porque Susie me invit a una reuni n a la que ella y su marido iban a asistir, y me dio la sensaci n de que a l no le gustaba demasiado la idea. Creo que lo ten a un poco dominado. Le dijo lo que ten a que hacer de forma no verbal, si me entiendes. Klinton tena toda la atenci n de Pam, pero las preguntas surg an y provocaban una respuesta curiosa. Bueno, todava no me has contado c mo os hicisteis amigos. Entiendo la idea, pero... As que supongo que ella foment esta amistad. Exactamente! Alguna vez se te insinu ? Ya sabes, como t me insinuaste a m antes. No, y no te lo he intentado! Hmm, me sorprende que no lo haya hecho. No, te equivocaste por completo. Ella no estaba pensando as, adem s de que estaban comprometidos. No eres tan crdula. Qu ! Yo no soy cr dula. Sabes, nadie me ha dicho eso nunca. Espero que sepa, seor Westfield, que hay una diferencia entre ser cr dulo y ser taca o. O ser firme, o simplemente ser cruel, y eso me ha resultado evidente. Un momento, esto es un prejuicio. Por eso ahora no tengo una mujer. S, creo que tiene raz n respondi ella c micamente y con una expresi n sarc stica. Sabe qu ? Usted es otra cosa. Usted tambin es otra cosa. Al menos s por qu no tengo pareja, pero por qu usted no la tiene? Eso no es asunto suyo. Creo que tiene miedo. S, veo que ese peque o y valiente coraz n de all llora de miedo a veces. Como todo el mundo. Hmm, gracias a Dios no importa lo que usted piense. Importa lo que piense todo el mundo, porque Dios habla a travs de la gente, as que deber a escuchar a todo el mundo, rico o pobre. Algo que quiz no pueda comprender todav a en su desarrollo. Bueno, felicitaciones, finalmente ests teniendo sentido, pero la mayor a de las veces te cuesta obtener claridad. Claridad? Qu diablos es esto: Hablar 101? Maldita sea! Miniatleta, miniH rcules, y ahora eres una experta en oratoria. Supongo que podemos llamarte una mujer renacentista. No eres graciosa en absoluto. Oh, no estoy tratando de serlo. Es solo que tenemos aqu al sue o americano, que le aterrorizan las serpientes. Si alguna vez salimos de este caos, seguro que aparecer s en los titulares: "Agente renacentista del FBI supera su fobia a las serpientes para escapar de las trincheras de la jungla salvaje". Ja! Risa. Risa dijo suavemente Pam. Eres una tonta. No, nena, creo que te equivocas. No me han engaado. S lo que est pasando. S , s exactamente lo que est pasando. Oh, qu est pasando entonces? Pam respondi con una sonrisa. Te entiendo. Eso es lo que est pasando. Eres una mujer hermosa, inteligente y resistente. Si tuviera una mujer, no ser a un problema elegirte. Hmm, te lo dije. Me est s insinuando. No, no. Solo digo la verdad. Si eso es insinuarte, entonces por Dios, soy culpable. Pam se sinti un poco halagada, pero el momento se detuvo porque el campamento estaba justo delante. Kyser, Kyser, grit Pam cuando vio al resto de la tripulaci n. Ellos escucharon sus gritos y respondieron al instante. Pam! Qu est pasando? Los helic pteros parecen in tiles y los Kemp no est n por ning n lado. Qu quieres decir con in tiles? Deben haber aterrizado en alg n punto blando porque la lluvia de anoche hizo que se hundieran bajo el barro y el agua. Qu ! Espera un minuto. Los helic pteros est n ahogados en el agua. No. No completamente. El interior no est inundado, pero los trineos de aterrizaje est n profundamente bajo el agua y el barro. Como un auto atascado en el barro, pero esto parece ser peor. No est bamos seguros de si los helic pteros a n podr an despegar. D nde est n los pilotos? exclam Kyser. No lo s . No estaban por ning n lado. Bueno, qui n nos llevar a casa? grit Klinton. El silencio se avecinaba hasta que Kyser lo rompi . Briscoe, no eres piloto? Dud en responder, pero luego dijo: S !. Bueno, habla! Pueden despegar esos helic pteros?. Eso depende. Tendr a que verlo. Vamos! respondi Klinton. Qu pasa con Andrew y Susie? Hay que encontrarlos. No te olvides de mi jefe, a quien est s dejando descomponerse aqu . Qu pas con la moral de todos? S que quiero volver a casa m s que nadie aqu , pero maldita sea! Pam fue la primera en detenerse y escuchar las preocupaciones de Klinton, y la tripulaci n la sigui poco despu s. Klinton tiene razn. Necesitamos encontrarlos dijo Pam. Puedo sugerir que hay un helic ptero en la primera isla? Puedo recogerlo si Jerry me lleva en bote pronunci Briscoe. Est bien, de acuerdo, entonces. Nos ce iremos al plan de Rich inicialmente. Lleva el cuerpo al lugar que mencion Rich y podr s recoger el helic ptero. Richard, est n en la misma isla? No hubo respuesta, pero eso no detuvo el interrogatorio de Kyser. Cu nto tiempo llevar esto, Jerry? No estoy seguro. A qu distancia est el lugar de aqu ? Si tomamos ese gran barco, puede que nos lleve seis o siete horas. Eso sin contar el tiempo que necesitaremos para llegar a tierra. Quieres decir que podr a pasar m s de la mitad del d a antes de que todos regresen, doce malditas horas antes de que podamos empezar a alegrarnos de irnos? Podr a estar oscuro para entonces. A qu hora se pone el sol por aqu de todos modos? Tranquilzate, Klinton. Eso nos da tiempo suficiente para buscar a tus amigos. En caso de que no tengamos suerte en encontrarlos, quiero probar esos helic pteros. As que Briscoe, t y Jerry regresad aqu lo antes posible. Tal vez podamos soltarlos con la ayuda del otro helic ptero. Tal vez? S, bueno, tal vez necesitemos formar equipos! Jerry y Briscoe, obviamente ustedes tambi n est n juntos. Pam, qu date con Adam, y Richard conmigo. Roy y Wesley, qu dense juntos. Mientras Kyser se alaba a los equipos sus reas responsables para buscar, el profesor se pregunt por qu no estaba incluido. Oye, qu hay de m ? Te olvidaste de m . No reconocen ustedes a un genio cuando lo ven? Est bien, lo siento! Qu date y ayuda a Pam. Julian tena una expresi n de depresi n porque no lo apreciaban. Sent a que no le estaban prestando atenci n a su utilidad para el equipo. Con la cabeza gacha, se dirigi a ayudar a los esfuerzos de Pam. Jerry y Briscoe prepararon la ltima lancha y arrojaron el cad ver a bordo. Se escuch un gran golpe por el lanzamiento de Brutus y Jerry dijo: Esto es espeluznante, hombre. Nunca haba visto un cad ver y ya he visto dos hoy. Es espeluznante, no? Quiero decir, mi jefe aqu muerto, vaya! No me gustaba cuando sol a darme rdenes y hacerme trabajar hasta la muerte. Ja! Supongo que me r o el ltimo. Briscoe no ten a palabras y realmente se sent a agotado porque Jerry comenz a hablar profusamente. Es apropiado, tal destino para un hombre trabajador como el viejo Brutus. Briscoe no dijo nada durante las pausas de Jerry para tomar aire, y el sonido del motor le dio ritmo a sus odos. Era su nica escapatoria de la pirotecnia verbal que Jerry montaba. Sabes qu ? Incluso intent estafarnos con nuestro salario. Oh, no nos dijo cu nto pagaba tu jefe por este viaje. Y todo lo que he pasado. Este maldito calor, s que estoy acostumbrado al calor, pero maldita sea, cosas desconocidas que te pican. Al menos de donde yo vengo sab amos qu era lo que te picaba. Apuesto a que no puedes decirlo. Dime qu te est mordiendo ahora. Briscoe mir hacia abajo y golpe con la mano a la criatura, y Jerry agarr el cad ver de su jefe anterior con fuerza y ??declar : Vaya, y si te dejo caer en el agua? No dir a que a los caimanes les importar a. Uno intent comerme por este desafortunado viaje al que nos ofreciste como voluntario. Oh, casi te come un cocodrilo. Ja, eso es gracioso dijo Briscoe, y se ri tan fuerte que casi hizo que el barco se equivocara. Un viraje en el imponente Amazon hizo que ambos agarraran el barco. Jerry solt al muerto para asegurarse de no tener una segunda ronda con esos reptiles. Oye, hombre, ten cuidado. Ya he estado nadando durante el da. Idiota, el da acaba de empezar. Quiero decir ayer, ya sabes a qu me refiero. Mierda. Desde que llegu a esta jungla, mi sentido del tiempo est jodido. El barco estaba bajo buen control ahora y estaban en camino r o abajo. Fue bastante tranquilo durante el camino. El sol era penetrante y m s porque no estaban protegidos por el enorme dosel de rboles que se encuentra a ambos lados del r o. Jerry observ la proa del barco cortar el r o provocando una onda de olas. "Nunca he visto peces como este, nadan tan armoniosamente". Briscoe ech un vistazo y respondi : "Esas son pira as, y no son tan indulgentes como un cocodrilo". "Apuesto a que s . Deber a darles una comida de Brutus". Briscoe neg con la cabeza y continu dirigiendo el peque o bote a motor. " Oye, Jerry! Es hora de que te prepares para tomar el control". Jerry se puso de pie y mir el barco cient fico que estaba frente a ellos. "Seguro que es un barco encantador. No me importar a tenerlo". "Bueno, finge que es tuyo y tal vez nos lleves a donde necesitamos estar a salvo". "Oh, no cuestionas mis habilidades, verdad? Ya sabes que me he criado rodeado de barcos desde que era muy grande. Cuando ten a ocho a os, mi padre y yo fuimos a pescar lejos, al lago, y l se emborrach demasiado. El muy cabr n se desmay , y, ah, s , es un cabr n, de lo contrario yo no estar a aqu . Ten a que llevarnos a casa. Ten a un miedo terrible, especialmente cuando intent despertarlo borracho. Realmente no sab a hacia d nde ir, ni siquiera c mo girar el barco. Quiero decir, observaba a mi padre, pero a n no se hab a animado a ense arme. Pens que si pod a girar el barco y mantenerlo recto, podr amos llegar a la orilla en alg n momento. Por suerte, terminamos justo donde empezamos, pero ese viaje hizo que me ense ara de inmediato. Le agradezco a Jes s por eso. Realmente se preocup por m entonces, pero desde que me convert en un hombre no me ha iluminado mucho. Jerry necesitaba respirar para darle tiempo a Briscoe para responder sin entusiasmo. Una historia conmovedora! Espero que hayas terminado porque es hora de abordar tu bote y ponerlo en movimiento. Claro, estoy listo. Vamos a ponernos en marcha. Los dos tenan una tarea por delante que resultar a ser su destino y el cese de su ser sensible. Cap tulo 22 El viejo gordinfl n yac a acurrucado debajo de su silla dormido y sin darse cuenta de lo que estaba a punto de suceder. El sonido de un gran motor lleg rugiendo desde el cielo, y por las vibraciones supo que el avi n estaba descendiendo. El alboroto que caus el vuelo del detective Edward Pullins despert al anciano de su siesta. Lo sobresalt porque no sab a de ning n vuelo programado, pero tambi n sab a que ltimamente las cosas por aqu hab an sido extra as. Salt para ver bien lo que estaba sucediendo. Mir larga y fijamente el aterrizaje y qui n podr a salir como un detective privado que estuviera hambriento de resolver otro caso. El miedo y la curiosidad luchaban por dominar, y los dos no se complementaban. Mir a Edward Pullins mientras bajaba las escaleras. Edward inmediatamente se puso sus gafas de sol sobre la cara porque no estaba... Edward estaba acostumbrado a ese tipo de calor. Esa variaci n entre el avi n con aire acondicionado y ese calor le quitaba un poco de entusiasmo por alcanzar a Richard. Ya estaba all , as que no hab a vuelta atr s. Lo primero que llam la atenci n del detective fue la torre que se alzaba sobre la zona. Destacaba porque no hab a rboles que lo protegieran del ataque inmediato del sol. Ese hecho aument el entusiasmo de Edward por llegar a la torre. El anciano not que la complexi n del hombre le resultaba familiar, pero las gafas de sol hac an que su identidad fuera confusa, pero sab a que el misterio pronto se resolver a porque el detective pronto estaba subiendo las escaleras. El anciano pod a o r sus pasos y se prepar para su entrada. Cuanto m s fuerte se hac a su sonido al subir la escalera, m s aumentaba la anticipaci n para ambos. El anciano ten a curiosidad por saber qui n se acercaba, y Edward solo quer a algunas respuestas. El detective Pullins abri la entrada de golpe. Tambi n hab a agarrado su pistola para tranquilizarse. El anciano grit : "No, no, no dispares". Edward reemplaz su arma de fuego solo despu s de darse cuenta de que no era necesaria. " Oye, ven aqu !", orden Edward. El anciano se qued all , el miedo y la ansiedad ahora lo dejaban sin palabras. " Qu pasa? No hablas ingl s? Lo hablabas bien cuando te estaba apuntando con esto. Tengo que apuntarlo de nuevo para obtener una respuesta de ti?" La mirada petrificada permaneci en el rostro del anciano. Edward se abri paso para invadir el espacio del guardi n de la torre. Luego lo agarr con fuerza, " Mira!" Edward meti la mano en el bolsillo trasero y sac varias fotograf as. " Has visto a estas personas?" Edward hoje r pidamente las fotos de los amigos de Richard, Joe y Nick. El anciano todav a no respond a tanto como le gustar a y no pod a decir que hab a visto a ninguno de ellos. " Espera un minuto!" declar Edward. Sab a que algo no cuadraba. Edward comenz a aumentar la fuerza detr s de la sacudida del anciano. " Para qui n trabajas? Me dijeron que este hombre diriga esta instalaci n dijo, sealando agresivamente la foto de Richard. Me ests diciendo que no conoces a este caballero. Veo que tal vez tenga que... Ah, vale, me resulta familiar, pero trabajo para un tal capitn Briscoe. Creo que lo he visto con el capit n. No s nada m s. Est s seguro de que no conoces a ninguno de estos hombres, de que no has visto a ninguno de ellos por aqu ? Edward se asegur de echar un buen vistazo a las fotos. No, no conozco a ninguno de ellos. Creo que no me ests contando todo lo que necesitas contarme. No s si est s defendiendo a alguien o si simplemente no te acuerdas. Edward agarr al pobre anciano con una mano con una fuerza extremadamente grande. Utiliz la otra mano para apuntar su juguete a su mand bula. Ahora, s que hay algo que quiz s hayas olvidado decirme. No es as ? En ese momento, el sudor brot de la cabeza del anciano, lo que le hizo temblar un poco de miedo. Edward le empuj las fotos ante la cara. Mira! S que ten as que ver a uno de estos tipos. No, no! No conozco a esta gente! S que ha estado pasando algo extra o. Debes haber notado algo: eres el hombre de la torre. Puedes ver todo lo que viene aqu . S que lo sabes? Bueno, me di cuenta una vez que Richard y un hombre consiguieron un helicptero, pero Richard regres solo. Parec a estar preocupado o algo as . Bueno, ad nde fueron? No lo s. Todo lo que hago es mirar. Nunca s nada. Edward solt al anciano y guard su pistola. Mir por la ventana de la torre, observando el resplandor. Not los rboles espesos que se extend an a lo lejos. Esa misma vista era un presagio de lo que estaba por venir, pero Edward no se dio cuenta. Oportunamente, se apresur a bajar la escalera para averiguar c mo curar su deseo. Justo antes de salir, el anciano decidi soltar un poco m s de informaci n. Te sugiero que, si quieres encontrar a quien ests buscando, te quedes ah junto a esas pistas de aterrizaje de helic pteros. Probablemente har n una parada hoy. Puedes conseguir que te lleven entonces, pero espera pacientemente. Edward prest atenci n y procedi a salir de la torre. Enfrentarse al brutal sol era el primer desaf o de Edward, pero ser paciente resultar a ser el menos evidente. Se qued de pie bajo el sol abrasador y se pregunt c mo llegar a a donde necesitaba estar. No hab a muchos rboles en su zona, as que sufri . Contempl los rboles a lo lejos, deseando estar debajo de uno, pero el m s cercano estaba al otro lado del r o. No ten a idea de ad nde ten a que ir, as que se sent en la orilla del r o y esper pacientemente. Mientras tanto, hubo gritos llamando a los Kemps en todas direcciones diferentes. El nico que parec a estar tranquilo era Richard. No hizo mucho esfuerzo por encontrar a los pilotos desaparecidos. Tal vez el hecho de que l mismo fuera piloto tuviera algo que ver con su actitud tranquila. De hecho, Richard estaba reflexionando sobre qu hab a sido de su sencillo plan. La ira se acumulaba en l porque la inevitable sensaci n de fracaso lo consum a. Parec a que iba a estallar. Las llamadas a los Kemps lo empeoraron, ya que para lParec an ecos acosadores. Destellos de sue os anteriores ahora comenzaban a correlacionarse con los sonidos de la jungla que estaba escuchando. M s adentro del bosque, Wesley estaba diciendo: " Sabes qu , Roy? No creo que vayamos a encontrar a estos tipos. Creo que Kyser deber a haber optado por los helic pteros". "Wes, sabes que Kyser sabe lo que est haciendo". "Creo en Kyser, pero ya han aparecido dos muertos. Su propio amigo enga a los dem s". No, Wesley, no hay nada malo con Kyser. Si estuvieras desaparecido, vendramos a buscarte. O prefieres que te abandonemos? Tal vez lo tenga en cuenta la pr xima vez que necesites ayuda. Oh, gurdate esa tonter a exclam Wesley. Oye, no olvides que se supone que debemos buscar trampas. Viste cmo muri ese tipo. No queremos que ese sea nuestro fin declar Roy. Bueno, aydame a buscar y no tendr s ese problema. Continuaron adelante, sin que los habitantes de la jungla los impidieran. En el campamento, Richard sali de su estado de nimo cuando Kyser reaccion de manera angustiada. Est s bien, Kyser? exclam Richard. Kyser se lanz hacia Pam y sus esfuerzos de enfermer a. Pam grit lastimosamente. Parec a tener un poco de dolor por el fuerte rasgu o que le hab an administrado por todo el cuerpo. La picaz n de sus brazos ahora se hab a extendido por todo su cuerpo. Gimi : "Pam, Pam". Mir adentro solo para notar que Adam estaba solo. Kyser decidi buscar en el botiqu n de Pam. Quer a encontrar algo, cualquier cosa que calmara su picaz n. Sus manos causaron caos mientras rebuscaba entre los accesorios, y not alg n tipo de ung ento que podr a usarse para aliviar la picaz n leve. Sin embargo, lo que estaba experimentando no era menor en absoluto; de hecho, era bastante severo. Partes de su piel comenzaron a desgarrarse porque se hab a rascado mucho. Hab a enormes llagas rosadas que sobresal an por todas las reas infectadas de su cuerpo. Algunas de las llagas hab an explotado porque las rascaba tanto. Se coloc el ung ento por todo el cuerpo. Adam mir a Kyser brevemente porque le cost un poco de esfuerzo. Sin embargo, se sinti un poco m s reconfortado porque alguien m s sufr a. Adam incluso le habl a Kyser fr gilmente: "Oh, qu pasa Kyser?" Kyser respondi lentamente mientras se rascaba r pidamente en varios lugares. "No lo s . Algo debe haberme infectado? Este maldito calor y sudor, y toda esta maldita vegetaci n, oh, me est volviendo loco. Continu rasc ndose por todas partes. "Oh, por favor, para. Me pica, maldita sea, me pica". Kyser se hab a rascado los brazos, luego el cuello y todo el est mago. Intent con todas sus fuerzas satisfacer sus necesidades de la espalda, pero no pudo producir resultados c modos. "Adam, d nde est Pam? Pens que le hab a dicho que te cuidara. Pam! Pam", Kyser continu su alboroto por Pam y no mostr se ales de detenerse. Afortunadamente para Kyser, Pam y Klinton acababan de regresar de sus propios esfuerzos de b squeda. "Oh, querido, qu pasa?", grit Pam. Klinton inmediatamente corri tras Pam en su persecuci n para responder a su llamado por su nombre. Pam entr en la tienda y not el abatimiento de Kyser. "D jame ver eso", dijo. Sin embargo, la picaz n de Kyser justificaba una vacilaci n. Pam agarr su mano con una orden m s en rgica. "D jame ver eso. Te lo dije, deber as haberme dejado ver esto antes. Examin esas p as rosadas y grit : Dios m o! Pam, me pica. Por favor, aydame. Qu podr a ser? Este ung ento no est funcionando ni un poco. Kyser se rasc, pero Pam intent imped rselo. Djame verlo. No puedo si mantienes tus manos en el camino. No puedo evitarlo. Pam sac un objeto afilado conectado a su llavero y comenz a sacudirlo de un lado a otro. de esas moscas rosas. Ay! Mierda, ahora mira eso. Lo siento respondi suavemente Pam, mirando a Kyser con empat a. Oh, Dios mo grit Pam mientras apretaba y pinchaba una de las heridas desconocidas de Kyser. M s gritos salieron de la boca de Kyser. Adam mir y se dio cuenta de que alguien podr a estar sufriendo tanto como l. Qudate quieto, parece que, oh Dios m o... Pam meti su objeto afilado en la herida abierta y sac un gusano enorme de adentro. Oh, Dios, qu es eso? grit el Sr. Westfield en voz alta. El profesor se qued en silencio durante un tiempo, pero estaba asombrado por lo que estaba sucediendo. Grit : Parece que puede haber sido picado por la infame mosca sudamericana: ponen sus huevos en la piel humana. Oh, eso es asqueroso. Parece que se han puesto muchos huevos. Necesito extraer las pequeas cosas de todas y cada una de las moscas que tienes. Adam hab a notado que mucha atenci n se hab a dirigido hacia Kyser. l grit , Ohh, ohh! Parec a como si un dolor severo se hubiera infiltrado dentro de Adam. Pam dijo con calma, Por favor Klinton, ve a buscar a los dem s. El profesor y yo tenemos las manos ocupadas. Klinton march para encontrar a Wesley y Roy. Kyser, Kyser! Creo que algo m s puede haberte infectado, porque no creo que esta picaz n, o al menos de esta magnitud, est asociada siquiera con las picaduras de mosca. Necesitamos llevarlos a ambos a un hospital, es el resultado final. Espero que ese tipo regrese r pido con ese helic ptero. El equipo del FBI realmente necesitaba a su l der, pero hab a sucumbido a la inconsciencia. Roy Beaver's ser a el siguiente al mando, pero Wesley a menudo lo persuad a de una manera u otra. Sin embargo, Pam acomod a los dos hombres enfermos lo m s c modamente posible mientras reflexionaba sobre lo que se har a a continuaci n. Maldito profesor, para qu sirve exactamente? No conoce alg n tipo de planta o algo de lo que podamos extraer los jugos para que mis hombres mejoren? Oh, s , claro. Yo slo estudio culturas antiguas y tribus ind genas. No veo qu relevancia tiene eso. Deber a decirlo. Ese tal Richard deber a haber tra do un m dico. Sin faltarte el respeto a ti y a lo que haces. Yo no ped venir aqu . Richard pens que podr a haber miembros de tribus viviendo por aqu . Oh, s, bueno, no he visto ninguna tribu por aqu , ni ninguna camarilla, ni indios para el caso. Bueno, qu dices que caus las misteriosas muertes? Hmm! Sab a que Richard estaba ocultando algo, pero c mo iba a pensar que hab a tribus por aqu ? Pam se levant y sali furiosa de la tienda para decirle unas palabras a Richard. A lo lejos ya estaba conversando con Klinton Westfield. Entonces, qu dices? pregunt Richard. Klinton se encogi de hombros y respondi : Puedes quedarte con tu dinero y metrtelo por el culo. Klinton no ten a ning n inter s en compartir las habilidades que hab a aprendido del difunto Brutus. Eres un canalla. No trato con ellos. No estara aqu si no fuera por mi trabajo. Richard parec a desconcertado y respondi : De qu est s hablando? Todo el mundo est enfadado con Richard. Pam lleg y dio su opini n. Sabes exactamente qu ! Se or Profesor! Para qu lo necesitabas exactamente? No somos agentes del FBI por nada. Algo est pasando y ser mejor que confieses antes de que se presenten cargos de conspiraci n. Disculpe, se ora, c lmese! He hecho mi investigaci n. De hecho, el profesor y yo tuvimos una conversaci n por tel fono sobre esto. Fue solo despu s de que mi hermosa hija y yo estuvi ramos viendo una pel cula y al final hab a unas personas tribales. Estaban en Sudam rica, as que me asust un poco, sabe? Por eso los llam a todos, pero no quer a sonar loca. Como si eso fuera en las pel culas, as que no pens en mencionarlo. Todav a no hemos visto a ninguna tribu, y creo que estos incidentes podr an ser algunos accidentes extra os que... Lo siento. Deber a habernos preparado mejor. Pero Richard, dije que haba una gran posibilidad de que pudiera haber tribus aqu . S, entonces, por qu no nos lo dijiste? Entonces tal vez tu amigo de all no estar a muerto. Ahora tiene sentido. Probablemente qued atrapado en una de esas trampas antiguas. Necesitamos contarles a los dem s sobre esta informaci n clasificada que Richard nos ocult . Oye! Klinton, pens que te dije que encontraras a los dem s. Espera, seora. No eres mi jefa. No creo que tenga una placa y definitivamente no me est n deteniendo. O s ? Vete. Pens que dijiste que quer as ir a casa. Bueno, no est s actuando como tal. En primer lugar, este idiota aqu estaba tratando de sobornarme de nuevo, pero fue in til. Lo nico que hizo fue que una mujer exigente me diera rdenes. Oh! Esa mujer... Es una mujer con problemas de autoridad dijo mientras miraba a Richard como si quisiera detenerlo. Oh, disclpame. D jame ir y encontrar a estas personas antes que yo y terminas... No termin sus comentarios solo para se alar a Pam, y luego se dio la vuelta para correr hacia el bosque. Klinton ahora se preguntaba a n m s por qu sus amigos no hab an aparecido. Una pregunta sobre las tribus involucradas se cern a sobre l y eso prepar su entusiasmo para informar a los dem s. Los sonidos de hermosos p jaros, monos balance ndose en los rboles e incluso rugidos de bestias salvajes le dieron m s adrenalina. Sin embargo, se asegur de mantenerse concentrado porque es f cil perderse en esta jungla. Eso era exactamente lo que pasaba por su mente. Record el camino que Kyser les asign , as que ese fue el que recorri . Su aceleraci n lo coloc inconscientemente en lo profundo del bosque, pero Roy y Wesley estaban justo delante. "Escuchan eso", grit Roy. Wesley comenz a afinar un poco sus o dos. "Creo que escucho a alguien corriendo, suena como si se acercaran a nosotros". "Hola caballeros, soy yo. No han encontrado a mis amigos?" Klinton estaba ligeramente indignado. " D nde podr an estar? Sabes que ese tipo Richard sostiene que las tribus podr an estar involucradas". " Qu ?" Roy y Wesley parecieron hablar al mismo tiempo. Ambos estaban horrorizados. "S . Dijo algo sobre que las tribus son territoriales y por eso trajo al profesor. Para qu ? exclam Wesley. Para comunicarse con ellos. Estudia esas cosas de la cultura antigua. Vaya, esto es increble. As que ese cabr n estaba ocultando informaci n. Podr amos haber muerto. Los tres hombres estaban ahora de pie en medio de alguna parte de la jungla, con los nimos caldeados por Richard y sus monstruosidades. Todava no hemos encontrado a mis amigos, pero sabes qu , los encontrar . Klinton sac una pieza que ten a escondida y se asegur de que estuviera lista para disparar. Les mostrar a esas tribus. D nde diablos tienen a mis amigos? Voy a encontrarlos. Espera un minuto grit Wesley. Espero que esa cosa est registrada. Un arma oculta es un delito grave. Bueno, quieres que te la registre por el culo? Klinton apunt con el arma a Wesley provocando una sumisi n total. Luego sali corriendo hacia el bosque. Roy declar : Tenemos que atraparlo antes de que haga algo estpido. La respuesta de Wesley no fue favorable. No, d jenlo escapar y ser un h roe. Podr a terminar muerto. El entusiasmo de Klinton lo hizo descuidarse mientras corr a por el bosque. El calor junto con su ansiedad lo superaron. Ahora se parec a a Milo en su problema para cruzar el arroyo. De repente, son un arma fuerte y lo primero que se sobresalt fueron esos p jaros. Los monos y las bestias salvajes lo siguieron. Los segundos en la fila fueron Roy y Wesley, ya que levantaron la cabeza y corrieron r pidamente en esa direcci n. La tercera era una mujer completamente desnuda que corr a a cierta distancia, pero justo ante los ojos de Klinton. Pudo ver bien mientras yac a en el suelo debido a su tropiezo repentino. Klinton se levant r pidamente y examin a la mujer. Wesley y Roy llegaron justo a tiempo porque notaron que Klinton desaparec a en un parche de bosque. La persecuci n estaba en marcha y se pod a escuchar a Klinton gritar: Oiga, se ora, venga aqu . Ha visto a mis amigos?. Se acerc a ella. Sin embargo, su pistola qued en el lugar donde cay y se dispar . Eso significaba que el contacto con la mano era imprescindible porque, obviamente, la mujer no estaba dispuesta a detenerse voluntariamente. "Oye, se orita, ven, necesito hablar contigo", grit Klinton mientras se acercaba a ella. Roy y Wesley tambi n se acercaban a l. Roy le pregunt a Wesley mientras corr an: Qu lo puso tan nervioso?. Luego, durante un minuto, no hubo nada m s que resoplidos y jadeos y pies arrastr ndose entre la basura del suelo del bosque. Entonces Wesley respondi brevemente: Parece que est persiguiendo algo. Qu podr a ser?. Roy comenz a quedarse un poco atr s, pero solo porque no compart a los sentimientos de Wesley. Un deseo repentino de hero smo nunca fue parte del repertorio de Roy. Sin embargo, continu su persecuci n. El Sr. Westfield extendi su mano derecha y agarr el hombro de la mujer completamente desnuda, lo que provoc una interrupci n en el viaje de ambos. Inmediatamente hizo que la mujer girara en el sentido de las agujas del reloj y cayera hacia la izquierda directamente sobre su espalda. Klinton tambi n tropez , pero us su mano izquierda para evitar caer con fuerza. La mujer solt un lenguaje inidentificable. Se arrastraba hacia atr s sin poder hacer nada, porque Klinton se hab a recuperado y de inmediato se par sobre ella. Has visto a mis amigos? Oye! Comprende! Los has visto? La frustraci n de Klinton creci r pidamente y sac agresivamente una foto de los dos pilotos. Era la que Susie le dio de su luna de miel. Sin embargo, la misteriosa mujer parec a aterrorizada por la imagen. Los pueblos de la selva tropical no estaban muy dispuestos a que les tomaran fotos. Llor y suplic en un idioma desconocido. Oye! Klinton agarr a la mujer con ambas manos por los brazos. Comenz a levantarla y la sacudi suavemente. Un fuerte grito vino del camino que hab an recorrido hace unos momentos. Klinton! Qu est pasando? Qu est s haciendo? El rostro de Klinton no cambi mucho, pero mir hacia sus hom logos acercarse. Qu le est s haciendo a esa pobre mujer? dijo Roy. Pobre mujer! Espera un minuto! Estas personas son responsables de... Mira, puede que sepa d nde est n mis amigos. Nuestro camino a casa? Tienes razn. Si la llevamos de vuelta al campamento para hacer trueques, entonces podremos recuperar a los pilotos declar Wesley. Roy no estaba contento. No puedo creerlos. No podemos mantener a esta mujer como rehn. Wesley! Hemos hecho un juramento de defender la ley, no de infringirla. Tienes razn, Roy. Nunca defraudar a a mi pa s, pero este no es nuestro pa s. Definitivamente no es ciudadana estadounidense. Francamente, ese juramento no se aplica. Adem s, es una posible sospechosa de la desaparici n de nuestro camino a casa. Bueno, Wesley, en realidad no se supone que estemos aqu. Alguna vez has o do hablar de estar fuera de jurisdicci n? Creo que eso se aplica. Roy no estaba convencido de que estuvieran haciendo lo correcto. Deseaba que alguien lo convenciera porque se sent a inc modo. Klinton dijo suavemente: Tienes razn. No se supone que estemos aqu , pero lo estamos. Quiero ir a casa, y estoy seguro de que t tambi n. Miren, lo nico que queremos es encontrar a la profesora y ver si podemos hablar con ella. Por eso est aqu , no? Recuerden el peque o secreto de Richard... Bueno, ahora parece que es correcto. Hay al menos una tribu por aqu . Los caballeros empezaron a escuchar a Klinton porque empezaba a tener sentido. Oigan, yo nunca he sido el que maltrata a una mujer, pero si creen que aqu viven tribus y l quiere construir algo... Entienden a d nde quiero llegar con esto? Obviamente, hay un conflicto. El hecho de que est manteniendo esto en secreto no encaja, y algo en la leche no est limpio. Ahora todos estaban convencidos de que estaban haciendo lo correcto, pero todos los efectos adversos a n no eran evidentes. Sin embargo, el discurso de Klinton calm a Roy y a adi le a al fuego de Wesley. Aseguraron a la mujer y se dirigieron al campamento. CAP TULO 23 El sol estaba perdiendo fuerza en el cielo y el ritual del atardecer estaba a pocas horas de distancia. El Sr. Kratz ten a el control total sobre la misi n de navegaci n. El r o era amable. Estaban dentro de la cubierta donde hab an estado protegidos todo el d a de la lanza ardiente, pero no los proteg a de la humedad. La ca da del sol les dio un poco de alivio. Jerry subi para continuar con el tim n mientras Briscoe permanec a abajo. Preferir a evitar la emboscada verbal de Jerry. Aun as , no quer a mirar un cad ver la mayor parte del camino. El olor comenz a ser notorio, as que decidi unirse a Jerry. "Oye, se or. Creo que necesita ir a ver a su amigo". Jerry solt el volante del bote y se volvi para mirar a Briscoe. Respondi con calma: " De qu est hablando?" "Su amigo ah adentro se ve tan espeluznante". " Qu ? Ese es mi jefe, no mi amigo". "Bueno, al menos c bralo. No esperaba mirar un cad ver todo el d a". Salid y disfrutad de la preciosa vista. Estamos llegando a la segunda isla y pronto estaremos all. No quera salir aqu . Era m s agradable dentro, lejos del sol. Ojal os hubiera avisado de que me dejaseis bajar antes, pero veo que ya hemos pasado la primera isla. Estar encantado de bajar de este barco para alejarme de vosotros y de vuestro jefe. Necesitaba vuestra ayuda, as que ten ais que esperar. Ya casi hemos terminado, as que acabar pronto. Qu os parece si me dej is saber d nde se encuentra esa tercera isla de la que habl Richard? Ir a ver c mo est Brutus. Jerry llevaba una sonrisa burlona en el rostro mientras se alejaba. Brutus observ su salida, sacudi la cabeza y se gir para observar la vista. Hola! Se or Brutus, est aqu ? Sr. Brutus, se or Salapore! Est aqu ? Necesita algo? Ja, ja! Jerry estaba muy divertido y se burl de su antiguo jefe con un sarcasmo burl n. Incluso se hab a acercado sigilosamente al cuerpo y con una sonrisa burlona dijo: " Oye! Puedes o rme?" Se al al muerto y susurr : " Puedes o rme? Oye, cu ntame c mo se siente caminar por ese t nel de luz del que siempre hablan esas personas sobre misterios sin resolver. Supongo que no puedes responder. Eso es bueno, porque estaba cansado de tu boca. Jerry esto, Jerry aquello, pip esto, pip aquello, siempre llorando por algo. Pero sabes qu , mira qui n est jodido ahora. Y vamos a recibir todo ese dinero que intentaste mantener en secreto, y m s por dejarte en paz". El capit n Briscoe parec a cansado y sacudi la cabeza con desesperaci n. Hab a notado que Jerry se inclinaba sobre el cad ver en plena conversaci n. La nica raz n por la que se uni a ellos fue que pens que Jerry estaba tratando de hablar con l. Briscoe pregunt suavemente: " Est s bien?" Ese comentario fue un ajuste porque se dio cuenta m s tarde de que Jerry no estaba hablando con l, sino con su difunto jefe. Briscoe incluso esper una respuesta. Oh, oh, s, estoy bien. S lo que hab a algunas cosas que no hab a tenido la oportunidad de decirle. Oh, no lo saba. Debe ser duro. S, trabaj con l durante a os. Oh, entonces tengo razn. Debe ser duro. Veo que ustedes dos deben haber sido cercanos. Cercanos no era la palabra! Bueno! La palabra ahora es que la isla est m s adelante. As que si ustedes dos pueden soltarse, entonces tal vez, tal vez, puedan anclar el bote y acelerar esta terrible experiencia. Si no te diste cuenta, quiero ir a casa. El hecho de que est s acostumbrado a los paseos en bote toda tu vida no significa que me guste un bote. Lo entiendo! Es m s seguro volar helic pteros que navegar, eh! No lo creo! Al menos cuando ocurre un problema en un helicptero puedes saltar en paraca das. A d nde diablos vas a saltar cuando el bote se hunda? En el maldito agua para ahogarte. No, idiota! Por eso hay chalecos salvavidas y botes de emergencia. Eso es genial! Una vida salvada por un chaleco solo para ser devorada por un depredador marino. Prefiero ser abandonado en medio de la nada en la tierra que en medio de una enorme masa de agua. No, gracias!. Ya termin de debatir con tontos. Empecemos con este espect culo. S , lo que sea! declar Jerry como si tuviera que decir la ltima palabra. Los dos hombres trabajaron bien juntos preparando el ancla. Todo estaba preparado excepto su plan exacto. Crees que deber amos explorar una costa para averiguar exactamente a d nde llevaremos a mi jefe? Briscoe escuch a Jerry alto y claro, pero en lugar de responder camin hacia la punta del barco. Jerry parec a curioso por las acciones de su compa ero de vela, pero permaneci en silencio y lo sigui de cerca. Sabes, no veo cmo podr a haber una funeraria en esta isla, ni nada que sea til para el viejo mandon. Jerry habl con asombro mientras empujaba ligeramente a Briscoe a un lado para tener la mejor vista. Escudri todo a su alrededor y pregunt : Estamos en el lugar equivocado? Qu est pasando? Creo que este tipo Richard es gracioso. Cu nto tiempo has trabajado para este tipo Richard de todos modos? Jerry continu parloteando, sin prestarle atenci n a Briscoe. Estaba acostumbrado a la actitud indiferente de Briscoe. Mira, ves d nde puedes colocar un edificio en ese pedazo de tierra? Ja! Qu gracioso! Est s seguro de que esta es la tercera isla? Ni siquiera veo ni oigo p jaros. Todo lo que oigo es algo que acecha en estas aguas. El ltimo comentario que solt Jerry fue solo un poco cierto, porque pod a escuchar varios otros sonidos a los que parec a ser inmune. Al momento siguiente, se pod a escuchar la repentina brisa que a veces se siente naturalmente cuando se est en el agua. Los sonidos de Jerry cambiando constantemente su agarre en la barandilla del bote emit an una armon a distintiva. Esto era debido a la lucha del bote con las corrientes, que emit an su propio sonido. Luego se escuch un fuerte bang! Este sonido seguramente fue m s fuerte que todos los anteriores. Sin embargo, Jerry no pudo responder porque ten a un enorme agujero en la parte posterior de la cabeza. Su moco cerebral se derram por todos lados. Un poco incluso salpic a Briscoe, pero procedi a empujar el cuerpo por la borda. Cort smente volvi a ocultar su arma y march hacia la cubierta interior. Agarr al difunto Brutus y lo arrastr , pero tambi n lo arroj por la borda. El capit n Briscoe se dirigi inmediatamente hacia la lancha motora. La solt r pidamente y salt a bordo. El primer intento de encender el motor fue infructuoso, pero despu s de tres o cuatro intentos, todo parec a estar en orden. Aceler y, mientras hu a, se pod a ver a los reptiles y a varios otros habitantes hambrientos del r o devorando a Brutus y Jerry. Briscoe se sinti retrasado y su deseo de remontar el r o se hizo evidente. Hizo funcionar el motor a toda velocidad. Casi hab a pasado la segunda isla. No pasar a mucho tiempo antes de que pudiera deshacerse de lo que odiaba por lo que amaba. Todo esto hab a tra do v vidos recuerdos del pasado de Briscoe, que inundaron su cerebro como una sobredosis de serotonina. Se le puso la piel de gallina cuando record que casi se ahogaba, y no fue porque no supiera nadar. Fue porque su hermano lo atormentaba. Lo empujaron por la borda. Al instante los record aterroriz ndolo con historias de bestias del lago y monstruos del arroyo. Incluso hab a tenido un breve flashback. Los cantos y rituales de alabanza que las tribus hab an realizado hicieron que el bosque amplificara todas las energ as espirituales. Y para ellos el miedo, la ansiedad y el p nico eran todas energ as espirituales, pero en el lado negativo del espectro. Briscoe pudo escuchar a su hermano gritar: " Cuidado, Scoe! Scoe!" Hubo un gran chapoteo y Briscoe se encontr flotando en el agua. " Ja, ja, ja! Qu est s haciendo, hombre?" exclam Joey. Peter hab a alcanzado la cuerda. "Solo le estoy rompiendo las pelotas". Peter tir de la cuerda lo m s fuerte que pudo. " S ! Vamos a asustarlo much simo. Ja, ja!" Joey se ri mientras ve a a Briscoe lucir como un fantasma p lido. El motor rugi y Peter se fue. Sin embargo, solo movi el bote fuera del alcance inmediato de Briscoe. " Oye Scoe! Conoces esa historia que el abuelo sol a contarnos cuando ten amos tu edad y finalmente te la cont . Recuerda lo del monstruo del lago. S , ese monstruo lo he visto. Peter grit a todo pulm n: Oh, Dios m o, Scoe! No, Scoe, no Scoe, detr s de ti. Peter sali disparado, pero no antes de decir: Nos va a alcanzar!. Briscoe no se atrevi a mirar atr s. Estaba demasiado ocupado tratando de mantenerse a flote. Parec a que eso era todo lo que estaba haciendo, porque no iba a ninguna parte. Grit : No, no, no me dejes. No puedo, yo... por favor. Chicos, ay denme. Ayudadme! Lloraba y lloraba y toda esa energ a le imped a ir a ninguna parte. De hecho, empez a perder la gracia de su andar y sus acciones se volvieron desesperadas. Entonces ya no se le o a llorar, solo se o an los sonidos de las salpicaduras y el gorgoteo del agua. Peter detuvo el barco a unos 30 metros de distancia. "Ja, ja. Est muerto de miedo, mierda. Ja, ja!". Peter se qued mirando a su hermano peque o corriendo en busca de aire. Se qued all un momento antes de gritar: " No dejes que te afecte! Vamos, maric n, vamos... nada! Nada, maric n. Maldita sea, mira su culo. Se est congelando. Nada! Nada! Est pido!". Peter mir , pero el humor de Joey se hab a acabado. "Oye, Pete, t o... No lo s ? Creo que est teniendo problemas, t o. Creo que ser mejor que lo atrapemos". "Espera, d jalo sudar un poco. No vamos a dejar que se ahogue, tranquilo. Te dije que necesita un poco de fortaleza. Joey no se arriesg y empuj a Pete para que se apartara y gir el bote para buscar a Briscoe. Pete se ri cruelmente, pero no se opuso a la misi n de rescate de Joey. Eeeek! Qu es eso que tiene en los brazos y el cuello? Dios m o, grit Roy con aspereza, y llam la atenci n de todos. Ah es donde estas moscas pusieron sus huevos. Tuvimos que sacarlos todos, dijo Pam con suavidad. Oh, no, eso es asqueroso, declar el profesor. Est dormido?, pregunt Wesley. Creo que la picaz n se volvi tan severa que se desmay . Por eso digo que no estoy seguro de si todo esto se debe a esta mosca. padeado con Los pilotos? No! Obviamente no. Pam se dio cuenta de ese hecho cuando reci n tuvo la oportunidad de mirar a la tripulaci n. La tarea de cuidar de Adam y Kyser era abrumadora. Se hab a dado cuenta de que no estaban solos, pero estaba m s interesada en conseguirles tratamiento. Maldita mar, tenemos que irnos. No te olvides de Adam. No s si morir o no. Se desmaya. No s si alguna de estas cosas es contagiosa, o si incluso Oye, c lmate, Pam! Saliremos de aqu . Klinton la agarr para llamar su atenci n. Mira, Pam, ellos van a estar bien, y nosotros tambi n. Klinton habl con dureza y realmente cre a en lo que dec a, y obviamente Pam tambi n. Finalmente se hab a calmado cuando Wesley grit : D nde est Richard? Tengo algunas palabras para l. Puede que le patee el trasero. Wesley fue a buscar a Richard y Klinton lo sigui . Roy dud por un momento. Oye, creo que tenemos que intentar comunicarnos con ella, aconsej el profesor. C mo es eso? exclam Roy, esc ptico, pero tambi n curioso. As que es verdad. T y Richard ten is motivos ocultos. Os trajeron aqu para convencer a la gente de los m ritos de este proyecto, a la gente le gusta lo que tenemos aqu . Seal a la mujer tribal e intent continuar su discurso, pero fue interrumpido por la defensa de Julian. Espera un minuto! No soy parte de ning n plan secreto ni de ninguna conspiraci n. Acabo de recibir una llamada de un amigo y le dije que le har a el favor que me pidi . En realidad no ten a ni idea. Est bien. Simplemente haz tu trabajo, sea cual sea tu especialidad. El profesor gir la cabeza violentamente, pero lenta y suavemente mientras alcanzaba algunas sobras que estaba comiendo. Tom esas mismas sobras y trat de ofrec rselas a la mujer. Comida! Comida! dijo Julin. No hubo respuesta. Ella ni siquiera acept la comida. Su siguiente intento fue ofrecerle agua. Agua! Agua! Las manos de Julian actuaron como aliadas en sus movimientos hacia la mujer. El objetivo de esos gestos era explicarse de otra manera que no fuera verbalmente, pero tambin quer a asegurarle que no le har a da o. Sorprendentemente, ella gan el agua. Bali, Bali!, grit la mujer. Bebio el agua con cuidado. Unos momentos despu s, era evidente que ten a sed. El profesor continu con sus gestos de ofrenda con las manos y repiti sus palabras. Bali! Bali!. Sacudi la cabeza de arriba a abajo. Roy, p same un encendedor junto con ese recipiente met lico de alcohol. Hicieron la transferencia de objetos y Juli n subi r pidamente el encendedor. La mujer salt hacia atr s asustada. Fuego, fuego!, exclam Juli n. Ella respondi suavemente: Cemi, Cemi!. Roy bebi un sorbo mientras observaba a Juli n. Julian se meti algo en la boca. Come, come! Come, come!, dijo Julian. Parec a haber una leve sonrisa en el rostro de la mujer. Comenz a cantar: Llama, llama!. Eruct una leve risita y, sorprendentemente, comi un poco de la comida que le ofrecieron. Lo est s haciendo muy bien, exclam Pam con dulzura. Julian se sinti orgulloso de escuchar eso, porque se mor a por un poco de amor. Incluso sinti simpat a por la mujer. Eso no fue f cil, pero cuanto m s lo intentaba, m s le importaba. Pam naturalmente se preocupaba por la gente, por lo que el sentimiento que ten a Julian era ligeramente diferente. Sin embargo, como un buen profesor, trabaj con ah nco para tratar de entender las palabras de la mujer y luego interpretarlas. Klinton Westfield y Wesley Zimmerman trabajaron asiduamente para encontrar a Richard Dickinson. Todav a no lo lograron, y ese hecho aument su deseo. Los dos no se llevaban bien, pero eso se vio oscurecido por su objetivo com n: la b squeda de Richard. La luz comenz a desvanecerse. El ritual del atardecer ya estaba comenzando y los c nticos y alabanzas estaban en marcha. Las almas de los recientemente fallecidos se demoraban en la niebla del bosque. Daban fuerza extra a la fuerza m stica que los c nticos y alabanzas generaban. Este tipo de v nculo era desconocido para los civilizados. Ninguno de estos caballeros se tomaba en serio la posibilidad de los fantasmas, pero eran fantasmas? Probablemente era algo un poco m s complejo, pero nadie lo sab a. Excepto la tribu y los esp ritus. Ellos lo sab an, pero lo extra o era que el bosque tambi n lo sab a. Ahora se pod a agregar a Jerry y Brutus a esa lista. Todos ahora entend an lo que estaba sucediendo. Todo el dolor y el sufrimiento aseguraban que ya era demasiado tarde. Los m sticos hab an comenzado noches antes, y sus esfuerzos persistir an hasta que todos los intrusos fueran desterrados. Una de las creencias de la tribu era que si los d biles deben ser comidos para que los fuertes sobrevivan, entonces que as sea. Era su explicaci n de por qu Dios permit a que los animales m s peque os fueran depredados. Sus sentimientos eran tales que los exclu an de cualquier acci n incorrecta, si y solo si, era un acto de supervivencia y su vida depend a absolutamente de ello. Esta forma de pensar se correlacionaba con una acusaci n de asesinato que se retiraba debido a la leg tima defensa. En cierto sentido, los abor genes ten an un caso, por lo que no sent an remordimientos por iniciar un hechizo tan malvado. Una vez involucrados, sab an que ni siquiera ellos estar an a salvo, pero eso no era motivo de preocupaci n. El hechizo estaba destinado a los malvados. La mayor a de los ind genas tienen corazones limpios y afectuosos. Simplemente fueron incomprendidos, al igual que sus formas de vida fueron ignoradas. No cada pedazo de tierra es para grandes edificios y para hacer negocios. Algunas reas est n hechas solo para la libertad y el ritmo natural. Los materiales sintetizados por el hombre, como el hormig n y el acero, no encajan con el medio ambiente. Los antiguos tem an que el plan de Richard fuera sintetizar el rea que llamaban hogar. Muchos otros seres vivos tambi n llamaban hogar a este lugar, incluidos los rboles y varias otras formas de vida vegetal, y la tribu exig a la protecci n de todas las criaturas vivientes, especialmente los rboles. Por qu no lo har an? Los rboles los proteg an de todo lo dem s. Sin embargo, nada proteger a a Richard de la persecuci n de Wesley y Klinton. Pero a partir de ese momento, no pudieron encontrarlo. Despu s de hacer un gran c rculo, Cap tulo 24 El sonido de un peque o motor siendo aniquilado reson a trav s del Amazonas. Tambi n se o an las salpicaduras de pies corriendo por la costa a toda prisa. Briscoe ya estaba en tierra y no ten a planes de abandonar el helic ptero que estaba all . Se apresur porque estaba oscureciendo, lo que podr a interferir con sus motivos ocultos. Como hab a estado aqu m s tiempo que el resto, el borde de la experiencia a adida, pudo percibir la gravedad de los siniestros acontecimientos que hab an estado ocurriendo. Se movi r pidamente por la isla. Esta persecuci n era donde se concentraban la mayor a de sus sentidos. Sus patrones de pensamiento eran irregulares y tambi n actuaban como una barrera para los sonidos que lo rodeaban. Sin embargo, su sentido de la vista se mantuvo agudo a pesar de la oscuridad que se avecinaba. El nico aspecto a su favor era que el calor se calmaba. Sin embargo, eso se redujo por sus tremendos esfuerzos para llegar al helic ptero, y sudaba y jadeaba de cansancio. Solt un gran gru ido mientras saltaba a bordo de lo que amaba. Estaba sentado sin tocarlo donde lo hab a dejado hace un d a. Las puertas hab an quedado abiertas dejando un olor distintivo de la lluvia seca. Eso no impidi que Briscoe pusiera en marcha su m dulo de escape. De hecho, cuando los motores rugieron, no parec a haber problemas. Sin embargo, los indicadores de combustible estaban casi vac os. "Maldita sea", exclam Briscoe mientras acariciaba diferentes instrumentos. Se dio la orden de vuelo y se elev . No hab a forma de que pudiera ir a donde originalmente pretend a, al menos no hasta que reabasteciera combustible. Ser a solo un retraso menor porque la torre no estaba lejos. " Pam, Pam! C mo est Kyser?", grit Wesley en voz alta mientras se acercaban al campamento. De hecho, lo escucharon, pero lo ignoraron. Pam y compa a ten an sus propios problemas. " Hola! Hola! Has visto a ese Richard?" grit Wesley muy fuerte. Quer a continuar con sus ruidosas payasadas hasta que alguien reconociera haberlo escuchado, al menos alguien que no fuera l. Klinton Westfield, pero fracas . Tendr a que esperar hasta que la vista fuera posible antes de cualquier reconocimiento. Cuando eso ocurri , Klinton y Wesley encontraron a Pam, Roy y Julian interrogando a la mujer capturada. Julian agit la mano y los dedos y dijo suavemente: Caballeros, caballeros! Llegan justo a tiempo. Creo que estamos progresando bien aqu . Oh! C mo es eso?, pregunt Wesley. Su tono fuerte incluso asust a la mujer capturada. Shhh! Si ntate y escucha, grit Pam. Todos prestaron atenci n y escucharon los intentos de traducci n de Julian. Aakeichi, aakeichi, grit la mujer. Sonaba como si tuviera miedo, no por su cautiverio, sino por el mero hecho de hablarlo. Aakeichi, aakeichi, grit de nuevo con la misma manera desde osa. El profesor decidi repetirla: Aakeichi, aakeichi. Pos una mirada calculadora. Los dem s estaban estupefactos. Bali, Bali!, grit la mujer. Bali! Bali! El profesor le entreg un poco de agua y ella bebi con aprecio. El profesor ya hab a aprendido algunas de sus palabras b sicas mientras Klinton y Wesley estaban en su escapada. Antes, l hab a se alado el sol descendiendo, y ella entonces grit lo que reconocieron como el sol. Luego se al el cielo de la misma manera. Quer a tener una idea de c mo se comunicaban. Esto ayud , pero no dijo lo que representaba Aakeichi. Aakeichi declar Julian. Prepar un punto en el suelo, esperando que ella entendiera para dibujar lo que quer a decir con Aakeichi. Aakechi dijo de nuevo mientras pasaba las manos por el punto de nuevo. No hubo respuesta excepto por la ignorancia de Wesley. Esta mierda no sirve de nada! En el fondo, el profesor tem a que tuviera raz n, porque era dif cil comunicarse con alguien que no tiene un alfabeto escrito. Si lo ten an, ella no hizo nada para indicarlo. Intent otra t ctica. Ohun-er, Aakeichi dijo Julian. Ella respondi a los comentarios de Julian repitiendo primero. "Ohun-er, Aakeichi". Julian sacudi la cabeza, esperando que ella aclarara. " Kha, Llic Belami a bibi Covo!" grit con terror en todo su rostro. El siguiente movimiento de Julian la hizo saltar. Sus piernas temblaban y el miedo la consum a. " Qu , carajo dijo?" Todos los dem s se miraron entre s . " No estoy seguro! Dijo algo sobre esp ritus y rboles. O, tal vez viento, y ah, ummm... dijo algo sobre el mal y la vida". El profesor se agarr la barba y reflexion por un momento. Dej a su tripulaci n abandonada por la curiosidad. Una mirada preocupada cruz su rostro. "Creo que est diciendo que el esp ritu del bosque est vivo". Escuch a la mujer divagar, traduci ndolo en consecuencia. "Dijo que una antigua maldici n ha sido levantada, creo. O tal vez lanzada, haciendo que el bosque se coma a los esp ritus malvados". " Qu diablos? Espera un momento. S que no esperas que creamos esa mierda, verdad?" grit Wesley. Eso lo indign . Julian continu con sus esfuerzos de traducci n. Creo que est diciendo que el bosque se convertir en una entidad consciente inteligente para defender a los habitantes. No somos habitantes. Eso es una mierda. No puedo creerlo. Espera un minuto, Wesley. Deber as escucharlos, respondi Klinton. Trat de agarrar el brazo de Wesley, pero Wesley se apart gritando: Eso es una mierda rid cula!. Sac su arma y la amartill hacia atr s. Bien, todos quieren quedarse aqu y escuchar esta mierda mientras nuestra poblaci n disminuye? Saben lo que traduzco de toda esta mierda? Traduzco que estos cabrones est n reutilizando una excusa poco convincente para intentar expulsarnos, por lo que recurren al asesinato. Voy a atrapar a otro de esos bastardos y ver qu tiene que decir. Espero que uno se resista porque siempre me consider un vaquero. Voy a cazar a un indio. Eso es lo que son, salvajes como sus antepasados. Oye, hombre! Cuida tus palabras. Wesley sali corriendo en busca de algo en lo que descargar su frustraci n. Klinton observ su partida y por alguna raz n se sinti obligado a seguirlo. Deja que ese cabr n se escape y sea un h roe, respondi Klinton. El resto de la tripulaci n se calm para pensar qu se deb a hacer a continuaci n. Roy Beavers normalmente no beb a, pero se qued de pie junto a Kyser, que dorm a involuntariamente. Inclin la botella de licor y bebi . Maldita sea, te ves horrible, Kyser. Sigui mirando a Kyser y luego a Adam. Sus niveles de alcohol aumentaron y sus miradas se volvieron m s hipn ticas. El profesor, mientras tanto, se esforzaba por aprender m s sobre la mujer. La tripulaci n no lo sab a, pero ahora comprenderla se convirti en una obsesi n. Esto se alimentaba de la sensaci n que sent a de una manera a la que no estaba acostumbrado. Pam le hab a preguntado a Klinton simplemente: Crees lo que dice el profesor? S, no creo que est mintiendo. No, por supuesto que no. S que el profesor es sincero en su trabajo, pero creo que... tal vez no es preciso. Quiero decir, puede realmente entenderla tan r pido y bajo este tipo de estr s? Bueno, Pam! Qu m s est causando el tumulto? Pam mir a Klinton y rog por dentro que la consolaran. Empez a preguntarse c mo llegar an a casa. Sin embargo, ella no ten a por qu preguntarse si quer a poner a prueba las ense anzas de la tribu. Despertado por el rugido de las aspas del helic ptero, Edward Pullins se levant para limpiarse la baba de la boca. Hab a estado so ando despu s de quedarse dormido. La emoci n le hizo darse la vuelta y observar el helic ptero. Obviamente estaba aterrizando, pero a n quedaba por ver qui n y por qu . Cuando el helic ptero comenz a aterrizar, Edward se lanz hacia un arbusto para ocultarse. Ech un vistazo alrededor, pregunt ndose si finalmente se hab a salvado y ahora podr a continuar con su investigaci n. Cuando el helic ptero aterriz , Edward not que un solo hombre salt con aparente prisa. Esto intrig a Edward. Observ m s de cerca, asegur ndose de que nada pasara desapercibido. Tambi n quer a asegurarse de que no lo vieran. Briscoe mir a su alrededor. No ten a nada m s que repostar en su mente. Mir a Edward antes de notar que faltaba un factor clave: se necesitaba el veh culo de gas m vil. Gir la cabeza en direcci n opuesta a Edward y mir directamente al cami n. Este cambio de direcci n oblig a Edward a ajustar su posici n para poder permanecer oculto. Briscoe recuper el veh culo y se dirigi hacia el helic ptero. Edward Pullins comenz a avanzar lentamente a tres cuartos de la carrera directamente detr s del cami n de gas que se mov a lentamente. Briscoe posicion el cami n de modo que fuera un accesorio r pido. Edward se acomod detr s del cami n para que no lo vieran. Briscoe comenz a cargar combustible en el cami n mientras pensaba en su plan y en c mo la bomba lenta no estaba ayudando. Entonces el capit n Briscoe levant las manos en el aire despu s de sentir un acero duro clav ndose en su espalda. " Ad nde tenemos prisa por llegar?" Edward busc en sus bolsillos y otros compartimentos ocultos. " Oh! Qu es esto? Necesitas uno de estos. No lo has usado, verdad? Es bastante c lido. Date la vuelta!" Edward tir de Briscoe y pregunt bruscamente: " D nde est Richard Dickenson?" Briscoe no respondi , pero parec a tonto. Oh, no puedes hablar grit Edward con calma, con la pieza de acero reforzada en la parte delantera de la cabeza de Briscoe y aplicando m s presi n, lo que convirti esa mirada tonta en una de angustia. D nde est Richard? Pas un momento. Ah, ya veo. Crees que alguien te encontrara si tomara tu helic ptero y te arrojara al r o. Ah, despu s de dejarte una bala en la cabeza. Edward apret m s a Briscoe. Sabes qu ? dijo con calma. Edward gir a Briscoe y le puso el arma con fuerza en la espalda. No creo que te necesite. Puedo pilotear esta belleza yo solo. Edward fanfarrone como un jugador de p quer. Oblig a Briscoe a ir hacia el r o, actuando como si fuera el fin para el capit n. Edward jug con el gatillo para intentar asustar al capit n. Estaban casi cerca del r o y Edward volvi a levantar el arma hacia su cabeza. Briscoe empez a sudar furiosamente por la cara. Entonces Briscoe grit : Vale! Vale! Qu quieres? Edward lo empuj hacia el helic ptero y respondi : " Vamos! Ll vame al peque o proyecto de Richard". Briscoe no dijo nada m s. Simplemente camin hacia adelante como le ordenaron, obligado a obedecer a Edward. De hecho, el detective Pullins pod a ser muy convincente cuando usaba la fuerza. Esto era evidente porque Briscoe parec a convencido y los dos hombres estaban en camino. Un fuego feroz ard a dentro de Wesley mientras miraba alrededor del bosque. No estaba claro qu estaba persiguiendo, pero ya hab a dejado en claro que Richard o cualquier miembro de la tribu mejor no se acercaran a l. El problema era que hab a m s ojos que solo los de Richard o Wesley vio rboles, pero eran demasiado espeluznantes como para mirarlos demasiado tiempo. Cada uno parec a como si algo viviera en l, alrededor y encima de l. Todos eran enormes y le bloqueaban la vista. Mir fijamente a uno y luego tuvo lo que pens que era un instinto visceral. Se lanz por un camino familiar, con el entusiasmo hirviendo en su sangre. Afloj el agarre y salt sobre el posible bloqueo, sin dejar que nada lo detuviera. Sudaba a borbotones a pesar de que el sol se hab a puesto. La humedad permanec a como el aire siempre presente que se pega a la piel como una pel cula pegajosa. M s adelante, vio a un hombre delgado de complexi n media de pie, mirando los helic pteros in tiles. Decidi acercarse sigilosamente al hombre. Cuando se dio cuenta de que era Richard, Wesley se abalanz sobre l como si estuviera haciendo una entrada en la l nea de gol. La cara de Richard se desliz en el barro con Wesley encima de l. "Maldito canalla. Toda esta mierda ha estado pasando, y no sabes una mierda. Bueno, ahora sabemos que eso es mentira, y voy a patearte el trasero". Wesley le grit a Richard mientras lo giraba para que pudiera mirarlo a los ojos. Tambi n sigui con un empuj n en la cabeza de Richard contra el suelo. "Voy a ense ar a gente como t . Crees que tienes todo el dinero y puedes hacer lo que quieras?" Su ira se desat no solo con gritos, sino tambi n con fuertes pu etazos administrados en la cara de Richard. Wesley maltrat a Richard y lo trat como escoria. El siguiente pu etazo en la cara lo abri de par en par. La sangre de Richard comenz a gotear por su cara. Wesley estaba molesto porque estaba varado, y todo era por su culpa. Comenz a levantar su mano derecha para iniciar la siguiente ronda de golpes de castigo. Decidi estrangularlo por un momento, casi desvaneci ndose. Apenas not el helic ptero que volaba en c rculos sobre ellos, pero en ltima instancia fue la raz n por la que su agarre se afloj alrededor del cuello de Richard. El arma todav a representaba una amenaza. Entonces Briscoe trat de bajar el helic ptero con calma. "Si lo dejo aqu , puede atascarse como el resto". "No me importa. Aterriza el helic ptero en alg n lugar". Briscoe orden al helic ptero que aterrizara, pero las aspas quedaron misteriosamente atrapadas en una rama. Parec a que el rbol se estir y agarr la aspa, lo que hizo que el helic ptero girara fuera de control. El helic ptero se volvi inestable y se inclin hacia el lado izquierdo. "Oh, oh", gritaron los hombres cuando el peso de su cuerpo fue arrojado con la inclinaci n del helic ptero. Se estrellaron contra un rbol. " Maldita sea!", grit Edward. Briscoe se desliz apenas agarr ndose a su asiento. Sus pies colgaban fuera de la puerta del helic ptero. No pudo aguantar m s y se desplom del rbol. El impacto le provoc una fractura de tobillo y algunas costillas magulladas. Las ra ces del rbol sobresal an de la tierra de forma anormal, lo que le hizo aterrizar de forma torpe, y qued all tendido con un dolor intenso. Edward logr subirse a su asiento. "Maldita sea, c mo diablos me met en esta mierda?" Mir al herido Briscoe pregunt ndose c mo podr a evitar el mismo destino. Trep con cuidado al rbol. Lo logr a trav s de la otra puerta. Necesitaba todas sus fuerzas y, afortunadamente para l, no estaba agotado por la larga y traicionera estad a en la selva tropical. Permaneci a salvo en el rbol, pero los rboles dejaron que el avi n cayera al suelo, que se estrell sobre Briscoe, maldici ndolo y ocultando su verdadera agon a al explotar con fuerza. Edward pod a sentir el intenso calor desde lo alto del rbol. El sonido de la explosi n, ir nicamente, es lo que salv a Richard, porque estaba en su ltimo aliento. Qu demonios! exclam Wesley mientras soltaba la garganta de Richard. Se dirigi hacia la explosi n. Oye! Qu demonios est pasando? grit Wesley. Extra o! Puedes ayudarme a salir de este rbol primero? Wesley mir la explosi n y maniobr entre las llamas para ayudar a Edward. Entonces, qu demonios pas ? La pala del helicptero qued atrapada. Hab a alguien m s contigo? S, pero est muerto. Qui n es l? No lo s. Qu quieres decir con que no lo sabes? Qui n eres? Soy el detective Edward Pullins! Qui n eres? Wesley mir la placa que le mostraban y dud antes de responder. Soy el agente Wesley Zimmerman del FBI. Oh, mierda. El FBI. Qu haces involucrado en este caso? Caso! Qu caso? No! Creo que lo entendiste todo mal. Fuimos contratados por Richard. Oh, gracioso. Gracioso! Qu es gracioso? exclam Wesley. Empez a frustrarse, as que habl m s alto. Por qu est s aqu ? Estoy aqu para arrestar a Richard. Lo he estado investigando por la desaparici n de Joe Geshy y aparentemente algunas otras personas. Has visto a alguno de ellos? Vaya! Creo que he visto a un par de ellos, pero ese tipo Joe era un cad ver con el que nos topamos hace un d a. Maldita sea, acabo de soltar a Richard. Tuve que darle una paliza, pero si hubiera sabido que era un fugitivo, como pensaba, probablemente lo habr a estrangulado. Vamos. Wesley encabez la persecuci n de Richard. Edward lo sigui de cerca. Maldita sea, se est haciendo demasiado oscuro para ver en esta maldita jungla. Parece que conoces un poco el lugar. S, hemos estado aqu un tiempo, y parece una eternidad. Este clima hmedo, no s c mo pudieron soportarlo. Miren! Vinieron aqu para atrapar a un criminal o para quejarse del calor que hace? S, tienes raz n, pero maldita sea. Somos bruscos? Los dos trotaban por su camino sin prestar atenci n a lo que podr a estar observ ndolos. Pam vigilaba a los enfermos. Roy se emborrach y el profesor cortej a la mujer tribal. Dejar s a esa maldita chica en paz? Creo que est un poco molesta respondi Klinton. Roy estuvo de acuerdo con voz de borracho. S ! Qu est s tratando de hacer? Solo intento sacarle informacin. Bueno, que la ests siguiendo de esa manera me hace preguntarme qu tipo de informaci n est s buscando. Kyser ahora recobr la conciencia y logr levantarse. Oohhh, maldita sea. Todava me pica. Kyser tropez y cay porque su vista tambi n pareci verse afectada. Mira por d nde vas! Lo siento, lo siento. D nde est n todos? El hecho de que me duela ahora no significa que te emborraches en el trabajo. Roy! Maldita sea! Kyser se rasc de rabia, al igual que lo hac a con sus rdenes. Pam! C mo est Adam? No le va bien. D nde est n Briscoe y Jerry? A n no han vuelto? Qu pasa con los pilotos? Nadie los ha encontrado? D nde est Richard? Qu est pasando? No has trabajado en nada? Quer is volver a casa, maldita sea? Yo s . As que tal vez un m dico pueda darme algo para esta terrible picaz n. Por qu todo el mundo me mira de esa manera? No mires, resp ndeme. Kyser! Kyser! C lmate. Has estado fuera por un tiempo. Fuera! Qu ! Mira, recuerda que tuvimos que sacar larvas de tu piel. Oh, mierda, lo olvid. As es, me han infectado unas malditas moscas. Tenemos que salir de aqu y encontrar una manera r pido. Qu ... qu tenemos aqu ? De d nde la sacaste? Kyser se sorprendi , y por un momento hizo que su picaz n desapareciera. Wesley y yo la encontramos en el bosque. S, tu chico Richard ha sido expuesto. Oh, c mo es eso? Av sale al jefe. Kyser se acerc a ella y al profesor y se par directamente sobre ellos. Entonces, Julian, pareces bastante cercano a ella. Sobre qu te has comunicado con ella? Bueno, seor, dice algo sobre que el bosque est vivo y tenemos prohibido estar aqu . D nde est Wesley? Se fue corriendo a buscar a Richard. Por qu tengo la sensaci n de que quer a a Richard con muchas ganas? Qu ha hecho Richard? Bueno, ya sabes que ha sido un poco menos que honesto, como puedes ver, ocultando informacin sobre estas tribus. Son ellos los que nos han estado atacando. C mo puedes estar seguro de eso? exclam Juli n. Oh! Olvid que dijiste que el esp ritu del bosque vino a buscarnos. Shhh! declar Kyser. Hab a escuchado algo y la atenci n de todos se centr en la entrada. Vieron a Richard entrar a trompicones. Qu pasa, Richard? dijo Kyser mientras lo levantaba. Richard! Todo el mundo dice que est s ocultando informaci n vital. Sabes por qu ? Richard mir a Kyser mientras aprovechaba al m ximo el apoyo que le brindaba Kyser. Respondi con rudeza, como el hombre golpeado y magullado que era. No s de qu est n hablando. Qu pasa con esta mujer de aqu ? Todo el mundo dice que sab as sobre esta gente. Mira! Todo lo que sab a era lo que me dijo Juli n. Ahora todos dirigieron su atenci n al profesor como si fuera mejor que se explicara. Oye! Todo lo que le dije fue que podr a haber tribus viviendo en esta zona. Tambi n dije que podr an ser territoriales, pero no tenemos pruebas de eso. Bueno, si no has estado aqu antes, no creo que debas esperar tener ninguna evidencia. Ha habido evidencia en los ltimos d as que hemos estado aqu ? Tal vez, pero es difcil decirlo. Si son responsables de las muertes, entonces dir a que eso es evidencia. Richard! Qui n te golpe la cara as ? Wesley... Wesley hizo esto. En ese momento, Wesley y Edward haban llegado. Wesley! Qu est pasando? Por qu atacaste a Richard? Qui n es ese? Edward Pullins y Wesley Zimmerman ignoraron las preguntas de Kyser, pero Wesley le susurr a Edward. Ah est Richard! Edward camin hacia Richard y Kyser. Richard Dickenson! Est s bajo arresto por obstrucci n de la justicia e interferencia con una investigaci n policial. Qu ! De qu est s hablando? De qu investigaci n? No soy parte de ninguna investigaci n. La investigacin de la desaparici n de Joe Geshy. Espera un minuto? exclam Kyser. Detuvo a Edward en sus acciones. Qu demonios est pasando, Richard? Me dijiste que no sab as de qui n era el cuerpo que descubrimos. Supongo que uno de ellos es probablemente Joe Geshy. Kyser observ y esper una respuesta, pero Edward no estaba interesado y continu deteniendo a Richard. Espera! Se or... C mo dijiste que te llamabas? Detective Edward Pullins! Bueno, detective Pullins, el FBI tiene jurisdiccin en este asunto. C mo es eso? Richard nos ha contratado por razones de seguridad como esta. Bueno, disclpame, se or... C mo dijiste que te llamabas? Oh, se or FBI. Estoy aqu por asuntos policiales oficiales, y parece que su asunto no es oficial. En lo que a m respecta, usted est trabajando para un criminal. No creo que los agentes del FBI deban trabajar con criminales. Espera un minuto. Qu est s tratando de decir? Mira, hay cuatro agentes del FBI por cada detective. Qui n crees que es m s adecuado para decir qui n est a cargo aqu ? Me importa un carajo. Estoy aqu para arrestarlo y llevarlo ante la justicia por los cr menes cometidos en su ciudad natal. Qu les ha hecho a todos ustedes aqu ? Ha violado alguna ley? Nada! Bueno, entonces! Creo que no lo necesitan. Vale, pero las esposas son un poco extremas. De todos modos, no hay ningn lugar al que correr. Mierda, todos tenemos que averiguar c mo diablos vamos a volver a casa. Una vez que volvamos, entonces podr n hacer lo que quieran con esta escoria mentirosa. Edward estaba acalorado. Quer a esposarlo y llevarse su premio a casa, pero todav a no hab a forma de volver a casa! Acamparemos aqu esta noche. Ma ana intentaremos conseguir ese barco. Todos vayan a sus tiendas y duerman bien. Van a necesitar su energ a. Eso es exactamente lo que todos hicieron. El cielo se oscureci y empez a llover. Era un poco fuerte, pero fluctuaba hasta convertirse en llovizna a veces, justo cuando todos se quedaban dormidos r pidamente como la noche anterior. La lluvia actuaba como m sica para sus sue os. El primero en darse cuenta fue Richard Dickenson. Alguien lo arrastraba contra su voluntad hacia un lugar desconocido. A medida que se iba quedando dormido, las r tmicas gotas de lluvia se tradujeron en profundos latidos del coraz n, lo que contribuy a su agon a. La incertidumbre de ad nde iba tambi n era clave para su confusi n, y todo parec a tan real. Pod a escuchar m sica primitiva, tambores e instrumentos de cuerda simples. Los tocaba y orquestaba una fuente desconocida. La oscuridad ayudaba a que esta fuente permaneciera oculta, pero debido al misticismo eso ni siquiera importaba. Su curiosidad por esta fuente aument cuando pudo escuchar la adici n de c nticos y alabanzas. Se sinti real para l, y tambi n para el resto de la tripulaci n mientras dorm an profundamente. Una cosa era segura, las tribus no ofrec an hospitalidad. Para ellos, sus hechizos eran reales. Los malvados perecer an y las casas de las tribus se salvar an. Tem an que esta intrusi n fuera algo continuo, por lo que la ceremonia ten a que realizarse, despertando permanentemente el alma de la selva tropical. El preciado proyecto de Richard ahora se estaba convirtiendo en el proyecto de otra persona. Ambos generaban maldad e inevitablemente chocar an entre s . Los celos y la rabia en el coraz n de Richard por no tener xito probablemente dar an como resultado el sabotaje del xito de cualquier otra persona. Esta alma enojada ser a maldecida a permanecer en esta misma selva tropical, y sus mismas formas de maldad y envidia ser an utilizadas para proteger a la tribu de futuros empresarios. Los c nticos y las alabanzas continuaron, volvi ndose m s intensos proporcionalmente al estado de sue o cada vez m s profundo de la tripulaci n. "Oh, querido", grit Pam. Un hermoso beb apareci ante sus ojos y llor de tristeza. "Ven aqu , corredor de apuestas. Ven aqu . C mo est ese peque o abucheo, s ?" Pam se acerc a ella, pero no pod a tocar al beb . No pod a avanzar, solo agitar sus brazos en el mismo espacio en el que parec a flotar. Le agonizaba no poder avanzar y sostener a la ni a. Parec a tan preciosa e inocente. " Oh, no! Detente!", grit Pam. Un hombre con la cara pintada que sosten a una lanza agarr a la peque a y mir a Pam a los ojos. Fue una experiencia horrible para Pam. Le hizo llorar solo ver esos otros ojos, especialmente la pintura roja que los delineaba. El beb parec a estar bien y continu sonriendo. El hombre de la tribu huy con el peque o y Pam ya no pod a verlos. La oscuridad era todo lo que quedaba a su vista. Hizo que sus l grimas fluyeran con m s fuerza. De hecho, cayeron hasta desbordar la tienda de Klinton. Comenz a flotar en el agua. Ahora parec a que un arroyo lo arrastraba. " Oh, mierda! Ay denme!", grit Klinton con todas sus fuerzas. No sab a qu estaba pasando. " Oh, mierda! Que alguien ayude! Ay denme!" Grit en voz alta, pero parec a que nadie pod a o r sus gritos. Estaba tratando de no ser arrastrado por las fuertes corrientes, pero not un bote atrapado entre dos rboles. Estaba a punto de soltarse por las corrientes, pero nad r pidamente hacia l, esperando que la corriente fuera amable. "Vamos. Vamos", grit Julian Akbar. Agarr las manos de la mujer de la tribu y recit algo que probablemente significaba: "Te liberar ". Un sue o intenso de repente le dio la necesidad de despertar. Ten a curiosidad por saber por qu la dejaba ir, pero no opuso resistencia y camin hacia la jungla lluviosa con el profesor. El profesor le habl en ingl s durante todo el camino. Sinti que ya no pod a comunicarse con ella. "Hola, cari o, sabes que te amo. Nunca hab a tenido a nadie como t ". El profesor se detuvo en un lugar cerca de un rbol y agarr a la mujer. Sigui lloviendo y Parec a que se pon a m s pesada. "Sabes que no me importar a. Ven aqu , cari o!" Se pod an o r los golpes de Julian besando a la mujer desnuda. Ella se apart , pero Julian se impuso. Bes , chup y acarici sus pechos ca dos. No perdi tiempo en deslizarse entre las piernas de la mujer con ligera fuerza. "Vamos, nena, nunca he estado tan cerca. Quiero amar a alguien". Empuj con fuerza sus piernas hacia afuera y prepar sus sacos para que cayeran. Comenz a besar sin control y babeando como si fuera la primera vez que com a un mango. Fue as de delicioso para Julian y posteriormente la penetr . "Oohhh, ooohh", grit de emoci n. Luego se volvi loco dentro de la mujer. No pod a controlar esta rara sensaci n que estaba experimentando. No se pod an escuchar nada m s que gritos de la dama y gru idos y gemidos de Julian. La fuerte lluvia era el ltimo sonido dominante. Empez a llover a n m s fuerte, ocultando el sudor masivo que Julian administraba. La lluvia no le importaba, porque segu a molestando a la dama. Llov a tan fuerte que nadie pod a o r sus gritos. Los ojos que una vez observaron probablemente no regresar an pronto. " Oh nena, oh nena, oooh, oooh, ugg!" Julian gimi sonidos inimaginables despu s de llegar al cl max dentro de la mujer ind gena. Todo su cuerpo se relaj , los m sculos se aflojaron hasta que no hubo m s fuerza para sujetarla. Esta prisa y excitaci n lo agotaron. Esto se hizo m s evidente cuando grit : " Espera! Espera un minuto! No corras!" El profesor se esforz por sujetarla con sus manos, pero eso no fue suficiente. Despu s de que ella obtuvo una ventaja significativa, finalmente se levant para perseguirla. " Ven aqu , se ora! A d nde vas?" Mientras persegu a a su compa era obligada, los esp ritus de la jungla rugieron en desgracia. Uno de los intrusos hab a violado a una que viv a aqu , pero era demasiado tarde. " Cari o, cari o! D nde est s? Te dije que te amo continu suplicando el profesor en su propio idioma. A veces se frustraba cuando intentaba comunicarse con ella, as que fing a que lo entend a. Al igual que fingir que la relaci n sexual era consensual. Cari o! Ven aqu ! Solo aguanta. Te encontrar . La ropa y el cuerpo del profesor estaban empapados. Corri r pido, en lo profundo de la niebla de la jungla lluviosa. Su coraz n le hizo imposible decir qu tan lejos se aventur del campamento. Sin embargo, no hab a preocupaci n, solo por la amada que estaba persiguiendo. No pod a ver frente a l debido a la oscuridad y la lluvia. En el momento actual, la lluvia ca a tan fuerte que escoc a al golpear su piel. Definitivamente se inundar a si la lluvia continuaba al ritmo actual. Esto no impidi que el profesor continuara persiguiendo a la que amaba. Cario, eres t ? Sal, no puedo verte. Agudiz la vista despu s de limpiarse el aguacero de la cara. La vista ahora era m s clara por un momento y vio algo que lo asust . Ahhg! grit Juli n, tan fuerte como le permit a la lluvia torrencial. Mir a los ojos a varios hombres desnudos con las caras pintadas y lanzas agarradas con fuerza. Parec an no verse afectados por la fuerte lluvia, pero s parec an preocupados por el profesor. Empez a dar pasos hacia atr s, y el miedo aparentemente cambi moment neamente su opini n sobre alcanzar a su amada. Mientras segu a dando pasos hacia atr s, se dio cuenta de que estos hombres misteriosos lo rodeaban. Oh, por favor, no me lastimen. No he hecho nada. Por favor, djenme ir. Los gritos brotaron con fuerza de la boca de Juli n, pero los miembros de la tribu no ten an empat a por las l grimas. De todos modos, eran indistinguibles. Oh, no! D jenme ir, por favor. Ad nde me llevan? Los hombres obligaron a Juli n a entrar en las profundas extensiones de la jungla. Ser mejor que me dejen ir! Intent sonar como su antiguo mat n de la escuela secundaria, pero estos hombres no sab an nada de esas palabras. Ad nde me llevan? Por favor, no fue mi intenci n... era tan hermosa. Nunca tuve una mujer y la amo. Las s plicas del profesor fueron in tiles porque siguieron llev ndolo hacia lo profundo de su territorio. Procedieron a atar al profesor a un rbol enorme que estaba algo aislado del resto. Era descomunal y, sorprendentemente, ten an a su amado atado al otro lado del rbol. Oh, querido! Qu est s haciendo aqu ? Oh, qu est pasando, beb ? No quieres hablar con ellos o algo as ? El profesor grit en voz alta y ten a el aspecto de un campesino con su rostro y ropa empapados. Sin embargo, pronto lo despojaron de sus prendas y ahora ambos estaban desnudos. El p nico le hizo pensar en sus estudios. Se pregunt qu estaba pasando. Comenzaron a cantar y alabar alrededor de ese rbol al que hab an estado atados. El profesor pens : Debe ser alg n tipo de ritual, pero de qu ? Se pregunt si alguien lo vio haciendo el amor. No ten a idea de que se hab a logrado la concepci n y ahora ten an que ser incluidos en esta ceremonia. No te preocupes, querida. Te sacar de esto. Luch por liberarse, pero la tela que lo sujetaba era demasiado fuerte. Grit . El eco reson por toda la jungla. Los hombres desnudos bailaron alrededor del rbol, imperturbables ante la lluvia y el barro. Cantaron y alabaron al son de tambores primitivos. Los dos cautivos estaban casi desmayados por la deshidrataci n. Los c nticos se hicieron m s fuertes y los esp ritus gritaron de ira. Pam escuch ese grito fuerte, pero estaba profundamente dormida. El sonido del rugido hizo vibrar el suelo. Era fuerte porque se mezclaba con la reciente llegada de rel mpagos y truenos. La lluvia se hizo a n m s fuerte y comenz a carcomer el suelo. El sue o profundo de la tripulaci n les hizo inconscientes de la amenaza que representaba este aguacero. El ritual del atardecer se realiz previamente y el invitado a la ceremonia finalmente estaba en su lugar. Un escenario inquietante se cern a sobre el campamento mientras la tripulaci n so aba. Se intensific con su sue o al igual que los rituales y los c nticos. La siguiente exhalaci n de Klinton Westfield son como fuertes g rgaras. "Augg Augg, tose". Klinton se despert con la cara llena de agua. Se sent . Hubo salpicaduras y se tambale en el agua. " Qu carajo!" Not que se hab a inundado su tienda. Un gran rugido vino del suelo cuando los rboles y sus ra ces profundamente incrustadas comenzaron a moverse debajo. Hizo que el suelo cediera. Un rugido atronador son y las ra ces comenzaron a levantarse. Las ra ces rugieron por todo el campamento, destrozando todo. "Oh, mierda, qu diablos est pasando ...? Oye, ayuda! Qu pasa? Kyser, Pam, Wesley. Espa ol Hola! Los gritos vinieron de todas las direcciones porque la tripulaci n estaba alborotada. Los rboles y sus ra ces hab an hecho un enorme agujero en su campamento. Las tiendas fueron levantadas y arrojadas al aire. La tienda de Pam fue arrojada en una direcci n, mientras que las tiendas de Kyser y Roy volaron en direcciones opuestas. El campamento principal donde estaba Adam se hundi en el agujero que cavaron las ra ces. La fuerte lluvia comenz a inundar instant neamente el rea inmediata. La tripulaci n se separ instant neamente y no se dio cuenta de sus nuevas ubicaciones. Se despertaron despu s del alboroto, y para ese momento ya era demasiado tarde. Ya hab an sido arrojados en sus propias direcciones separadas. Era siniestro y parec a como si los rboles cobraran vida. De hecho, estaban vivos y el esp ritu del bosque estaba hambriento de m s almas. Se buscaba a cada coraz n malvado, pero incluso los de buen coraz n eran absorbidos por error al reino si se interpon an en el camino. La lluvia ca a con fuerza sobre el rostro de Klinton mientras yac a desplomado contra un rbol. Estaba ligeramente inconsciente por el impacto que su cabeza hizo con el rbol. Pam estaba a solo unos metros de l en la misma situaci n. La lluvia ca a con tanta fuerza que casi los ahogaba mientras lo que ahora era un arroyo que atravesaba el bosque los llevaba a sus ubicaciones actuales. Esta vez, los rboles actuaron como salvadores, atrap ndolos como redes de pesca. El precio que pag Klinton fue muy alto, pero aun as estaba vivo. Al igual que Roy Beavers. Ten a un poco m s de tiempo porque estaba en un terreno m s alto. De hecho, incluso mir hacia abajo para notar el hundimiento del campamento. Oh, Dios m o!, grit Roy. Maldita sea! Hola, alguien! Hay alguien ah abajo? Oh, mierda! Roy intent con gran esfuerzo no caer por el desfiladero hundido, y apenas lo logr . Casi se convirti en Ad n, que estaba enterrado profundamente bajo todo ese desastre. Despu s de que Roy escap casi del desastre, se adentr en la jungla para encontrar a la tripulaci n. Hola, d nde est todo el mundo? Resp ndeme, maldita sea! Qu diablos est pasando?. Roy entonces not que su rea tambi n estaba comenzando a inundarse, pero eso no le impidi gritar a todo pulm n y adentrarse m s en la selva tropical. Justo delante de Roy, Kyser caminaba muy torpemente por el bosque. No grit pidiendo ayuda. Estaba m s interesado en rascarse. La rid cula lluvia y el barro agravaron su picaz n. Se volvi insoportable de nuevo, y se detuvo y se sent en un rbol para rascarse todo el cuerpo. "Ahhhg. Oh Dios, por favor ayuda. Me pica", grit Kyser. Comenz a quitarse la ropa para alcanzar otras partes de su cuerpo. Pronto hubo un r o de sangre de la herida que se rasc . Grit fuerte para compensar el dolor y la agon a. Afortunadamente, Wesley y Edward estaban cerca uno del otro y ambos escucharon los gritos de Kyser. Sin saberlo, ambos estaban en un curso de intercepci n con el punto donde Kyser estaba sentado en apuros. "Oye. Espera, ya voy", grit Wesley mientras atravesaba el bosque. " Oh, mierda!", grit mientras chocaba con Edward Pullins. "Oye, mira por d nde vas". "No hay raz n para el alboroto. No puedo ver mucha mierda delante de m ". Los dos discutieron por un momento, pero fueron interrumpidos por otra llamada de socorro. Ayuda, oh, eso No estaba muy claro qu estaba gritando, pero era obvio que necesitaba ayuda. Termin de debatir contigo, mi jefe me necesita. Wesley sali corriendo y Edward lo sigui de cerca. Qu diablos pas all atr s? respondi Edward con una cara extremadamente curiosa que estaba parcialmente oscurecida por la lluvia. De verdad que no lo s ? Todo lo que s es que estaba so ando y lo siguiente que s es que me siento como si estuviera en una monta a rusa. Creo que estos malditos tribales pueden habernos tendido una emboscada. Oh! Edward ignoraba por completo lo que estaba escuchando. Qu diablos est pasando aqu ? Bueno! Dijiste que est s aqu para arrestar a Richard. Bueno, definitivamente est s aqu por una raz n. D nde est de todos modos? Oye! Kyser! Est s bien? Qu pasa? Oh. Me pica! No puedo soportarlo m s. Wesley, tienes que ayudarme. Kyser reflej una mirada lastimera en su contacto visual con Wesley. Espera, hombre. Saldremos de aqu de alguna manera. Wesley se dio la vuelta y mir a Edward y declar : Debemos encontrar una manera de salir de aqu r pido. Bueno, qu pasa con Richard? Mira! S que eres un detective hambriento, como yo, pero quieres encontrar a Richard o salir de aqu ? Yo digo que dejes su trasero aqu . Pens que deber a saber c mo salir de aqu . Ese cabr n loco! Ha estado tratando de mantenernos aqu desde que decidimos que ten amos que irnos. Este maldito proyecto ha jugado con su mente. Mierda, vendi su alma. Los dos ahora estaban mutuamente convencidos de que llegar a casa era la prioridad n mero uno. Hablaron de c mo iban a salir de aqu . No prestaron atenci n a Kyser y su angustia. Incluso susurr angustiado: Oh, no puedo soportarlo. Me pica. No puedo ver. No puedo ver. Oh, me pica. Edward estaba frustrado porque Richard se haba escapado, y Wesley estaba molesto por toda la situaci n, lo que los mantuvo ocupados en una acalorada discusi n. Bueno, c mo diablos lo sugieres? Bueno, yo Antes de que Wesley pudiera terminar su declaraci n, escucharon un fuerte estallido. Los dos se giraron para ver que Kyser se hab a suicidado de un disparo. Oh, mierda, oh, mierda, oh, Dios m o. Maldito Kyser, por qu ?, grit Wesley. Por qu diablos haces eso? Maldita sea! Esto es todo! Ese maldito Richard caus esto. Podr a matar a ese cabr n! Espera, Wesley. No nos pongamos estpidos. No s qu ha estado pasando aqu , pero tenemos que hacer lo correcto y llevarlo ante la justicia. Qu ! Te olvidaste, no tenemos pruebas, ni jurisdicci n, ni ninguna prueba para un tribunal. De todos modos, tiene demasiado dinero, pero no se comprar la salida de este apuro. Prefiero abusar de l. Wesley sali corriendo a cazar a Richard y Edward lo sigui . No hay razn para que los dos busquemos en la misma zona, t ve all y yo ir aqu . Grita muy fuerte si alcanzas al canalla. Roy finalmente lleg a donde Wesley y Edward acababan de irse. Mir hacia abajo y grit con fuerza. Oh, Dios mo, Kyser, qui n te ha hecho esto? Roy se arrodill para consolar el cuerpo ya muerto de Kyser. Oh, Kyser! Qu est pasando? Agarr a Kyser con fuerza como si tuviera miedo de dejar caer a un beb . Dime quin ha hecho esto. Roy dej caer a Kyser en un charco de agua y se oy un gran chapoteo. Encontrar qui n te hizo esto. Se puso de pie y empez a tambalearse por el camino que recorr an Wesley y Edward. Estaba demasiado borracho para darse cuenta de que Kyser todav a ten a el arma suicida en las manos. Qui n demonios le hizo esto a Kyser? Te lo mostrar ! Roy sac su arma y la mantuvo lista para lo que fuera que matara a su compa ero. Wesley! Qui n hizo esto? grit Roy nervioso, porque el miedo y el alcohol no se llevaban bien. La lluvia tampoco le ven a bien a l, ni tampoco a la tripulaci n. Los que se quedaron cerca del campamento sufrieron lo peor. Esta zona se estaba inundando r pidamente y pronto se convertir a en un brazo del Amazonas. Si Richard hubiera terminado su informe, entonces habr a sabido que esta zona no sostendr a su estructura. Le habr a aconsejado empezar la construcci n varios kil metros m s adentro del bosque, en el lugar original. Esta zona tiene terrenos m s altos, pero era demasiado tarde. El campamento ya estaba siendo arrastrado por el agua. En lo profundo de la niebla estaba naciendo otro brazo del Amazonas, y Klinton estaba justo en el medio con el agua hasta el cuello. Derram frecuentes g rgaras mientras el agua le salpicaba la cara. Sus manos se deslizaron hacia atr s en el barro en un intento de mantener la cabeza fuera del agua. Sus pies se deslizaron hacia adelante al intentar conseguir alg n tipo de agarre. Klinton no emiti ning n sonido en forma de palabras, solo jadeos, gru idos y salpicaduras de agua para sobrevivir. Justo cuando se coloc en posici n para mantener una respiraci n constante, la superficie debajo cedi . El barro en el que confiaba se volvi demasiado l quido para sostenerlo. Klinton Westfield ahora estaba, de hecho, sumergido debajo de un r o aparentemente reci n nacido. Al menos la corriente se sent a as porque hab a tragado una gran cantidad de agua. De alguna manera pudo nadar hasta la superficie y recuperar el aliento, pero no pudo controlar su direcci n. Las corrientes lo llevaron r pido y en la direcci n en la que Milo hab a perecido. Esa corriente era la verdadera raz n por la que la lluvia pudo superar el terreno. Sin embargo, Klinton estaba lejos de ese incidente y estaba m s cerca del campamento. Se retorci y gir , tratando con todas sus fuerzas de mantener la cabeza fuera del agua. Ahora estaba oscuro y segu a lloviendo, por lo que obviamente no hab a forma de ver lo que hab a m s adelante. Klinton pudo controlar un poco su constante giro en todas direcciones gracias a sus esfuerzos por mantenerse a flote. Finalmente pudo ver lo que hab a frente a l. Esta vista le dio una mirada de anticipaci n. Esto se debi principalmente a que se pregunt c mo pod a fluir este r o a trav s de esta jungla. Tambi n se pregunt c mo esquivar a los enormes rboles que ten a delante y que todav a yac an enraizados en las profundidades de este cuerpo de agua reci n nacido. No ten a forma de detenerse, por lo que entr en p nico un poco. De hecho, el rbol lo detuvo bruscamente e incluso lo ara en el proceso. Se sinti enredado por las diversas ramas y se rindi al agotamiento. Se qued colgado all con los brazos extendidos, atrapado en las ramas. Sus pies colgaban en el agua que flu a, mientras que sus diferentes cicatrices contribu an a que la sangre fluyera. En realidad, se sinti aliviado de poder descansar un poco y consider que los rboles eran una ayuda. Sin embargo, la sangre que goteaba en la rama amaz nica reci n fundada no pod a ayudar porque estaba llena de criaturas sedientas de sangre. Estaba demasiado cansado para preocuparse por eso, as que simplemente se qued all para descansar. La sangre con la que contamin el agua atrajo la muerte de Milo sin saberlo. Esta vez estaban un poco m s hambrientos y, por lo tanto, un poco m s feroces. Principalmente, un gran plan estaba en marcha porque la tribu estaba cansada de la La explotaci n continua de sus tierras. El principal culpable de la explotaci n era Richard, y un hombre muy enojado lo persegu a ansiosamente. Despu s de que Wesley les orden a los dos que se separaran, el viaje fue agitado, particularmente para Wesley. A Edward Pullins se le aconsej que fuera a la derecha, mientras que l se reserv el camino de la izquierda. Esto lo llev m s cerca de las tierras que estaban siendo severamente inundadas. Edward se adentr m s en los territorios de los ind genas. Fue all donde not que Richard caminaba por ah . No estaba seguro de que fuera l, porque el aguacero constante de la lluvia creaba incertidumbre. Su instinto le dijo que siguiera al hombre, y eso fue lo que hizo. Sin embargo, la ira de Wesley ahora nubl su juicio, por lo que no hubo instintos que lo disuadieran de un olvido repentino. En esta rea, los rboles parec an estar m s vivos, porque parec an estar atacando el campamento y todo lo asociado con l. Las ra ces sorprendentemente se mov an cuando quer an e incluso fueron en parte responsables de algunas de las muertes. No parec a posible, pero las ra ces comenzaron a surgir detr s de Wesley. "Edward, encontraste a Richard?" grit Wesley. Se gir para ver qu estaba haciendo ese ruido detr s de l. " Oh, mierda! Qu diablos?" Wesley grit en voz alta. Not que el barro se levantaba frente a l. Era como un gusano enorme desliz ndose bajo el suelo y se dirig a directamente hacia Wesley. Se qued all asombrado, sin poder moverse ni decir nada. Wesley se dio la vuelta r pidamente y corri hacia adelante. No pod a ir tan r pido porque el terreno fangoso lo hac a resbalar y deslizarse, sin mencionar su preocupaci n y p nico. No se pod a notar la diferencia entre el trueno y los sonidos que hac an los rboles cuando lanzaban sus ra ces hacia Wesley. Corri con todas sus fuerzas, pero las ra ces eran un poco demasiado r pidas para l. A medida que se acercaban m s y m s, el suelo debajo cedi y Wesley comenz a tropezar. Justo antes de caer, trat de cubrirse detr s de otro rbol, pero esas ra ces tambi n estaban vivas. Comenzaron a ayudar a los perseguidores sujetando a Wesley por los pies y los tobillos. Oigan! Su ltenme! Qu diablos pasa? Algo me tiene atrapado. Wesley grit m s fuerte cuando se dio cuenta de que ya no pod a huir de lo que lo persegu a. Ayuda, ayuda, alguien! Edward! Detective, necesito su ayuda. Luch severamente para intentar liberarse, primero tirando y tirando de cada pedazo de ra z que pudo conseguir. La lluvia nuevamente jug un factor importante en el hecho de que su agarre era muy pobre. C mo diablos? Conozco los rboles... No puede ser. Qu diablos est pasando? Estas ra ces se est n moviendo. Me tienen atrapado. Joder! Su ltenme! Mierda! Ayuda! Ayuda! Richard! Richard! Te voy a matar, joder!. Busc su cuchillo e intent cortar la trampa que lo ten a atrapado. Las ra ces eran demasiado gruesas y fuertes. Parec an apretarse m s fuerte a medida que cortaba m s fuerte. Uno de sus intentos de liberarse tuvo tanta ira que su embestida con su cuchillo lo hizo volar varios metros m s all . La misma fuerza poderosa que hab a retenido a Joe y los Kemps se hab a apoderado de Wesley. Los rboles donde Klinton colgaba eran un poco m s amigables porque se volvieron tiles para ellos. Mientras la sangre goteaba de sus heridas, las pira as se volvieron sedientas de sangre. Era como si hubieran escuchado sobre el sabor de la carne humana de esos peces que se hab an dado un fest n con la carne de Milo, y su frenes era a n m s ca tico que antes. Sintiendo un mont n de ruido debajo de sus piernas, Klinton mir hacia abajo. Comenz a sentirse inc modo cuando un enjambre de pira as atac sus piernas colgantes. "Oh, carajo, qu diablos es?" dijo Klinton. Gru en voz alta por el esfuerzo de levantarse de la mordida. Afortunadamente para l, las ramas de los rboles sirvieron como palanca para salir bastante del agua. El ruido continu desde el agua salpicada. Los peces atacantes incluso saltaron hacia l, como si se preguntaran d nde hab a desaparecido su comida. Mir hacia abajo al alboroto en el agua y luego escane sus alrededores, esperando ver algo que lo ayudara a escapar de sus circunstancias desesperadas. Result dif cil ver horizontalmente, pero hacia abajo ten a alguna esperanza. Escane las diversas salidas que los rboles formaban con el agua y se dio cuenta de que era un enorme laberinto de rboles y enredaderas demasiado espeluznante para mirarlo. La lluvia y la oscuridad ayudaron en ese aspecto. Luego not un cuerpo flotando a lo largo de este canal. " Oh Dios m o, Pam! Pam! grit Klinton con todas sus fuerzas. Espera, te salvar ! Quiso saltar al agua, pero dud un momento. No estaba seguro de si esas pira as todav a ten an algo en mente. Pens que no hab an hecho da o a Pam, as que se lanz . Nada le impedir a salvar a la amorosa y cari osa Pam. La corriente del arroyo lo atrap instant neamente. Fue como un d j vu. La lucha con las fuertes corrientes y la falta de aire eran solo parte de los horrendos recuerdos asociados con este intento de salvar a Pam. Sin tener en cuenta por completo su actuaci n en el ltimo encuentro con los r pidos, nad hacia adelante. Espera, Pam! Ya voy. Tuvo que sumergirse profundamente para recuperar el cuerpo de Pam porque hab a comenzado a hundirse. Klinton agarr a Pam por el cuello e intent con fuerza mantenerla por encima del agua. Aparentemente, Pam no pudo superar el cambio repentino de terreno. El esfuerzo que les cost sostenerse a ambos casi hizo que Klinton se hundiera. Las corrientes hab an recuperado el control. Se dejaron llevar por la corriente, sin nada m s que esperanza y el uno al otro. CAP TULO 27 No hab a esperanza para Wesley porque ahora se encontraba frente a frente con un enorme reptil. Hab an pasado varios minutos desde su enredo. Incluso hab a pasado el tiempo suficiente para que estuviera a punto de desmayarse por la lucha. Sin embargo, la visi n de una enorme anaconda desliz ndose hacia l anim sus esfuerzos por liberarse. " Maldita sea! Al jate de m ". La serpiente no prest atenci n a sus s plicas. La lluvia, los truenos y los rel mpagos, sorprendentemente, eran solo efectos de sonido secundarios para Wesley. Ese espeluznante deslizamiento que hac a la serpiente con su lengua parec a m s notorio, al igual que sus avances a trav s del barro. El m sculo del que estaba hecho este reptil era voluminoso y parec a capaz de aplastar a una bestia salvaje. Hab a estado desliz ndose, esperando asfixiar cualquier cosa para alimentarse. Ahora, era el momento. La gran m quina estranguladora invadi su espacio y ahora necesitaba una defensa. No hab a mucho que pudiera hacer. Las ra ces ten an sus pies enredados. Sus manos eran la nica opci n, pero usarlas para intentar arrastrarse era in til. El agarre de las ra ces era demasiado fuerte, por lo que sus manos tendr an que ser utilizadas para otro fin. Extendi la mano y agarr a la serpiente por lo que parec a ser su garganta. "T , hijo de puta, te apretar el culo. T no me vas a apretar a m ". Gimi en busca de fuerza para, con suerte, respaldar su apret n. Eso no pareci funcionar inicialmente porque la serpiente todav a pod a curvar su cuerpo de la manera que quer a. La serpiente tambi n era demasiado grande y comenz a envolverse alrededor de Wesley. Alcanz el cuchillo solo por p nico, porque sab a que estaba fuera de su alcance. Una vez que la serpiente se enrosc completamente alrededor de Wesley, disminuy la velocidad. Luego, sus movimientos se detuvieron por completo despu s de que estuvo seguro de que ten a su m sculo envuelto completamente alrededor de su presa. El hambre y los instintos naturales entraron en acci n y el reptil comenz a apretar con todas sus fuerzas. Pronto se qued sin aliento, pero la muerte no fue del todo completa porque Wesley permaneci ligeramente consciente. Roy Beavers iba trotando y hab a decidido seguir el camino de Wesley. El nivel de alcohol en la sangre de Roy hac a que su marcha fuera lenta y torpe. Un explorador sobrio podr a haber tenido tiempo de salvar a Wesley de la serpiente que lo estaba engullendo de cabeza. Las mand bulas de la serpiente estaban bien abiertas para esta ocasi n, ya que normalmente no com a alimentos tan grandes. Todo lo que se pod a ver de Wesley era de cintura para abajo. Este pudo haber sido el punto en el que la serpiente decidi que necesitaba concentrarse en romper algo del volumen de Wesley. De fondo, se pod an escuchar los gritos de Roy. Alguien, qui n, dime qui n? Por favor, te lo ruego. Dime! Qui n? OOO, por qu ? Quiero ir a casa! Roy Beavers se detuvo en seco y se arrodill con su arma todav a en la mano. Ten a que haber l grimas por la forma en que lloraba, pero estaban ocultas por la lluvia. Sus emociones brotaron, y luego se levant y comenz a cantar: Te atrapar , quienquiera que haya hecho esto. Bebi el ltimo trago de alcohol y tir la botella. Ya estaba demasiado borracho y podr a haber prescindido de ese ltimo trago. Sin embargo, sigui adelante a trompicones y estaba borracho como puede estarlo. Pens que tal vez el licor hab a sido alucin geno, ya que comenz a ver cosas. Incluso pens en un par de botas que le resultaron familiares, y luego se dio cuenta de que eran las botas de su compa ero. Incluso record cuando Wesley las trajo, y ahora se dio cuenta de que en realidad estaba mirando los zapatos de su compa ero detr s de ese rbol. Solo pod a ver los zapatos, y eso provoc un grito curioso. " Wesley! Wesley... eres t ? Qu est s haciendo en el maldito suelo?" La inestabilidad de Roy Beaver hizo que llegara lentamente, pero cuando puso los ojos en la escena, el miedo lo desconcert . Esos eran exactamente los mismos sentimientos por los que estaba pasando el detective Edward Pullins mientras persegu a a su fugitivo, cuando de repente, dos miembros de la tribu bien formados agarraron a Richard con fuerza y ??comenzaron a arrastrarlo. Edward se detuvo en seco. Se pregunt por qu todos parec an tener alg n deseo de atrapar o hacer da o a su sospechoso. Todos ten an inter s en Richard, y eso aliment a Edward. Se prepar para subir una ligera pendiente, meti ndose debajo de una cornisa para tener una vista de primera mano. Observ a los hombres lidiar f cilmente con el forcejeo mudo de Richard. Ambos llevaban lanzas en sus manos externas mientras lo arrastraban con las internas. Si no lo suficientemente impactante, Edward not a dos individuos atados a un rbol y se pregunt : " Qu diablos est pasando?" Su mejor juicio le dijo que se sentara y observara, y siempre escuch sus instintos. Hablando de instintos, Klinton le dijo que extendiera la mano y agarrara una rama pr xima. Con suerte, podr a detener el viaje incontrolable que causaba el arroyo reci n formado. Solo le preocupaba descansar en otro de esos rboles incrustados en agua que formaban un laberinto de v as fluviales. " Espera, nena? Estaremos bien", grit Klinton. Un enorme gru ido eruct a continuaci n cuando agarr una rama. Sus movimientos se detuvieron lo suficiente para que se mantuvieran en ese lugar. El cansancio casi lo venci , y esa rama de apoyo no podr a haber llegado en un mejor momento. Despu s de apoyarlos a ambos de manera segura en las ramas, se dio cuenta de que Pam estaba fuera de combate. "Pam, despierta. Pam", grit Klinton. Luego la sacudi unas cuantas veces, pero Pam no respondi . mir a su alrededor, intentando ver lo mejor que pod a, pero todo estaba fuera de su alcance visual. Sin embargo, not un viejo bote de madera a remo que yac a atrapado entre otros rboles a la distancia. Sus ojos se iluminaron porque record el bote que l y Jerry escondieron hace unos d as. Los ojos de Roy se abrieron cuando vio la serpiente. " Oh! Dios m o! Qu dem...? Oh, mierda... no! No! No, no no... no no... NO!" Roy grit aterrorizado y no pudo soportar la vista por m s tiempo sin vomitar por todo el proceso de consumo. Eso no impidi que la serpiente se tragara a Edward vivo y entero de forma lenta pero segura. Sin embargo, antes de que su comida pudiera ser consumida por completo, Roy lo interrumpi . Despu s de terminar de vomitar, Roy observ el fest n con disgusto. Entonces se derram un grito borroso. " Hijo de puta, te matar !" Roy se abalanz sobre la serpiente y su v ctima. " Te matar ! Detente! D jalo ir". Roy tir de Wesley por sus botas familiares y grit : " Devu lvemelo! Devu lveme a Wesley, idiota! Su ltalo! Wesley, no! Roy tir muy fuerte, pero los m sculos de la serpiente se tensaron sobre su presa. Sus manos se hab an resbalado y se hab an deslizado hasta el fondo, por lo que agarr a Wesley por las botas. Toda su fuerza se concentr en liberar a su compa ero. Gru y se esforz como un levantador de pesas ol mpico mientras tiraba. Sin embargo, no ten a ni de lejos la fuerza para igualar a la serpiente. De repente, Roy cay r pidamente hacia atr s desliz ndose en la superficie fangosa. Sus ojos se abrieron de par en par de nuevo y all estaba esa emoci n de nuevo. Le sorprendi ver su cuerpo actuar como un proyectil. Despu s de detenerse por completo, arroj las botas de Wesley al suelo con ira y se levant de su trasero. " Maldita sea! Te lo mostrar ". Corri una corta distancia solo para estar casi a quemarropa con la serpiente. Roy comenz a disparar su arma. Un total de nueve fuertes explosiones sonaron, una tras otra, y luego varios clics. Roy finalmente se dio cuenta de que hab a vaciado su cargador en la serpiente. Se perforaron enormes agujeros en la piel escamosa del reptil. "Ahhhg", grit Roy. Arroj su arma al suelo y comenz a tirar de las piernas de Wesley nuevamente. La serpiente result herida y comenz a liberar el cuerpo medio disuelto. Roy fue arrojado hacia atr s una vez m s, pero esta vez tambi n ten a a Wesley. El chapoteo del agua de su choque repentino son n tido, y luego Roy grit : "Wesley, te tengo, ag rrate". No se dio cuenta de que los cidos de descomposici n de la serpiente y los m sculos aplastantes hab an acabado con Wesley, pero s se dio cuenta de que su arma tambi n hab a perforado agujeros en su compa ero. "Ahhg, oh Dios m o, te dispar Wesley. Qu diablos he hecho? Podr as haber sobrevivido". Roy vomit una vez m s y no pudo soportar mirar m s la espantosa vista. Ech a correr hacia ella. Su voz reson por el bosque mientras gritaba y hu a del terror. Klinton no pod a o r los problemas de Roy, pero ten a el mismo pensamiento. Quer a salir corriendo. La vista del barco le dio un momento de esperanza, pero la desesperaci n se apoder de l mientras se debat a. Se preguntaba c mo podr a hacerse con ese barco. La idea de nadar en esas aguas no le atra a. El esfuerzo que requer a era el factor disuasorio. Si pod a dejar a Pam apoyada en ese rbol, entonces nadar solo no ser a tan dif cil. Comenz a asegurar a Pam encorv ndola sobre la rama y la sacudi para asegurar la estabilidad. Klinton se zambull en las aguas e hizo un esfuerzo por salvar las vidas de ambos. Las corrientes eran fuertes, pero ahora estaba acostumbrado a llevar a dos personas, lo que hac a que esta traves a fuera un poco m s f cil. Sus deseos de conseguir el barco, volver a casa y vivir eran m s fuertes que los de cualquier otra persona. Pudo agarrar el barco y subir a bordo. Tuvo un peque o problema para dirigir el barco solo, pero incluso desenredarlo result dif cil. Sin embargo, si no fuera porque estaba atascado, probablemente se habr a alejado flotando. Despu s de que logr desenrollar el bote, se dio cuenta de que, en general, era una tarea abrumadora. Remar a trav s de la fuerte corriente era solo la mitad de la batalla. Hab a hecho un esfuerzo que no hab a hecho en bastante tiempo. Esos sprints que el entrenador sol a exigir despu s de la pr ctica de f tbol llegaron corriendo a su l bulo frontal. Todo lo que pod a pensar era en la humillaci n que recibir a de sus amigos si lo expulsaban del equipo. Rem hacia el rbol de Pam con esa misma mentalidad, excepto que Pam era una fuerza impulsora que no tuvo durante su Klinton se qued flotando en el aire junto a la rama. La frustraci n hizo que se le nublaran los ojos, especialmente cuando vio que el camino a casa se alejaba flotando. Ten a que pensar r pido, porque si el barco quedaba atrapado en la corriente, se perder a toda esperanza. Klinton solt ambas manos de la rama y se lanz al agua. Nad r pidamente para recuperar el barco. Lo agarr justo cuando la corriente estaba a punto de arrasarlo. Incre blemente, Klinton reuni la fuerza suficiente para acercar el barco hacia l. Utiliz una rama cercana como palanca. Lentamente subi al barco y rem de regreso hacia Pam. Esta vez necesitaba un plan. Decidi usar el remo y el tolete que lo sujetaba al bote. El primer intento de usar el remo como palanca fue su intento de pasarlo entre los rboles de alguna manera. Eso no funcion , porque se mov a demasiado libremente. Estaba dise ado de esa manera. La abrazadera que lo sujetaba al bote permit a el movimiento con el nico prop sito de remar. Esto lo frustr , as que sac el remo del tolete y lo us para empujar a Pam. Empuj hacia arriba y tuvo xito en hacer palanca para meter a Pam en el agua. Se escuch un fuerte chapoteo de la ca da indefensa de Pam. " Suj tate, Pam! Ya voy", grit Klinton mientras ahora usaba el remo para lo que estaba dise ado. Se acerc a Pam lo m s que el bote le permiti y la jal hacia adentro. "Oh, Dios, lo siento. Era la nica manera, Pam! Pam, Pam! Despierta". No hubo respuesta de Pam. La sacudi y la sacudi , pero eso no ayud . Klinton estaba preocupado. Nunca hab a tenido a nadie morir en sus brazos. Oh, Pam, no puedes morir. Estoy muy apegado a ti ahora. Por favor, no mueras ahora. Creo que quiero amarte. Por favor, adem s de eso, eres demasiado dulce para morir. Klinton sostuvo a Pam en sus brazos y comenz a besarla. No prest atenci n a d nde se dirig an. Sus preocupaciones se centraban en el bienestar de Pam. l y Roy ten an estas emociones en com n, el dolor por la p rdida de un amigo cercano. Las personalidades eran diferentes, por lo que los resultados de estos sentimientos eran contrarios. Roy ahora corr a sin parar mientras gritaba. Alguien, ayude a mis amigos! Est n muertos! Queda alguien? Roy se detuvo en una ligera pendiente y not que alguien all estaba espiando algo. La lluvia hab a disminuido y eso le permiti ver un poco mejor. Not que el mir n era el detective Edward Pullins. Oye, detective! Me alegro de verte. Oye, qu est s mirando? Roy se incorpor para unirse a Edward en su espionaje. Continu haciendo preguntas en voz alta: " Qu est pasando?" " Shhh...!" Roy parec a aturdido y se pregunt por qu lo estaban silenciando. " Cu l es el problema? Por qu est s siendo tan, oye! No me has dicho lo que est s mirando". Roy enfoc sus ojos en la misma direcci n, " Qu ! Qu es eso?" Qu est pasando?" Roy estaba desconcertado. " Huh! Iba a preguntarte lo mismo", pronunci Edward en un tono tranquilo. "Quiero decir, has estado aqu durante bastante tiempo, as que creo que necesito estar Te estoy preguntando. Qu diablos est pasando aqu ? Roy mir a Edward y dijo borracho: Me supera. Se dio la vuelta y continu con su investigaci n visual. Oye, no es ese el tipo Richard? Qu est n haciendo con l? Por qu diablos est desnudo? La lluvia lenta ayud a los dos a captar algunos detalles m s. La voz de Roy parec a hacerse m s fuerte y m s desagradable. Qui n es ese alrededor de ese rbol? Oye, no es ese el profesor y esa mujer tribal que hab amos capturado? Qu est pasando? Shhh! Eres demasiado ruidoso y no pueden vernos. Maldita sea. Me ests diciendo que me calle. Acabo de ver los sesos de mi jefe salpicados por todas partes, y a mi compa ero acaba de com rselo una serpiente, as que no tengo nada de qu callarme. Oh, s que lo tienes. Si esos salvajes nos descubren, terminaremos all tambi n. Oh! Qui n dijiste que es ese, ese profesor? Qu est n a punto de hacerles? Mierda! No lo s . Acabo de llegar. Qu diablos ha estado pasando aqu ? Bueno! Ha habido gente apareciendo muerta, y ese tipo Richard no estaba siendo honesto. No me sorprende. Edward se volvi para ver la ceremonia. Los dos no ten an idea de lo que los miembros de la tribu ten an en mente para Richard, pero estaban a punto de descubrirlo. CAP TULO 28 Klinton Westfield estaba a punto de descubrir algunas cosas por s mismo, como a d nde los llevaba el barco r o abajo. No lo descubrir a de inmediato porque su atenci n estaba en Pam. La bes suavemente. Una l grima atraves sus ojos y luego una revelaci n lo golpe . Las lecciones pasadas de cuando intent ser salvavidas resurgieron. Fue un intento fallido, pero record su programa de reanimaci n boca a boca. R pidamente hizo otros usos con su boca adem s de babearla de pena. Frunci los labios y los sell contra los de ella, y luego comenz a soplar. Espera, nena. Te salvar. Un mil, dos mil, tres mil... Volvi a soplar con fuerza en su boca. Un mil, dos mil, tres mil. Se cansaba ms con cada exhalaci n. Inclin su cuello un poco m s hacia atr s y sopl . Oh, por favor, t... Puedes hacerlo, puedes hacerlo! Mil-mil, dos-mil, tres-mil. Pam! Maldita sea, despierta. Pam, por favor. Sopl de nuevo. Mil-mil, dos-mil, tres-mil, cuatro-mil, cinco-mil. Se administr una gran bocanada de aire. Mil-mil, dos-mil, tres-mil. Ahgg, tos, a-huh, urrg, pronunci Pam mientras el agua brotaba de su boca. Pam, est s bien! Oh, gracias a Dios. Pens que no lo lograr as. Pam permaneci en silencio, pero revel aprecio en sus ojos mientras miraba a Klinton. La sostuvo en sus brazos y se neg a dejarla ir. Sin embargo, esas corrientes no hab an disminuido mucho. Afortunadamente, la rama reci n formada desembocaba en el r o mismo. Klinton estaba familiarizado con ese cuerpo de agua porque l y Jerry se encontraron con este mismo r o. Se le iluminaron los ojos porque todo lo que ten a que hacer era remar hasta casa, lo que podr a llevar varias horas, pero no era mucho pedir teniendo en cuenta el tiempo que pasaron en la jungla. La felicidad en forma de alivio se estaba gestando dentro de Klinton, porque estaba de camino a casa y Pam estaba a salvo. Dej que el barco se dejara llevar r o abajo, optando en cambio por tener sus brazos alrededor de Pam. Estos acontecimientos los hab an acercado mucho, y ser a interesante ver c mo crec a la relaci n una vez que finalmente estuvieran a salvo en casa. Los ojos de Klinton, por primera vez en mucho tiempo, se separaron de los de Pam para mirar r o abajo. Se sinti aliviado de que realmente estuviera yendo a casa. Edward Pullins no ten a los mismos deseos de llegar a casa, no antes de capturar a Richard, pero lo que estaba presenciando hizo que surgieran sentimientos espeluznantes. Tambi n ten a curiosidad hasta el punto de querer interrogar al ruidoso y borracho Roy. Eso no fue de ayuda porque sus esfuerzos por permanecer callado permitieron que el alcohol se apoderara de l. Edward sacudi la cabeza con disgusto cuando not que Roy estaba desmayado. Edward pens : C mo se puede dormir en estas condiciones?. Se volvi para observar a los secuestradores de Richard. Milagrosamente, hab an encendido un fuego muy caliente en el bosque h medo. Se desliz hacia abajo para ver mejor. El fuego ten a forma circular y rodeaba el rbol al que estaba atado Richard. Edward ahora entend a al menos por qu su instinto era tan fuerte incluso antes de llegar all . Observ a la tribu bailar alrededor del rbol y entrar y salir del fuego. Decidi acercarse a n m s. Los ritmos de los tambores le resultaban siniestros, al igual que los c nticos y las alabanzas. No era nada que pudiera traducir y no le ofrec a ninguna idea de la raz n por la que ten an a Richard. Observ dos largas filas de hombres con caras pintadas, todos con lanzas. Las filas estaban separadas por unos diez metros y eran paralelas entre s . Se enfrentaban con una mirada de muerte y sin verg enza por el hecho de que todos estaban desnudos. Edward se concentr en el rostro de Richard y se dio cuenta de que el horror debi haberlo desmayado. No pod a ver bien las caras del profesor, y mucho menos las de su contraparte. No pod a o r a los otros dos gritar pidiendo ayuda por el ruido abrumador de los tambores, los fuertes c nticos y las alabanzas fieles. Sonaban como indios antiguos, pens , pero Edward nunca hab a o do a un indio, y mucho menos a uno antiguo. Todo esto era nuevo para l, porque hab a sido criado en la ciudad y en una cultura de tecnolog a y capitalismo. De fondo, corriendo por debajo de todos los dem s sonidos, pod a o r un susurro giratorio. Edward estaba a punto de ver algo que nunca hab a visto antes, algo que pocas personas fuera de la tribu hab an visto, pero ese sonido giratorio hab a alcanzado a Edward y se hab a traducido en un profundo chapoteo. Un gru ido de dolor son de la boca de Edward mientras la sangre brotaba a borbotones. Una flecha afilada lanzada desde un arco preciso atraves a pocos cent metros del coraz n de Edward. Cay de cara a un charco de barro y ahora estaba inconsciente como Roy. Su d bil respiraci n hizo que salieran burbujas a la superficie en el charco de agua en el que ahora estaba boca abajo. La sangre segu a saliendo de su cuerpo, dej ndole s lo lo suficiente para dormir, pero era necesario detener la hemorragia o quedar a inconsciente para siempre. Pero no hab a nadie disponible para sacar la flecha o vendar la herida. Ahora no hab a nada que detuviera la ceremonia, que detuviera lo que ya se hab a puesto en marcha o la devastaci n mayor que estaba por venir. El primer paso para traer la Ahora se estaba quitando la vida permanente a la selva tropical.